SOBRE ESTE BLOG...

Acá vas a encontrar, básicamente, data sobre historieta cómica argentina clásica. Además, bastante de bande dessinée. Algunas reflexiones sobre el lenguaje historietístico, muchas polémicas y miles de imágenes, la mayoría de mis propios archivos. La forma más fácil de ubicar un material o autor es ir a "Etiquetas", revisar y hacer click en la pertinente. También podés escribir una palabra clave en "Buscar en este blog". Tenés mi contacto, encima. Suelo responder mails si la consulta es muy específica. Podés tomar lo que quieras, siempre que cites la procedencia. Si no citás, y te ubico, te escracho públicamente, como he hecho en varias oportunidades. Enjoy

jueves, agosto 31, 2006

ANTICIPO TEATRAL: SE VIENE "EL FIN Y LOS MEDIOS"

Vamo' a descansar un poco 'e la historieta, che...
La ocasión lo amerita, ya que se avecina un importantísimo estreno teatral!!!
Otra impresionante producción del TIT'96!!!
La dupla Wainer - Dao (extraña pareja...) ya lleva diez años de laburo ininterrumpido!!!
Y lo festeja con...

"EL FIN Y LOS MEDIOS"
del Oso Wainer
(afanándole a Maese Maquiavelo)
con la protagónica actuación del Loco Dao
(...y elenco)
VAYAN PREPARANDO LO' TOMATE', CHOCHAMU!!!
Nota: la foto pertenece al estreno de "Otelo, una tragedia", de Wainer (que afanó a Shakespeare en aquella oportunidad), en el Regina, el pasado año. Alcón iba a laburar también en ésta, pero no logró superar el exigente casting...

...Y SIGUEN LOS TALENTOS!!!

A la mierda!!! Como viene la juventud!!! Les recomiendo que visiten este blog http://elpybe.blogspot.com/

miércoles, agosto 30, 2006

AGUANTE LA HISTORIETA COMICA!!!

Acabo de recibir vía internet "El mundo de Tity", de QUIQUE MURE, un dibujante y guionista rosarino que se las trae. Dejen que sus ojos juzgen...

Selecciones del Reader's Digest: 1936-1937 EN LA VIDA DE UN SUPERHEROE DE LAS PAMPAS, (en "LEYENDO HISTORIETAS") de Oscar Steimberg

Hay coleccionistas a los que respeto mucho intelectualmente.
Hay otros que son bastante ignorantes, al punto que les cuesta enormes esfuerzos leer una Andanzas de un tirón.
A los primeros le recomiendo fervorosamente que se consigan "Leyendo Historietas" (más datos en http://historietas---cine---teatro-por-dao.blogspot.com/2006/08/leyendo-historietas.html).
Para los otros, extraigo de ese libro unos párrafos del ensayo sobre Patoruzú (primer año de la revista homónima).
Dice Steimberg respecto a la sexualidad del indio:
"En la historieta misma es interesante notar que fuera de las palabras -las palabras que aparecen en los textos y en los globos- la ternura de Patoruzú nunca es heterosexual. Y que su familia, sus amigos, sus conocidos, son todos hombres, excepción hecha de la existencia lejana de una ex nodriza en el sur. Las referencias a su origen, ese año, se anclan siempre en sus antepasados hombres, parecería que en Patoruzú se hubiera consumado el milagro de un ser humano nacido de uno, y no de dos... Patoruzú tiene además una especie de relación madre-hijo con Upa, y una relación confusa con Isidoro, a quien espera despierto cuando lo sabe demorado en sus calavereadas."
Por otra parte, mientras muchos tontos erigen a Patoruzú en símbolo de la argentinidad porque toma mate y come empanadas, Steimberg observa lúcidamente que esa condición telúrica es sumamente confusa:
"Patoruzú tiene virtudes gauchas pero es un indio; y los indios y los gauchos nunca fueron algo parecido a una unidad social. Por otra parte, es un gran terrateniente, pero además es un cacique indio del sur; y esta otra dualidad se da en un momento en que todavía estaban muy cerca, en el tiempo, las matanzas de indios de las que fueron responsables indirectos y aun directos, casualmente, terratenientes del sur."
(y después vienen conque a la historieta hay que leerla "con ojos de niño"... por favoooooor!!!)

martes, agosto 29, 2006

PAYADA 4: TURNO DE LUCIRSE PARA ELCOJUS...

ELCOVE

POR ESTO DE LOS FERIADOS
EN SALADILLO AHURA ESTOY
UN PAGO UN TANTO ALEJADO
PA' MÍ QUE PUEBLERO SOY.

UN TIEMPO PA' SU RISPUESTA
POR ESO YO LE DARÉ.
SE LO DIGO EN FORMA HONESTA:
ME CONVIENE PA' DIJPUÉS.

PORQUE SI USTE' ME INTERROGA
SOBRE ALGO PELIAGUDO
YO MESMO ME ATO LA SOGA,
DE CONTESTARLE YO DUDO.

CON LA COLECIÓN A MANO
AHÍ SÍ ME SIENTO SEGURO
MAS SI NO ES ASÍ, HERMANO,
YO ME VERÉ EN UN APURO.

PUES COLIJO SE COMPLICA
LO QUE VIENE INDISPUÉ
YA QUE LE CLAVO UNA PICA
CON LO QUE PREGUNTARÉ...

SI USTE' ME RISPONDE ESTO
SU FAMA ESTARÁ ASENTADA
DEFÍNAME CORTO Y CIERTO
QUÉ ERAN LAS "PATORUZADAS".

...y güenas y felices pascuas pa' tuitos, chei!!!!

***

ELCOLJUS

No hay problema en esperar
Su vuelta de Saladillo!
A mí me viene "al dedillo"
pa’ pensar que contestar...
Y ahura le quiero avisar:
desempolvé los recuerdos
de aqueyos tiempos tan tiernos
a los que hay que remontarse
pues pa’ poder contestarle
eso e' las Patoruzadas
hay que adentrarse, compadre
en aquellas "apaisadas"
otrora las "semanales"
que en un cuadrito elegante,
aparecía exultante
el Indio, con su inocencia
o su incomparable fuerza
que de la pluma e' don Dante
con frecuencia inusitada
arrancaba carcajadas
Su estilo despampanante!


***
ELCOVE

EN SABER HISTORIETÌSTICO
SE LE NOTA LO QUE VALE,
POR LOS CUADROS HUMORÌSTICOS,
AQUELLOS DE "SEMANALES".

Y DANDO POR ADMITIDA
LA RESPUESTA QUE HA BRINDADO
ESPERO SU ARREMETIDA,
YA AQUÌ, EN LA PLATA, INSTALADO.
***
Nota: la "Patoruzada" aquí reproducida se publicó en el Nº 107, de octubre del '39.
Así, Quinterno recreó al indio tanto en historietas extensas, como en tiras autoconclusivas o cuadros únicos como éste, o sea el "cartoon" de los yanquis.
(continuará)
INSTANCIAS ANTERIORES DE LA PAYADA:

lunes, agosto 28, 2006

MECAGOLO EN EL COLECCIONISTA - PARTE I

Hace poco mencioné en un blog el "Decálogo del coleccionista" que había visto circulando por ahí... Pues bien, resulta que -para mi sorpresa- lo había guardado en un archivo y lo encontré. No sé que razón me ha movido a conservarlo. Supongo que ha sido para demitificar toda la sarta de huevadas edulcoradas -típicas de la basura circulante en internet- que allí se expresan. El momento ha llegado... Por ahora, me limito a reproducirlo, aclarando que no quito ni pongo una coma, por lo que errores y reiteraciones deben atribuírse al original. En sucesivas entregas, iré haciendo las críticas pertinentes, así sigo ganándome el odio de los amables lectores de este blog... Acá va, que suenen los violines y un saludo pa' la tribuna...
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(Trozo de tapa de Andanzas 1, utilizada por Dante Quinterno a falta de papel higiénico -garantía: foto adjunta- en el baño de Editorial Universo, un día que sufría de diarrea a causa de un atracón con empanadas de la Chacha. Fué subastada hace un tiempo en Feria Franca, alcanzando la suma de U$S 15.000. La adquirió un famoso coleccionista que no se pierde nada que provenga del Maestro)
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1.- AMAR LO QUE UNO COLECCIONA.-
Es el comienzo básico de un coleccionista. No buscar un valor económico. Es tan importante una colección de cortaplumas, como una de porcelanas alemanas. Además cuando uno compra lo que le gusta podrán engañarlo con el precio, pero en cuanto a la belleza y el gusto será imposible.
2.- ESPECIALIZARSE.-
No se puede coleccionar "de todo ". Muchas veces vemos en las subastas de antiguedades a personas adineradas que compran compulsivamente, sin saber muchas veces lo que compran. Hay que especializarse en algo, de otra forma nunca se podrá tener una colección importante de algo ni saber todo de un tema .
3.- SABER DEL TEMA.-
Desde el comienzo, conviene saber algo sobre el tema para evitar errores y engaños. Con el paso del tiempo y a medida que incrementa su colección, se transforma en un auténtico experto en la materia.
4.- CONTAR CON EL ESPACIO ADECUADO.-
Por supuesto que si tenemos dimensiones reducidas no podemos coleccionar estatuas tamaño natural y fuentes de jardín. Debemos contar con el espacio necesario para organizar y seleccionar nuestra colección.
5.- POSEER MEDIOS ECONÓMICOS.-
Tener los recursos suficientes de acuerdo a lo que coleccionamos y buscamos, una vez que nos ha atrapado la vorágine del coleccionismo deseamos las piezas cuando las encontramos y no escatimamos esfuerzo en que sean nuestras.
6.- APRENDER Y DOCUMENTARSE.-
Lograr conocer mucho sobre el tema , preguntando a otros colegas y tratando de documentarnos con libros y escritos que aún son muy escasos en Argentina.
7.- VER MUCHO DEL TEMA.-
Es inprescindible reforzar la regla anterior asistiendo a las ferias y exposiciones que se realizan a lo largo del año y visitar tiendas y galerías. Un buen coleccionista debe frecuentar, interesarse por sus piezas, preguntar, atender y asistir a subastas para conocer de primera mano los precios en que se rematan las piezas.
8.- FORMAR PARTE DE ALGÚN CLUB DE COLECCIONISTAS.-
Si bien en nuestro país aún son escasos estos grupos, hay que fomentar su creación pues de esta interactividad se aprende día a día.
9.- SELECCIONAR Y CLASIFICAR.-
No debemos acopiar objetos, debemos clasificarlos y estudiarlos sabiendo hasta el último detalle de él, para saber así qué lugar ocupará en nuestra colección.
10.- EXPONER Y COMPARTIR-
Uno de los principales orgullos de un coleccionista es "mostrar"su colección, busquemos un lugar de la casa en la que cada visita pueda disfrutar también de nuestra colección y no perdamos oportunidad de que otras personas vean nuestro esfuerzo.
(Puaaajjj...continuará)

domingo, agosto 27, 2006

PAYADA: LA TERCERA NO ES LA VENCIDA… HAY MUCHO MAS!!!

Pequeño prólogo: Como ya lo había adelantado en el post de presentación de esta payada ( ver: martes 08 de agosto "ANTICIPO: SE VIENE LA PAYADA ENTRE ELCOJUS Y ELCOVE!!!"), la misma se inició en Feria Franca, en las Preguntas al Vendedor de distintos artículos patoruzescos. Los ciegos mercaderes, en vez de aprovechar la enorme cantidad de usuarios que visitaban el aviso para leer nuestras paya-sa-das, desdeñaban esta publicidad gratuita y alcahueteaban a los gendarmes de la Feria, que acudían prestos a censurar lo publicado. Advirtiendo entonces que los versos corrían el riesgo de inscribirse involuntariamente en la corriente del arte efímero, ELCOJUS y ELCOVE acordaron retirarse a ámbitos más reducidos, esperando el momento (que vendría a ser éste) de dar a conocer al gran público sus creaciones. Es por eso que esta edición de la Payada no arranca directamente con versos, sino con una suerte de “Carta Abierta” de ELCOVE, en Feria Franca, anunciando el exilio…
***
22-3-2005. DESPEDIDA DE ELCOVE. QUE DISCULPE EL VENDEDOR, AL QUE RESPETO, POR INMISCUIRME EN SU ANUNCIO. JUSTAMENTE PORQUE LO RESPETO, LO ELEGI. NO TEMA, MUCHACHO, QUE NO VOY A SEGUIR EL "CIRCO" AQUI. VOY A RETIRARME POR UN TIEMPO... Y NO PORQUE ME HAYAN FILTRADO EL ID, COMO AMENAZABAN ALGUNOS TONTOS, NI POR LAS DENUNCIAS CONSTANTES A FERIA FRANCA, NI POR LOS LITROS DE LIQUID PAPER QUE ESTA USA CONMIGO Y MIS SEGUIDORES. SOY UN COLECCIONISTA DE MUCHOS AÑOS (DE COLECCIONISTA), QUE YA NECESITA MUY POCO DE ESTAS REVISTAS. Y POR ESO SIEMPRE ME GUSTO INTERCAMBIAR EXPERIENCIAS COMUNES CON OTROS PARES, DIVERTIRNOS CON ESTA AFICION, JUGAR A LOS JUEGOS DE "ERUDITOS". MUESTRA DE ELLO ES LA PAYADA CON MI AMIGO "ELCOJUS" CON QUIEN NOS CONOCEMOS DE HACE POCO, PERO COMPARTIMOS MUCHO... NO ASI CON LOS TONTOS QUE MENCIONE ANTES, QUE SON RECIEN LLEGADOS NO SOLO A PATORUZU, SINO TAMBIEN A LA VIDA Y QUE SE HAN CREIDO QUE SON CIERTOS LOS OTROS "VERSOS", LOS DE LA SOCIEDAD EN QUE VIVEN. Y QUE EN SU DARWINISMO SOCIAL ARREMETEN GROSERAMENTE CONTRA LO QUE VENGA, SIN TRATAR DE ENTENDER UN POQUITO ANTES... A ELLOS LES TENGO -"EN SERIO", DIRIA UNO DE ELLOS, EL VERDADERO CORSARIO- MUCHA LASTIMA. ESOS ESTARAN CONTENTOS CON MI RETIRO. EN CAMBIO, SE QUE ALGUNOS -QUIZA MUY POCOS- ME EXTRAÑARAN. PERO NO TEMAN... EL COLECCIONISTA VENGADOR SIEMPRE VUELVE!!!!
***
RESPUESTA DE ELCOJUS A LA CARTA ABIERTA, EN FERIA FRANCA:
Va a costar mucho educar a esta manga de ignorantes, don ELCOVE... hagamos como dijimos por línea privada y compartamos la buena onda con nuestro selecto grupo de coleccionistas y seguidores!!!! Nos encontramos en Yajú.
Y aprovecho para reconocer mi ignorancia respecto de Dos Herencias
***
PRIMER MAIL DE ELCOJUS:
Estimados amigos Coleccionistas:
Conjuntamente con ELCOVE, quien les habla ELCOLJUS...hemos decidido dirimir nuestro pleito por la supremacía en Feria Franca. Ya no me acuerdo que pleito era pero dejémoslo ahí. Por tal motivo, invitamos a Juano y a Rubén a sumarse a las huestes de ELCOVE y ELCOLJUS respectivamente y a modo de payada emulando la histórica entre nuestro héroe y el viejo vizcacha. Los perdedores invitarán a los ganadores con alguna picadita, cervecita, vinito, o lo que venga a cuento, cuando haya oportunidad, dado los kilómetros que nos separan (1). La podemos llamar a Federica (2), para que sirva los platitos, vestida nada mas que con un delantal de cocina...y sin pechera por supuesto! Obviamente ninguna de las brujas merodeando! Espero estén de acuerdo. En caso de empate le daré por ganada la payada a ELCOVE, pues había sacado ventaja de la anterior, la que arbitrariamente estos Forros de Feria Franca truncaron!
Bueno...dejemos la cháchara de lado y empecemos.
Afinemos las guitarras....
afinemos las guitarras y tomemos punteríííaaaa
En cuáles de Correrías
aparece Ri Fa Fú...?
quiero que me digas tú
cometiendo fechoríííaaaas!!!
(3)
Se me ocurre que para que no pierda dinámica la payada no deberian pasar mas de 24 horas entre la pregunta y la respuesta!
Salutte a tutti!!!!
***
ELCOVE

(Y AQUÍ SIGUE LA PAYADA,
PERO POR LÍNEA PRIVADA)

LO HONRA RECONOCER
QUE LE LLEVO UNA VENTAJA
PERO NO VAYA A TEMER
ME HA CLAVAÚ UNA NAVAJA!!!

PODRÍA HACERME EL DISTRAIDO
DE LA CUESTIÓN QUE ME HA HECHO
MAS NO SOY UN MAL NACIDO
NO VOY A ESQUIVAR EL PECHO…

EL TURNO ME ESTÁ TOCANDO
Y NO TENGO UNA RISPUESTA
CON MUCHO MIEDO ME ANDO
DE QUE ME GANE LA APUESTA

A MÍ ME MATA, MI AMIGO
SALIR DE PATORUZÚ
SIN COMPLEJO SE LO DIGO:
¿QUIÉN CANEJO ES RI-FA-FÚ?

VEINTICUATRO DE ESAS BOMBAS
DE HIDRÓGENO
ME HA ARROJADO
CON TAL PREGUNTA REDONDA
ME HA DEJADO EN MAL ESTADO

CUATRO, SIETE ESTALLIDOS!!!
¿DÓNDE VOY? ¿DÓNDE ME PONGO?
DISPARADO HE SALIDO
Y ESTOY LLEGANDO HASTA EL CONGO

sé, y sI LO SÉ YA ME VOY
sé, y sI LO SÉ ME DENIGRO
QUE COMO MILLONARIO ESTOY
QUE SE ENCONTRARA EN PELIGRO

ME RESTA UNA DUDA SOLA
SÓLO UNA DUDA ME RESTA
QUE QUIZÁ DE CARAMBOLA
HAYA ACERTAÚ LA RISPUESTA???
(4)
***
ELCOLJUS

Veo que mi contrincante
La tiene clara y precisa
seguro que es la premisa
pegarle para' delante!
y por eso con orguyo
de guitarrero cantor
le digo: pa’ mí es mejor
cuanto mas se haga el canchero
y ahura es su turno, aparcero
de hacerme a mí una priegunta
pues su respuesta es la justa!!!!
y vi’a tener el honor
de que un digno payador
espere ahura mi respuesta!

Salú muchachos!!!!
***
NOTAS:
(1) Elcojus se refiere a que él y su padrino en el duelo (Rubén) están en Capital, mientras que Elcove reside en La Plata y su padrino Juano en Mar del Plata.
(2) Federica es un personaje de “Las Claves del Indio”, que parece haberle interesado mucho a Elcojus, no por construcción literaria, sino porque es una pendeja que está muy buena…
(3) Como se verá, Elcojus reformula la pregunta que había quedado pendiente, a raíz de la aclaración de “Por dos herencias”.
(4) Elcove se hace el canchero, porque sabe que su respuesta cifra los números y títulos de las tres apariciones en Correrías del único enemigo de Patoruzito (aparte de Chiquizuel y Chupamiel) que se repite.
(CONTINUARÁ)

sábado, agosto 26, 2006

LEYENDO HISTORIETAS

Acabo de conseguir, tras muchos años de búsqueda, "Leyendo Historietas (estilos y sentidos en un arte "menor")", de Oscar Steimberg. Este libro recoge una serie de artículos aparecidos en distintas publicaciones y épocas, y se inscribe en la corriente de lectura semiótica de la historieta, entre cuyos notables antecedentes, se encuentran Ecco, Dorfman y Masotta.
Hace un tiempo, alguien me transmitió una crítica, a una nota mía aparecida en una página web sobre Patoruzú. El comentario provenía de una persona vinculada a la editorial Universo. El argumento principal era que yo buscaba demasiados pelos en la leche y que a la historieta, había que leerla con ojos inocentes, como cuando éramos chicos.
En principio, creo que los que pueden hacer eso es porque siguen siendo chicos hoy en día. Aunque sigo gustando del género, yo crecí. Y por más que quisiera, no lograría, al agarrar una Andanzas -como en ninguna otra actividad de mi vida-, desprenderme del universo de experiencias y conceptos que fuí adquiriendo.
Y ya en el plano del análisis de los lenguajes sociales, tampoco es posible realizarlo sin un trabajo previo de "desinocentización".
Por otra parte, los comentarios del tipo aludido, parecieran atribuírme una suerte de exclusividad en éste tipo de mirada, lo cual denota profunda ignorancia. Como lo apunto más arriba, me preceden muchísimos e infinitamente más prestigiosos aprovechadores de la fama ajena. Y aún debo aclarar que mi pretensión de análisis dista bastante del encuadre semiótico, dado que, inclusive si ése fuera mi objetivo, carecería de muchas de las herramientas necesarias para concretarlo.
Pero volviendo a Steimberg... la razón de la larga búsqueda se debe a que había reparado que se citaba muy someramente en algunas publicaciones sobre Patoruzú, el ensayo de su autoría "1936-1937 en la vida de un superhéroe de las pampas", cuyo data original es de finales de los '60.
"Leyendo historietas" lo incluye, y una breve hojeada me indica que existen coincidencias con mucho de lo que he sostenido siempre sobre Quinterno.
Pero el libro abarca además otra serie de ensayos de sumo interés, con lo cual anuncio que dará mucha tela para cortar en este blog.
Por ahora, y haciendo la salvedad que aún no he pasado de la lectura de su prólogo, observo que muchas veces, los estudiosos del género, no realizan todas las distinciones necesarias para precisar los alcances del término "Historieta" (que sigo prefiriendo, aún con su matiz despectivo, al globalizado "cómic").
Menos aún lo hacen los lectores. En ocasiones en que he manifestado esta afición mía, mi interlocutor ha buscado coincidir, diciendo "Ah, sí!!! Yo me leí todo lo de Mafalda" (o Inodoro Pereira, o Clemente...).
Y ahí es cuando siento que no hablamos de lo mismo.
Es que, en la Historieta, como en todo género, existen las clasificaciones. Y también como en los demás casos, éstas pueden resultar un tanto arbitrarias.
A mi criterio, Mafalda y los demás ejemplos, a los que se puede sumar el primer Patoruzú, son tiras cómicas, propias de diarios o revistas de actualidad.
Características: personajes centrales, pero pocos cuadros y autoconclusión con remate de gag, verbal o gráfico. Es posible, sí, que aparezca la continuidad temática -no argumental- (Caloi es claro referente de ello).
También los diarios, dentro del humor, ofrecen algo diferente, que son los cuadros únicos (Crist, Viuti, Fontanarrosa en Clarín).
Y existen historietas que ofrecen un mix de tira autoconclusiva y de relato extenso, como lo han sido El Loco Chávez o El Nene Montanaro, siguiendo con los ejemplos argentinos más o menos actuales y de Clarín.
Sin embargo -nueva distinción-, éstas podrían encuadrarse más en la rama de la historieta seria, que en la cómica.
Veamos con qué criterios se pueden diferenciar dichas categorías...
Descartamos desde ya el de extensión. Grandes personajes cómicos (Patoruzú, Don Nicola, Piantadino...) han abandonado el formato de tiras unitarias para desarrollar largos episodios, completos o en continuará, según la modalidad de la publicación en que salieran.
Efectos humorísticos se hallan tanto en una como en otra.
Naufragaríamos si utilizáramos grado de verosimilitud o conexión con la realidad cómo parámetros.
Me atrevo a afirmar que no existe género narrativo menos preocupado por lo verosímil que la Historieta.
Y Clemente o La Nelly (también Clarín), cómicos e inverosímiles como son, se refieren permanentemente a la actualidad.
Las de Batman o Súperman, o de cualquier superhéroe, son serias y si bien construyen una realidad que puede tener conexión con el mundo en que vivimos, es desmentida por la sóla inclusión en ella de la figura del protagonista. Claro que, si analizáramos símbolos y sentidos, veríamos cómo el mundo en que vivimos se expresa allí con exactitud.
A mi criterio, la distinción fundamental entre la rama seria y la cómica la marca el estilo de dibujo.
Que no necesariamente en la seria remite al realismo, ya que algunos creadores como Breccia (paradoja: comenzó con lo cómico), que han jerarquizado el género, han jugado formas que van desde el expresionismo a la abstracción.
En cambio, en la cómica, con matices, el trazo es evidentemente caricaturesco.
Pero repito: estas clasificaciones pueden ser arbitrarias, y a menudo ambiguas.
Me gustaría el aporte de los coleccionistas interesados en el tema, para que entre todos, contribuyamos a precisar términos, lo cual resulta siempre tan necesario para llegar a entenderse...

DE COMO CAPICUA ME CAGO LA VIDA

Remito -antes de abordar esta nota- a "Leyendo Historietas", que si bien fue publicada antes que la presente, figura en primer lugar y no sé como cambiar la ubicación... Ahora sí, y retomando un poco lo del referido blog... En la Argentina, han surgido grandes creadores de historieta, tanto en la vertiente cómica como en la seria. Alguno de ellos, inclusive, han saltado de la primera a la segunda, donde finalmente alcanzaron una calidad que trasciende el género y se ubica en el terreno de la plástica pura, tal el caso de -como lo apunté antes- Alberto Breccia.
Ahora, en el campo propio de la Historieta, quizá sea necesario aclarar que los arbitrarios rótulos de cómico y serio no implican juicio de valor sobre las respectivas categorías. Hay impresionantes talentos cuyo estilo fué siempre lo cómico, tanto en dibujo como en argumentos.
Así, la caprichosa brújula de las lecturas de mi infancia, me lleva ahora hasta Adolfo Mazzone, un verdadero militante de la querida Historieta cómica.
El rastro más antiguo que he encontrado de él, se remonta al año '39. En las amarillentas y quebradizas páginas del Patoruzú semanal de esa época, aparece con su firma, la entonces tira Mi sobrino Capicúa...
Se dice que fué Lino Palacio quién lo alentó a mostrar sus trabajos a Quinterno. No le fué fácil su entrada en la editorial, pero finalmente logró ingresar.
En una nota de Fabián Polosecki, para la ya citada -post de Torino- sección Risas Argentinas, se lee: "Mazzone era mecánico de los talleres Chrysler y se ganaba la vida golpeando chapas con un martillo que le aturdía el pulso de dibujante. Copiando a Hide Irving, descubrió que un pulso 'tembleque' -como él lo llama- podía esconder una línea posible para el dibujo."
La referencia seguramente fonética de Polosecki, hace que se confunda al escribir el nombre, ya que a quien Mazzone reconoce como maestro es a Jay Irving (1900-1970), afecto a caricaturizar policías, lo que sin duda también influyó en don Adolfo, que a menudo los incluye en sus historietas. Es de destacar que Mazzone es uno de los pocos grandes de la historieta cómica argentina, que no ha recabado en Disney como fuente inspiradora.
No puede ser más acertada la autocaracterización de pulso 'tembleque' para definir su estilo. Es ese 'defecto' justamente, el que dota de extraordinaria movilidad física a sus criaturas.
Pero siguiendo la pista de Mazzone, el siguiente hito lo encuentro en Rico Tipo, del año '45. Allí se publica con regularidad Piantadino en formato de tira, al igual que la anterior.

Y también aparecen en Rico Tipo los cuadros humorísticos que pueblan muchísimas ediciones y que lucen maravillosamente en las tapas de El trencito, una revista de juegos... (aclaro, para que no me hinchen las pelotas, que las imágenes que siguen son las únicas no pertenecientes a mi colección y que las saqué de un aviso de Legaristi).
Además, datos recogidos ubican a Piantadino, desde el '41 al '60, en el diario El Mundo.
Y, sin precisar fecha, se menciona a Perkins, en El Correo de la Tarde.
También se señala la enorme popularidad que habían alcanzado los personajes de Mazzone, al punto que sus nombres (o sobrenombres, no se sabe) terminaron instalándose como lugar común en el lenguaje cotidiano.
El hallazgo consistía en caracteres simples, casi unilaterales, cuyos apelativos cifraban sus personalidades.
Así Capicúa era un suertudo, Piantadino un convicto que vivía planeando fugas, Cariseca un tipo apacible que, si se lo golpeaba en la nuca, se transformaba en una fiera, Afanancio un punguista que rozaba la magia.
Y los de menor rango: Perkins un servil mucamo de librea, Batilio un alcahuete, Yoloví -el pequeño chantajista- un nene que sacaba provecho de la hipocresía de los adultos, Fiaquini un holgazán, Tacañino un avaro.
La traslación de estos nombres paradigmáticos a apodos populares, debe haber resultado poco menos que automática, perdurando algunos de ellos hasta hoy en día.
Otros creadores del género, han logrado también este tipo de repercusión: Divito con Pochita Morfoni, Fúlmine y Fallutelli; Lino Palacio con Don Fulgencio -el hombre que no tuvo infancia- y Avivato.
Pero el caso es que yo descubro por primera vez a Mazzone en la revista Capicúa y Piantadino, cuyo número inicial aparece en octubre del '59 (ver tapa en blog sobre Lúpin), donde debuta como editor.
En aquélla época, y en la Argentina, la Historieta se encaraba como un oficio artesanal, a diferencia de los yanquis, donde los estudios de mercado empezaron desde muy temprano.
Salvo en el caso de adelantados, como Quinterno, que para sostener monstruos editoriales comenzaban a crear equipos de trabajo, la producción era personal y continua. Muchos creadores realizaban integralmente las labores de dibujo y guión.
Eran grandes talentos que improvisaban sobre la marcha.
Esto implicaba muchas veces que sus personajes fueran modificando sus características a lo largo de las publicaciones. La aceptación del público podía convertir un personaje secundario en protagónico. También determinar el pasaje de tira unitaria a episodios más extensos.
Así, en la revista Capicúa y Piantadino las tiras de ambos personajes se convierten en historietas más extensas, que muchas veces, retoman el esqueleto argumental de las antiguas dos páginas, para desarrollarlo.
Aquí, en el número 4, vemos como la tira del Patoruzú semanal Nº 108, reproducida ut supra, se convierte 20 años después en una historia de17 páginas.
Asimismo habrán notado los importantes cambios gráficos en el personaje de Capicúa, que pasa de ser un imbécil absoluto a un moderado bobalicón.
También ha cambiado el cuadro de presentación de la historieta.
Si en Patoruzú, el protagonista aparecía mencionado diegéticamente por el tío, en la revista propia queda sólo su nombre. Sin embargo, Olegario no desaparece aún del dibujo y se agrega el Profesor Bambufoca, ambos mirando resentidos a Capicúa por su extraordinaria suerte. Por fin, el glotón de queso conquista el protagonismo absoluto también desde la gráfica, cuando en el segundo año de la revista, reposa en el cuadro inicial junto a una enorme bolsa de dinero.
Piantadino también sufre una transformación. Del presidiario inicial que era -en compañía de otros reclusos como Afanancio, Batilio y Fiaquini- pasa a la condición contraria: detective (sabemos que no hubiera sido lo contrario a delincuente si se hubiese transformado en policía). Adopta como ayudante a un nuevo personaje -Pocoseso- reproduciendo así el modelo clásico de la dupla Holmes-Watson.
Sospecho que más que por motivos morales, el cambio se produjo porque el ámbito cerrado de una cárcel no permitía desarrollar mucho mas que cortos gags.
Piantadino pronto se independiza de Capicúa, para tener su propia revista. Aunque la ruptura no es absoluta, ya que en los primeros números se la presenta como Suplemento de... y con formato
tabloide, que abandonará rápidamente para tomar el más frecuente de apaisado.
Aquí vemos el número inaugural, de enero del '61, donde precisamente se cuenta la transformación de Piantadino en detective. Como observarán en los dibujos marginales, Afanancio y Batilio forman parte del staff. Estos siguen en tiras separados del titular de la revista, pero igualmente fuera del presidio que en común otrora los albergaba. Pronto seguirán su propio camino, pero antes, apenas iniciado el '62, salta súbitamente al estrellato Cariseca, personaje del que no encuentro antecedentes, en la tercera publicación de la creciente editorial Mazzone.
Y fiel al estreno de una revista por año, llega por fin Afanancio, tan asombroso ladrón como siempre (no podría haber sido de otra manera), pero -como ya dije- fuera de presidio y con el pronto agregado de una familia. Una tía primero, y un sobrino -Botafogo-, después.

Si bien Batilio y Fiaquini también tuvieron su publicación propia, no alcanzaron la repercusión de las anteriores y duraron unos pocos números.
Cabe acotar que aquéllos, durante mucho tiempo, siguieron apareciendo en tiras unitarias dentro de las revistas de los otros personajes-estrellas.
Pero hablemos de Capicúa, que era de todos el que más me gustaba...
Poco hay para decir de él, aparte de su aire distraído, su tonto buenhumor, su culo a toda prueba y su no menos extraordinaria voracidad con los quesos.
(Permítaseme una pequeña disgresión: hoy en día creo que me gustan más estas maravillosas tapas que las historietas en sí)
Si como mencioné, Mazzone termina avivando un poco -nunca demasiado- a Capicúa, era tratado habitualmente como un idiota por su tío Olegario y el profesor (trasnochado y fracasado inventor, en realidad) Bambufoca, con los que convivía. Este trío conformaba una familia totalmente atípica para la realidad, cuyos vínculos eran difusos y sus antecedentes nunca explicados (al menos yo, los ignoro).
Pero la asociación de este tipo era común en el lenguaje de la Historieta, ya que abundaba la convivencia entre hombres. Aparte del archisabido vínculo padrino-ahijado, citaré -para no extenderme- sólo unos pocos casos: Don Nicola y el maestro Esculapio, Tric y Trake, Javier y su hermanastro Cariseca, Anteojito y Antifaz...
Resulta paradójico que esta estratagema, presumiblemente creada para eludir la cuestión sexual y la procreación que aparecería inevitablemente con parejas convencionales, dió pábulo para que algunos miserables infirieran conductas homosexuales en los personajes (basura de gente!!!).
En realidad, las familias tipo en nuestra Historieta, recién empiezan a aparecer con Mafalda.
Volviendo al tema... Olegario y Bambufoca estaban siempre en la lona (como el primer Isidoro) y vivían pergeñando planes supuestamente ingeniosos para zafar. Vocación argentina, si las hay.
Demás está decir que intentaban utilizar en beneficio propio la prodigiosa suerte de Capicúa, pero este don -misteriosamente- sólo podía ser aprovechado por él.
Tío y profesor terminaban siempre peor que antes, mientras el despreocupado sobrino era cubierto de billetes, joyas o toneladas de queso gruyère.
La suerte de Capicúa era directamente proporcional a la desgracia de Olegario y Bambufoca.
Este esquema básico -repetido invariablemente- constituía el eje de las aventuras de Capicúa.
La pregunta que me hago es: Qué asociaciones, representaciones, identificaciones habrá hecho uno de pibe, para que estas historietas sumamente lineales hayan quedado tan grabadas en el imaginario?
Algunas respuestas estarán en el diván.
(Advertencia para los ingeniosos que abundan en comments: aquélla que podría vincular mi rostro con el del personaje, resulta demasiado fácil como chiste).
El queso me gusta, pero creo que lo central está en el elemento suerte. A quién le toca y a quién no.
Seguramente, en la época que yo leía Capicúa no me sería fácil discernir lo verosímil de lo inverosímil, la realidad de la ficción.
Pero también de adulto... uno ha fantaseado tanto con sacarse la lotería, encontrar una valija repleta de dólares, recibir una herencia de algún pariente ignoto...
Nada de eso ha pasado.
Por otra parte... uno ha observado indolentemente, con cierta indiferencia y hasta con desdén los afanes de aquellos hijos de puta que están en la carrera del lucro y la especulación.
Y ha comprobado que generalmente, alcanzan lo que persiguen.
Todo al revés que en Capicúa...
Ahora me doy cuenta...
Usted me ha engañado, maestro Mazzone!!!
ANALISIS DE ESTRUCTURA: Remate con gag verbal, en intento de relato serio sobre Historieta cómica que, probablemente -todo es tan relativo-, (continuará)

miércoles, agosto 23, 2006

NO HAY CASO, CHE... LA FAMA NO ME LLEGA!!!

LAS CLAVES DEL INDIO
---------- ó ----------
LAS GRANDES ANDANZAS DE
ELIO CORADINO VELEZ
"ELCOVE"
EL COLECCIONISTA VENGADOR

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(NOVELA)
ACABA DE NO SER SELECCIONADA EN EL
PREMIO CLARIN DE NOVELA 2005!!!
una trama donde se conjugan las memorias de un coleccionista, la guerra en el mercado, el humor, el policial y la nostalgia!!!
mas de 300 páginas, que todo amante de Patoruzú, Patoruzito o Isidoro no puede dejar de leer de un tirón!!!
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ALGUNOS TESTIMONIOS DE LECTORES
Dijo Don Gastón (coleccionista):
"Ayer imprimí en un ciber los dos primeros capítulos de la novela y me quise cortar las b.... cuando terminé de leerlos en casa a la noche y no tenía mas!!!! (y tampoco podía seguir leyendo de la compu, porque la tengo rota!!!!)
EXCELENTE!!!! hasta ahora...y no hablo de construcciones literarias ni nada de eso sino del contenido en sí!!! EXCELENTE!!! Me estás haciendo c.... de risa por un lado y emocionar por otro cuando por medio de tus recuerdos yo también traigo los míos..."
Dijo Juano Grassi (coleccionista):
"Magistral!!, Magnífico!!!, me gustó mucho amigo, me pareció impecable, además no podés ser h... de p..., como m..... lograste tan fantástica historia????, el mejor pasaje de la historia fue tu visita a lo de Chiquito, con mucho vértigo y velocidad me pareció el relato. La verdad me siento muy orgulloso de ser parte de la historia, son tan reales esas búsquedas del Indio, la espera...el sudor frio de saber si está...y si está...cuanto valdrá....me alcanzará??....es muy muy bueno Miguel. Elcove, h... de p...., que actor, habria que darle el Indio de oro a su participación...viejo de m....., carcamán al igual que el tío del botarate. Lo que más me impactó fué lo del Libro ese que inventaste, juro que lo creí...increíble investigación, se nota el tiempo que me decías le dedicabas a este libro, es grandioso, no salgo del asombro.Sinceramente impecable, es un libro lleno de idas y venidas, además de ser muy emocionante en la mayoría de los párrafos, tiene mucha adrenalina la parte de la persecución...es casi real, me senti muy cerca tuyo en ese bólido a punto de estallar. No soy bueno escribiendo, pero este es mi punto de vista como lector.Te felicito amigo, me hiciste clavar la vista y la mente en forma adictiva, y me sentí muy cómodo al hacerlo. Gracias por esta historia magnifica, espero ojalá, algún dia, la segunda parte.Gracias chei!!!!!! "
Dijo Alberto Wainer (asesor literario del Teatro Nacional Cervantes-no coleccionista-, reciente ganador del premio Argentores):
"Me castigué todo el fin de semana con tu novela. La verdad es que lo disfruté un montón. El mundo en sí mismo, su hermeneútica, sus señales masónicas, su lógica interna, su estructura centrípeta y laberíntica, todo eso me atrapa, los códigos, números y nombres de cada uno de los íconos , las jerarquias: "Correrías", etc. y toda esa región críptica y repetitiva, las coincidencias (ya hablamos de código) más allá de las culturas respectivas, el humor (Me reía en la alta noche y mi mujer se despertaba). Los personajes que se dibujan y desdibujan como en una novela de espías, doble espías, topos, etc. las tramas, las paranoias, y las éticas. En fin. Que tenés un material muy atractivo. "
Dijo Laura (mi hija mayor -no coleccionista, filósofa-, a mi mujer):
"Estoy leyendo la novela de papi y me encanta!!!, esta noche, si la termino hoy, lo llamo. Está realmente bien."
Dijo Luciana (mi hija del medio -no coleccionista, psicóloga):
"Recién recién terminé de leer tu novela y la verdad es que me gustó mucho, ese final me puso triste otra vez, todavía no me recupero!!, me hizo volver al principio, al nene del primer capítulo...y en otros momentos también me pasó eso, como cuando te empezas a separar del COVE porque deja de causar ese efecto de enganche, de enigma en los otros y empieza a ser desprestigiado, ahí también me hizo acordar a ese nene que vivía en el centro, que se sentía parte de, y que ahora por un cambio de lugar queda afuera de los que juegan al carnaval... no sé, no te lo puedo explicar bien en el mail, aparte es solamente lo que me pasó a mí al leerlo, me parece que lo leí como muy nostálgicamente!!! , la cuestión es que me gustó mucho mucho, lloré, me reí, y también en algunos momentos terminé embarulladísima con todo ese laberinto de personajes y conexiones que te armaste, pero igual supongo que esa es la idea, que uno entre en ese rompecabezas y quede como idiotizado (aunque tu grado de locura es inseguible te aviso)"
Dijo Luisina (mi hija menor- no coleccionista, estudiante de primaria):
"¿Qué es una novela, papi?"
Dijo mi mujer (no coleccionista, abogada):
"¿Por qué no te dedicás a cosas que te dejen plata?"
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...Y ENTONCES, SIGUIENDO EL CONSEJO DE MI MUJER, PONGO EN VENTA EL ARCHIVO EN WORD DE LA NOVELA, AL IRRISORIO PRECIO DE $ 5, QUE ENVIARE POR MAIL -PREVIO GIRO POSTAL-, CON EL OBJETIVO DE JUNTAR PLATA PARA PUBLICARLA POR MI CUENTA (YA QUE NO GANARE EL CLARIN), HACERME FAMOSO Y MILLONARIO Y PODER ASI COMPLETAR MI COLECCION!!!
-------------------------------------
(amigos coleccionistas, todo esto es en serio, aunque aparezca el humor... COLABOREN EN LA CRUZADA PRO-PUBLICACION... NO LOS VOY A DEFRAUDAR -quién decía eso???)
***
ESTE AVISO LO VIERON MAS DE 1000 PERSONAS
EN TE BAJO EL MARTILLO...
RESULTADO:
CINCO UNICOS COMPRADORES
(UN FRACASO ABSOLUTO!!!)
AHORA, TE LA PODES BAJAR GRATIS DEL E-MULE!!!
(OPORTUNIDAD UNICA, APROVECHALA...
OJO, QUE LA PROXIMA OFERTA
PUEDE SER METERME EN TU CASA Y LEERTELA DE PREPO)

SOFOCLES, CALDERON Y LE PERA, EN CINTA COREANA

“Tengo miedo del encuentro con el pasado que vuelve a enfrentarse con mi vida…”
(Volver – Tango-, Música: Carlos Gardel, Letra: Alfredo Le Pera)

Generalmente no atiendo recomendaciones de películas. La experiencia me dicta que te clavás. Los gustos del otro son unos y los de uno son otros.
En las contadísimas excepciones de recomendaciones –provenientes de gente con gran sabiduría cinéfila- a las que puedo llegar a hacer caso, suelo tener discrepancias.
Recuerdo fervorosas discusiones con Roberto De Paoli (hace poco me lo encontré y me dijo que lee este blog diariamente, lo cual, seguramente, es un engaño más de los tantos a los que recurre como buen publicista que es) respecto al talento de Brian De Palma (adivinen quién lo negaba).
Y otra no menos encarnizada con Alberto Wainer, acerca de un director que hace llover sapos, y de cuyo nombre no quiero acordarme.
Sin embargo, en esta oportunidad, la recomendación del Oso, felizmente no desoída por mí, fue más que afortunada.
Me refiero a OLD BOY - 5 Días Para Vengarse (2003), del coreano Park Chan Wook (notarán que este blogger se ocupa siempre de temas candentes, cosa de poder usurpar algo de fama ajena).
Rastreando en Internet alguna imagen para afanar, con el objeto de ilustrar esta nota, me topé con algunos comentarios sueltos sobre la cinta.
No leo críticas ni a priori ni a posteriori, tan soberbiamente –Dios me perdone- reivindico mi propio criterio. Tampoco oigo comentarios previos sobre algo que voy a ver.
Este caso fue una excepción.
Atendí –antes de verla- una pequeña alusión de Alberto sobre el tratamiento de tiempo-espacio y –post visión- leí los comentarios en Internet, que no hablaban de eso, sino de violencia en primer lugar, de venganza en segundo, y una pequeña y genérica mención a la dimensión trágica por ultísimo.
Una vez más corroboro la infinita sabiduría del Oso, que es uno de los tipos más inteligentes que he conocido para leer cine, teatro, literatura, lo que venga…
Efectivamente, lo central de la película es un planteo témporo-espacial.
Para los que no la vieron, hago un avance que ojalá los invite a verla.
Para los que la vieron, recapitulo.
Relojes blandos, dalinianos, con las imágenes iniciales.
Relatividad del tiempo (si 20 años no es nada, 15 lo es menos).
Las letras del título giran en sentido inverso de las agujas.
El pasado y el presente se funden en gestos.
El pasado está en el cuerpo.
La mano que intenta durante años romper el muro, y cuando lo logra, se comprueba inútil.
Los años tatuados en la mano.
La mano que sostiene al suicida (olido, tocado, succionado) para contarle el cautiverio de Segismundo, prisionero sin saber por qué, ni por orden de quién.
La mano que se desprende del cuerpo.
La mano que suelta a la hermana en el pasado, dobla los dedos y el gesto de gatillar, dispara el arma en el presente.
También las piernas cruzadas de la peluquera/condiscípula, que llevan a las de la amante/hija, que a su vez llevan a las de la hermana/amante
El vestuario –el antagonista se viste permanentemente- es cuerpo y es gesto también y trasciende los tiempos, se confunde…
En los ropajes –tan distintos- del protagonista adulto y el protagonista adolescente que se persiguen mutuamente.
En el traje del hermano al borde del acantilado.
El pasado olvidado vuelve con una fuerza inusitada y destruye todo lo que encuentra a su paso.
Y esto es Edipo, claro.
El detective que se investiga a sí mismo.
El/los incesto/s.
Ojos por lengua, en este caso.

Preanunciada por los dientes, que están más cerca del exterior.
De afuera hacia adentro, buscando el centro del cuerpo...
Como el control remoto, que no detiene el corazón del actual victimario (antes víctima), sino el de la actual víctima (antes victimario), con los gemidos que si en un instante significaron placer, ahora pueden ser tortura infinita.
Y después, sólo quedará seguir de la mano de la hija, felizmente ignorante (algo se logró, al menos, por sonreír mostrando los dientes), buscando el olvido.
Que operará a través de los pasos en la nieve, que vuelven a ser cuerpo.
Recreación magistral de mitos.
Que no puede ser leída linealmente como la venganza agregada en el subtítulo (tan aclaratorio para alguna gente), sino como la Hybris que desencadena la Necesidad.
Las alas de cotillón no sirven para escapar del Destino. Inútil intento (y de haber funcionado, en todo caso, sería a lo Icaro). No hay nada que se puede agregar al cuerpo marcado, para salvarlo.
Si en el cuerpo está el estigma, el cuerpo debe ser el objeto de castigo.
O sea, la violencia, en todo caso, es consecuencia de ésto.
Una sola objeción: no bien empieza a aparecer el primer incesto, se adivina el segundo. El director debe haber sido conciente del riesgo. Prueba de ello es que eliminó de la primera escena en la comisaría, el momento en que el protagonista muestra la foto de su familia.
Pero el final redime absolutamente de esta anticipación.

Porque por suerte Corea del Sur está bastante lejos de Hollywwood, que la hubiera convertido en una película más de la muy explotada onda "manipulación de la mente".
Finalmente queda el interrogante para cada espectador… ¿Cuál es el gesto del pasado que marcó para siempre este presente? ¿O lo que está por venir? ¿En qué parte de nuestro cuerpo se halla?
Yo me quedo investigando lo mío...

Gracias, Oso!!!

sábado, agosto 19, 2006

"TENES LUPIN???"

Ya que empezamos a hablar de coleccionistas de revistas...
En mi búsqueda por décadas de aquéllas de la infancia, me he topado con todo tipo de material.
En cuevas, ferias, parques, casas, siempre aparecía algo, aunque no fuera exactamente lo que yo ansiaba encontrar.
Al principio, le daba bola exclusivamente a lo que me seguía interesando de adulto.
Después, me dí cuenta que por ese camino iba muerto. Que siempre iba a ser punto. Presa fácil de los mercaderes.
Entonces, si encontraba repetidas a bajo precio o una oportunidad que pudiera interesarle a otros, empecé a aprovecharlas, para un canje o venta posterior.
Lúpin es uno de ésos casos.
En la época dorada de los '60, donde se editaban carradas de títulos de historietas cómicas, un día (de 1966, para ser preciso y que no me jodan con las fechas), me llamó la atención en el kiosco la número 1. Los números 1, ya desde entonces, me atraían, dado que ansiaba tener los de Andanzas y Correrías. De ese modo, compré todos mis contemporáneos: Locuras -por supuesto-, Antifaz y Lúpin, entre las que más cotizan hoy en el mercado.
A Lúpin la seguí comprando durante diez o doce números.
Las historietas, si bien no me deslumbraban, me parecían entretenidas. Pero había demasiadas páginas de cosas para armar, que no me interesaban en absoluto.
Así que esos números quedaron por ahí, y desaparecieron posteriormente con el resto de las revistas que componían mi amplia colección infanto-juvenil, cuando regalé todo creyéndome definitivamente adulto y no estar ya para esas pavadas (...aaaayyyyy, que boludoooooo!!!).
Volviendo al principio... Cuando encontré varios lotes de Lúpin y los compré para negociar, por supuesto que antes los hojeé.
La impresión sobre las historietas fue parecida a la que tuve en mi infancia.
Guerrero me resulta demasiado esquemático en personajes, argumentos y dibujos.
Dol me parece un poco mejor. Su estilo es más suelto y personal. Y debo reconocer que tiene apuntes humorísticos interesantes en Bicho y Gordi o en Saltapones. Y algunos argumentos de ciencia ficción -dentro del género cómico, por supuesto- en Resorte, resultan ingeniosos.
O sea que no dió para integrarlas a mi colección (cosa que a veces me pasa con lo que en un principio adquiero con la idea de negociar) y las puse en venta.
Ahí me dí cuenta que los fánaticos de la revista lo son tanto como los de Quinterno o Ferré, pero de una categoría aparte.
Me volvían loco preguntándome por Feria Franca o Te bajo el Martillo, si tal o cual número traía el plano del avión aerodinámico, del radiotransistor o de la lanchita a pilas.
Ya con las bolas llenas, le contesté a uno : "Mirá... yo entiendo de historietas, no de planitos".
Aparte, este tipo de coleccionista, anda rastreando por cualquier tipo de producto. Puede haber un tipo vendiendo "La Chacra", que siempre aparece uno en preguntas al vendedor, con la clásica "Tenés Lúpin???", que terminamos convirtiendo en chascarrillo con algunos amigos del bando patoruzesco .
Uno de los compradores del lote, fue un ingeniero electrónico. Cuando se presenta, me dice: "Te imaginarás, a esta altura, que estos planitos para mí son como el libro de lectura de primer grado...".
Con lo cual se corrobora que todos andamos atrás del objeto perdido de la infancia, no por el objeto en sí, sino por la fantasía de recuperar la infancia misma.
Yo, al menos, tengo claro que, si bien mi interés en la historieta como género es fuerte, mi principal motor de búsqueda ha sido ése.
Pero con respecto a los coleccionistas de Lúpin, comprobé que son pocos los que se interesan por las historietas. La mayoría han sido estudiantes del "Industrial", que se apasionaban por esos mismos planitos que yo desdeñaba.
Para los pocos que, aparte de los planos, gustan de las historietas, va entonces esta nota, que tiene un prólogo largo y un desarrollo muy corto, ya que no tengo mucho para decir del tema.
Sólo estos datos que siguen, como curiosidades.
Lúpin (derivado de castellanizar looping, que según mi querida Osa, experta en inglés, quiere decir "dando vueltas") no nace en la revista del mismo nombre, sino en la Capicúa Nº 1, de octubre del '59 (no me vengan a discutir la fecha, que está absolutamente corroborada en el ejemplar de mi colección, que exhibo!!!)...
Allí el personaje no bien recibe su brevet de vuelo, corre inmediatamente al banco a retirar los ahorros que le permitirán comprar el viejo aeroplano, con el que de ahí en más, correrá todas sus aventuras. Otra curiosidad: quien se lo vende es Gafas, personaje que tendrá continuidad a lo largo de la serie.

Podrán advertir que con el correr del tiempo la nariz de Lúpin se fue modelando un poco, hasta llegar a parecerse a la de Kichner.
Durante los números siguientes, en Capicúa, también aparecen el padre y el abuelo del personaje. Idénticos a él, con la única diferencia de bigote y canas.
El Nº 160 de "Capicúa", de enero del '66, es la última aparición que registro de Lúpin allí. El 161 no lo tengo, y en el 162 ya no está (quedó claro???: "la última que registro", "el 161 no lo tengo"!!!).
Lo mismo sucede con Resorte, el ayudante del profe, de Dol, que también venía publicándose regularmente en Capicúa, desde el Nº 9 (abril del '60).
O sea que Guerrero y Sidoli (Dol) llegan prácticamente juntos a la editorial de Mazzone, y se van al unísono para fundar su propia revista. Al igual que lo había hecho Mazzone en su momento, respecto a la editorial de Quinterno, lo que será motivo de otra nota.
A diferencia de las otras editoriales, Guerrero y Sidoli fueron conservadores y no se diversificaron en muchas publicaciones (claro que la época ya había empezado a cambiar). Apenas los Suplementos, que cotizan muy bien hoy día.
Como última curiosidad... Tengo una aparición de Dol, inmediatamente anterior a su ingreso a Capicúa. Se trata de Manija (el cameraman) publicada en La Barra de Pascualín Nº 19, de enero del '60...
Supongo que este pasaje del club de Torino al de Mazzone, no ha sido traumático dada la excelente relación que siempre he notado entre las dos editoriales. A menudo, en las revistas, se intercambiaban publicidades y cuadros humorísticos.
Para concluír quiero destacar que Lúpin es la única revista de aquélla época que sigue publicando material nuevo. Además continúa con los mismos directores, que permanentemente se han preocupado por cultivar una relación cordial y cercana con sus fans. Prueba de ello es que en las revistas se ofrecían los números atrasados disponibles. Y también la sección del correo de lectores. Además, la página web de la editorial (http://www.revista-lupin.com.ar/) ofrece hoy en día todas las primeras tapas y tiene a la venta CD's de ésos números.
Digo yo... Editorial Universo... para cuándo???

viernes, agosto 18, 2006

DECLARACION DE PRINCIPIOS


No voy a repetir aquí todas las circunstancias de la polémica suscitada a raíz del post "LA PRIMERA TIRA OLVIDADA DE PATORUZU". Los remito allí y a sus comentarios. El amigo Rosas ha cumplido y me ha enviado esta tira, donde aparece agregada la anotación marginal 1/7/31. Confío plenamente en esa anotación, porque confío en él. No sólo porque es el mas grande coleccionista de Quinterno que conozco, sino porque me consta que se ha tomado, durante mucho tiempo, el meticuloso trabajo de ir a la Biblioteca Nacional para rescatar estos incunables.
Con lo que acepto que fue un error mío haber hecho prevalecer lo afirmado por Trillo y Saccomanno por sobre lo de Muzio y Ostuni, que -al menos esta vez- parece que la pegaron.
De todos modos, quisiera agregar:
He relatado en el referido post -con posterioridad a su publicación y a raíz de las primeras objeciones- la forma en que decidí entre dos datos contradictorios.
En vez de borrar comentarios y corregir lo escrito -consignando ambas fechas y sus distintas fuentes, por las dudas-, decidí abrir la polémica...
Después de éso, no puedo llegar a entender comentarios como el que transcribo a continuación:
El usuario anónimo dijo...
Espero que públicamente retractes este tremendo error y la próxima no discutas algo con tanta seguridad no teniendo una fuente confiable.
(Hoy 9:21 PM)
La única forma de interpretar esta muestra de la estupidez humana es recurriendo a la psicología.
Sólo una personalidad profundamente resentida y con marcado complejo de inferioridad -amén de rayana en el cretinismo-, puede escribir ésto, en las circunstancias en que se hallaba la polémica, con la apertura de juego referida.
He opinado bastante sobre Quinterno -en serio o en joda- en este blog. Sé, por diferentes medios, que lo están siguiendo muchos coleccionistas.
Ahora, salvo honrosísimas excepciones, no he recibido comentarios que aludan -en acuerdo o en desacuerdo- a temas de fondo.
Se han enganchado o puteándome por las jodas, o como el caso que nos ocupa, queriéndome castigar por un detalle.
Claro que no han sido consecuentes en su fetichismo, porque han obviado reconocer que es la primera vez que sube a la web -existiendo infinidad de páginas que dedican muchísimo a Quinterno- la tira inaugural con el título "Patoruzú" .
Me chupa un huevo de todos modos, ese tipo de exclusividades. No es el objetivo de este blog. Si puse la tira es porque me pareció que estaba buena como curiosidad.
Lo que sí me preocupa es la exclusividad en el sentido de un pensamiento propio, de una mirada particular, de criterios.
Que pueden ser discutibles.
Estoy totalmente abierto al debate. Y aseguro que -si los planteos son serios- no va a contestar el personaje sobrador que comporto frente a las objeciones pelotudas.
No me considero un coleccionista en el sentido que lo son muchos y muy respetables.
Porque existe todo tipo, clase y subclase de coleccionistas:
- los que les gusta el olor a papel viejo;
- los que se arreglan con reediciones;
- los que poseen un material increíble, que jamás sacaron de las bolsitas para leerlo, por temor a que se les estropee (ojo!!! hay que airear las revis, muchachos, a riesgo que un día se queden con papel picado entre las manos);
- aquéllos cuyo placer sólo consiste en tener lo que los demás no tienen;
- los que se ufanan de lo que tienen y lo muestran;
- los que se ufanan, pero no lo muestran;
- los generosos;
- los egoístas;
- los que buscan el ejemplar perfecto;
- los que le da lo mismo si está escrito, tiene sellos o le falta una hoja;
- los que se matan entre sí en un remate de Feria Franca;
- los que cartonean;
- los que a veces cartonean y a veces se calientan con un ejemplar específico y pagan disparates por él...
...y así etcétera, etcetéra, etcétera, con todas las variantes posibles .
Yo he juntado bastante material a lo largo de mi vida.
No soy el que la tiene más larga, pero tampoco me quedo atrás.
No niego poseer ni haber poseído, en distintas dosis y en distintas épocas, muchas de las características enunciadas.
Aunque, fundamentalmente, antes que coleccionista, soy un entusiasta de la historieta en general y de la reflexión sobre ella y sus contextos.
Y esta declaración de principios- que quizá tendría que haber hecho no bien iniciado el blog- marca el límite de
con quienes me puedo llevar mejor,
con quienes no tanto,
y con quienes no me interesa un carajo llevarme.

jueves, agosto 17, 2006

QUERIDO TORINO


Siempre me cayó simpático Torino. Quiero decir la persona de Torino. O quién intuía que era, ya que no lo conocí. Y eso, independientemente de considerarlo uno de los grandes de la historieta cómica argentina.
Quinterno puede ser mucho más importante como dibujante y como innovador en el mercado. Pero nunca me terminó de gustar. Ideológicamente, desde ya. Y tampoco como persona, porque para mí ambas cosas van de la mano.
No se escucha hablar muy bien de Quinterno. No es que sus grandes colaboradores lo denosten y no reconozcan su talento. Pero no dicen, por ejemplo: “Que gran tipo que era!!!”. Todos ponen énfasis en su exigencia y obsesividad, en un contexto que parecería ser elogio de su perfeccionismo, pero en realidad, uno sospecha que esconde crítica.
Se manejaba con sus artistas como el patrón de estancia que era. Hay una anécdota, contada por uno de los dinosaurios de la editorial (empleado, no creativo) que lo pinta de cuerpo entero. El viejo tenía un auto importado único en el país. Pero como no le gustaba parar a cargar nafta, siempre llevaba un bidón de reserva en el baúl. Un día, cerca de Luján, tiene un accidente y se salva por un pelo de explotar junto con el coche. Entonces, agradecido a la providencia, decide duplicar el sueldo de todo el personal. El dinosaurio contaba esto elogiosamente. Pero yo me digo que si el viejo aumentó el sueldo al doble es porque desde antes del accidente estaba en condiciones de hacerlo, y tendría mala conciencia. Está bien… ya sé que existía la opción de haberse ahorrado esa guita, que no me venga alguno con objeciones pelotudas. Lo que digo es que es un gesto típico de patrón de estancia: la suerte laboral de los empleados dependía de sus humores. De cómo le fuera en la vida. Igual que cuando te pide plata tu hijo y te agarra atravesado y se la negás porque sí. Y lo contrario cuando estás de buen humor. Paternalismo puro.

En cambio Torino… No es que sepa mucho de Torino. Sé mil veces más de Quinterno. Pero vean las tapas publicadas anteriormente... Le daba a cada dibujante la oportunidad de tener una revista propia con su personaje. Mazza con Pepinucho, Daloisio con Tric y Trake, Govio con Piratón, Mazzeo con Caburito… Por supuesto que todas llevaban el sello editorial de Torino, pero la dirección de cada una la ejercían los propios dibujantes.
Ha dicho de él, Cilencio (humorista gráfico): “Si quieren saber como fueron los trompas que tuve, tengo que decir como los jugadores de fútbol, que los mejores DT son los que los ponen de titulares. Y si les pagan bien, mejor. Y los peores quienes no los ponen. Si es por eso, tuve muchos buenos trompas o jefes. Entre los mejores, están Torino…” (Reportaje en "El Historietista" N°4, Marzo del 2004)
Pero también Cilencio cuenta que a Torino no le iban demasiado bien las cosas, porque no se ocupaba lo suficiente de la editorial.
Sin duda, Héctor Torino no tenía la conciencia de la importancia de sus creaciones, como la tuvo en cambio Quinterno, al punto que fue el primero en retener para sí el copyright de sus tiras.
Uno de los escasísimos reportajes que se pueden conseguir de Torino (no porque no los diera, como Quinterno, sino porque no se los pedían) es el aparecido en “Hora Cero” Nº 4 (de Ediciones de La Urraca), Suplemento Risas Argentinas, en 1990, poco antes de su muerte (calculo, porque no pude hallar un solo dato de la fecha de su deceso).
Allí –entrevistado por Pablo de Santis- cuenta que al principio se le había propuesto que la acción de Don Nicola, transcurriese en una pensión. “Pero era un ambiente que no conocía. Me era más familiar el conventillo. Los conocía de mi barrio, San Juan y Boedo. La fuente de inspiración era lo que veía a mi alrededor. Cuando me dijeron que abusaba con el costumbrismo, empecé a meter aventuras en planetas lejanos, en Marte, hasta en el infierno, adonde Nicola viaja en busca de un antepasado muerto”.
El Conventillo nace por mediados del '30 en la revista "Aquí está". Siempre estoy por ir a lo del amigo Contartesi (gran coleccionista) que me ha dicho que tiene algunos ejemplares para canje. Espero que si lee ésto y todavía los conserva, me los reserve.
Allí -por lo que se puede ver en esta tira choreada de internet- ya aparecía Don Nicola, junto a los sabios Turbina y Lamparita.
Claro que yo agarré el Conventillo, como revista, mucho después. A mediados de los '60, que es cuando empezó toda esta pasión por la historieta.
El primer número había salido a la luz, en enero de 1961, y su tapa da cuenta con claridad de la continuidad, hasta entonces, del contenido costumbrista que -desafortunadamente- le han criticado a Torino.
Resulta curioso que Torino no haya debutado con revista propia con Don Nicola, que era un personaje instalado en la gente desde hacía muchos años, sino con Pascualín. Un flaco lungo y narigón, de los que describe Dolina, típico muchacho de barrio, de la mesa de café, de "la barra", como titulaba la revista. Más costumbrismo, que quizá también fuera criticado, puesto que a veces trasladaba sus aventuras al Far-West!!! -ver tapa del Nº 9 en "Ediciones Torino (1)"-.
Allí, en "La barra de Pascualín", ya por el Nº 30, aparece la publicidad del primer "Conventillo de Don Nicola"...
Estos ejemplares, si bien no cotizan tanto como otros en el mercado del coleccionismo, son más difíciles de conseguir. Primero, porque tenían una tirada muy inferior a, por ejemplo, los de Quinterno. Segundo, porque la gente consideraba estas historietas como lecturas de momento: de tren, de baño, de colectivo, de sala de espera. Una vez leídas servían para hacer cuentas o anotar la lista del almacén. Teléfonos, menos. Pasaban de mano en mano, hasta que se destruían. Los pocos que se han preservado lo han sido gracias a algún visionario que valoró su trascendencia, o a raíz de que quedaron olvidados en algún depósito.
Esto viene a cuenta que hace muy poco y de casualidad, pude hallar los primeros números de Don Nicola. Esperaba encontrarme con esas aventuras fantasiosas que tanto me gustaban en mi infancia. Pero me topé con los episodios de dos páginas, resueltos como gags, absolutamente teñidos de ese costumbrismo que Torino abandonó después, debido a las críticas. Lo mal que hizo, don Héctor...

Ojo, que no desdeño ese período de transición que creo prometía formas nuevas, que finalmente no llegaron. No me refiero, como verán, a esta etapa...
Yo sigo disfrutando de las largas y disparatadas historias de marcianos, o de caserones misteriosos. O de algunas más inclasificables, donde cierta atmósfera de sordidez que se filtraba inevitablemente dentro del pintoresquismo, se extendía en aventuras extrañas.
Hay una en particular, que me impactó de chico y me sigue impactando hoy en día. Se publicó originariamente en el Nº 84 de "El conventillo...". Diciembre del '67, cuando yo tenía 10 años. Es posible encontrarla aún en alguna reedición de las tantas que se hicieron (pero sin mutilaciones, a diferencia de las de Quinterno).
Allí, Don Nicola vuelve de visitar a un paisano y encuentra el conventillo sombríamente vacío. Descubre que ha sido desalojado por unos extravagantes delincuentes que utilizan los pasajes subterráneos para trasladar contrabando. Son dirigidos por un jorobado, con garfio en vez de mano, que juega al balero. Este personaje es de una crueldad inusitada, que se grafica en tomar esclavos para que trabajen atados a norias, fusilamientos y torturas. Termina linchado por una multitud.
Túneles, actividad nocturna y subterránea, sórdidas conspiraciones...
No quisiera hacerme al inteligente y forzar comparaciones entre lo popular y lo culto -ay, la intertextualidad!!!-... Pero no puedo dejar de decir que hay en esto algo del tránsito del sainete de Vacarezza al grotesco discepoliano.
La primera asociación es evidente. Una época se refleja en todas sus manifestaciones culturales, de una u otra forma. La segunda puede ser más discutible.
Sin embargo, no puedo dejar de pensar en el Gaetano, de "Mustafá", pieza bisagra entre uno y otro género. Yo creo que hubo -en un momento dado- una intuición genial en Torino que, lamentablemente, por las críticas, se abortó.
Los tarados de siempre le hicieron creer que ya no había espacio en la sociedad para un tano que regenteaba un conventillo, y lograron que lo aggiornara.
Al igual que, por los '70, los recién llegados a la editorial de Quinterno decidieron que el Isidoro perdedor no iba más, y había que coronarlo como rey de los play boys (ver "ISIDORITO CAÑONES: LO QUE VA DEL TRAJECITO CON MOÑO AL JEAN Y CAMPERA").
Pero éstos hábiles sociólogos, al menos, sabían que tal transformación era posible y terminaron imponiéndola. Al punto que hoy en día, sólo los coleccionistas tenemos otra imagen de Isidoro.
El pobre don Héctor, en cambio, con su modesta editorial artesanal, no habiendo terminado de creer nunca en la importancia y en la potencia de su personaje, y llevado por estúpidas críticas, le hizo hacer ganar la lotería al gringo de Cattanzaro, abandonar el conventillo junto al maestro Esculapio, y los largó a ambos a que se dedicaran a una vida parecida a la de Isidoro Cañones.
El esquema, por supuesto, era insostenible.
Sin embargo, la mayoría de lo que se llamó "Grandes aventuras de Don Nicola", no fue dibujada por Torino.
Dejó a ese tano en manos de otros.
El -como si se hubiera rendido frente a las supuestas necesidades del mercado, pero sin convencerse del todo- siguió haciendo, de tanto en tanto, casi como un hobby, las viñetas del conventillo.
Con algún apunte de vestuario más actualizado, eso sí.
Pero sin abandonar la pileta y las medias colgando de la soga en el patio, las chapas rotas de los techos, las palanganas atajando las goteras, los tachos desbordando de basura, las inquilinas gordas mateando junto al calentador, y -siempre testigos de todo- los perros, los gatos, las ratas...
Y es por todos esos detallecitos -entre otras muchas cosas- que Ud. me resulta tan entrañable, don Héctor.

EDICIONES TORINO (3)


-"Historias Tangueras" Nº 38
Abril 1965


-Publicidad de contratapa - 1966
(calculo que esta revista duró
poco; no poseo ningún ejemplar,
se aceptan donaciones...)


- "Piratón Kid" Nº 5
Junio 1966


- "Soplete" Nº 2
Mayo 1966

EDICIONES TORINO (2)


- "Pepinucho y Coliflor" Nº 12
Setiembre 1963


- Publicidad dibujada por Torino
(apareció durante años en las
contratapas de las revistas de
la editorial)


- "Nicolita y su pandilla"Nº 93
Noviembre 1967