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Acá vas a encontrar, básicamente, data sobre historieta cómica argentina clásica. Además, bastante de bande dessinée. Algunas reflexiones sobre el lenguaje historietístico, muchas polémicas y miles de imágenes, la mayoría de mis propios archivos. La forma más fácil de ubicar un material o autor es ir a "Etiquetas", revisar y hacer click en la pertinente. También podés escribir una palabra clave en "Buscar en este blog". Tenés mi contacto, encima. Suelo responder mails si la consulta es muy específica. Podés tomar lo que quieras, siempre que cites la procedencia. Si no citás, y te ubico, te escracho públicamente, como he hecho en varias oportunidades. Enjoy

viernes, enero 26, 2007

II. INVENCIONES: PRIMERAS BATALLAS EN FERIA FRANCA (2)

Una muchacha, la niña que alguna vez fue que alguna vez también fui, contuve como contengo a tantos el ella, pero más actual, más de esta posmodernidad, viaja a Brasil. Espíritu aventurero, lo hace a dedo, con mochila. Se interna en las favelas e inesperadamente encuentra ahí... Pero antes: es lo que se llamaba una inconformista y ahora se llamaría una transgresora. Sin el marco de los ‘70 lo contestatario es en ella un lenguaje, una forma de vestir, unos aritos incrustados en la nariz, un pelo hirsuto. Nada más. Sin embargo tiene un nombre con pretensión poética y que suena a portugués, SOADORA, producto de que la eñe no es posible en el ciberespacio, cuando creó su nick lo advirtió y decidió que quedara así. Encuentra nada más ni nada menos que al nieto del Viejo, que vive en la miseria y se dedica a buscar argentinos interesados en el personaje que los brasileros por supuesto desconocen, y aún cuando lo conocieran no llegaría a interesarles en lo más mínimo porque baila chacarera en vez de samba. A SOADORA le gusta el Indio, tiene algo de trasgresor como ella, al menos de las formas sociales, con esa plumita y ese poncho y esos modales rústicos, aunque tenga un costado careta y no trance con el alcohol y la droga, pero no es careta con otras cosas, el tipo va de frente y lo ha leído hasta hace poco en las bastardas Selección de las Mejores. Por eso escucha atentamente al nieto del Viejo cuando le cuenta: Abuelo (conserva esa antigua modalidad de la clase alta de nombrar a la familia sin adjetivos posesivos, quizá porque para ellos la posesión es un hecho, no necesitan proclamarla), Abuelo –dice- era un tipo raro. No sólo porque se ocultara, tenía otras rarezas. Mirá esto, es muy raro. Nadie lo tiene, es un original, estaba oculto en sus papeles, lo encontraron después que murió... Anotado a lápiz en el primer cartón, un paquete de cincuenta y dos cartones, dibujados a tinta de los dos lados y coloreados, dos episodios –así se llamaba a las tiras- por página, en total ciento cuatro páginas, en total doscientos ocho episodios, bastante más que la extensión habitual de las antiguas que andaban por los ciento setenta y cinco como “La muerte del Indio”, escrito en lápiz decía -desenvuelto el paquete por ella se lee- “Padrino paidófilo”. Extraña aventura donde una y otra vez el Padrino, presa de una lubricia que en las historias convencionales se sugiere –y sólo en dirección a mujeres- pero jamás se explicita, intenta aquí someter al menor deforme. Cuando es descubierto por el Indio, lo arrojan a un chiquero de chanchos, con la recomendación de la Nodriza que sacie sus anormales instintos con ellos, aunque esto es dicho sin ningún eufemismo: ahí tenés, cogételos, po. Estentóreos ¡Jua, Jua, Jua! en los globitos del Cacique, el Capataz, el Gurí y la Nodriza, coronan el cuadro final. Raro, muy raro, repite nieto. SOADORA se lo canjea ventajosamente por unas artesanías –collares, cadenitas- que ella hace, y por las que nieto podrá llegar a sacar unos pocos cruceiros, en el país de las artesanías.
Vuelta a su país y necesitada, a su vez, de efectivo para porritos y birra, porque los giros de su padre en el exterior tardan en llegar y porque con su madre y la nueva pareja de ella se lleva pésimo y ninguna moneda puede esperar de ahí, necesitada, entonces, decía, decide lucrar con su hallazgo, y se le ocurre rematarlo en una página de la Web llamada FERIA FRANCA, en la que se comercian todo tipo de cosas y entre ellas hay un rubro dedicado a revistas coleccionables, donde abundan ofertas de las del Indio, claro que ninguna tan excepcional como la que ella posee. Trabajosamente elabora una descripción de la historia, escanea el cuadrito final y envía el material bajo el título “Una inédita del Indio... ¡Joya para coleccionistas!”, frase esta última que copió de otras publicaciones que sin duda no la merecían.
"Es una aventura del Indio de 208 episodios, encontrada entre los papeles del Maestro después de su muerte y jamás publicada en ninguna de las revistas de la editorial. El argumento versa sobre los intentos de abuso del Padrino hacia el gurí. La acción se inicia en la gruta donde fue encontrado el menor. El Padrino bebe el agua mágica de un manantial interno de la caverna, que le produce alucinaciones. Se le aparece, entonces, el espíritu del Tata, que le ordena vengar la afrenta que le hiciera su otro hijo, al liberar al hermano deforme. De ahí en más, el Padrino se dedica a perseguir al Gurí para sodomizarlo. La perversa historia explica que no se haya editado, ya que revela una faceta oscura del Maestro. Son originales coloreados en acuarela. Joya para coleccionistas."
Comienzan a llover visitantes, pero el carácter irascible de SOADORA no la ayuda, porque los que se comunican con ella a través de “Preguntas al vendedor”, intrigados por la índole del material, por la verosimilitud del mismo, por la forma en que lo consiguió, reciben respuestas de este tenor: leé la descripción, loco; ofertá y dejáte de joder; andá a hacer bardo a otra parte. Los visitantes no lo llegan a advertir, pero yo me doy cuenta después que la grafía perfecta, no adjudicable a este tipo de personaje que seguramente escribiría: anda a ser bardo a otra parte, me hubiera, de existir un lector avezado entre los interesados, cretinos coleccionistas como yo, coleccionista cretino, pero no tanto, me hubiera, retomo, traicionado.


(continuará)

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