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Acá vas a encontrar, básicamente, data sobre historieta cómica argentina clásica. Además, bastante de bande dessinée. Algunas reflexiones sobre el lenguaje historietístico, muchas polémicas y miles de imágenes, la mayoría de mis propios archivos. La forma más fácil de ubicar un material o autor es ir a "Etiquetas", revisar y hacer click en la pertinente. También podés escribir una palabra clave en "Buscar en este blog". Tenés mi contacto, encima. Suelo responder mails si la consulta es muy específica. Podés tomar lo que quieras, siempre que cites la procedencia. Si no citás, y te ubico, te escracho públicamente, como he hecho en varias oportunidades. Enjoy

martes, marzo 13, 2007

SEGUNDA PARTE: XVI. ROBOS, MENTIRAS Y SAQUEOS (3)

Ya en la calle, corriendo al estacionamiento bajo la lluvia, se me impone la pregunta de cómo el ejemplar de Obestein, el de las crucecitas en la tapa, fue a parar a manos de ALLIPAC. Las premisas para una hipótesis me las va a proporcionar Ramiro, el de la Gran Historieta, el que se mudó de Viamonte al local donde empezó, en la otra galería, la de Rivadavia, según el dato proporcionado por RICHARD, el coleccionista concitadino, que es adonde me dirijo y donde efectivamente encuentro a Ramiro que entonces se lamenta del vil aprovechamiento de ALLIPAC sacándole los clientes del Indio, revistas que antes no trabajaba, y que luego de su mudanza venía a comprarle a él, pidiéndole rebajas por cantidad, para después revenderlas con un margen exorbitante a sus antiguos clientes de Viamonte, o a través de FERIA FRANCA. Seguramente así procedió también ALLIPAC con Obestein, al que le habrá comprado el ejemplar del que tengo la fotocopia, por unos trescientos mangos, para después valuarlo en quinientos a SOADORA, o llegar a cotizarlo en mil, una vez que se lo robaron. Pero todo esto ya no me importa demasiado. Tengo que recuperarme del mal trago sufrido (que espero sea el último coletazo de las andanzas de ELCOVE), para concentrarme en la búsqueda de la dos, porque en La Gran Historieta tampoco está. Con la mudanza, Ramiro se ha venido abajo, apenas si le quedan unos pocos ejemplares de Correrías, del ciento ochenta para arriba, que él me ofrece sin mucho entusiasmo y yo ni siquiera me molesto en revisar.
El próximo punto es el Comic's Club. Voy sin grandes expectativas, ya que hace poco, cuando encontré la uno sin tapa de Correrías, la que le comenté a RICHARD, constaté que el material que había, también ahí era pobre. Me lo encuentro a ElTony, le pregunto y, como era previsible, la dos de Andanzas no está. Me llama la atención que ElTony me diga que suponía que yo ya la tenía. Se fija en mi lista de faltantes, que les había dejado para que me avisaran si aparecía algo (lo que rara vez hicieron, lo mismo que la mayoría de los vendedores), y efectivamente, no figura. ElTony lo atribuye a un error de Joseph al transcribir en la computadora; pero en realidad, lo que seguramente debe haber sucedido, es que cuando se la pasé, andaba corto de fondos, y excluí las que tengo fotocopiadas. Sin embargo, aunque me cuesta ver de costado la PC, y no alcanzo a registrar las primeras, noto que figuran como faltantes la cuatro y la cinco. ElTony, mientras corrige la lista en el archivo, me comenta:
-Vos sabés que nosotros no operamos con FERIA FRANCA, pero me dijeron que hace poco salieron a la venta ahí las diez primeras...
Huyo, musitando un saludo. Ya son tres las posibilidades agotadas, y la lluvia persiste, lo que veda el Parque Rivadavia, cuyos puestos abrirán recién cuando vuelva el buen tiempo. Pero habrá que esperar días para que componga, según el pronóstico meteorológico que escucho en la radio del auto, mientras pienso dónde dirigirme. Estoy cerca de la Libraire Antique, podría probar, no me cuesta nada preguntar, aunque sé que, si bien el material es de primera y tienen de todo, los precios que manejan son disparatados. Nunca les compré, a diferencia de RICHARD que parece ser cliente, hasta le ofrecieron cuotas. Podría decir que me manda él, pero si me fraccionan el pago, seguramente no me van a entregar el ejemplar hasta que salde, y yo lo necesito ya. Aparte, si a él le pidieron novecientos por la uno de Correrías, y el Club –que es un parámetro medio- la cotiza en seiscientos en buen estado, quiere decir que los de la Libraire están un cincuenta por ciento arriba. ¿Cuánto podrán pedir por la dos de Andanzas? ALLIPAC en quinientos la vendía. Lo de los mil que me dijo hoy es una fanfarronada, si la uno ronda, con bastante consenso, entre los novecientos y los mil. Digamos, entonces, que quinientos, la mitad del valor de la uno (históricamente es así), sería un precio razonable... Con un cincuenta arriba, en la Libraire Antique podría estar en los setecientos cincuenta. No me falta tanto, tengo dos tercios de esa suma, podría entregárselos ahora y ver cómo junto el resto en dos o tres días...
De estas especulaciones me saca un llamado en el celular. Detengo el auto, que ya enfilaba para la Libraire, y atiendo. Es Graciela, mi actual mujer, que me empieza a contar la charla que tuvo con el padre por teléfono: que lo noto medio caído, que le ofreció llevarlo con nosotros a Mar del Plata, que él aceptó, que qué me parece a mí... Quiere en definitiva, que lo vaya a buscar a Saladillo. Está todo bien, para qué discutir. Aparte, si va el viejo, no se va a quejar de que la dejo sola para hablar de huevadas con JUANJOS. Le prometo que sí, en un par de días lo voy a buscar... ¿Cómo ahora?...
-Ya que andás pelotudeando en Buenos Aires –me dice, cariñosamente-, aprovechás para hacer algo útil: te vas derecho y pasás por Cañuelas, que necesito retirar urgente varias cédulas de notificación de demanda que ya están diligenciadas... (Sin duda tiene, de antemano, todo el itinerario dibujado en el mapa).
-Pero no llego. A Cañuelas debo tener mínimo una hora y el juzgado de paz cierra a las...
-No importa la hora. Hablé con el oficial de justicia, quedé en que pasabas a buscarlas por la casa. Con cien pesos, lo arreglamos. Anotá la dirección...
Anoto la dirección, ya no quedan opciones, la ruta está trazada, y aunque quiera seguir buscando un rato más en Buenos Aires, mi capital acaba de mermar considerablemente... No sólo por los cien pesos, hay que restar también otro tanto o más de nafta. Las mujeres siempre me llevaron de la mano, y eso que ellas van varios metros adelante, es un karma.
Aún en la conciencia que la chance es ínfima, los cien pesos podrían llegar a servir para un doble favor, así que después de entregarlos religiosamente al oficial de justicia de Cañuelas -cumpliendo el mandato conyugal-, arremeto:
-A lo mejor le extraña la pregunta, pero siempre que paso por un pueblo, averiguo. Yo soy coleccionista de revistas... ¿No habrá por acá una librería de viejo, o una casa de antigüedades... ?
Me preparo para ver en la cara del oficial de justicia de Cañuelas el habitual gesto de incomprensión. Ya tengo preparadas las especificaciones del caso: qué se comercia en una librería de viejo, cual es el tipo de revistas que busco, hasta qué años. La experiencia me enseñó que conviene ir puntualizando de a poco, no tirar toda la información junta porque, de todos modos, habrá que volver a repetir. Tan mecánico es el procedimiento que, sin que todavía se haya formulado la pregunta, sobre la ínfima pausa del otro, comienzo a explicitar... Pero el oficial de justicia de Cañuelas, para mi sorpresa, me interrumpe:
-El que tenía mucho de todas esas cosas era el Chiquito Cabello. Revistas de todo tipo, del año que le pidieran...
Si bien la respuesta es una perlita, comparada con el promedio, la formulación en pasado me está anunciando que el Chiquito Cabello pasó a mejor vida, pero quizá sus herederos... De nuevo, el oficial de justicia de Cañuelas me sorprende...
-Claro que ya no vive más acá, desde hace una punta de años. Está en Saladillo, ahora... Lo que no sé decirle es si se sigue dedicando a eso...
-Es lo de menos. La gente que se dedica a esto, lo hace toda la vida... Saladillo. ¡El destino!
Ahora sí, el oficial de justicia de Cañuelas me mira subirme al auto, como si yo estuviera loco. El buen humor me dura hasta la casa de mi suegro. Lástima que me haya peleado con ELCOVE, a él también lo divertiría esto.

(continuará)

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