SOBRE ESTE BLOG...

Acá vas a encontrar, básicamente, data sobre historieta cómica argentina clásica. Además, bastante de bande dessinée. Algunas reflexiones sobre el lenguaje historietístico, muchas polémicas y miles de imágenes, la mayoría de mis propios archivos. La forma más fácil de ubicar un material o autor es ir a "Etiquetas", revisar y hacer click en la pertinente. También podés escribir una palabra clave en "Buscar en este blog". Tenés mi contacto, encima. Suelo responder mails si la consulta es muy específica. Podés tomar lo que quieras, siempre que cites la procedencia. Si no citás, y te ubico, te escracho públicamente, como he hecho en varias oportunidades. Enjoy

lunes, marzo 05, 2007

XIV. MONOLOGO DE ELCOVE

No me hago cargo de lo que se haya dicho hasta ahora de mi persona, en este relato. Si lleva mi nombre por título, no entiendo cómo he permitido que el Otro hablara por mí. Desde aquí y en adelante asumo mi propia voz, que nunca debió ser confiscada por un usurpador, sin perjuicio de particularizar sobre los conceptos que mendazmente se me hayan atribuido o los que se hayan vertido sobre mí en lo que antecede, a fin de restituirles la verdad que escamoteó un farsante que se dice coleccionista y no lo es en absoluto, en tanto no puede sustentar el purismo que el término –insoslayablemente- implica. Pero no tema el lector, sólo me explayaré sobre los puntos anteriores que influyan en el devenir de los sucesos, dejando librado a su perspicacia el extenderlos a otras consideraciones salpicadas aquí y allá a lo largo de este ya extenso volumen, que no contribuiré a engrosar innecesariamente.
Pero no puedo dejar de aclarar que quien quiera conocer lo esencial de mi pensamiento, debe remitirse a la extensa carta enviada a CORSARIOKIOSKO, la que motivó que éste sacara sus artículos de la venta, hecho que opera como tácito reconocimiento, como confirmación de la razonabilidad de lo allí consignado. Ningún arrepentimiento posterior me pertenece. Atribúyanselo a quien los narraba, no a mí. Reivindico también la totalidad de lo actuado en la guerra contra los vendedores, los seudo coleccionistas y contra FERIAFRANCA en general, incluyendo en esto al accionar de mi predecesora, es decir yo mismo, bajo el nick de SOADORA.
Viles alimañas los mercaderes, viles alimañas los que se dicen coleccionistas y adoptan sus miserables prácticas. Ninguno es merecedor de compasión ni perdón.
Farsantes, además, quienes se dicen coleccionistas, y aceptan ejemplares imperfectos o peor aún, guardan entre los originales inmundas fotocopias. O fríos o calientes, a los tibios Dios los vomita.
Farsantes todos aquéllos que conservan como preciados tesoros las Selección de las Mejores. Degenerados, horrendos mutantes.
Qué mirada compasiva podría tener sobre quién me escribe al correo del Club del Indio, del que soy y seré legítimo Presidente, encabezando irreverentemente: Mirá, COVE, lo que dije en un foro de FF... -y prosiguiendo:- el dia viernes recibí un mail con la suspención de mi cuenta, sin explicación concreta. Estaba inhabilitado para hacer cualquier tipo de operación y también dieron de baja mis artículos que tanto me cuestan publicar. En ese momento me pregunté porqué?. Reclamé al equipo de FF y me respondieron que fue por ofrecer canje en uno de mis artículos que tenía (del Indio), diciéndome que en FF sólo se puede vender. Yo me pregunto, si yo estoy pagando por publicar y llegado al caso que acepte canje, cuando la persona decide hacerme el canje acaso no va a ofertar igual? FF va a recibir la comición igual o no?. También en el mail me ponían que eran varias las faltas cometidas en el tiempo que estoy en FF hace casi 2 años (aproximadamente). Cuando uno se inscribe no siempre lee completamente las reglas que hay en el sitio, a medida que va pasando el tiempo se va dando cuenta que puede y que no, pero ellos parece que tiene en cuenta todas las faltas de uno comete. Ellos permiten que los truchos oferten! Ellos cobran la publicación! Ellos no dan seguridad! A nosotros los usuarios que pagamos al día las boletas a nosotros que no estamos en el anonimato y damos nuestros datos como corresponde (no truchos), nos dan con todo, ahora me quitaron la medallita de Feriante Líder y tan solo porqué... por ofrecer canje! Espero que esto llege a los buenos usuarios para que tengan mas miedo de FF que de los truchos. Ya envié otro mail para que me reintegren la medalla de Feriante Líder y no porque soy caprichoso si no porque la gané y gano.
El oportunista de CORSARIOKIOSKO pretendía conmoverme con su despecho. Con su anteúltima frase, donde sitúa a FF como enemigo prioritario, antes que a gente como yo (¿supondrá que puede agradarme, ubicándome en la manada de usuarios truchos, el muy irrespetuoso?). Podrá conmover al Otro, a mí sólo me provoca desprecio por querer bastardear mis propuestas, desideologizarlas, ubicarlas en un contexto que las rechaza. Tan contento antes con sus medallitas, y agradeciendo públicamente a FERIAFRANCA que aceptaran su sugerencia de crear un apartado especial con las revistas del Indio y del Indiecito. Tan contradictorio sumándose a mis sabotajes, como si se trataran de un chiste, plagiando malamente mis propuestas al proponer canjes mezclados con ventas. Un mamarracho el rebelde adalid de la "comunidad". Cual un Adán que no reparó debidamente en la advertencia de no comer del árbol prohibido, ahora clama en el desierto por sus medallitas perdidas, expulsado del paraíso por un Dios intolerante y caprichoso que, sin embargo, resulta más coherente que él.
Es el Otro el que le contesta, usufructuando impunemente mi nombre, y le brinda el argumento de TITAN, de Tucumán, el que oferta como señuelo revistas Pitongo a un simbólico precio de dos pesos, sin cobrarlos y sin que esas pútridas excrecencias historietísticas signifiquen más que un pretexto, para que se conecten con él, puenteando a la FERIA, por el verdadero material de colección. El Otro le aporta el dato para –supuestamente- ayudarlo, para que lo exhiba ante FF con el objeto que le restituyan su rango. Pero yo sé que el Otro, en realidad, se siente culposo, porque sospecha que los Feriantes sospechan que CORSARIOKIOSKO soy yo, presunción que a mí, lejos de provocarme culpa, me repugna. Yo no le escribo al CORSARIO, sino, desde el correo del Club, directamente al sitio, diciéndoles que tal conjetura me ofende, pero sobre todo habla de su idiotez, ya que sólo idiotas como ellos pueden confundir a ése idiota conmigo. ELCOVE, les señalo, ha demostrado a lo largo de sus actuaciones una infinita gama de recursos, los ha desafiado permanentemente y Uds. ni siquiera han podido detectar su verdadera identidad, siendo él mismo un usuario del sitio. Seguirán sin hacerlo, ya que sus torpes sabuesos confunden la desmañada e ignorante redacción de un lego, con la de un refinado escriba, los torpes e infantiles manejos de un infradotado, con las estrategias de un genio.
Seguramente los imbéciles de FERIA FRANCA, tomaron esto como una prueba más de la hipótesis que manejaban. Algún contacto posterior deben haber hecho con el CORSARIO, porque éste me escribe furibundo, acusándome de ser, con mi accionar, el causante de todos sus males. Paso a ser la serpiente que lo tentó a morder la manzana prohibida, y ahora recusa, con un enojo directamente proporcional a sus faltas ortográficas: y ensima pretendés benir a darme concejos?. Pero esa carta la sufre el Otro, no yo. A mí me importan un bledo la furia del CORSARIOKIOSKO, sus ridículas medallitas perdidas, y los ejemplares que los okupas le destrozaron en el barrio de Soldati.
Tampoco me conmoví nunca con JUANJOS, de Mar del Plata. Presuponía que su carácter voluble lo haría proclive a la traición, la que finalmente concretó con mi idea del sitio del Indio. Claro que ayudado por la estupidez y la infidencia del Otro. Nunca imaginé yo un lugar donde se pudiera acudir en pos de tapas faltantes para imprimir, sino un espacio para auténticos entendidos, que mínimamente dieran respuesta al noventa y cinco por ciento del cuestionario (diecinueve preguntas sobre veinte). Porque para mí ese requisito no era "una idea divertida", como lo califica el Otro en su cobarde Carta Abierta, donde apócrifamente utiliza mi firma, sino que realmente debía servir de filtro para mercaderes y advenedizos.
Sólo serían dignos de acceder a la categoría de socios del Club aquéllos que supieran que el primer episodio del encuentro entre el Indio y el Padrino nunca apareció completo, ya que el primer volumen de la Semanal sólo recoge la mitad de lo que se publicó en las tiras del periódico. Que los cuatro principales enemigos del Indio, que se reiteran a lo largo de la saga, incluso hasta la ciento treinta y cinco de Andanzas, la cruz en la montaña, son el villano francés (su última aparición fue allí, si no se cuenta la de la isla del diablo, número dostrece, que era reedición de las Semanales, donde aparece redibujado como otro personaje, en la segura suposición que el original pertenecía a otra generación de lectores, y que a los de ese momento, les resultaría desconocido), Mandinga, el Chino y el Hindú. Que los dos principales y repetidos enemigos del Indiecito, son, por supuesto, el Brujo de la tribu y el que lleva –aliterado- el nombre del famoso pistolero (desde la veinticuatro de Correrías, la bomba de hidrógeno, donde aparece por primera vez, pasando por la cuarenta y siete, que transcurre en el Congo, hasta la sesenta y seis, millonario en peligro, donde hace su tercer y última aparición). Que el marinero gordo (sólo en las Semanales) y la madre del piloto condenado a muerte en la cuarenta y uno de Correrías, cuyo regreso se concreta dieciséis números después, son los dos personajes episódicos que acompañan como aliados al Indiecito en más de una historieta. Que el loco del caserón es la segunda aventura del Indio y sólo fue publicada en las tiras del diario El Mundo. Que en la ciento tres de Correrías, el rey de la pradera, en maravilloso racconto, nace el caballo con nombre de viento. Que la veinticuatro y la veinticinco, Iván, el más terrible y el desnucador de Siberia, de Andanzas, son las únicas que se continúan. Que el perverso Joe, la ciento noventa y cinco de Correrías es la adaptación de oro en Alaska, la cuarenta y siete de Andanzas, viviendo así –extraordinariamente- el Indio, la misma aventura de pequeño y de grande. Que el primer gran amor del Patagón es casi incestuoso, pues el objeto de deseo, en la once, Cacho el terrible, es su hermana de leche. Que se casa sólo una vez, y por poder, en la ochenta y ocho, el monstruo del lago, ya que el casamiento de la dos, por mandato del Tata, se frustra antes de concretarse, resultando así dos, en ese número, las órdenes de su padre que el Indio transgrede, ya que también en la segunda Andanzas, libera al hermanito encerrado en la cueva. Y que el enlace de éste es tratado en la ciento nueve, mayoría de edad. Que el tema del fémur del buey Apis que da fuerza a los descendientes de la dinastía egipcia, aparecida en la uno de Andanzas, discípulo del diablo, se repite en la ochenta y tres, caldo en dados, conectando con las primeras Andanzas, puesto que allí se revela que el hueso se encontraba en la misma cueva (la del Tata) donde van a buscarlo en la número uno, y donde encuentran al Gurí, en la número dos; también se revela en la ochenta y tres que el menor deforme se alimentó de ese hueso, durante su cautiverio. Que la cincuenta y cinco, la extraña herencia, ofrece tres singularidades: se publica por primera vez una historia que no es reedición de las Semanales, deja de haber versitos y allí el Coronel aparece muerto. Que la nueve y la veinticinco de Correrías hacen referencia a cuentos infantiles (los siete enanitos y Cenicienta y el cohete espacial). Que el mensaje a García, en la setenta, estaba escrito con limón. Que en la cuarenta y seis, una aventura en Londres, aparece el mismísimo Sherlock Holmes. Que el gran duque es el de la Mancha, la magistral número dieciocho de Andanzas, pero también el de la noventa de Correrías.
Diecinueve preguntas al menos, de veinte, que JUANJOS, aún contando con el asesoramiento del supuestamente erudito OQUEDA MENQUEZ, no se atrevió a contestar. Aunque adulona e hipócritamente las haya calificado de "para auténticos entendidos", incluyéndose de forma tácita en esa categoría, que no les cabe, es indudable, ni a él ni al uruguayo. Claro que éste podría atreverse con la última del cuestionario, la que se refiere al comienzo de la decadencia, a la numeración bastarda, la única que yo no puedo responder, sin que tampoco me interese hacerlo.
Lo que sí me interesa hacer es la denuncia penal contra el marplatense plagiario, ya veré a qué abogado le doy el asunto, no voy a acudir a Graciela, la mujer del Otro, pero sea quien sea el que me patrocine, tendré yo mismo el control de la causa, no sea cosa que una vez más me traicionen. Por lo pronto, me aboco a imprimir los mails intercambiados con el demandado, a través del correo electrónico indioclub, que he de ofrecer como prueba documental de que la creación del sitio Web del mismo nombre, resulta de mi exclusiva invención, y ha sido vilmente copiado y desvirtuado por el Sr. JUANJOS, de Mar del Plata, y que si bien, por exceso de confianza y por no imaginar nunca el carácter proclive a la usurpación y el plagio del susodicho (lo preveía, pero en el ámbito de la justicia no conviene decir la verdad), no he tomado el recaudo de inscribir mi creación, debe considerarse legítimo y válido el derecho que tiene el autor de una iniciativa no inscripta como la que nos incumbe, para ejercer la acción penal por plagio, pues es innegable que como autor tengo derecho sobre ella a partir del momento mismo en que la pergeñé. La inscripción en el Registro de la Propiedad Intelectual bajo el sistema de la ley 11.723 no es requisito formal para el reconocimiento del derecho de autor ni para la plena operatividad de la tutela penal, pues el art. 72 inciso a) de la norma apuntada contempla como hipótesis punible la edición, venta o reproducción por cualquier medio de "obras inéditas", esto es, obras cuya inscripción en principio no se admite por no estar editadas. Sería absurdo que la falta de inscripción hiciera perder la paternidad de la obra o cualquier otra facultad contenida en el derecho moral. Y justamente será por Daño Moral la acción paralela de daños y perjuicios que iniciaré en el fuero civil, porque aquél aparece sin esfuerzo como consecuencia de la sola violación de la propiedad intelectual. Así, independientemente del derecho patrimonial que corresponde al autor de una obra, existen para él prerrogativas de orden moral, inherentes a la persona, que subsisten aún después de la enajenación del primero, pues el autor conserva el derecho de velar por su creación e impedir que se la altere, modifique, o de cualquier forma sea menoscabada. Tales facultades, perpetuas e intransmisibles, constituyen el instrumento de preservación de la fama y prestigio del autor (doctrina artículos 2, 52 de la ley 11.723). Y qué otra cosa que menoscabo ha sufrido mi creación, qué otra cosa que desprestigio se ha cargado sobre mis espaldas, cuando el Sitio por mí imaginado sirve para que este seudo-coleccionista, con el aval inefable de OQUEDA MENQUEZ y del Otro, ofrezca ejemplares y tapas fotocopiadas, gente despreciable a la que le da lo mismo un buen vino que un tetra-brick, mercaderes tan abyectos como los de FERIA FRANCA, que con el truquito de la comisión por canje, imaginan acrecentar su colección con números bastardos y seguramente en pésimo estado de conservación. Y aún cuando se optase –siempre hay que desconfiar de la justicia- por la solución de que el demandado puede seguir utilizando la marca de la que ilegítimamente se apropió, se deberá considerar que la naturaleza del derecho de propiedad que se crea en virtud de lo prescripto en la ley 20.247, similar en su funcionamiento al derecho de propiedad intelectual, determina que para hacerlo debe contar con autorización, y esta autorización no es gratuita por lo que debe abonarse una regalía; al igual que en el supuesto de protección de obras intelectuales es el propietario quien impone el precio de la utilización y aquellos interesados en la misma son libres de aceptarlo o no. Por lo que mi precio no será de ninguna manera ejemplares del cien para adelante, sino que no admitiré que suban del número veinticuatro, año II de Andanzas, o doce, año I de Correrías, y con la expresa condición de que se encuentren en perfectas condiciones, de kiosco, joya para coleccionistas, no menos que eso tendrá que ser la regalía a tributar por cada minuto de utilización del Sitio. Y en ningún caso, habré de negociar mi legítima condición de Presidente del Club.
Maldita sea la hora en que el Otro le comentó a JUANJOS que desconocía las herramientas para meterse en la Web, y que si él lo ayudaba compartirían el usufructo e incluso le cedería la vicepresidencia. Así fue que el marplatense se cortó sólo y el estúpido de el Otro terminó recibiendo un mail colectivo, donde se anunciaba con bombos y platillos el lanzamiento del sitio www.indioclub.com.ar, que al principio sólo llevaba el primer nombre, pero que, una vez liberado de culpas el plagiario, merced a la cálida recepción que obtuvo de el Otro (a esta altura me abstengo de calificarlo), terminó teniendo éste, que es el que yo había imaginado para él. Lo que más me indigna es que, según confesión del mismo JUANJOS, haya recurrido a la supuesta sapiencia del uruguayo para dotarlo de lo que él pretendía fueran datos inéditos, no las consabidas estupideces repetidas hasta al hartazgo aquí y allá, que terminaron también constituyendo la característica principal de este sitio, merced justamente a la colaboración solicitada, a más seguramente de una sarta de datos incorrectos que habrá aportado. Y me queda la duda si no tendría que demandar a JUANJOS, conjuntamente con OQUEDA. La dificultad estribaría, en este caso, en que habría que recurrir al derecho internacional.
No sé... de alguna forma lo haré caer en la volteada. La cuestión es que los falsarios deberán restituirme lo que me pertenece. Y en esto no hago más que seguir el ejemplo del Maestro, que fue el primero en lograr apropiarse de su creación, cuando se la lleva de Crítica a El Mundo, creando el primer sindicato de historietas del país, el que lleva su nombre. Así, el
www.indioclub.com.ar debe ser mío.
Proveer de conformidad, que SERA JUSTICIA

(continuará)

No hay comentarios.:

Publicar un comentario