SOBRE ESTE BLOG...

Acá vas a encontrar, básicamente, data sobre historieta cómica argentina clásica. Además, bastante de bande dessinée. Algunas reflexiones sobre el lenguaje historietístico, muchas polémicas y miles de imágenes, la mayoría de mis propios archivos. La forma más fácil de ubicar un material o autor es ir a "Etiquetas", revisar y hacer click en la pertinente. También podés escribir una palabra clave en "Buscar en este blog". Tenés mi contacto, encima. Suelo responder mails si la consulta es muy específica. Podés tomar lo que quieras, siempre que cites la procedencia. Si no citás, y te ubico, te escracho públicamente, como he hecho en varias oportunidades. Enjoy

sábado, marzo 17, 2007

XVII. VIAJE CON SUEGRO (2)

Lo de chotear resultó un fiasco. Espero que la conexión se haya despertado de la siesta, porque si ahora no abre Yahoo, mi destino son las andanzas, pero de Moreira. Parece que le han puesto querosén al tanque, porque Yahoo finalmente se muestra. Tipeo, sin ningún escrúpulo, la clave de ELCOVE. Se anuncia que hay un mensaje sin leer en la bandeja de entrada.
¿Una tardía respuesta de algún coleccionista? No es demasiado probable... ¿Noticias del CORSARIO? ¿De cuándo? Es el único que, aunque sea para putearlo, le seguía escribiendo a ELCOVE. ¿Habrá recobrado sus medallitas y vuelve a la FERIA triunfante?...
La inyección de querosén rápidamente da por tierra con mis conjeturas. CORNALITO, el que le transcribió el mail de ELCOVE a JUANJOS, ahora escribe: No sé si te acordarás de mí. Caí, al principio, con tu farsa de la venta de las diez primeras. Después, cuando empezaste con los disparates que te había estafado el CORSARIO, y las invitaciones al Club, y la Carta Abierta, pensé que necesitabas urgente atención psiquiátrica. Pero ahora, estoy convencido de que no sos más que un boludo, que por casualidad pasó por donde dormían los monstruos y terminó despertándolos. Mi nombre es Pablo Sepia, no sé si te suena. Soy de Mar del Plata y de ahí conozco a JUANJOS, pero vivo desde hace mucho en Capital. Hace poco tiempo tuve el honor de ser curador de la muestra retrospectiva de los setenta y cinco años del Indio en Recoleta. También, cuando se inauguró la plazoleta que lleva el nombre del Maestro, el arquitecto Moreno, Secretario de Cultura en ese momento, me invitó a descorrer la placa conmemorativa. Junto a Elenio Picco soy de los que más han profundizado sobre el tema. Sé mucho del Indio y de su creador. He investigado por décadas vida y milagros de uno y de otro, tanto a través de las publicaciones, como de la biografía del Maestro, la que resulta (sabrás eso, al menos) muchísimo más difícil de rastrear. Te imaginarás, entonces, que durante ese tiempo he podido tomar contacto con infinidad de coleccionistas importantes. Y te puedo asegurar que a ninguno de ellos se le ocurriría hablar de fotocopias como lo hacés vos. O sea que, tu supuesto rango de tal, es otra de tus fanfarronadas. También, esos coleccionistas, calificarían de un nivel de jardín de infantes tu test de evaluación. Por estas pelotudeces es que acabaste llamando la atención, y ahora estás en problemas. Lo que no puedo explicar es el impulso que me lleva a advertirte. Debo ser muy buena persona, porque en definitiva, te merecerías que te pase lo que te puede pasar. Tampoco te ilusiones demasiado. No te voy a dar muchos datos. No me voy a arriesgar por vos. Y desde ya te aviso que ni te molestes en contestar este correo, ni en tratar de ubicarme, porque no vas a tener suerte. Es más, podés empeorar tu situación. Mi ayuda consiste solamente, devolviéndote el cuestionario, en formularte tres preguntas. Que Kóoch, el Dios de los Tehuelches, "El que siempre existió", te ayude a encontrar los caminos correctos:
1.- ¿Adónde viajó el Maestro, a principios del '30?
2.- ¿Con quiénes se entrevistó en Buenos Aires a su regreso?
3.- ¿Qué vaticina el final de "Terre Magellaniche"?
Así termina la insólita misiva. Lo primero que pienso es que ELCOVE se merece que lo traten de esta manera. A pesar de sus pretensiones, él nunca perteneció a esa aristocracia de coleccionistas. En ese medio, sus afectados modales, han de haber resultado ridículos e irritantes. Encima, pretendió burlarse de todos, creyéndose superior.
Yo soy distinto a él. Estoy contento de ser uno más del montón. Ahora, simplemente no quiero decepcionar a JUANJOS con una fotocopia de la dos. Después me alinearé con los que me den cabida, desde mi verdadera condición. Con mis iguales en la raza. Quizá sea imposible pretender que esta lluvia que no cesa borre el recuerdo de las andanzas de ELCOVE. Lo importante es que no me salpique a mí. Después de todo, en la cola del diablo, era el mismo Indio quien, por cumplir su pacto, había obrado mal. En cambio, ELCOVE y yo somos personas diferentes.
Por otra parte, le doy la razón a CORNALITO cuando trata a ELCOVE de insano. Pero creo que en esa condición se debe incluir además, a él y a todos los coleccionistas importantes, como los llama, a más de OQUEDA, aunque sea un ratón de las Selecciones.
Soy distinto a ELCOVE y también a ellos y estoy feliz de serlo, porque eso equivale a la cordura. Hay algo de enfermizo en pretender forzar una simple historieta, al punto de mezclarla con los viajes del dibujante, con quién habló éste o con quién dejó de hablar, con ignotos pasajes en latín. Es posible que ellos hayan llegado antes que yo a descubrir la finitud del universo del Indio, pero que –a diferencia mía- no hayan podido aceptarlo. Intentan denodadamente, entonces, ampliar los límites con recursos descabellados. No se han recorrido lo suficiente por dentro y ponen afuera la búsqueda, en una carrera desesperada para huir de los fantasmas de la infancia. Yo me los he topado cara a cara y terminé derrotándolos, de modo que ahora, al revisar esas revistas, sólo me queda un resabio de tranquila melancolía, de la que hasta podría prescindir.
Sí. Quizá ha llegado la hora de abandonar definitivamente al Indio y así como una vez, recién arribado a Mar del Plata, arrojé al mar, envueltas con una piedra, las fotos de Ella, de Susana y de Cristina, en un ritual de exorcismo que me liberara de los nudos que me habían atado a todas como si fueran una sola, ahora, en este nuevo viaje, el encuentro con Juan José, llevándole la dos de Andanzas, podría cifrar un nuevo y total desprendimiento. No descarto que termine regalándosela, tanto como para no tirarla al mar. También será mejor que me quite de la cabeza a toda la gente que pulula alrededor del Indio. No vale la pena seguir interrogándome acerca de su intrincada red de conexiones, sobre qué llegó a saber CORNALITO, a través de quién, qué intenta decirle a ELCOVE. Que Elio Coradino Vélez se ocupe de eso. Es pasto ideal para su paranoia.
Me saca de estas cavilaciones el aburrido dueño del ciber, anunciándome el inminente cierre. Miro a mi alrededor, está oscuro, no queda nadie. El tiempo pasó más rápido de lo esperado. No es poco. Mañana será otro día.

(continuará)

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