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lunes, abril 23, 2007

XXIII. LOS LIBROS DEL MAESTRO (2)

Mi ex –suegro, a regañadientes, accede a otorgarme asilo en su casa por un rato. Aparte de darle un descanso al auto, necesito un tiempo para estudiar con tranquilidad los hallazgos, que incluyen otro texto curioso, Los Protocolos de los Sabios de Sión.
Decido comenzar por un viejo conocido. Terre Magellaniche, que en esta edición conserva el título original. Se trata de la primera, la de 1928 y no incluye fotos. Tampoco la profecía final. La dedicatoria reza: "Diletto Dante: que este encuentro sea el primero de una muy larga serie". Y está fechado en Buenos Aires, el 30 de abril de 1930. Lo asocio inmediatamente con la segunda pregunta de CORNALITO. ¿La entrevista a la que se refería, es el encuentro entre Agustinis y el Maestro? La tercer pregunta de Sepia, que hace alusión al libro, parece confirmarlo. Creo recordar, sin embargo, que en el mail se hablaba de una entrevista de más de dos personas... Un cura fascista, aficionado al alpinismo y al cine, y un dibujante de historietas filonazi... ¿Quién más?...
También, a través de otro libro, parece develarse el primer punto que plantea el investigador del Indio. Adónde había viajado el Maestro, a principios del '30, le pregunta a ELCOVE. Yo creí, en un principio, que se refería a un viaje que hizo por esa época a Estados Unidos para estudiar producción de dibujos animados y publicidad, y donde se conectó con los estudios Disney. Pero ahora aventuro que CORNALITO habla de un viaje a Alemania. El Maestro acostumbraba, además de firmar los ejemplares de su biblioteca, agregarles la fecha. La del Mein Kampf es del 17 de enero del '30. La edición, alemana, data de cuatro años antes. La primera, sin duda, ya que Hitler estuvo en la cárcel, donde lo escribió, hasta el '24, según da cuenta otro de los que estaban en la caja. Es muy difícil que esa edición pudiera conseguirse en la Argentina –o en cualquier otro país- por los '30, de lo que se deduce que el poseedor lo debe haber adquirido in situ. Revisando el libro me encuentro con pasajes subrayados y traducidos en los márgenes. La letra pertenece, inequívocamente, al Maestro.
Me reservo esos párrafos para más tarde y vuelvo ahora al Protocolo. Había tenido noticias de su existencia, pero siempre creí que era un invento de los grupos fascistas. No es de descartar que hayan sido éstos mismos los que lo redactaron y publicaron, ya que no figura en el volumen el menor dato de edición. La enrevesada introducción parece confirmar la hipótesis:
"Los protocolos de los sabios de Sión aparecieron por primera vez en 1905, en Tsarskoe Selo, un lugar de veraneo cerca de San Petersburgo, Rusia; que estaba gobernada por el católico ortodoxo Zar Nicolás II. El autor indicado en las primeras ediciones era un personaje que fue abogado, juez, y sucesivamente monje griego-ortodoxo, llamado Sergei Alexandrovich Nilus (1862-1930). Originalmente, los protocolos de los sabios de Sión aparecieron como un simple apéndice en la segunda edición de un libro de Nilus intitulado “Velikoe v Malom” (Lo Grande en lo Pequeño). Como era habitual en esa época, el libro lleva también subtítulo: “y el Anticristo como una posibilidad política cercana”. Este subtítulo se refiere al apéndice de que hablamos. Nilus allí afirma no ser el autor, sino que habían llegado a él de alguna manera. Se cree que fueron los agentes de la Ohkrana -los servicios de inteligencia del zar ruso- que le entregaron el manuscrito, y que fue elaborado por ellos mismos. Los autores se inspiraron libremente del libro francés titulado “Diálogos en los Infiernos entre Maquiavelo y Montesquieu” (o “La Política de Maquiavelo”). El libro había sido escrito por un abogado francés (bajo anonimato -luego fue encarcelado-), Maurice Joly, en 1858. En su novela, en forma de un diálogo entre las almas perdidas de Montesquieu y Maquiavelo, Joly atacaba a Napoleón III. Los sabios de Sión habían financiado -a través de la masonería- no sólo la Revolución Francesa, sino todo el régimen liberal en Europa, con el propósito de acabar con el cristianismo. Se ha pretendido atribuir los protocolos de los sabios de Sión a las actas del primer congreso sionista celebrado en Basilea en 1897. En realidad son falsos, pero dicen la verdad, y vemos su cumplimiento alrededor nuestro. No es cuestión de creer ciegamente, sino ver y corroborar que la intención del sionismo por dominar al mundo se repite en todas las épocas y en todos los países del mundo. Éstos fueron el caballito de batalla de Adolfo Hitler, y hay que leer “Mein Kampf” (Mi lucha) para enterarse de como el sionismo quiso dominar al pueblo alemán... "
O sea que el Protocolo, me termina remitiendo al anterior volumen, mordiéndose ambos una cola que, no cabe duda, es la del diablo. Las menciones a éste –como el Anticristo- se destacan aquí y allá, a lo largo del extenso prólogo. Lo leído me saca las ganas de completarlo. Me llaman la atención líneas finales, que se encuentran subrayadas...
"... Los protocolos de los sabios de Sión están divididos en 24 partes o protocolos. Estos hablan por sí mismos, y en la actualidad vemos el cumplimiento de cuanto han expresado los autores. Para los detractores, sugiero que reflexionen sobre este asunto: ¿Si absolutamente todos los países del mundo (Israel inclusive) tienen “deuda externa”, quiénes son los acreedores? ¡Los sabios de Sión! Su objetivo pasa, indubitablemente, por apoderarse del planeta. Concretamente, aquí en la Argentina, los gobiernos civiles han imaginado, en diversas oportunidades, canjear territorio patagónico por deuda externa...".
Este párrafo indica que la edición debe ser relativamente reciente y que el panfleto, sin reseña de autoría, pertenece a un connacional. Revelan, además, a través del subrayado, que el Maestro mantuvo su ideología hasta los últimos años. Recuerdo ahora que en un exhaustivo análisis crítico de las Semanales, en la línea de "Para leer al Pato Donald", se señalaba que esas revistas no abrían con las historietas en primer página, sino con "Hemos visto, chei...", editoriales nazionalistas firmados por el Indio, detrás del cual, por supuesto, estaba su creador. Allí se ha celebrado cuanto golpe militar ha sufrido el país. A lo que se suma el tratamiento que se le daba a los judíos, sobre todo en la primer etapa de las Andanzas. Desde el sastre petizo y de larga barba que perseguía al Padrino para cobrarle los trajes, hasta los incontables dueños de montepíos, donde aquél acudía para empeñar todo objeto valioso que cayera en sus manos. El Indio siempre terminaba arrojando, despectivo (no se sabe por qué, dado que las deudas eran legítimas), un fajo de billetes a esos acreedores, que se abalanzaban ávidamente sobre el dinero. Me quedó grabado un versito de la época en que todavía se los usaba para acompañar las tiras: "Isaac, el que adora el oro, da la pista de...". Y remataba con el nombre del Padrino, que en la historia se hallaba secuestrado.
La asociación con otro Isaac, me sobresalta. "Deliraba con que lo perseguían para robarle... ", me comentó la vecina chusma, con aires culturosos. "... Preanunciaba que se iba a terminar prendiendo fuego... ", agregó. ¿Y si el viejo judío del puesto de Palermo no hubiese estado delirando?... Si un grupo de seguidores del Indio, lo fuera también de la ideología de su creador... Los neonazis del Parque obsesionaban a Obestein, incluyendo entre ellos a... ¡El CORSARIO! Maldigo mi memoria tardía. Era él uno de los que acompañaba a Federica en La Plata. Mejor dicho, era el morochito retacón, con aro en la oreja y calavera tatuada, que había visto en el Parque, cuando buscaba la dos de Andanzas. Tuve en ese momento la intuición de que podía ser el CORSARIO, y no me equivoqué. ¿Qué otra cosa indica que ingresara con la pendeja en el local de LOLO-RICHARD?...
Las especulaciones que se desprenderían del inquietante descubrimiento, son abortadas por mi ex – suegro.
-Che, ahí está Graciela en el teléfono, hecha una furia con vos... Hablá con ella, si querés... Yo no quiero más líos...
-¿Y yo que tengo que ver? ¿No le dijo que fue usted el que insistió en que lo traiga... ?
- Por eso me armó escándalo aparte. Ahora la cuestión es con vos, y no solamente porque me trajiste... Parece que le llegó una factura por el auto...
Prefiero abandonar mi temporario refugio, antes que vérmelas con los rayos y serpientes que emergerían del tubo telefónico. Esta oscureciendo y tengo que volver a Buenos Aires. Aunque ya no sé muy bien a qué...
Por curiosidad, paso antes de salir del pueblo, por el kiosco del amigo de mi ex – suegro, pero lo veo cerrado.
En la solitaria ruta, me da la impresión que un auto me estuviera siguiendo. La negrura de la noche me impide identificarlo. Acelero y termino perdiéndolo de vista. El motor, hasta ahora, ha respondido bien. Sin embargo, casi llegando a Cañuelas, es el cansancio de la larga jornada el que me lleva a detenerme. Después de llenar el tanque, dejo el coche a un costado de la estación de servicio y voy al barcito por un café, para espantar el sueño. Cuando estoy sentado tomándolo, veo llegar un Chevrolet rojo, que me parece reconocer como el que había dejado atrás. Lo ocupan tres personas. ¿Los parientes de los Quinteros?... Observo, de lejos, que cargan nafta sin bajar del auto, y siguen viaje, lo que me tranquiliza. A esta altura, y en vista de algunos acontecimientos, las constantes paranoias de ELCOVE, ya no me resultan tan disparatadas. Me sirvo otro café de la máquina y agarro un diario, pero me gana el interés de seguir revisando los libros del Maestro. Voy hasta el coche a recoger la biblia nazi. Metros más allá, se encuentra detenido el Chevrolet que pensé había seguido de largo. No veo a nadie en el interior. Vuelvo al bar y no ha ingresado ningún nuevo viajero, por lo que supongo que los del auto rojo (título de la noventa y uno de Correrías, se me ocurre absurdamente) habrán bajado para ir al baño. Me propongo, de todos modos, estar alerta.
Con el segundo café recorro un pasaje de "Mein Kampf", traducido marginalmente por el Maestro.
"Los pecados contra la sangre y la raza constituyen el pecado original de este mundo y el ocaso de una humanidad vencida. Es un contrasentido el dar a enfermos incurables la posibilidad constante, por decirlo así, de contagiar a los sanos. ¿Qué sentimiento de humanidad es ése según el cual por no hacer daño a uno solo se deja que otros cien sucumban...? El imperativo de hacer imposible a los seres defectuosos la procreación de una descendencia también defectuosa, es un imperativo de la más clara razón y significa, en su aplicación sistemática, la más humana acción de la humanidad. Ahorrará sufrimientos a millones de seres inocentes y determinará finalmente para el porvenir un mejoramiento progresivo. Se deberá proceder sin piedad, si el caso lo requiere, al aislamiento de enfermos incurables, bárbara medida para el infeliz afectado, pero una bendición para sus contemporáneos y para la posteridad... ".
No puedo dejar de relacionar el fragmento con el pobre Gurí encerrado en la caverna, donde lo había confinado el Tata, por deforme y sietemesino... Prefiero descartar que la intención de esa historia fuera ilustrar el pensamiento del Führer. Después de todo, el Maestro hace que el Indio rescate a su hermano, frustrando así el mandato paterno.
El demencial párrafo siguiente, se me impone vincularlo ahora con otro que el Padrino lee al Indio, de un antiguo álbum de familia, en el super tónico, la noventa y cinco de Andanzas. Allí se habla del poderío de la dinastía egipcia y se advierte que su sangre, generadora de aquél, no debe ser mezclada...
"Hay verdades que están tan a la vista de todos que, precisamente por eso, el vulgo no las ve o por lo menos no las reconoce. Así peregrinan los hombres en el jardín de la Naturaleza y se imaginan saberlo y conocerlo todo pasando, con muy pocas excepciones, como ciegos junto a uno de los más salientes principios de la vida; el aislamiento de las especies entre sí. La mezcla de sangre y, por consiguiente, la decadencia racial son las únicas causas de la desaparición de viejas culturas; pues, los pueblos no mueren por consecuencia de guerras perdidas sino debido a la anulación de aquella fuerza de resistencia que sólo es propia de la sangre incontaminada... "
Llegado a este punto, alguien coloca, encima del libro, el diario que yo había dejado en la mesa. Levanto la vista y ELCOVE, con su sonrisita socarrona, está parado a mi lado, señalándome un artículo del periódico. Leo el título: Misterioso suicidio de un comerciante judío en Flores. La foto que acompaña la nota pertenece a Obestein.
-¿Está el pasado tan muerto como creemos? –Pregunta Vélez.
Reconozco inmediatamente la cita. Pertenece al cuadro final del primer capítulo de Mort Cinder, publicado en Misterix, en agosto del '62. Allí, Breccia dibuja al anticuario Ezra Winston -que es quien pronuncia el texto de Oesterheld- mirando fijamente, por sobre sus gafas, a los ojos del lector.

(continuará)

2 comentarios:

  1. Muy buen e interesante artículo. Tal vez le interese el libro virtual para descargar EL ARTE DE LA VENTAJA. Es un manual práctico para sobrevivir con astucia en el mundo. Lo que te han contado no es suficiente para triunfar: los conocimientos de este libro se aplican de forma inmediata con resultados excelentes.

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    Saludos.

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  2. Che para cuando continuas la novela?
    Estamos intrigados, po!

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