SOBRE ESTE BLOG...

Acá vas a encontrar, básicamente, data sobre historieta cómica argentina clásica. Además, bastante de bande dessinée. Algunas reflexiones sobre el lenguaje historietístico, muchas polémicas y miles de imágenes, la mayoría de mis propios archivos. La forma más fácil de ubicar un material o autor es ir a "Etiquetas", revisar y hacer click en la pertinente. También podés escribir una palabra clave en "Buscar en este blog". Tenés mi contacto, encima. Suelo responder mails si la consulta es muy específica. Podés tomar lo que quieras, siempre que cites la procedencia. Si no citás, y te ubico, te escracho públicamente, como he hecho en varias oportunidades. Enjoy

domingo, mayo 27, 2007

XXIV. LAS PIEZAS DEL ROMPECABEZAS (1)

Cuando voy a subir al coche, del Chevrolet rojo (que no es el de la noventa y uno de Correrías, pero sí –ahora no me cabe duda- el que visitó dos veces el rancho de Barboza esta tarde), baja ElTony esgrimiendo una chequera y haciéndome señas que lo espere. Alcanzo a ver, sentados en el interior del coche, al morocho retacón y al flaco alto, amigos de Federica.
Huyo despavorido, aún a riesgo de perder toda mi colección.
Antes de volver a hablar con el dueño del Comic's Club, tengo que aclarar de qué se trata todo este entrecruzamiento de libros malditos y ejemplares codiciados de forma insensata. Y por supuesto, la entrevista tendrá que darse en un lugar más seguro que una estación de servicio de una ruta perdida en medio de la noche. Menos aún puedo exponerme a la peligrosa proximidad del CORSARIO y a la de su compañero que, supongo, podría llegar a ser, por las características descriptas por aquél, el mismísimo JUANJOS. Para más datos, me había escrito, en su último mail, que viajaba a La Plata y hablaba de sacarnos las caretas y volvía a mencionar la dos de Andanzas... ¿Cuál es el influjo de ese número, más específicamente del ejemplar de las crucecitas, detalle por el que, es posible, estuviera interesado desde el principio y que atraviesa también a ALLIPAC, a ElTony y al ahora difunto Obestein? ¿Cómo juegan las relaciones entre toda esta gente?
Si bien ELCOVE quedó en la estación de servicio, parece estar susurrándome, mientras exprimo el motor a ciento cincuenta, aún a riesgo de que explote, y sin que eso me preocupe demasiado, porque quiero, ante todo, que desaparezca del espejo retrovisor el auto rojo que me persigue y porque necesito llegar, a cualquier lado, pero llegar... Parece susurrarme, digo, que todos los personajes están conectados por un hilo casi imperceptible que se extiende hasta lo insospechado. RICHARD-LOLO tiene tratos con ElTony, al que le preguntó por la uno sin tapa de Correrías, y sin duda miente, para confundirme, cuando dice que colecciona solamente las del Indiecito y que jamás operó en la FERIA. ElTony fue socio del padre del CORSARIO en el Parque. El CORSARIO conoce a JUANJOS y es enemigo de ALLIPAC, y parece haber llegado a él a través de información que le sacó a Obestein, que tenía a Capillita como empleado y le confió su ejemplar de la dos para que lo guardara en la caja fuerte violentada o no, no se sabe, y que aparte, judíos ambos, era amigo de Isaac, uno de los fundadores del Parque, exiliado de allí en los primeros tiempos, los de ElTony y el padre del CORSARIO. El CORSARIO también está en tratos, quizá a través de FERIA FRANCA -en la que perdió sus añoradas medallitas por culpa de ELCOVE- con Federica, hija de RICHARD-LOLO, que bien podría ser FEDERICAFRANCA, los dos entrando esta mañana al local del Rey del Dulce junto al flaquito de unos treinta años, que bien podría ser JUANJOS, y que acompaña, en el auto rojo que visitó dos veces esta tarde el rancho, tan visitado de golpe, del ex –peón de los Quinteros, haciéndose pasar por parientes de ellos, que eran parientes del Maestro... ¿Cómo pudieron enterarse del remate, de la caja con los libros y revistas, de Barboza? ¿Cómo siguieron mi rastro? Deben haberlo hecho desde el rancho, me esperaron agazapados, buscando un lugar donde abordarme... O fueron al kiosco del amigo de mi ex - suegro para obligarlo a cantar, por eso estaba cerrado, lo deben haber levantado y, conseguida la información que buscaban -vaya a saber por qué medios-, tiraron por ahí al pobre infeliz, desde el auto rojo que ahora logré despistar, abandonando la ruta, metiéndome por los suburbios de Cañuelas, por calles desoladas que nunca pisé, ni aún cuando vine a coimear, por mandato de mi ex – mujer, al oficial de justicia que me dio la pista del Chiquito Cabello... JUANJOS, digo, que acompaña al CORSARIO y a ElTony, haciéndose pasar ante Barboza por parientes del Maestro... ElTony me busca a mí, o a ELCOVE, o a mi fotocopia, o a mi original de la dos, que le compré al kiosquero amigo de mi ex – suegro, que se la compró, a su vez al ex - peón de los Quinteros. ElTony es pieza común de todos los rompecabezas... Y hasta es posible ¿por qué no?, que me haya puesto en la necesidad de vender mi colección, de la que sólo busca la dos con crucecitas, que en realidad acabo de conseguir, busca insaciable quedarse con otro ejemplar más, si fuera cierto que el CORSARIO, que lo acompaña, le robó el original de mi fotocopia a ALLIPAC de su caja fuerte, como lo sugería, en medio de su delirio -que ahora creo verdad- el finado Obestein, cuando mencionaba al "pibe éste", refiriéndose, qué duda cabe, al morochito petizo que acompañaba a ElTony, que logró dejarme en la ruina, pretendiendo obtener así otra dos con crucecitas, provocando mi separación, urdiendo un complot con Federica, que me sedujo, y haciendo que me sorprenda in flagrante Graciela, que volvió no por la colitis de mi ex – suegro, sino por un llamado anónimo de JUANJOS, que tenía el número de teléfono del departamento de Mar del Plata... Y por si todo esto fuera poco, aparte está Ezra, que tiene como cliente a Picco, que anda atrás del Terre Magellaniche y que comparte sus investigaciones sobre el Maestro con Pablo Sepia, CORNALITO, que conoce a JUANJOS y que le escribe a ELCOVE, incitándolo a iniciarse, para evadir una supuesta y extraña conspiración que se teje alrededor de Vélez, en los misterios de ese libro, que tenía el Chiquito Cabello en su segunda edición, llevando ahora yo, en una caja, la primera, que perteneció al Maestro y fue dedicada por su autor, cuando ambos se encontraron en Buenos Aires, en el mismo año en que era traído de la Patagonia, Olkelkkenk, el último de los caciques tehuelches, al decir del saladillense, cuya hija tonta comercia exitosamente en FERIAFRANCA, aún ejemplares a los que le faltan páginas, y su padre vende libros a fuerza de carabina y es –o fue- amigo –o enemigo- del arquitecto Moreno, Secretario de Cultura del gobierno de la ciudad cuando se inauguró la plazoleta que lleva el nombre del Maestro, cuya placa fue descorrida por Sepia, anagrama de espía, que se presume, entonces, es amigo o conocido del arquitecto dueño de medio San Telmo y también del caserón ocupado por mis compañeros actores, donde ahora, con mi último aliento, y también el del auto, me dirijo.

(continuará)

No hay comentarios.:

Publicar un comentario