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sábado, junio 16, 2007

XXVI. PERDIDO (1)

Berlín... Dublín... Cádiz... No doy más... Otra vez Berlín.
¿Qué decía la tercera parte de la puta profecía?... Números... Letras... Los números y las letras bailan alrededor de mi cabeza... Un hueco... Un hueco oscuro... Donde esconderme... Sentarme... Pensar... La hija del Chiquito Cabello, que es también la sobrina tonta de la dueña de La Tonina de Mar del Plata, gira totalmente la cabeza, como Linda Blair en El Exorcista, mientras repite con cada vuelta: seis, seis, seis... Pero ahora se convierte en Federica, que está desnuda delante de mí y atrás de ella está mi ex – suegro, mirándole el culo, y ella, señalándose alternativamente cada uno de los pezones, dice efe, efe... efe, efe... Y de la pantalla de la PC de Graciela, emergen JUANJOS y el CORSARIO y comienzan a perseguirme con boleadoras, al grito de ¡Huikka!... El más oculto de los secretos, traduce circunspecto el arquitecto Moreno, mientras descubre una placa donde está grabada la figura del diablo, con un bonetito en la cabeza... Por suerte, llega Ella a rescatarme y me agarra fuerte de la mano y me arrastra... Pero se detiene justo al borde del pozo de la Galería Cadu, y me suelta y dibuja la v de la victoria con ambas manos, y yo le pregunto si Ella era peronista, y Ella me contesta no puedo creer que no te des cuenta... Entonces enojada agita los dedos tres veces en el aire, y me dice más enojada todavía, te había advertido que leyeras en mi nombre, tenía razón tu padre al encerrarte en la caverna... y después me empuja y yo soy el Indio que cae de la montaña de los antepasados, mientras me rondan los buitres...
Berlín... Dublín... Cádiz... Otra vez Berlín. Me despierto sobresaltado justo cuando el Chevrolet rojo está pasando delante de mí. Siguen de largo. Parece que, después de todo, Kóoch me protegió y fui a caer en lo que parece ser un pozo del gas o del agua, de esos tantos que hay sin tapar en Buenos Aires. No demasiado profundo, pero sí acuoso, de manera que emerjo con los huesos sanos, pero totalmente embarrado. Tengo que salir de este laberinto de calles, que siguen oscuras en la alta noche. Sé que hay una diagonal, una avenida, que atraviesa el Parque Chas, con nombre de general chileno, aunque no estoy seguro de que sea chileno o que sea un general, puede ser que sea el nombre de una ciudad chilena, lo importante es encontrar ese atajo y salir a calles normales, y tomar un taxi para ir... ¿Adónde? Ya la casona de San Telmo no es un lugar seguro, deben haber llegado hasta ahí, entrado al cuarto de servicio, y en el primer lugar que revisaron, abajo de la camastro, encontrado la caja. Que estúpido fui, tiene razón ELCOVE, tendría que haber comparado al menos la fotocopia de la dos con el original, para ver si los ejemplares eran iguales, si las crucecitas estaban en el mismo lugar, si las cuevas resultaban idénticas... La cueva del milodón, recuerdo ahora esa palabra que nos causaba gracia cuando lo pronunciaba un profesor de la secundaria que tenía barbita en punta. Una cueva donde había restos de dinosaurios, como tantas otras en la Patagonia. No Patagonia, no, corregiría OQUEDA... ¿Qué pito toca OQUEDA en todo esto?... Ese es el nombre que le dio Magallanes... Tehuelchonia, sería lo correcto...
Berlín... Dublín... Cádiz... Otra vez Berlín. Un taxi, por favor... Los sabios de Sión quieren apoderarse de Tehuelchonia, pero no los van a dejar. Ya eliminaron a dos... El próximo en la lista va a ser Kichner... Ese apellido es dudoso, parece judío... Además, quiere entregar todo el Sur al Chino y al Hindú... Pero Kichner es con ka, y viene del Sur... ¿No será otro hijo bobo del Tata, liberado de la caverna...? ¿Un hijo de El, zurdo y peronista, hermano mío?... No, para eso tendría que tener más de una ka, como Olkelkkenk... Agustinis y Olkelkkenk, en la foto, estaban en la entrada de una cueva... Esa es la clave: la cueva. No la del milodón, que es conocida. Otra. En la montaña de los antepasados. Donde hay oculto un hueso gigante, que es el más oculto de los secretos y pertenece al gigante Elekkasekk, y todos quieren encontrarlo para chupar de él y recobrar la perdida grandeza de los Tehuelches. El plano para llegar hasta ahí está en la uno de Andanzas, dibujado en el dedo gordo del Indio. Pero la cueva debe tener kilómetros y kilómetros, y para llegar al hueso se necesita otro plano, interno, que se completa reuniendo los tres Tomos perdidos del Segundo. O a lo mejor, lo que se oculta en la caverna es el águila de oro, el nexo entre Tehuelches y egipcios, que aparece en la Andanzas número tres, al lado del sarcófago del Tata, que se muestra en el hombre de las mil caras, la número cuatro... Y todo esto se lo contó Olkelkkenk al Maestro, cuando se reunieron secretamente en Buenos Aires junto con Agustinis, en el '30, después de que el Maestro llegó de Italia, donde convenció a Mussolini de que firmara el Pacto de Letrán con el Papa, que fue también por ese año, según me enseñó el profesor de barbita puntiaguda en la secundaria, pero no, debe haber sido otro, porque no puede ser que dictara al mismo tiempo geografía e historia. Y Mussolini, en retribución, conectó al Maestro con el cura profeta, al que había mandado a filmar todo el Sur, para conocer el terreno, antes de darle, junto con el Führer, la batalla final a los judíos... Ahora ellos tienen mi caja y completaron el plano para llegar hasta el hueso, o hasta el águila, o hasta lo que sea... Antes tenían dos ejemplares, y yo tenía dos ejemplares. Uno lo compartíamos, el de Obestein, yo en original y ellos en fotocopia, y los dos necesitábamos uno de los que el otro tenía, y las fuerzas estaban repartidas... Empatados: dos ellos, dos yo. Aunque lo mío fue más meritorio, trabajaba solo, porque ELCOVE, a veces –no siempre- es más lo que complica que lo que ayuda. Fínalmente, en el segundo tiempo, la supremacía numérica me vence: ellos tiene los tres ahora y yo perdí todo, como con las maquinitas, como con mi primera y segunda colección, como con mis ex – casas, con ex – mujeres adentro...
Berlín... Dublín... Cádiz... Otra vez Berlín. Un taxi, un taxi... ¿Tengo plata para un taxi? También perdí la plata, se la llevó SOADORA, me la robó a cambio de un poco de sexo apurado... ¿Cuánto tengo en el bolsillo? Monedas... ¿En qué gasté los diez mil, en números redondos, que me pagó ElTony, por liberar diez mil almas, a cambio de las malas acciones de ELCOVE, que terminó borrando la lluvia del olvido?... Veinte le dí a Barboza por los libros, después cargué nafta... ¿Quién pagó la botella de Don Perignon? ¿Moreno o yo?... Pero las maldades de ELCOVE no se borraron del todo, porque JUANJOS vino de Mar del Plata por la demanda respecto al Club, debe haber sido él quien fue a quejarse a Graciela y ella me acusó de robarle el sello y falsificarle la firma, y resulta que fue ELCOVE, todo lo de él me lo terminan achacando a mí... ¿Pagué, al final, la cuenta del mecánico? Tengo que ir a reclamarle, porque el auto no quedó muy bien que digamos... En eso se me fue la plata de la extorsión a mi suegro para conseguirle el excusado... Yo también necesito uno, ahora, para lavarme un poco, porque así, todo embarrado, qué taxista me va a levantar y no puedo cruzar media ciudad caminando para ir... ¿Adónde iba yo? ¿A Zárate? No puedo ir caminando hasta Zárate. Aunque los taxistas porteños son gauchos, usan boina, como los de la mafia, como los de la flor de la mafia, la ochenta y cuatro de Andanzas, y por ahí me lleva y cuando llegamos a Campana, voy hasta el negocio de Cristina, mi segunda ex – mujer y le pido prestado para pagar el taxi, o hasta lo del gordo Aloy, que ya se debe haber muerto, pero capaz que el kiosco sigue estando y puedo fijarme en la Segundamano, si no aparece una oportunidad para comprar revistas del Indio, y aparte me fijo si el CORSARIO volvió a publicar ahí y recuperó sus perdidas medallitas, que por eso está enojado conmigo, aunque debería enojarse con ELCOVE, igual que JUANJOS... Por eso me buscan, nada más, porque si tuvieran ya la caja, ¿para qué me iban a andar rastreando por este laberinto de Parque Chas, en medio de la noche y de las sombras, corriendo el riesgo de que aparezca un judío y los asalte?... Claro, quieren darme un escarmiento, una buena paliza y nada más... Un chas chas en las manos, como haría El cuando yo era chico, para que no me anduviera tocando la colita de adelante, salvo para mear... Yo les explico que no soy ELCOVE y listo... Ahí nomás ElTony saca la chequera, escribe diez mil patacones y estampa la firma, y a otra cosa mariposa... Rengo mariposón... Ay, no... yo no comercio en Internet, dice con modales afectados... Habría que mandarlo a él y a su novio el pato Donald, al sur, a un ghetto de maricones, regenteado por la hermana del Indio, ella los va a enderezar y los va a convertir en la tipo, porque al fin y al cabo tiene la misma sangre incontaminada del Indio y lleva el mismo nombre de la bisabuela tuerta, que en la cuenca vacía del ojo guardaba una esmeralda que emitía tales destellos que cegaba a los que la miraban, entonces no se podían dar cuenta de su tuertez... Eso es lo que debe estar escondido en la caverna, la esmeralda perdida de la bisabuela tuerta... Ahora, me armo el planito con los tres ejemplares de la dos con crucecitas y me tomo un taxi hasta la cueva del milodón, y encuentro la esmeralda, y con ella pago el viaje y también un asado a Palito y a todos los compañeros actores... ¿Y si lo llamo por teléfono a Palo? ¿Se los habrá conectado ya Moreno? Movía rápido sus influencias, fue Secretario de Cultura con la Revolución Libertadora, en el '30, cuando trajeron a Hitler a Buenos Aires y se reunió con el Maestro para dictarle el argumento del misterio de la gruta, que se publicó en la dos de Andanzas, pero primero en las Semanales, por el '38, en los viajes que hice en la máquina del tiempo me acuerdo que yo las compraba ni bien se colgaban en el revistero del kiosco de Saladillo, porque aparecían y desaparecían. El problema es que no tengo el número, no de la dos de Andanzas, que ya no la tengo, es cierto, ni siquiera en fotocopias, sino de la casona de San Telmo. Lo podría buscar en la guía... ¿Cuál era el apellido de Palo? ¿Quinteros? Berlín... Dublín... Cádiz... Otra vez Berlín. Si encontrara la avenida, la diagonal, el atajo... ¿Cómo era el nombre del general? ¿Perón? ¿Uriburu? ¿Roca? ¿Cuál fue el que derrocó a Irigoyen?... ¿Videla? Tendría que preguntarle al Maestro, que sabía mucho de golpes militares... ¿A cuántas cuadras estaré de Lambaré 1012?... O si no voy hasta Zárate y le pregunto al profesor de barbita puntiaguda... O más fácil, choteo con OQUEDA MENQUEZ, que quizá sea OKEDA MENKEZ, con dos ka... El sabe mucho de historia, pero más que nada de los guaraníes, aborígenes y/o indígenas -no indios- del Uruguay... También sabe mucho de Selección de las Mejores... Ahora me acuerdo que quedé en mandarle el detalle de los ejemplares anotados por el obsesivo versionista. ¿Los tengo todavía? Me parece que son los que se cayeron detrás de los estantes... ¿Habrá algún ciber abierto a esta hora en Parque Chas? Porque la computadora de Graciela ya no funciona, le deben haber puesto querosén en vez de nafta y no le arranca el motor. O se rompió cuando salieron de ahí adentro JUANJOS y el CORSARIO, queriendo bolearme. Voy a tener que ir a un ciber, nomás... Todos los dueños de ciber de Buenos Aires son coreanos, o chinos o hindúes... Estos extranjeros de mierda que la tiranía oficialista de Irigoyen trae al país terminan sacándole el trabajo a los criollos, como mi amigo Palo que tiene que hacer malabares, para ganarse la vida, en un semáforo de la Nueve de Julio, pero ahora ya no porque Moreno le va a conseguir una beca para que haga tragedia griega en los semáforos, ése es un gaucho, ahijuna, canejo. Y el arquitecto le va a decir a Perón que mande para el sur a todos los extranjeros, junto a Carlos el rengo y su novio de los estudios Disney, donde el Maestro ahora está estudiando para sorprendernos con nuevas creaciones, espero que no se enferme ahí, porque hace un poco de frío, está todo congelado para proteger a Walt. Yo también estoy teniendo frío, mojado por esos pibes que juegan al carnaval y no se dan cuenta que es invierno, que yo no juego, que soy distinto a ellos. Estoy mojado y embarrado, pero ya en un ratito va a salir algún vecino del Parque Chas a barrer la vereda, y me va a tirar una toalla, y me va a saludar dándome la mano, y me va a convidar con unos buenos amargos como los que ceba JUANJOS, y también con bizcochitos de grasa, porque si algo tenemos de bueno los argentinos es que somos así, generosos, y no andamos discriminando a los compatriotas embarrados que andan perdidos por el Parque Chas, y les tendemos la mano, solidarios, éste es un país generoso... Y a lo mejor el vecino está haciendo una limpieza más profunda y saca a la calle, para que se la lleve el camión de la basura, la colección completa de las Andanzas, de kiosco, que pertenecían a un bisabuelo tuerto, y yo reviso todas las que hagan referencia a la caverna de los antepasados, incluyendo, me acuerdo ahora, la noventa y seis, Diávolo el adivino, que explicaba cómo había que hacer para ingresar, empujando contra la roca que obturaba la entrada, otra más grande, que el Padrino decía que era una estupidez, porque creía que así se cerraba más, pero el Indio le explica que por adentro, desde la roca más chica, partía un largo tronco que conectaba, a su vez, con otra que estaba tapando un hueco del lado opuesto y así empujando la más grande contra la más chica, el impacto se trasladaba a la tercera, y rodeando la montaña, el acceso quedaba expedito... ¿Cuándo saldrá el nieto del tuerto? Porque yo me estoy cagando de frío y ni siquiera llevo encima los cigarrillos que se los debe haber quedado ELCOVE en el auto, aunque si los hubiera tenido yo estarían mojados, culpa de esos pibitos de mierda, y no los podría prender... Paciencia, ya va a salir a la calle. Un argentino no te falla nunca, es gaucho, es el hombre perfecto, configura el ser ideal al que todos los pueblos del mundo aspiran... Su poder sobrehumano emana de una misteriosa fuente de energía que proviene de lo más recóndito de sus orígenes su condición de imbatible cifra un símbolo esotérico y mítico es como si toda la enigmática fuerza de su raza de sus antepasados acudiera en su auxilio cuando necesita de esa arrolladora energía para hacer triunfar al Bien sobre el Mal... Y, ante todo, sabemos cumplir los mandatos de los Tatas, no los desobedecemos nunca. No como el Indio, que no cumplió con lo que dispuso el suyo, y el Maestro se enojó y le mandó un telegrama desde Alemania, retándolo. Porque ahí, donde estaba, se avivó que la raza superior de sus seguidores no proviene de la sangre aria, sino de la egipcia, mezclada con la de los Tehuelches, con el antecedente común de la de civilizaciones extraterrestres. Y toda esa sabiduría el Maestro la legó a la posteridad, siempre y cuando la posteridad supiera descifrar jeroglíficos. El mensaje sobre la degeneración de la raza aparece en la dos de Andanzas, donde el verdadero protagonista es el Tata y no el Indio estúpido que liberó al deforme Gurí. Se merece que el Tata lo desprecie a él también y que termine suicidándose desde la cima de la montaña de los antepasados... Que bueno que mi cuento haya sido leído por tantas personas... A lo mejor soy un escritor famoso y no lo sé y tengo miles de Euros para cobrar en la SADE, que se los voy a refregar por la cara a Ezra, que debe ser judío, como Isaac, el que adora el oro, el jefe de los Sabios de Sión, que se peleó con los del Parque porque no quería compartir la dos que tenía, y que sí se alió con Obestein, que poseía la otra y juntos trataban de conseguir el ejemplar que les faltaba para develar el secreto, y usarlo ellos, con el objeto de dominar el mundo... Minga, el mundo va a terminar siendo de los argentinos-tehuelches y no de los sionistas...
Berlín... Dublín... Cádiz... Avenida Victorica. Ese era el ínclito general que buscaba. ¿Chileno o argentino?. Argentino, debe ser, porque si fuera chileno no le van a poner su nombre a una avenida porteña de tanta importancia. Que sirve, nada más ni nada menos, para salir del laberinto de Parque Chas, cuando ya está amaneciendo como no amanece en ningún otro lugar del mundo, con ese sol radiante que asoma y es parte de nuestra bandera y no de la de los chilenos, que si no me equivoco tiene un buitre, porque ellos, en realidad, son todos semitas y se quieren quedar con la Patagonia. Julio Argentino Victorica, un patriota, que tiene que haber llevado sangre de patriotismo en las venas, y que debe haber participado en la campaña del desierto, como segundo ejemplar de Roca, con carabina al hombro para bajar a cualquier indio de mierda que no fuera Tehuelche, y después, como Kóoch -que también es argentino- manda, estuvo en algún golpe de estado que desplazó a los políticos corruptos que traen al Chino y al Hindú a este país generoso... Avenida Julio General Argentino Victorica, que lindo suena, deben haberle puesto ese nombre a sugerencia del Indio, en ¡Hemos visto, chei...!, el editorial de las Semanales... O fue el insigne arquitecto Moreno el que se lo pasó a Roca, desde el Ministerio de Cultura... Y Uriburu dijo claro, como no voy a homenajear a uno de mis valientes soldados... Y le dio piedra libre a Julián de Montepío para que siga con la homenajeada, y ahí se inauguró la plaza que lleva el nombre del Maestro y en cuya placa, descubierta por Sepia, seguro se halla cifrada la última pista del enigma... La diagonal Victorica que hace que salga por fin de parque Chas, a una calle normal, con gente normal, con un bar ya abierto en la esquina, la Boston, donde está sentado JUANJOS, desayunando frente al mar, con el CORSARIO y ElTony... Los saludo agitando la mano enfáticamente como el arquitecto, eso lo aprendí de él, ellos me ven, y responden levantándose para venir a saludarme, son respetuosos, como todo argentino, y yo les hago señas que se queden ahí, que enseguida voy yo, y cruzo corriendo la calle y ya estoy anticipando el placer de pedirme un buen café con leche con medias lunas, y si ellos quieren invitarme, no los voy a dejar, le voy a decir a ElTony que me los descuente de los diez mil patacones que me debe, y mientras miramos el mar, el inmenso mar argentino, vamos a charlar largo y tendido de esta afición en común que tenemos, chei...

(continuará)

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