SOBRE ESTE BLOG...

Acá vas a encontrar, básicamente, data sobre historieta cómica argentina clásica. Además, bastante de bande dessinée. Algunas reflexiones sobre el lenguaje historietístico, muchas polémicas y miles de imágenes, la mayoría de mis propios archivos. La forma más fácil de ubicar un material o autor es ir a "Etiquetas", revisar y hacer click en la pertinente. También podés escribir una palabra clave en "Buscar en este blog". Tenés mi contacto, encima. Suelo responder mails si la consulta es muy específica. Podés tomar lo que quieras, siempre que cites la procedencia. Si no citás, y te ubico, te escracho públicamente, como he hecho en varias oportunidades. Enjoy

viernes, junio 22, 2007

CURIOSIDADES QUINTERNIANAS

Como es sabido, hasta el número 54 de Andanzas, lo que se publicó fueron reediciones de la Patoruzú semanal. El siguiente, “La Extraña Herencia”, de julio del ’61, inaugura lo que se llamó las “inéditas”. En esa historieta hay un detalle realmente curioso: se da por muerto al Coronel Cañones, e Isidoro, junto a un primo, disputan el legado del título. Posteriormente, en “Selección de las Mejores” la imagen del Coronel en el retrato se cambió por la de un ignoto anciano.
Pero hete aquí que revisando la franja válida de Locuras, me encuentro con otro detalle curioso.
Aclaro que con “franja válida”, me refiero a aquella que abarca hasta el número 30, aproximadamente, donde las tramas no se reducían a una sucesión de gags, y el protagonista, aún en su faz de “play-boy” conservaba algunas características de la personalidad que mostraba junto al indio.
Vuelvo al detalle: en el número 24 de Locuras, “Sobrino Paralelo”, de junio del ’70, es decir nueve años después de “La Extraña Herencia”, se rescata al mismo personaje del primo de Isidoro. Que por supuesto, interactúa en la historieta con el pundonoroso Coronel.
Si bien en Andanzas el primo se llama Pichulo Cañones y en Locuras Matías Cañones, la identidad gráfica (quite de monóculo mediante) resulta evidente.
Cabe destacar, finalmente, que las apariciones de don Urbano Cañones en Andanzas fueron (salvo error u omisión) tres: la reedición de su ingreso a la galería de personajes, en la número 13, "El Irascible Coronel", la mencionada en "La Extraña Herencia", y la otra "inédita" del número 59, "Misión Secreta". En esta última tiene una corta intervención, encomendando a su sobrino una tarea de espionaje, que también fue eliminada para "Selección...". Nótese la inconsecuencia de que apenas a cinco números de su "muerte", se lo hace resucitar sin que medie explicación alguna.

miércoles, junio 20, 2007

SEAMOS JUSTOS CON GARCIA FERRE

De pibe, mi revista escolar era el Billiken.
Y por las historietas, ya lo conté.
A pesar de que le hinché los ovarios a mi vieja para que me comprara el número dos de Anteojito (el primero se agotó en un día de los kioscos de Zárate), a pesar que esa tapa del dúo tío y sobrino botando una cáscara de nuez en una fuente (ahora me aparece un reloj de arena, y me confundo) era sumamente atractiva, como las demás que siguieron, a pesar de que las putas maestras la recomendaban como la revista infantil más completa, yo seguí fiel al Billiken.
Compraba Anteojito de tanto en tanto, sí. Pero ni punto de comparación.
El Hada Patricia, Manuelo, el Topo Gigio o cualquiera de esas pajerías me parecían absolutamente ñoñas. Y ésa es la caracterización de García Ferré que sostengo aún hoy: un industrial de la ñoñería. Sus creaciones fueron siempre especulativas, promoviendo la emoción fácil y la moraleja barata.
A diferencia de Quinterno -que también era un empresario, por supuesto- sus personajes no resistían una lectura adulta. Para nenitos de 6 años y hasta ahí.
Me cuesta entender a los enormes pelotudos que hoy pagan una fortuna por el nro. 1 de Hijitus o, peor aún, por los muñequitos de Kolinos o la caja del Nutri Súper Chotitus. Esa gente de historietas, nada, supongo. Se solazan en la peor de las regresiones.
Pero aunque no sea santo de mi devoción, sino más bien todo lo contrario, algunas virtudes hay que reconocerle al viejo García Ferré.

Creo haber dicho ya que considero a Antifaz (los primeros nros., de orientación juvenil, después volvió al enfoque ñoño) una buena revista de historietas.
Ahora, revisando una Anteojito de fines de los ’60, cuando yo ya casi no la compraba, reivindico lo que allí se publicaba del género.
Para mi sorpresa aparecen Arancio y Arturo del Castillo. Sabía que estuvieron en el staff de Antifaz, pero no los recordaba en Anteojito.
También aparecía allí Spirou. Y el Sónoman de Oswal, claro. Palabras mayores.
Además, hace poco, ojeando en una librería de viejo de Mar del Plata un ejemplar de los ’70, descubrí que se había publicado a Tin Tín.
En cuanto a la producción del propio Ferré, creo que lo mejor que hizo en su vida fue Pi-Pío, una historia interminable y surrealista que había dibujado originariamente para Billiken, antes de fundar su propia editorial.
Alguien tendría que preocuparse por recopilarla, valdría la pena.

XXVII. SOY TU HIJO

Al final tanto me insistieron, tanto me insistieron, que terminé aceptando que fueran ellos los que invitaran. Pero no con medias lunas, no. Con torta. Estoy comiendo una rica torta, ahora. Pero desde la parte de adentro. Quiero decir, que tengo que terminar de comerme un buen pedazo de esta torta gigante desde la parte de adentro, desde sus paredes internas, para abrir un agujerito y así poder respirar. Me falta un poco el aire, porque me encerraron dentro de ella y se les ha escapado ese detalle. Estaba muy linda decorada la torta de afuera, con una imagen hecha en azúcar del Indiecito y todo.... Muy linda. Muy logrado el Indiecito. Se nota en la terminación que LOLO-RICHARD lo realizó con amor de coleccionista y que, aparte, domina muy bien su oficio. El me recibió con tanta amabilidad cuando llegué hace un rato acá a La Plata, mi ciudad. Al local del Rey del Dulce, a pocas cuadras de mi departamento... Estuvo tanto o más amable que la primera vez que nos vimos. También ElTony, que tuvo la gentileza de traerme en su Chevrolet rojo, porque mi auto no andaba. Vinimos con el CORSARIO y JUANJOS, charlando todo el camino... Todos muy gentiles conmigo... Y acá, oh sorpresa, me esperaba, además del dueño de la confitería y su hija, OQUEDA MENQUEZ, que se vino desde el Uruguay especialmente para verme. Es una persona de verdad erudita. Sabe muchísimo y no sólo del Indio. De muchas otras cosas. Me recibió con una broma: "Castigo tarda pero llega... ", me dijo. Y ahí nomás, rápido, yo le contesté: "El justiciero, Correrías, año diez, número ciento dieciséis". Chistes entre entendidos... Por ahí a otra gente esto no le divierte y prefieren ver los programas de Tinelli... Nosotros somos distintos. No digo que mejores o peores, eh... Distintos.
Hablando de entendidos: OQUEDA me hizo notar que el monje de el justiciero, que primero es sospechado de loco, y después resulta fundamental para dilucidar la intriga, responde al vivo retrato del cura Agustinis. Y otra cosa: se repite también en tapa de la cola del diablo, donde aparte de éste, el Indio y las pamelitas, en un tercer plano está, con alguien más, el Padrino, de sotana y capucha. Ha ingresado en una orden religiosa, como consecuencia del pacto con Mandinga, que lo regenera por un rato. Y a su lado, en la tapa, está el prior de la orden, que tiene el rostro de... "¿Adivina, quién?", me pregunta OKEDA con sonrisa pícara. Pienso en cuán lejos estuve de la profundidad de análisis de esta gente. Esa portada la fui registrando por etapas. Primero las pamelitas, después la vestimenta del diablo, y nunca reparé en el detalle, que recién me comentó el uruguayo.
Me acompañaron a recorrer las instalaciones del Rey del Dulce. Todo muy limpito. Ultima tecnología. Atrás del despacho de LOLO-RICHARD, donde habíamos tenido nuestra primer charla, hay un salón, con sillones confortables y un barcito con bebidas de todo tipo. Está medio oculto, con una puerta trampa, porque ellos quieren que nadie los moleste cuando se juntan a charlar de nuestro hobby. Ahora, me invitaron a mí a sumarme a esas reuniones. Bah... no sé si a mí o a ELCOVE, porque todavía nos siguen confundiendo, pero ya no me importa. Al fin y al cabo, es cierto que somos parecidos. Y ellos no tienen nada en contra de nosotros, al contrario. Se han divertido mucho con nuestras bromas, me contaron. El salón es inmenso y está íntegramente decorado con posters de tapas de las primeras Andanzas y Correrías, como los que tenía LOLO-RICHARD en la vidriera. Pero lo que se destaca es un cuadro con la imagen del Tata, en la pose clásica, imponente, con los brazos cruzados sobre el pecho. Las tres plumas de la vincha están resaltadas en el dibujo, porque el grupo de ellos, se llama justamente así: Las Tres Plumas. "Como el coñac", acoto yo cuando me lo dicen, y todos se ríen de la ocurrencia. También están modificadas las crucecitas del poncho, que acá son cruces gamadas, y lucen mejor que las originales. Lo de ellos es un club de coleccionistas, como el que se le ocurrió a ELCOVE. Y el creía que fue el primero que tuvo la idea... No, esta gente se reúne desde hace un montón de tiempo. Eso fue lo que me explicaron. Cuando venga Vélez se lo voy a decir, si es que puedo abrir un agujerito en las paredes de la torta, para que me escuche.
En este club, como en cualquier otro, existen las categorías. Me explicaron donde se ubicaba cada uno. La más baja es "Indígena", y ahí revisten JUANJOS y Federica. Después, pegadita, viene la de "Aborigen", y en ésa está el CORSARIO. Parece que antes pertenecía a la siguiente, pero lo degradaron, cuando perdió las medallitas en FERIA FRANCA, herramienta fundamental para sus rastreos. Como en todos lados, acá los errores se castigan. LOLO-RICHARD y ElTony son los que quedaron colocados en la que sigue, "Tehuelche". Y finalmente, en la principal, la que lleva el nombre del Tata, solito él, OKEDA MENKEZ, que se escribe, como yo pensaba, con dos ka. Porque parece que este muchacho proviene en línea directa de los extraterrestres-egipcios-Tehuelches. Me contó la historia con mucho detalle. Resulta que los Guaraníes eran hegemónicos en la mesopotamia grande. Más sedentarios –agricultores, ellos- que otras tribus, tenían una cultura de avanzada, que hacía que preservaran su identidad. Cada tanto, practicaban la eutanasia con todos los niños que nacían deformes. Pero a fines del 1700, la conquista cambia sus hábitos. Al español, en principio, lo consideraron emisario del bien, único concepto que manejaban. En cambio, a través de ellos, terminaron conociendo su antónimo y bajaron al Uruguay en busca de Iwy Mara' Ey, "La Tierra sin Mal". Mientras tanto los Tehuelches, con sus caballos hace tiempo descubiertos, avanzaban cada vez más hacia el norte. Unos bajaban, otros subían. Así que una noche, calcula OKEDA que en los límites de La Pampa, y hace unos ciento cincuenta años, las dos tribus se encuentran. Como prenda de paz, comparten una fumata de hierbas alucinógenas. Esa noche lejana, porrito va, porrito viene, se funden las razas. Y eso da como resultado que Okeda descienda, por línea paterna, de los Tehuelches. De ahí su interés por si en alguna Andanzas se contaba esa historia. De ahí también su nick en FF, SERTUFILIUS. Pero no hijo de ELCOVE, como yo imaginaba, por sus similares procederes. Hijo –o nieto, o bisnieto, o tataranieto- del mismísimo Cacique Olkelkkenk, en quien sin duda el Maestro, que lo conoció personalmente, se inspiró para crear al Tata. El uruguayo-Tehuelche me brinda una prueba incontrastable de su origen, al descalzarse y exhibir su descomunal dedo gordo.
También me explica OKEDA, pobre, que se tuvo que quemar las pestañas estudiando las adaptaciones de Selección de las Mejores, para llegar a descubrir la profecía de Agustinis. El no conocía la segunda edición del Terre Magellaniche. Yo de haberlo sabido antes, le presentaba al Chiquito Cabello... Igual ahora tiene mi volumen a su disposición. El cero cero dos, que me robó Obestein. Aparte le regalé el que le compré a Barboza. Me lo agradeció mucho. "Un lujo...", me dijo, "...con una dedicatoria al Maestro y todo". Pero es inteligente el muchacho, con las Selecciones él solito terminó desculando, hace ya un tiempo, el vaticinio. Me agradeció también que yo mismo le haya dado esa pista. Lo que son las cosas, yo ni enterado... Lo subestimé totalmente, creyéndolo un simple especialista en reediciones... En nuestro primer o segundo encuentro, cuando él me vendió la setenta y ocho de Andanzas, fuga en el aire, ejemplar al que le faltaban páginas (ahora estoy seguro que no se dio cuenta, es muy buena persona el uruguayo), ahí fue cuando yo le comenté lo de las adaptaciones, donde se sustituían textos en los que aparecían los números dos y tres. A él, que algún dato tenía del Huikka, el más oculto de los secretos, por el álbum de sus antepasados, le llamó poderosamente la atención lo que le dije y comenzó a investigar contrastando originales con Selecciones. Al tiempo llegó a la convicción que, justamente en los detalles faltantes, se cifraba un mensaje. La pista era la ausencia de textos y dibujos, que todos creyeron fundada en la reducción de páginas. El mensaje provenía del mismo Maestro y estaba dirigido a los seguidores más consecuentes con su pensamiento. OKEDA se interesó en mis originales, porque los sabía anotados de puño y letra del propio Maestro (tampoco llegué a reparar en la grafía). El uruguayo siempre prefirió remitirse a esos borradores, porque era posible que a los adaptadores, ignorantes del secreto que se estaba cifrando, se les escapara algún detalle. Por eso me pedía datos de los que yo tenía. Además, me confió, los Sabios de Sión también se ocuparon en confundir las pistas dejadas por el Maestro, contratando adaptadores e infiltrándolos en la editorial, de modo que no se conociera la profecía de Agustinis, que de eso se trataba el mensaje. De ahí la constante eliminación de los números dos y tres. Dicho de otra manera, los borradores donde el Maestro anotaba con lápiz las adaptaciones, reproducen exactamente, leídos en su totalidad y en su orden, la predicción. Para esa época, ya habían desaparecido de la editorial los tres ejemplares de el misterio de la gruta, con las crucecitas en la tapa. Con ellos, y con la número uno y tres (discípulo del diablo y el águila de oro), a más de otras posteriores, se podían develar las pistas que llevaban al secreto oculto en la caverna, el Huikka de los antiguos Tehuelches. El Maestro atesoraba en Lambaré 1012 esos tres ejemplares fundamentales de las crucecitas, que si bien correspondían a un mismo número, y tenían idéntica portada, diferían entre sí en detalles del interior. Más precisamente, en la secuencia en que se encuentra al Gurí. Uniendo las diferentes versiones de los dibujos de la caverna, se conformaba el mapa total de los laberínticos corredores. Por los '30, cuando Olkelkkenk, por consejo del cura explorador, le confió al Maestro el prodigio encerrado allí y le mostró, en un papiro, el original del plano, no existía aún tecnología suficiente para adentrarse en esas kilométricas profundidades, que sólo fueron accesibles a los remotos Tehuelches, gigantes dotados de una descomunal fortaleza. Por eso el creador del Indio, decidió legar el secreto a la posteridad, a través de múltiples indicios en las primeras Andanzas y de la reproducción del papiro, en los tres ejemplares de la número dos. Pero le fueron arrebatados por la sinarquía judeo-masónica-marxista. Entraron una fatídica noche en la editorial, posiblemente en complicidad con un sereno de apellido dudoso, y se los llevaron. Se cumplía así una primera parte del vaticinio que, a su vez, daba las pautas para recuperarlos. Conciente el Maestro de que la segunda edición del Terre (limitada por decisión de Agustinis, no era cuestión de que estuviera al alcance de todo el mundo), no siempre iba a caer en manos de quiénes estuviesen capacitados para interpretar la profecía del cura visionario, incluyó ésta a lo largo de las Selecciones -por supresión, por ausencia- para que aquéllos que, confrontando con los originales, llegaran a descifrar el código, pudieran internarse directamente en los arcanos de las tres dos de Andanzas, una vez recuperadas de las garras de los infieles, a cuya desobediencia, además de la del Indio al rescatar al Gurí, hace alusión la profecía.
Es increíble todas las cosas que fue descubriendo este muchacho por sí mismo, prácticamente sin ayuda de nadie. Y sin siquiera contar con el Terre Magellaniche, en su segunda versión, sin siquiera conocerla... Yo lo tuve en mis manos, y no me di cuenta de nada. Y él, solito su alma, no sólo reconstruyó la profecía del final, sino que la descifró correctamente y pudo, ahí ya con la colaboración de Las Tres Plumas, reunir los tres ejemplares perdidos... Y pronto será el poseedor del más oculto de los secretos. Pensar que creyó que yo estaba al tanto de todo y que no quería largar prenda. Otras veces sospechaba que le estaba tirando pistas cifradas, y entonces él buscaba dilucidarlas... Lo más curioso es que acertaba. Sin que yo me hubiera propuesto nada, claro. Lo que pasa es que el universo del Maestro resulta tan amplio... Parece extenderse hasta el infinito. Allí donde se escrute inteligentemente, se encuentra algo. Esto, por supuesto, no le resta mérito a OKEDA que, no cabe duda, es un estudioso de raza. Lo lleva en la sangre. Se merece el lugar que ocupa en este grupo. Se ve que todos sienten admiración por él. Hasta me pareció que Federica lo miraba un poco embobada, mientras él exhibía su enorme dedo gordo. La entiendo, yo también lo admiro. Pero el uruguayo no se queda quieto, ahora ya está abocado a la investigación de otro trascendental tema, y me hizo el honor de pedirme mi colaboración. Por supuesto que se la estoy prestando... Un poco por interés, porque si bien todavía no me informaron cuál será mi categoría en el Club, calculo que con esto, me van a otorgar un rango importante. Encima, mi aporte a este nuevo asunto ya venía de antes. De cuando le envié a OKEDA el argumento de la cincuenta y cuatro de Correrías. El, en ese momento, todavía andaba sobre el rastro de las Selecciones de Andanzas y no había tenido tiempo de indagar a fondo en las del Indiecito, donde suponía también se cifraban secretos. Esa tarea la estaba dejando en manos de LOLO-RICHARD, que no había encontrado nada significativo hasta el momento. No todos tenemos la capacidad de OKEDA. Entonces, éste le pidió un listado de los primeros cientos de títulos de Correrías. LOLO-RICHARD le mandó nada más que hasta el cien, por ponerle un número redondo, y aparte, porque estaba ocupado haciendo tortas de cumpleaños, y así se lo escribió, sin conciencia de que ese párrafo iba a cobrar importancia más tarde. OKEDA revisó la lista y de inmediato le llamó la atención el de la cincuenta y cuatro, el santo del pueblo. ¿Santo?, se preguntó... Respuesta: el cura Agustinis. ¿Pueblo?... Los Tehuelches. Como ninguno tenía la revista, acudió a mí. Cuando le envié la descripción del argumento, confirmó que estaba en lo cierto: un nuevo arcano se escondía allí. Y yo que pensaba que era un desagradecido... Virtió ante los otros una cantidad impresionante de elogios sobre mi persona, por haber contribuido de manera brillante con su tarea. Me puso como ejemplo. Porque el hallazgo se centra en un detalle de la historia, que yo consigné en mi reseña... Pude haberlo omitido porque, a primera vista, de no tener aguzado el olfato, parecería menor. Pero aún sin poseer las tehuelches condiciones de nuestro líder, y de desconocer, en aquél momento, la tremenda implicancia de ese detalle, no lo pasé por alto.
Ahora, ya con la revista, la de mi colección, en la mano, OKEDA expuso ante nosotros, por primera vez, su teoría. Si bien todavía está por demostrarse, el enunciado ya es brillante de por sí: La materia resultaría transmutable en aquello con que, en cantidad o calidad superior, se la cubra. Parece difícil, pero OKEDA lo ejemplificó en forma magistral: Si los alquimistas, en vez de empeñarse en descubrir la piedra filosofal, hubieran puesto encima de cualquier metal innoble un solo lingote de oro, y lo hubieran dejado reposar, en absoluta quietud, unos cuantos días... Por el contrario, si Hitler, que rodeó de alambres de púas y altas murallas los campos de concentración, hubiera arrojado simplemente, encima de los cinco millones de judíos, unas pocas toneladas de panes de jabón... Así el Tercer Reich se hubiera ahorrado tiempo y recursos.
Este impresionante descubrimiento del Maestro, rescatado por OKEDA, cambiaría el destino de la humanidad y explicaría también el milagro de la multiplicación del vino y los peces. Pero el uruguayo sospecha, por las conjeturas que hizo, que el creador del Indio lo consideraba, en realidad, un procedimiento peligroso, que podría llegar a contaminar la pureza racial, ya que si, por ejemplo, a una persona normal se lo rodeara de miles de judíos, es posible que en ese caso triunfara la cantidad, y el pobre infeliz terminara convirtiéndose en uno de ellos. Sin embargo, el genial aporte de OKEDA consiste en invertir esta hipótesis. Se le ocurrió que si, siendo él un Tehuelche, se encerrara por un tiempo en una habitación, en absoluta inmovilidad, con otra persona, la sangre superior se impondría y el otro asimilaría sus características. Una suerte de clonación, sin los costosos procedimientos de laboratorio. Y con la ventaja de no tener que depender después, de los tiempos que la naturaleza impone para el desarrollo. Así, el Club se convertiría en un grupo de superhombres y su poder alcanzaría para enfrentar el desafío de explorar las profundidades de la caverna de los antepasados, y llegar hasta el Huikka, el más oculto de los secretos.
Pensar que el Maestro cifró –y OKEDA decodificó y amplió- su revolucionaria teoría biológica, en unas cortas tiras de la historieta. El uruguayo, mientras la desarrollaba, iba señalándonos, uno a uno, los cuadritos fundamentales: El goloso amiguito porteño, en una fábrica de golosinas, devorando dulce, directamente de la máquina que los fabrica. En ese momento, un hampón entra al lugar. Al ser descubierto por el Porteñito, lo arroja dentro del enorme tacho de jalea. Cuando lo rescatan, ya se ha convertido en un caramelo gigante. Un grupo de chicos que viene a visitar la fábrica, se abalanza sobre él y comienza a lamerlo con fruición. "Genial", concluyó OKEDA y todos asentimos, admirados.
La elegida para la primer experiencia es Federica, en función de su juventud. Después el uruguayo irá realizándola paulatinamente con los demás miembros de Las Tres Plumas. Claro que todo dependerá del resultado de la prueba piloto que están efectuando conmigo. Me ha tocado ese alto honor. Como los primeros astronautas, encerrados en la cápsula espacial, bancándose un destino incierto, yo estoy en el corazón de la torta. Idea ésta sugerida por lo que escribió el Rey del Dulce. LOLO-RICHARD la preparó con mucha dedicación. Cocinó, y luego apiló, unidas por dulce de leche, innumerables capas de bizcochuelo, para que la materia inferior termine imponiéndose, por cantidad, sobre la mía. Dejando, claro, un pequeño hueco, en la base, para que yo pudiera ingresar una vez terminada la labor de repostería. Cuando culminó la decoración con la imagen del Indiecito en honor a la procedencia del experimento, me acomodé en el interior. Eso sí, le había pedido antes que me permitiera pasar al baño, a lavarme un poco. No iba a entrar embarrado como estaba. La despedida fue muy emotiva, todos me aplaudían. Noté que a Federica le brillaban los ojitos, los tenía húmedos. JUANJOS, directamente, lloraba. OKEDA se agachó y me susurró: "Hasta la victoria siempre, kamarada". Mi última imagen fue la de su mano, agitándose para saludarme. Después LOLO-RICHARD tapó la entrada, y todo es oscuridad desde entonces. Igual, supongo, nos volveremos a ver. OKEDA se conforma, para corroborar la teoría, con que, en unos pocos días, un dedo o una oreja mía se llegue a fundir con la masa de la torta. El riesgo son las proporciones. Si el buen repostero se equivocó en el cálculo, las excesivas capas de bizcochuelo acelerarían el proceso y puedo terminar siendo ingerido, en una fiesta de cumpleaños, por un grupo de párvulos que quizá hayan visto la película del Indiecito, pero seguramente ignoran la genialidad del Maestro. No me preocuparía tanto ese final. Siento que sería un pequeño aporte mío al conocimiento universal. Puse mi propio cuerpo a disposición de la ciencia, y me hago cargo de los peligros que implica. Más me inquieta el tema del aire. Ni a ellos ni a mí se nos ocurrió. Apenas llegué a horadar con los dientes unos pocos centímetros de masa y no puedo seguir mordisqueando, porque estoy prácticamente inmovilizado y mi boca no tiene más alcance. Aparte, aunque la torta es exquisita, me está empezando a doler el estómago.
Calculo que apenas pasó un par de horas desde que estoy acá adentro y ya se está sintiendo el enrarecimiento del aire. Voy a esperar sin moverme, acurrucado en la oscuridad, para que dure más el oxígeno. Dicen que es lo mejor en estos casos. Confío en que pronto se van a dar cuenta y abrirán un orificio para que pueda respirar. Kóoch no me va a dejar en la estacada. Menos aún Ella, que desde el cielo me estará observando y va a acudir en mi auxilio, a agarrarme de la mano y sacarme del pozo negro de la galería CADU.
Además, lo del agujerito va a venir bien para hablar con ELCOVE, si es que llegara a caer por acá. Quiero pedirle que, de terminar yo siendo comido en la fiesta de cumpleaños, sea él quien deje testimonio de nuestra historia.


FIN DE LA NOVELA

BIOY EN HISTORIETA

Casterman acaba de publicar "L'Invention de Morel", versión historietística de la magistral novela de nuestro Bioy Casares. El autor es JP. Mourey.
Francés, por supuesto, porque los dibujantes argentinos están demasiado ocupados con los superhéroes yankees, el manga y toda esa bosta. Y su nivel cultural no da pa' leer a Bioy... Robinjú, a lo sumo.

sábado, junio 16, 2007

XXVI. PERDIDO (1)

Berlín... Dublín... Cádiz... No doy más... Otra vez Berlín.
¿Qué decía la tercera parte de la puta profecía?... Números... Letras... Los números y las letras bailan alrededor de mi cabeza... Un hueco... Un hueco oscuro... Donde esconderme... Sentarme... Pensar... La hija del Chiquito Cabello, que es también la sobrina tonta de la dueña de La Tonina de Mar del Plata, gira totalmente la cabeza, como Linda Blair en El Exorcista, mientras repite con cada vuelta: seis, seis, seis... Pero ahora se convierte en Federica, que está desnuda delante de mí y atrás de ella está mi ex – suegro, mirándole el culo, y ella, señalándose alternativamente cada uno de los pezones, dice efe, efe... efe, efe... Y de la pantalla de la PC de Graciela, emergen JUANJOS y el CORSARIO y comienzan a perseguirme con boleadoras, al grito de ¡Huikka!... El más oculto de los secretos, traduce circunspecto el arquitecto Moreno, mientras descubre una placa donde está grabada la figura del diablo, con un bonetito en la cabeza... Por suerte, llega Ella a rescatarme y me agarra fuerte de la mano y me arrastra... Pero se detiene justo al borde del pozo de la Galería Cadu, y me suelta y dibuja la v de la victoria con ambas manos, y yo le pregunto si Ella era peronista, y Ella me contesta no puedo creer que no te des cuenta... Entonces enojada agita los dedos tres veces en el aire, y me dice más enojada todavía, te había advertido que leyeras en mi nombre, tenía razón tu padre al encerrarte en la caverna... y después me empuja y yo soy el Indio que cae de la montaña de los antepasados, mientras me rondan los buitres...
Berlín... Dublín... Cádiz... Otra vez Berlín. Me despierto sobresaltado justo cuando el Chevrolet rojo está pasando delante de mí. Siguen de largo. Parece que, después de todo, Kóoch me protegió y fui a caer en lo que parece ser un pozo del gas o del agua, de esos tantos que hay sin tapar en Buenos Aires. No demasiado profundo, pero sí acuoso, de manera que emerjo con los huesos sanos, pero totalmente embarrado. Tengo que salir de este laberinto de calles, que siguen oscuras en la alta noche. Sé que hay una diagonal, una avenida, que atraviesa el Parque Chas, con nombre de general chileno, aunque no estoy seguro de que sea chileno o que sea un general, puede ser que sea el nombre de una ciudad chilena, lo importante es encontrar ese atajo y salir a calles normales, y tomar un taxi para ir... ¿Adónde? Ya la casona de San Telmo no es un lugar seguro, deben haber llegado hasta ahí, entrado al cuarto de servicio, y en el primer lugar que revisaron, abajo de la camastro, encontrado la caja. Que estúpido fui, tiene razón ELCOVE, tendría que haber comparado al menos la fotocopia de la dos con el original, para ver si los ejemplares eran iguales, si las crucecitas estaban en el mismo lugar, si las cuevas resultaban idénticas... La cueva del milodón, recuerdo ahora esa palabra que nos causaba gracia cuando lo pronunciaba un profesor de la secundaria que tenía barbita en punta. Una cueva donde había restos de dinosaurios, como tantas otras en la Patagonia. No Patagonia, no, corregiría OQUEDA... ¿Qué pito toca OQUEDA en todo esto?... Ese es el nombre que le dio Magallanes... Tehuelchonia, sería lo correcto...
Berlín... Dublín... Cádiz... Otra vez Berlín. Un taxi, por favor... Los sabios de Sión quieren apoderarse de Tehuelchonia, pero no los van a dejar. Ya eliminaron a dos... El próximo en la lista va a ser Kichner... Ese apellido es dudoso, parece judío... Además, quiere entregar todo el Sur al Chino y al Hindú... Pero Kichner es con ka, y viene del Sur... ¿No será otro hijo bobo del Tata, liberado de la caverna...? ¿Un hijo de El, zurdo y peronista, hermano mío?... No, para eso tendría que tener más de una ka, como Olkelkkenk... Agustinis y Olkelkkenk, en la foto, estaban en la entrada de una cueva... Esa es la clave: la cueva. No la del milodón, que es conocida. Otra. En la montaña de los antepasados. Donde hay oculto un hueso gigante, que es el más oculto de los secretos y pertenece al gigante Elekkasekk, y todos quieren encontrarlo para chupar de él y recobrar la perdida grandeza de los Tehuelches. El plano para llegar hasta ahí está en la uno de Andanzas, dibujado en el dedo gordo del Indio. Pero la cueva debe tener kilómetros y kilómetros, y para llegar al hueso se necesita otro plano, interno, que se completa reuniendo los tres Tomos perdidos del Segundo. O a lo mejor, lo que se oculta en la caverna es el águila de oro, el nexo entre Tehuelches y egipcios, que aparece en la Andanzas número tres, al lado del sarcófago del Tata, que se muestra en el hombre de las mil caras, la número cuatro... Y todo esto se lo contó Olkelkkenk al Maestro, cuando se reunieron secretamente en Buenos Aires junto con Agustinis, en el '30, después de que el Maestro llegó de Italia, donde convenció a Mussolini de que firmara el Pacto de Letrán con el Papa, que fue también por ese año, según me enseñó el profesor de barbita puntiaguda en la secundaria, pero no, debe haber sido otro, porque no puede ser que dictara al mismo tiempo geografía e historia. Y Mussolini, en retribución, conectó al Maestro con el cura profeta, al que había mandado a filmar todo el Sur, para conocer el terreno, antes de darle, junto con el Führer, la batalla final a los judíos... Ahora ellos tienen mi caja y completaron el plano para llegar hasta el hueso, o hasta el águila, o hasta lo que sea... Antes tenían dos ejemplares, y yo tenía dos ejemplares. Uno lo compartíamos, el de Obestein, yo en original y ellos en fotocopia, y los dos necesitábamos uno de los que el otro tenía, y las fuerzas estaban repartidas... Empatados: dos ellos, dos yo. Aunque lo mío fue más meritorio, trabajaba solo, porque ELCOVE, a veces –no siempre- es más lo que complica que lo que ayuda. Fínalmente, en el segundo tiempo, la supremacía numérica me vence: ellos tiene los tres ahora y yo perdí todo, como con las maquinitas, como con mi primera y segunda colección, como con mis ex – casas, con ex – mujeres adentro...
Berlín... Dublín... Cádiz... Otra vez Berlín. Un taxi, un taxi... ¿Tengo plata para un taxi? También perdí la plata, se la llevó SOADORA, me la robó a cambio de un poco de sexo apurado... ¿Cuánto tengo en el bolsillo? Monedas... ¿En qué gasté los diez mil, en números redondos, que me pagó ElTony, por liberar diez mil almas, a cambio de las malas acciones de ELCOVE, que terminó borrando la lluvia del olvido?... Veinte le dí a Barboza por los libros, después cargué nafta... ¿Quién pagó la botella de Don Perignon? ¿Moreno o yo?... Pero las maldades de ELCOVE no se borraron del todo, porque JUANJOS vino de Mar del Plata por la demanda respecto al Club, debe haber sido él quien fue a quejarse a Graciela y ella me acusó de robarle el sello y falsificarle la firma, y resulta que fue ELCOVE, todo lo de él me lo terminan achacando a mí... ¿Pagué, al final, la cuenta del mecánico? Tengo que ir a reclamarle, porque el auto no quedó muy bien que digamos... En eso se me fue la plata de la extorsión a mi suegro para conseguirle el excusado... Yo también necesito uno, ahora, para lavarme un poco, porque así, todo embarrado, qué taxista me va a levantar y no puedo cruzar media ciudad caminando para ir... ¿Adónde iba yo? ¿A Zárate? No puedo ir caminando hasta Zárate. Aunque los taxistas porteños son gauchos, usan boina, como los de la mafia, como los de la flor de la mafia, la ochenta y cuatro de Andanzas, y por ahí me lleva y cuando llegamos a Campana, voy hasta el negocio de Cristina, mi segunda ex – mujer y le pido prestado para pagar el taxi, o hasta lo del gordo Aloy, que ya se debe haber muerto, pero capaz que el kiosco sigue estando y puedo fijarme en la Segundamano, si no aparece una oportunidad para comprar revistas del Indio, y aparte me fijo si el CORSARIO volvió a publicar ahí y recuperó sus perdidas medallitas, que por eso está enojado conmigo, aunque debería enojarse con ELCOVE, igual que JUANJOS... Por eso me buscan, nada más, porque si tuvieran ya la caja, ¿para qué me iban a andar rastreando por este laberinto de Parque Chas, en medio de la noche y de las sombras, corriendo el riesgo de que aparezca un judío y los asalte?... Claro, quieren darme un escarmiento, una buena paliza y nada más... Un chas chas en las manos, como haría El cuando yo era chico, para que no me anduviera tocando la colita de adelante, salvo para mear... Yo les explico que no soy ELCOVE y listo... Ahí nomás ElTony saca la chequera, escribe diez mil patacones y estampa la firma, y a otra cosa mariposa... Rengo mariposón... Ay, no... yo no comercio en Internet, dice con modales afectados... Habría que mandarlo a él y a su novio el pato Donald, al sur, a un ghetto de maricones, regenteado por la hermana del Indio, ella los va a enderezar y los va a convertir en la tipo, porque al fin y al cabo tiene la misma sangre incontaminada del Indio y lleva el mismo nombre de la bisabuela tuerta, que en la cuenca vacía del ojo guardaba una esmeralda que emitía tales destellos que cegaba a los que la miraban, entonces no se podían dar cuenta de su tuertez... Eso es lo que debe estar escondido en la caverna, la esmeralda perdida de la bisabuela tuerta... Ahora, me armo el planito con los tres ejemplares de la dos con crucecitas y me tomo un taxi hasta la cueva del milodón, y encuentro la esmeralda, y con ella pago el viaje y también un asado a Palito y a todos los compañeros actores... ¿Y si lo llamo por teléfono a Palo? ¿Se los habrá conectado ya Moreno? Movía rápido sus influencias, fue Secretario de Cultura con la Revolución Libertadora, en el '30, cuando trajeron a Hitler a Buenos Aires y se reunió con el Maestro para dictarle el argumento del misterio de la gruta, que se publicó en la dos de Andanzas, pero primero en las Semanales, por el '38, en los viajes que hice en la máquina del tiempo me acuerdo que yo las compraba ni bien se colgaban en el revistero del kiosco de Saladillo, porque aparecían y desaparecían. El problema es que no tengo el número, no de la dos de Andanzas, que ya no la tengo, es cierto, ni siquiera en fotocopias, sino de la casona de San Telmo. Lo podría buscar en la guía... ¿Cuál era el apellido de Palo? ¿Quinteros? Berlín... Dublín... Cádiz... Otra vez Berlín. Si encontrara la avenida, la diagonal, el atajo... ¿Cómo era el nombre del general? ¿Perón? ¿Uriburu? ¿Roca? ¿Cuál fue el que derrocó a Irigoyen?... ¿Videla? Tendría que preguntarle al Maestro, que sabía mucho de golpes militares... ¿A cuántas cuadras estaré de Lambaré 1012?... O si no voy hasta Zárate y le pregunto al profesor de barbita puntiaguda... O más fácil, choteo con OQUEDA MENQUEZ, que quizá sea OKEDA MENKEZ, con dos ka... El sabe mucho de historia, pero más que nada de los guaraníes, aborígenes y/o indígenas -no indios- del Uruguay... También sabe mucho de Selección de las Mejores... Ahora me acuerdo que quedé en mandarle el detalle de los ejemplares anotados por el obsesivo versionista. ¿Los tengo todavía? Me parece que son los que se cayeron detrás de los estantes... ¿Habrá algún ciber abierto a esta hora en Parque Chas? Porque la computadora de Graciela ya no funciona, le deben haber puesto querosén en vez de nafta y no le arranca el motor. O se rompió cuando salieron de ahí adentro JUANJOS y el CORSARIO, queriendo bolearme. Voy a tener que ir a un ciber, nomás... Todos los dueños de ciber de Buenos Aires son coreanos, o chinos o hindúes... Estos extranjeros de mierda que la tiranía oficialista de Irigoyen trae al país terminan sacándole el trabajo a los criollos, como mi amigo Palo que tiene que hacer malabares, para ganarse la vida, en un semáforo de la Nueve de Julio, pero ahora ya no porque Moreno le va a conseguir una beca para que haga tragedia griega en los semáforos, ése es un gaucho, ahijuna, canejo. Y el arquitecto le va a decir a Perón que mande para el sur a todos los extranjeros, junto a Carlos el rengo y su novio de los estudios Disney, donde el Maestro ahora está estudiando para sorprendernos con nuevas creaciones, espero que no se enferme ahí, porque hace un poco de frío, está todo congelado para proteger a Walt. Yo también estoy teniendo frío, mojado por esos pibes que juegan al carnaval y no se dan cuenta que es invierno, que yo no juego, que soy distinto a ellos. Estoy mojado y embarrado, pero ya en un ratito va a salir algún vecino del Parque Chas a barrer la vereda, y me va a tirar una toalla, y me va a saludar dándome la mano, y me va a convidar con unos buenos amargos como los que ceba JUANJOS, y también con bizcochitos de grasa, porque si algo tenemos de bueno los argentinos es que somos así, generosos, y no andamos discriminando a los compatriotas embarrados que andan perdidos por el Parque Chas, y les tendemos la mano, solidarios, éste es un país generoso... Y a lo mejor el vecino está haciendo una limpieza más profunda y saca a la calle, para que se la lleve el camión de la basura, la colección completa de las Andanzas, de kiosco, que pertenecían a un bisabuelo tuerto, y yo reviso todas las que hagan referencia a la caverna de los antepasados, incluyendo, me acuerdo ahora, la noventa y seis, Diávolo el adivino, que explicaba cómo había que hacer para ingresar, empujando contra la roca que obturaba la entrada, otra más grande, que el Padrino decía que era una estupidez, porque creía que así se cerraba más, pero el Indio le explica que por adentro, desde la roca más chica, partía un largo tronco que conectaba, a su vez, con otra que estaba tapando un hueco del lado opuesto y así empujando la más grande contra la más chica, el impacto se trasladaba a la tercera, y rodeando la montaña, el acceso quedaba expedito... ¿Cuándo saldrá el nieto del tuerto? Porque yo me estoy cagando de frío y ni siquiera llevo encima los cigarrillos que se los debe haber quedado ELCOVE en el auto, aunque si los hubiera tenido yo estarían mojados, culpa de esos pibitos de mierda, y no los podría prender... Paciencia, ya va a salir a la calle. Un argentino no te falla nunca, es gaucho, es el hombre perfecto, configura el ser ideal al que todos los pueblos del mundo aspiran... Su poder sobrehumano emana de una misteriosa fuente de energía que proviene de lo más recóndito de sus orígenes su condición de imbatible cifra un símbolo esotérico y mítico es como si toda la enigmática fuerza de su raza de sus antepasados acudiera en su auxilio cuando necesita de esa arrolladora energía para hacer triunfar al Bien sobre el Mal... Y, ante todo, sabemos cumplir los mandatos de los Tatas, no los desobedecemos nunca. No como el Indio, que no cumplió con lo que dispuso el suyo, y el Maestro se enojó y le mandó un telegrama desde Alemania, retándolo. Porque ahí, donde estaba, se avivó que la raza superior de sus seguidores no proviene de la sangre aria, sino de la egipcia, mezclada con la de los Tehuelches, con el antecedente común de la de civilizaciones extraterrestres. Y toda esa sabiduría el Maestro la legó a la posteridad, siempre y cuando la posteridad supiera descifrar jeroglíficos. El mensaje sobre la degeneración de la raza aparece en la dos de Andanzas, donde el verdadero protagonista es el Tata y no el Indio estúpido que liberó al deforme Gurí. Se merece que el Tata lo desprecie a él también y que termine suicidándose desde la cima de la montaña de los antepasados... Que bueno que mi cuento haya sido leído por tantas personas... A lo mejor soy un escritor famoso y no lo sé y tengo miles de Euros para cobrar en la SADE, que se los voy a refregar por la cara a Ezra, que debe ser judío, como Isaac, el que adora el oro, el jefe de los Sabios de Sión, que se peleó con los del Parque porque no quería compartir la dos que tenía, y que sí se alió con Obestein, que poseía la otra y juntos trataban de conseguir el ejemplar que les faltaba para develar el secreto, y usarlo ellos, con el objeto de dominar el mundo... Minga, el mundo va a terminar siendo de los argentinos-tehuelches y no de los sionistas...
Berlín... Dublín... Cádiz... Avenida Victorica. Ese era el ínclito general que buscaba. ¿Chileno o argentino?. Argentino, debe ser, porque si fuera chileno no le van a poner su nombre a una avenida porteña de tanta importancia. Que sirve, nada más ni nada menos, para salir del laberinto de Parque Chas, cuando ya está amaneciendo como no amanece en ningún otro lugar del mundo, con ese sol radiante que asoma y es parte de nuestra bandera y no de la de los chilenos, que si no me equivoco tiene un buitre, porque ellos, en realidad, son todos semitas y se quieren quedar con la Patagonia. Julio Argentino Victorica, un patriota, que tiene que haber llevado sangre de patriotismo en las venas, y que debe haber participado en la campaña del desierto, como segundo ejemplar de Roca, con carabina al hombro para bajar a cualquier indio de mierda que no fuera Tehuelche, y después, como Kóoch -que también es argentino- manda, estuvo en algún golpe de estado que desplazó a los políticos corruptos que traen al Chino y al Hindú a este país generoso... Avenida Julio General Argentino Victorica, que lindo suena, deben haberle puesto ese nombre a sugerencia del Indio, en ¡Hemos visto, chei...!, el editorial de las Semanales... O fue el insigne arquitecto Moreno el que se lo pasó a Roca, desde el Ministerio de Cultura... Y Uriburu dijo claro, como no voy a homenajear a uno de mis valientes soldados... Y le dio piedra libre a Julián de Montepío para que siga con la homenajeada, y ahí se inauguró la plaza que lleva el nombre del Maestro y en cuya placa, descubierta por Sepia, seguro se halla cifrada la última pista del enigma... La diagonal Victorica que hace que salga por fin de parque Chas, a una calle normal, con gente normal, con un bar ya abierto en la esquina, la Boston, donde está sentado JUANJOS, desayunando frente al mar, con el CORSARIO y ElTony... Los saludo agitando la mano enfáticamente como el arquitecto, eso lo aprendí de él, ellos me ven, y responden levantándose para venir a saludarme, son respetuosos, como todo argentino, y yo les hago señas que se queden ahí, que enseguida voy yo, y cruzo corriendo la calle y ya estoy anticipando el placer de pedirme un buen café con leche con medias lunas, y si ellos quieren invitarme, no los voy a dejar, le voy a decir a ElTony que me los descuente de los diez mil patacones que me debe, y mientras miramos el mar, el inmenso mar argentino, vamos a charlar largo y tendido de esta afición en común que tenemos, chei...

(continuará)

jueves, junio 14, 2007

XXV. DIALOGO CON ELCOVE (2)

Tengo que reconocer que ELCOVE es un excelente conductor. Cada vez que el auto rojo se vuelve a divisar detrás nuestro, con una hábil maniobra, logra despistarlo por varias cuadras. Ahora, hace un buen rato que no aparece y, para estar más seguros, nos internamos en las laberínticas calles de Parque Chas. Observo que la aguja de la temperatura llega al punto crítico y pienso que el arreglo provisorio duró bastante más de lo que el mismo mecánico esperaba. Por fin, cerca de una bocacalle, al amparo de las sombras, Vélez detiene el coche. Abre la ventanilla y me convida un cigarrillo. Sacudiéndose una serpentina, que le había quedado enganchada en el hombro, comienza...
-Te hiciste preguntas correctas. Y te diste respuestas inteligentes. Pero todavía no las podés unir, porque no terminás de confiar en ellas... Además, te faltan algunas...
-No debe haber mucho más. El relato del arquitecto...
-¿Ah, sí... ? ¿Le creés a Moreno?
-Suena coherente. Aún cuando no haya terminado la historia...
-Un bluff armado entre el Maestro y él, con la cooperación del Chiquito, para escarmentar mercaderes. Con soporte en el cretinismo de los coleccionistas. Un bluff que creció mucho más allá de la intención de los que lo urdieron... –Recapitula ELCOVE, con tono escéptico.
-Más que eso...
ELCOVE arroja una bocanada de humo al aire frío de la noche. Por un momento, el silencio es absoluto.
-¿Y cómo se habría armado esa patraña, según vos?
Me esfuerzo en ser claro:
-Si bien el arquitecto no dio fechas, podríamos suponer, por los datos que tiró, que la reunión en la editorial fue a fines de los '60, principios de los '70. El último lanzamiento habían sido las Locuras, y en poco tiempo más comenzaría la decadencia, con la Selección de las Mejores. El Maestro ya estaba dejando todo en manos de sus hijos, aburrido de su criatura. Pero tuvo un último rapto genial: ingresarla en una dimensión mítica, que operara, además, en la realidad.
-Otra manera de explicarlo... –Me interrumpe.
-Sí, pero no. Escucháme... El libro de Agustinis, amigo del Maestro, hablaba de los Tehuelches reales. Tuvo dos ediciones. Esto es comprobable. Lo de sus simpatías fascistas y sus dotes proféticas, no. También se puede concluir, yo mismo lo verifiqué, que el Maestro abrevó en el Terre para dibujar y guionar los primeros tiempos del Indio, correlativos a la primer edición y al encuentro con su autor. Es lógico pensar que esto le haya generado una deuda de gratitud hacia él. El viejo cura trabajó, poco antes de su muerte, en una revisión del texto y es posible que haya acudido al mismo Maestro para la segunda edición. Había llegado el momento de pagar la deuda y el creador del Indio, aún conciente de que a ese trabajo no lo iba a leer nadie, aceptó publicarlo. Aunque hizo una tirada limitada, los volúmenes terminaron, como era de prever, arrumbados en la editorial. También habían quedado ahí, tres ejemplares defectuosos de la dos, que de casualidad, no fueron a parar a la estancia de Saladillo. Cuando llegó el momento de dar batalla a Isaac y a Obestein, al Maestro se le ocurrió vincular ambos factores. Bastaba con reemplazar –eso es fácil en una editorial- la última hoja del Terre Magellaniche y echar a rodar el rumor de los poderes adivinatorios de Agustinis, para que la mistificación se pusiera en marcha. Los párrafos finales, escritos seguramente por el Maestro en una impostada jerga profética, aludían a los tres ejemplares con crucecitas en la tapa de la dos de Andanzas, y no –como creí en su momento- a los del mismo libro. Cuando se reúnan los tres Tomos perdidos del Segundo... decía, sugiriendo que de esa manera se completaría la cifra de un secreto.
- Se ocupan de que dos de esos ejemplares de las crucecitas, a través del Chiquito, lleguen a manos de Isaac y de Obestein, junto con el mito de la profecía, para que los conserven... –Completa ELCOVE.
-Exacto –Prosigo, entusiasmado-. El tercero va a parar a la estancia de Saladillo, y allí queda olvidado, hasta que Barboza lo encuentra. Y las decenas de volúmenes de la segunda edición del Terre, con la profecía, se los dan al Chiquito, para que los venda, junto con la historia, de la que Moreno se convierte en entusiasta –y divertido- difusor. El mismo lleva a Sepia a Saladillo a buscar ese libro...
-¿Y por qué el Chiquito Cabello, en vez de encajártelo a punta de carabina, no intentó engrupirte con esa patraña?
-Qué se yo... Producto de la arteriosclerosis. Además, pensá el tiempo que pasó. Debe creer que esa historia no funciona más. Y con el arquitecto parece estar distanciado... La cuestión es que, a través del libro, en estos años, han puesto a montones de coleccionistas detrás de los ejemplares de la dos con crucecitas...
-Es decir, detrás de Isaac y de Obestein...
-Claro. Pensá en algunos párrafos de la profecía: el fundador que fue expulsado. Me acuerdo que así se describía al dueño del primero. Ese era Isaac, echado del Parque... En los floridos campos, van a encontrar al segundo. Obestein, en Flores. Con alguna ayuda del Chiquito o de Moreno, las pistas no resultaban difíciles de descifrar.
-¿Y la mención a que el primero de los poseedores iba a morir bajo las llamas del infierno? Isaac murió quemado... ¿Y la caracterización de desquiciado para Obestein?... ¿Cómo podían preverlo?
-Pura retórica grandilocuente. Después la profecía se cumplió a sí misma. Quiero creer que eso no formó parte del propósito original del Maestro.
ELCOVE aspira la última bocanada y arroja el cigarrillo. Baja del auto, supongo que a estirar las piernas, pero en realidad se dirige a mear detrás de un árbol. Me doy cuenta que tengo la misma necesidad, y lo acompaño. Mientras orinamos, nos espiamos de reojo, a ver quien la tiene más grande. Pero en vez de silbar la ranchera del Indio, ELCOVE prosigue:
-¿Y por qué mencionar tres ejemplares?... Si el objetivo era echarle los perros a los dos judíos...
-Había tres... Pusieron tres. No sé... Sí sé. Eso garantizaba que, mientras los coleccionistas iban detrás de los judíos, éstos, a su vez, anduvieran buscando el tercero, que nunca iban a encontrar porque se lo quedó el mismo Maestro. Un juego de postas... Además, tres es un número redondo -Agrego, innecesariamente.
ELCOVE, mientras se abrocha la bragueta, me mira socarrón. Nos sentamos en el cordón de la vereda.
-Muy linda la historia de Moreno... –Dice ELCOVE, irónicamente-. Pero no me cierra.
-¿Por qué habría de mentir?
-Te estaba entreteniendo hasta que llegara ElTony. Debe haberle avisado donde estaban, cuando te dijo que iba al baño.
-No veo la conexión entre...
-Todos están conectados. Y todos andan detrás tuyo, o nuestro, ahora.
-Por tu culpa... Por la venta trucha... –Aprovecho para recriminar.
-No es tan así... No es sólo por última de las tres Andanzas, que ellos creyeron que siempre tuvimos, en un original distinto al de Obestein, y que recién hoy, de pedo, cayó en tus manos. A propósito, la primera vez que te revolvieron la colección, no fui yo. Tenés una facilidad para cargarme culpas... Se metieron en el departamento, y al no encontrar la cinco primeras, concluyeron que ésa era una prueba definitiva de que estabas en el asunto, porque creían que las ocultabas en otra parte.
- Sí, en mi ex – mesa de luz, de casualidad... Y fotocopias...
-No podían pensar que ibas a guardarlas en un lugar tan común, y menos aún imaginaron que yo podía coleccionar fotocopias. Por eso, volvieron a revisar...
-Federica. Mirá como me fue...
-Igual, tarde o temprano, ibas a terminar así. No te quejes, vos cometiste muchos errores. En una de ésas, si no hablabas de Obestein... Si le llevabas de una la fotocopia a ElTony, se convencían de que eras un pichi, y te dejaban tranquilo... Pero no, ni siquiera... Siguen nuestro rastro, desde hace mucho. Más de lo que te puedas imaginar. A lo mejor desde que publicaste aquél cuento de la muerte del Indio.
-¿Y por qué? ¿Qué podía haber de particular en ese cuento? –Pregunto incrédulo.
-Menciones... Alusiones... a originales inéditos... a papeles ocultos... Lo de SOADORA, también. Todas esas invenciones, significaron para ellos señales de alerta, signos, códigos cifrados entre entendidos. Andá saber qué interpretaban. Cuando nos escribían, también lo hacían en clave, para que decodificáramos... Probaban para ver de qué lado estábamos. Porque deben existir varios bandos en pugna... En el medio hay de todo: coleccionistas, curiosos, algunos que saben parte de la historia pero no completa, como pueden ser Picco o Sepia, espías, dobles espías, traidores, topos, conversos... Es difícil saber quién es quién. Nosotros, sin proponérnoslo, por su propia mecánica de traducción, los debemos haber desconcertado todo el tiempo. Cuando en la charla con ElTony le mencionaste a Obestein, terminaron de convencerse que éramos el enemigo.
-¿Y lo del Club del Indio? ¿Por qué se prendió JUANJOS?
-Una noble idea mía, que les vino de perillas para continuar el trabajo de espionaje. Por eso me la robaron.
-Me parece un tanto rebuscada tu teoría. Demasiada paranoia.
-Acordáte de la forma en que razonaba Obestein...
-Pero... ¿qué buscaba él, en realidad?
-Recuperar, aunque sea en copia, su ejemplar.
-Entonces, el Terre...
-Ni se fijó en el libro. El creyó que le traías en el bolso la fotocopia de la dos, que te confió, sin que entonces lo supieras, y que anhelaba reencontrar, para seguir estudiando vaya a saber qué arcanos. Quería, de verdad, que lo ayudáramos. Nos admiraba. La dirección que te dejó era real, lo corroboré con la nota del diario. El mozo creyó que la habrías memorizado, limpió la mesa y cerró... Que ironía. Obestein nos estaría esperando, y no entendió nada cuando abrió el maletín. Lo tenían vigilado y volvieron a él, seguramente, por ese libro. Pensaron que estaba conspirando nuevamente. Porque la revista que le pertenecía ya la tenían...
-¿De qué conspiración hablás? ¿De sobrevaluar una historieta?
-Eso es lo que te confunde a vos. Leés todo el tiempo o de un lado o del otro. Acá las revistas y los libros se fusionan, dialogan. Empezando por el Terre, siguiendo por Mein Kampf y terminando en el Protocolo. Pensá en lo de la toma de la Patagonia por los sionistas...
ELCOVE se contradice con el descrédito de la versión de Moreno, porque sus palabras parecen empezar a corroborarla. Pero en vez de señalarle el fallido, pretendo que él sólo pise el palito.
-¿Vos pensás que el Maestro calculó todo hasta ese punto?
-El Maestro no calculó nada y el arquitecto, menos. No puedo creer que no te des cuenta...
-¿De qué?
-La profecía pertenece realmente a Agustinis, y se viene cumpliendo a rajatabla.
-Ya te dije que las coincidencias se pueden explicar...
Vélez reacciona, levantando cuerpo y voz. Yo también me incorporo.
-¡Un carajo! Explicáme lo de ALLIPAC, si podés... –Me desafía.
-¿Qué tiene que ver... ?
-No dice que Obestein tenga el segundo ejemplar. Se lo encontrará cuando ya no lo posea, dice. Y entonces "Habrá que recurrir al Santuario, heréticamente invertido, y buscarlo en el lugar donde el Cáliz se preserva"... –Cita, con tono de cita- ¿Entendés?
-No... –Contesto sinceramente.
-Sos más estúpido de lo que pensaba... Santuario, Iglesia: Capilla. Heréticamente invertido: ALLIPAC. Lugar donde el cáliz se preserva, sagrario... ¡Caja fuerte! –Remata triunfal-. Vos mismo conociste a Capillita, cuando todavía era empleado de Obestein en la Bond Street, y todavía no le había dado la dos con crucecitas para que se la guardara, porque la tenía él. Te la fotocopió a vos, ¿no?... Y eso no pasó en el '60, cuando se editó el libro del cura, ni siquiera en los '70, cuando según decís, tu Maestro le agregó la página final... Fue mucho después, ¿sí o no?
El argumento de ELCOVE me impresiona, pero lo resisto.
-Es como las profecías de Nostradamus. Cada uno cree ver allí lo que quiere ver.
-¿Sí? ¿Y qué me decís de la mención al tercer poseedor?
-Puro jeroglífico numérico... –Arriesgo, ya sin mucha convicción.
-Habla de nosotros, tarado. Y ahí vienen a cerrar la predicción...
La fuente de luz que me señala ELCOVE y que acaba de romper la casi absoluta oscuridad son los faros de un auto, que viene circulando lentamente, a dos cuadras de donde estamos. Subimos corriendo al coche y ELCOVE arranca, sin encender las luces. Advierto, por el espejo retrovisor, que el otro acelera. Mis ruegos a Kóoch no son escuchados. A los pocos metros, el motor se para. Los intentos de darle marcha son infructuosos.
-¡Escapá vos! ¡Yo los aguanto! –Me grita ELCOVE.
Salgo agazapado y cuando llego a la esquina, escucho la súbita frenada del Chevrolet rojo. Empiezo a correr, internándome en el laberinto.

(continuará)

sábado, junio 09, 2007

EL GALPON CIBERNETICO (2): CALOI PUBLICISTA

Revista Gente y la actualidad, Nº 293, edición del 4 de marzo de 1971. Pág. 55: publicidad de cigarrillos Parliament...(...de nada, muchachos. Si de vez en cuando me regalan un par de jabones y un champú decente, no piensen que me voy a ofender, eh!)

EL GALPON CIBERNETICO: OESTERHELD

El amigo Bole ha tenido una feliz ocurrencia rebautizando a este blog como "el galpón cibernético", así que la he adoptado como título de una nueva sección. La referencia son mis hallazgos en los galpones, que traduzco en limpias imágenes aquí, luego de quitarme la suciedad de la búsqueda. Pero no me quejo, porque a veces aparecen perlitas como ésta...
Hace un tiempo reseñé el libro "Oesterheld en primera persona", editado por la Bañadera (VER). En él se ofrecen extractos de un reportaje concedido por el gran guionista a la revista Siete Días en el año 74. Pues bien, acabo de desempolvar el Nº 381 de dicho pasquín donde aparece la nota en cuestión, que ofrezco íntegra a los que les interese (espero que se pueda leer, no se que pasa, que algunas imágenes no se agrandan).

Es curioso que en el libro no se mencione que la foto de su portada proviene precisamente de allí. Posiblemente los muchachos de la Bañadera hayan claudicado ante las bondades de la imagen, pero concientes de que la fuente no resultaba muy prestigiosa, creyeron conveniente no citarla...

(JUUUUUUUUUUAAAAAAA!!! Que no se me enoje el amigo Van Rousselt!!!)

viernes, junio 08, 2007

Y HABLANDO DE BILLIKEN (2)...

Para mí, y supongo que para la mayoría de los pibes de distintas generaciones, el material escolar de la revista era un buen pretexto pa' que los viejos la compraran. Las láminas de San Martín cruzando los Andes me chupaban un soberano huevo. Lo que me importaba eran las historietas. Habría que hacer un estudio serio sobre el nivel que mantuvo la publicación respecto al género, en sus distintas épocas. Yo recuerdo a la mía (los '60) como excepcional. Pero viendo las de este ejemplar del año '49, podemos comprobar que la cosa venía bien de antes.

Pelopincho y Cachirula abarcó varias generaciones, lo sabemos. Ocalito y Tumbita fue otro clásico (genial), al igual que La Familia Conejín, que no llegó a mi época. Y Pancho Broncas (sin dudas un rebautismo local), parece tener el sello de la Disney.
La revista tuvo el enorme mérito, además, de haber publicado Súperman desde sus inicios. El Aguila Fantasma provenía también de la Action Comics.
De postre, un lujo: José Luis Salinas realizando ilustración infantil.
(NOTA: hice lo que pude con las imágenes, el ejemplar está hecho mierda)

Y HABLANDO DE BILLIKEN...

...no es posible evitar la obviedad de citar las maravillosas tapas que Lino Palacio realizó para la revista durante décadas.

Pero supongo que los lectores de este blog esperan algo mas original que un pobre comentario ilustrado con imágenes de mi colección...

Pues bien, aquí va:
Revisando viejas revistas en un galpón, soportando el polvo y los insectos, por la vana esperanza de encontrar algún número bajo de Andanzas, me topé sin embargo con cosas impensadas.
Verbigracia, un ejemplar de La Semana, del 20-09-84, que traía la noticia del crimen del dibujante.
Por supuesto, no me detendré en esas escabrosidades, que por otra parte todo el mundo conoce.
Lo que me llamó la atención fue esta ilustración, que va como curiosidad, justamente...

El epígrafe reza:
"LA ULTIMA OBRA DE LINO PALACIO"
"Fue un homenaje de 25 artistas argentinos a Enrique Santos Discépolo. Fue una muestra en la galería Suipacha entre el 20 de agosto y el 8 de setiembre último. Lino Palacio realizó esta témpera de 30 por 36 centímetros, representando el tango Martirio. Fue su último trabajo. Días después murió asesinado".

Errare humanum est, perseverare autem diabolicum

Ultimamente tengo en este blog visitantes de puta madre. Uno de ellos es César Da Col (VER) , quien dejó un muy interesante comentario en un viejo post mío (VER). Gracias a él, releí esta nota, y en base a un descubrimiento reciente, debo hacer una corrección. Durante los ’60, Billiken publicó íntegramente Umpah-Pah (otra corrección: éste fue el nombre que se le dió allí, yo lo escribí como lo recordaba, pero se sabe que la memoria es tramposa). “Contra Hígado Enfermo", en los ’80, fue en realidad reedición, y no una aventura que les quedó colgada, como conjeturé en el post.


Así lo demuestra esta página doble de la revista, de setiembre del ’64, que si bien la titula como “Nuevas aventuras de Umpah-Pah”, corresponde a la mencionada historieta. Es posible que para cuando se publicó yo no comprara más el Billiken, y con el egocentrismo que me caracteriza di por sentado que si yo no la había leído, no había existido nunca.
Me pareció interesante mostrar aquí las páginas correspondientes de la edición española. A mi gusto, la versión del Billiken sale gananciosa en los colores (puede que me obnubilen una vez mas los afectos infantiles) y obviamente pierde al poner en letra de molde los textos. Nótese que al principio de la entrega aparece un pequeño racconto que no obedece al original.

Y adentrándonos ya en el terreno de los contenidos, se puede comprobar que en la traducción del Billiken se reemplaza a Prusia por un reino imaginario (Babylandia), eliminando asimismo la sátira a la lengua germana.
Le ahorraba Vigil a sus pequeños lectores complicaciones geográficas, históricas e idiomáticas?
O los textos y situaciones le habrán parecido ofensivos al editor?
Nadie duda del conservadurismo de don Constancio, pero no he encontrado ninguna referencia que lo caracterice como filonazi... Es posible que acá tengamos una punta...
Para finalizar, sería por demás interesante que el amigo Da Col saque a la luz las páginas originarias de Umpah-Pah que menciona y que yo, al menos, desconozco.

(Otra corrección post-post: me refería al viejo Vigil, pero revisando el mismo ejemplar de Billiken, me encuentro con que éste, en el '64, hacía ya diez años que había espichado... JUUUUUUUUAAAAAAA!!! QUE BURRO, DAO!!! De todos modos, creo que el hijo se llamaba igual y la línea editorial no cambió pa' nada, así que dejo el comentario)