SOBRE ESTE BLOG...

Acá vas a encontrar, básicamente, data sobre historieta cómica argentina clásica. Además, bastante de bande dessinée. Algunas reflexiones sobre el lenguaje historietístico, muchas polémicas y miles de imágenes, la mayoría de mis propios archivos. La forma más fácil de ubicar un material o autor es ir a "Etiquetas", revisar y hacer click en la pertinente. También podés escribir una palabra clave en "Buscar en este blog". Tenés mi contacto, encima. Suelo responder mails si la consulta es muy específica. Podés tomar lo que quieras, siempre que cites la procedencia. Si no citás, y te ubico, te escracho públicamente, como he hecho en varias oportunidades. Enjoy

lunes, marzo 31, 2008

QUE TRISTE PAPEL EL DE PEÑA...

Estuve escuchando la nota realizada por Fernando Peña en “El Parquímetro” (FM 95.1 Radio Metro) a Luis D'Elía. Si alguno todavía no se enteró, el archivo de audio circula por todas partes.
Adhiero en todos sus términos al discurso del piquetero.
Lástima que ni D'Elía, ni Cristina, ni su marido, ni el peronismo que gobierna, sea consecuente en la práctica con ese discurso.
Peña acaba de redactar una carta abierta a la Presidenta, escandalizado por el episodio, y sugiriendo incluso que se siente amenazado por el otro (aunque en realidad, busca prensa para el inminente estreno de uno de sus engendros).
Peña es un hipócrita, como lo es todo el medio pelo argentino.
El humorista presenta la entrevista de la siguiente manera: "Tenemos una nota de color... de color negro, porque está Luis D'Elía".
Peña tiene impunidad -so pretexto de ser un "puto transgresor"- para calificar de ese modo a D'Elía y el otro se tiene que quedar en el molde?
La palabra "negro" encierra el mismo odio que expresa el piquetero, pero desde el otro bando.
El medio pelo sabe que no se puede usar porque no es políticamente correcto. Lo hace Peña en su rol de "puto transgresor", pero en realidad como vocero de lo peorcito de aquéllos, con su aplauso y sin consecuencias.
Hasta llega a proclamar el medio pelo (extremando la corrección política) que se "compadece" y es "solidario" con los "sectores de menores recursos". Siempre y cuando, claro, se queden en el molde y no salgan a joder fuera de las villas.
Ahí ya son drogadictos, asesinos, patoteros... son "negros".
Pero eso que lo diga Peña...

domingo, marzo 30, 2008

UN COMENTARIO SOBRE "IMAGINADORES"

Apenas he hecho hasta ahora una referencia marginal a la película
"Imaginadores", porque no me dedico a dar noticias que circulan por todos lados. Pienso verla en la oportunidad que la encuentre en algún video-club y entonces, probablemente, escriba algo. Pero el amigo Atilio ha tomado postura de antemano y me ha enviado este texto (aunque la redacción en plural indicaría no se trata solamente de un comentario suyo) , con el título de "Lamentable Omisión":

"Una vez mas los fans del cómic vemos que un grupo
inversor ha producido la película nacional "Imaginadores" que es un documental sobre la historia de la historieta Argentina. Lamentablemente, han omitido en la misma a grandes que han hecho historietas en la Argentina. Entendemos que algunos historietistas del género quieran desestimar obras del pasado, pero es querer tapar el cielo con las manos. Por eso es que mucho de los amantes de las Historietas Nacionales nos hemos sentido algo defraudados con esta nueva producción, y no hemos asistido a verla ni la hemos defendido como propia, como hemos hecho con otros films nacionales de animación (donde por ejemplo hemos llevado a niños huérfanos a verlas, para apoyar al cine de animación argentino comprando boletos para el film). Reconocemos el trabajo de Caloi, de Quino, de
Fontanarrosa, de Enrique Breccia, y de tantos otros grandes historietistas; pero pretendemos que también se reconozca el trabajo de otros grandes autores populares de nuestro país que pretenden ser ignorados. Esperemos que pronto se haga Justicia y se realice alguna película de la Historia de la Historieta Argentina EN SERIO, donde no se omitan a los grandes autores del género como Dante Quinterno, García Ferré, Héctor Sídoli, Héctor Torino y una larga lista de apellidos. Seguramente esa película no será elitista y tendrá una mucho mayor aceptación popular."
Como dije, no ví la película e ignoro si en su propósito está mostrar un pantallazo de toda la historieta argentina, o se circunscribe solo a una determinada época o estilo.
Aún así me pareció interesante el comentario.
En todo caso, aquellos que ya la hayan visto pueden opinar.

sábado, marzo 29, 2008

MUERTOS VIVOS, O MAS VIVOS QUE NUNCA?

Poder revisar viejas revistas, y no sólo atesorarlas, es lo más interesante, para mí, que tiene el coleccionismo.
En la Satiricón Nº 9, de julio del '73, aparece una nota firmada por Trillo y Dolina, titulada "Epitafios ¡MA MORITE!", e ilustrada por Tomás Sanz. Allí se apresuraban a enterrar, entre otros, a Mafalda y a Patoruzú.
Sin embargo, hoy día, treinta y cinco años después, ambos parecen seguir vivitos y coleando. Explicarse la razón de esta supervivencia, como hacen algunos, en que se los siga reeditando es invertir causa-efecto. Quiero decir que si se los sigue reeditando es porque hay un público que aún los consume. Y la calidad, tampoco lo explica. Existen historietas muy superiores que han quedado en el olvido.
Creo que ambos personajes admiten resignificaciones simbólicas en la actualidad. Y sospecho, sobre todo en el caso del indio, que van mucho más allá de las intenciones de sus creadores.
Dejo abierto el tema pa' los que se quieran prender.

jueves, marzo 27, 2008

CUIDADO QUE VUELVEN!!!


(bah... nunca se habían ido, en realidad)

miércoles, marzo 26, 2008

BIOGRAFIAS "HISTORIETADAS"

Por mediados de los '50, Novaro decide publicar, a más de comics yankees, producción nacional. A los mexicanos se les había dado por la cultura, parece, y largan "Vidas Ejemplares". Hoy día suelo encontrarme pilas de estas revistas que muchos coleccionistas buscan y pagan bien.

A fines de los '60, la Patoruzito estaba en franca decadencia y Quinterno hacía lo que podía para mantenerla a flote en un mercado del que otrora había sido líder. En esa época echa mano del recurso de las biografías "historietadas" y produce engendros como "La vida de Leonardo Favio (un pasado triste en la vibración de su voz)". Obviamente que la faceta política de Favio no era manifiesta por ese entonces, lo que explica que el Viejo lo incluyera en la agonizante Patoruzito. Reproduzco la primer página... lo que sigue es peor.

martes, marzo 25, 2008

CAMBIA... TODO CAMBIA...

Me enteré bastante tarde del revuelo que generó la respuesta airada de Dolina a un periodista que lo interrogaba por las razones de su pase a Radio 10. El reportaje de la revista “Veintitrés” se publica completo en eBlog (ver) y generó allí más de 800 comentarios. Leí la nota completa, aunque no todos los mensajes, por supuesto. Si bien el lugar común y la consecuente ausencia de pensamiento propio campea en la mayoría de las opiniones, me tranquilizó comprobar que suscribiría algo de lo que allí se dice. Por ejemplo, AmigodelDial se expresa en estos términos: “Dolina siempre fue lo mismo: un tipo que vendió un personaje. Al igual que Pergolini, mucha gente lo escucha para creerse “inteligente” o “rebelde”. Lo toman como icono cultural precisamente por esa imagen y por poseer, en su mayoría, una cierta pereza a la hora de hacer juicios críticos y de estudiar o leer cosas por cuenta propia. Es decir, para que leer, escuchemos a Dolina como nos habla de los griegos.”
No dista mucho de lo que escribí en un reciente post, por lo que no voy a abundar al respecto.
Pero sí hay un aspecto del tema que me inquieta y que está relacionado con asuntos que vengo intentando pensar.
Hay personas que se convierten en "íconos culturales", como apunta AmigodelDial. Por las razones que fueren, y aún a pesar de ellas mismas. Pero refirámonos a aquellas que alimentan concientemente dicha condición de referentes. Quiero decir: a las que -además de los contenidos que pueden volcar en su trabajo- también opinan, adoptan posturas públicas, interactúan en la sociedad desde distintos escenarios. Y que se encuadran en esa franja que da en llamarse “progresista”. Creo que Dolina es uno esos casos.
Ahora bien, a pesar de las múltiples razones que da en el reportaje el humorista/cuentista/músico/actor sobre su pasaje a Radio 10, queda flotando la sensación de que ninguna termina de explicarlo. Su enojo para con el periodista la acentúa. Es cierto también que se percibe por parte de éste un vago reclamo, un velado reproche. Y la imprecisión del cuestionamiento es justamente lo que permite a Dolina escapar por la tangente con un rapto de santa indignación.
Si la pregunta se formulara ya no en términos de la persona, sino del personaje público (el “icono cultural” que Dolina fogoneó, si se quiere), quedaría expuesto el conflicto en su verdadera dimensión. O sea que, si en vez de los rodeos que se dan en el reportaje, se le cuestionara abiertamente: “Dolina, con la imagen que Ud. fue forjando en su público durante décadas... puede realizar ahora semejante cambio, sin caer en el descrédito?”, supongo que no le hubiera sido tan fácil esgrimir razones individuales o técnicas y quitarle el cuerpo a la cuestión ideológica.
De todos modos, descreo del descrédito. No ya por la poca exigencia que pueda tener el público de Dolina, sino porque la sociedad toda se ha acostumbrado a la inconsecuencia. Quién cae en el descrédito, hoy en día? Borocotó, que fue lo bastante tonto en practicar aceleradamente lo que la mayoría de los políticos hace con un poco más de cautela. Bucay, que sufrió el infortunio de que cargaran pesado contra él, cuando los plagios están a la orden del día por todas partes.
El pasaje a Radio 10 de Dolina, no tiene ni ahí la entidad excepcional que se requiere en estos tiempos para ser objeto de condena pública. Y no es el único caso, claro....
Muchos teatreros de izquierda, que se llenan la boca condenando a los colaboracionistas de la dictadura, no tienen ningún dilema ético en aceptar un laburo en el San Martín. Y allí se ha eternizado el siniestro Kive Staiff, que debe tener el récord de permanencia como funcionario público. Lo mismo pasa con los músicos populares, que cantan para quien venga. La lista podría ser fatigosa.
El hecho de que se hayan diluido las fronteras éticas en la sociedad, permite zafar hipócritamente de cualquier cuestionamiento más o menos vago, respecto a estas contradicciones.
Dolina no puede pretender seriamente que su programa en Radio 10 sea una isla. El mejor Brecht hecho en el San Martín se pasteuriza. Los cantantes “de protesta” subidos a cualquier tribuna política -oficial o no-, se tornan inofensivos baladistas.
Toda esta gente termina revelando que su monstruoso egotismo va mucho más allá de cualquier posición ideológica.
Sin embargo, continúan siendo “creíbles” para el imaginario social. O por lo menos, siguen mostrándose como adalides del progresismo. Total, su público no les exige demasiado y son bastante hábiles a la hora de eludir cuestionamientos imprecisos. Y de última, siempre les queda el recurso de indignarse.

lunes, marzo 24, 2008

APOSTILLAS (XV): VISTO Y LEIDO EN SEMANA SANTA

I.- ARIGATOOO, SABAT

Una publicidad de hace 20 años, debida a la "pluna" del maestro Sábat.






II.- CHORROS

Cooperación Seguros de Venado Tuerto ha afanado descaradamente a Franquín y a Morris (además, el pibito me parece que es de otro, pero no me acuerdo de quién).

III.- DE NUEVO CLARIN Y LOS BLOGS

Ahora le echan la culpa de la basura que escribe el periodismo "real" a los bloggers... No tienen verguenza!!! (ver toda la nota)

jueves, marzo 20, 2008

ALGUNAS CUESTIONES SOBRE LA "ARTISTICIDAD"...

Ya estamos en Semana Santa. Recojámonos (en el sentido menos divertido de la palabra) y meditemos...
Yo me rajo unos días por ahi (...no digo dónde, a ver si me persiguen) y voy a habilitar la moderación de comentarios, mientras tanto. No me queda otro remedio.
Me gustaría comprobar a mi vuelta que si se llegara a generar alguna opinión sobre este post, verse respecto al mismo y se formule en términos no agresivos, aún en el disenso. Si la/s hubiere, la/s publicaré el martes. Si en cambio dejaren de otro tipo de mensajes, va a ser al pedo, porque lo primero que haré será borrarlos.
La provocación para lo que voy a desarrollar partió del querido Federico y tiene que ver con la nota sobre los resultados de la encuesta. Pero lo haré dejando de lado ya los ejemplos puntuales a los que me he venido refiriendo. En todo caso, mencionaré otros, o -con perdón de la inmodestia- hablaré de mí.
Dice Fede: ‘habría mucho para pensar sobre estas cuestiones de la "artisticidad"’ y también ‘¡Siga con el tema, eh!’.
Creo interpretar a que se refiere, y si no, él tendrá como siempre el espacio abierto para enderezar la cuestión hacia donde le interese.
Yo no tengo muchas certezas sobre lo que sigue y aclaro que apenas tiro apuntes, disparadores para reflexionar conjuntamente, que es lo que en general intento.
Es difícil la situación del creador en nuestros tiempos. No pretendo historiar nada en forma rigurosa, pero parto del supuesto que hoy en día los mecanismos de producción cultural son muchísimo más complejos que en épocas pasadas.
En mi gremio, el teatro, somos muchos, y pocos los que subsisten solo con su propio oficio. La mayoría, como yo, tiene que dedicarse paralelamente a otra cosa para sobrevivir. O a ramificaciones del métier, como la docencia, aún cuando no se tenga mucha vocación ni preparación para ello. Pero ese rubro también está saturado, a esta altura del partido.
Hace poco, un amigo actor, integrante de un grupo muy conocido y exitoso, me decía que después de años de vivir exclusivamente del teatro, tenía que volver a aceptar otro tipo de laburo que nada que ver con lo artístico.
Yo soy básicamente un teatrero independiente. Lejos del circuito comercial. A lo sumo he participado de proyectos que contaban con apoyo oficial o he sido contratado directamente por algún organismo estatal, provincial, municipal. Hice muy poco en publicidad, o en trabajos financiados por empresas de cualquier tipo. Nunca intenté el cine ni la televisión, en la que si a uno le va bien, puede hacer buena guita. No lo busco, pero si algún día se diera, no digo que me disgustaría hacerlo. Depende de qué, de cómo y de cuánto. Vivo relativamente bien con lo que me deja el teatro y mis otros laburos, que me gustan y estoy muy cómodo con ellos. No tiraría todo por la borda por poner la jeta y ser “conocido”.
O sea que, hasta ahora, el diablo no ha venido a tentarme.
Hablando de Satanás... De adolescente, frecuentaba la Acción Católica y ya hacía teatro. Un cura tercermundista, que lideraba el grupo juvenil, me planteó este dilema: “Si tuvieras que optar por darle de comer a tu familia, a costa de ofrecerle mierda al público... qué elegirías?”.
Precisamente, porque me dedico a otras cosas para ganar el sustento diario, todavía no he podido dar respuesta a esa pregunta. Obvio que podría hacerlo desde lo teórico. Pero uno es lo que elige desde la práctica social cotidiana. Pepe Soriano empezaba “El loro calabrés” con esta frase que le había escrito un amigo y que me quedó grabada: “Caro Pepe: uno es lo que uno hace y uno hace lo que uno es”.
Por el momento, todo lo que hice en el teatro obedece -en poco más o en poco menos- a lo que deseaba hacer, más allá de los resultados. Aún cuando se me marcaran pautas he tenido la suficiente libertad creativa como para sentirme cómodo. No se qué me podría pasar en otros circuitos.
Quizá el darle respuesta a aquella pregunta, formulada treinta y siete años atrás por un tipo que ya debe haber muerto, sea lo que hace que sienta aún alguna curiosidad por conocer el “éxito”, en el sentido que le da al término esta sociedad. Lo digo con absoluta honestidad.
Claro que el dilema es extremo. No necesariamente, la lucha por la subsistencia implica tener que hacer basura. Pero paradójicamente, cuanto más se asciende en esta carrera, más esfuerzos cuesta mantenerse y menos posibilidades de elección se tienen. Hay excepciones, por supuesto. Alcón es un dignísimo ejemplo. Se ganó su lugar a fuerza de talento y elige libremente lo que quiere hacer. Aunque creo que no se lo puede encuadrar exactamente en la clase de carrera y de éxito que hablo.
El “éxito” entendido en términos del imaginario social, en esta profesión, pasa fundamentalmente por la televisión, en menor medida por el cine, y de última, por el teatro. En los dos últimos, sin la primera, se puede conseguir “prestigio”, que es otra cosa. “Exito” para la mayoría de la gente, equivale a popularidad.
Tampoco la tentación del diablo cobra formas obvias. Hanna Arendt describió magistralmente “la banalidad del mal”. Muy lejos de Eichmann, lo menciono acá en el sentido de pequeñas razones, autoengaños, ínfimas concesiones a la tentación, que suelen conducir a un camino sin retorno al creador que sostiene algunos principios. El que de entrada aspira al “éxito” por el “éxito” mismo, no se plantea dilemas morales en la tarea de alcanzarlo, y menos aún en la de sostenerlo una vez conseguido.
Hay muy buenos actores, surgidos del teatro, que terminaron arruinados por la maquinaria televisiva. Es posible que al principio se hayan propuesto usar el medio como un vehículo para sustentar proyectos mucho más importantes en lo creativo. Pocos son los que lo logran. En general terminan haciendo en teatro -si vuelven a él- un producto destinado al mismo público del último suceso televisivo, con idénticas herramientas.
Cuando rescato la frase de Biondi, en el post anterior, no se me escapa que pertenece a un tiempo donde la tevé no era aún el fabuloso negocio que es ahora.
Pero refirámonos, incluso, a “éxitos” más modestos, como pueden ser los del campo de la historieta. No por subestimar el género, sino porque cae de maduro que la industria que mueve tiene mucho menos alcance masivo.
Podría, con esta salvedad, asimilarse el “éxito” televisivo con el publicar en diarios, para el caso de los historietistas?
Revistas de historietas, que yo sepa, hay solo una en la Argentina, financiada precisamente por Página 12, y otra que recién empieza. Después, existen algunas editoriales que -saludablemente- empiezan a publicar en formato libro. Y finalmente fanzines. Ninguno de estos vehículos tiene la capacidad de llegada de una tira en cualquier diario.
Las descriptas son -creo- las únicas otras posibilidades de inserción en el mercado o de hacer conocer sus trabajos (aparte de la web, donde no hay dinero de por medio) para los historietistas. Estoy hablando específicamente del género y de estos pagos, claro.
Entonces se me ocurre que la hipótesis que arriesgo puede ser usada por un rato, hasta que algún argumento, de gente que conoce más este métier, la desmienta.
Hay un perfil de lector para cada periódico. Obviamente que no podemos caer en el clisé de decir que todos los que leen La Nación son gorilas ni que todos los que leen Página o el nuevo diario de Lanata sean “progres”. Pero existe una tendencia más o menos objetiva, me parece.
Sea cual fuere la característica de ese lector promedio en cada publicación, ejerce de algún modo una presión sobre los dibujantes, los periodistas, el diario todo. Es un ida y vuelta. La empresa editorial se dirige hacia un segmento de mercado, simbolizado por un tipo de lector, contrata a la gente que puede complacer sus gustos y tira líneas hacia allí. Pero el lector concreto, a su vez, influye sobre la orientación general del diario. Se me ocurre que todos los grandes matutinos harán frecuentes estudios de marketing e irán orientando sus rumbos de acuerdo a la recepción que encuentren. Quizá esto no alcance a la última página, la de los “chistes”. Pero el diario es un todo.
Hay un viejo aserto que dice que en la Argentina, los medios gráficos de derecha tienen a gente de izquierda ocupándose de la cultura. Uno podría ponerse en tremendista ideológico y vociferar que esos intelectuales y/o creadores son funcionales al medio en que publican. Sería injusto. De una manera u otra, todos somos funcionales al sistema, aún a nuestro pesar y aún cuando busquemos denodadamente las fisuras para ofrecer resistencia.
Hablo de influencias, de cambios más sutiles. De un diálogo mudo, a menudo inconciente, entre el contexto del diario, el creador y sus lectores. Aunque éstos últimos, cuando de humor se trata, suelen reírse una vez y después poner el aplauso en piloto automático.
Federico ha señalado aquí el envejecimiento de la última página del Clarín, que fue -acoté yo- revolucionaria en su momento respecto al género. Hay evidencias generacionales, incluso. Primero se nos fue Bróccoli, hace poco Fontanarrosa, acaba de morir Guinzburg. Circunstancias que parecieran no tener que ver con lo desarrollado hasta ahora, pero que también influyen. Es cierto que la mayor parte de las veces observamos chistes escritos con un dibujo ilustrativo que no agrega. Creadores que han demostrado sobradamente su valía, como Caloi, parecen adormecerse de a ratos. El soplo nuevo de “La Nelly” no alcanza para contrarrestar y el maestro Sábat, siempre brillante, anda por otras páginas, bastante lejos. Sin embargo, estas cosas las percibe Federico. A regañadientes las admito yo. Pasará con unos cuantos más. Ese no demasiado definido lector promedio no reclama nada, sigue conforme.
Voy a lo siguiente... Alguien que se pretenda creador, “artista” (no en el sentido del resultado, ni de proclamarlo, sino como actitud) y no meramente artesano con más o menos habilidad, tendría que estar alerta sobre todos estos peligros. El único reloj despertador en que se puede confiar, a veces, es el del propio juicio.
Tampoco lo que se reclama tiene una dimensión tremendista. No se trata de llamarse a retiro para reflexionar largamente sobre los rumbos creativos. Eso lo pueden hacer pocos, habiendo alcanzado sobradamente los medios para el sustento, lo cual no quita de todos modos la valentía de hacerlo. Se trataría de no acostumbrarse. De no repetir una fórmula que puede haber sido válida en el momento que se generó pero que termina convirtiéndose en clisé. Se trataría también de no perder una mirada crítica al contexto en que se trabaja, de estar alerta a las posibles modificaciones que se van generando, y que pueden ser poco perceptibles. De no complacerse con el aplauso fácil. De proponerse desafíos permanentes, en definitiva. Eso se puede hacer todavía desde la última página de un diario, aunque no desde la televisión, donde por más que uno quiera probar algo distinto, lo que manda es el minuto a minuto del rating.
Peldaños más abajo en la escalera del “éxito” es todavía más fácil permitirse las búsquedas. Sin embargo, hay otro tipo de mirada sobre el “éxito”, de índole más subjetiva. La reivindico cuando los parámetros son absolutamente propios. Qué quiero decir? Yo no me creo un tipo exitoso, porque no me planteo la cuestión en esos términos. Pero sí estoy seguro de ser una persona afortunada, por muchos logros personales que no tienen que ver con el sistema de valoración de los demás. En cambio, hay gente que cree haber alcanzado el “éxito” (otro tipo de éxito), porque publica en “Fierro”, por ejemplo. Y para no andar con eufemismos, me refiero concretamente al lamentable caso de Quattordio, que ya provoca vergüenza ajena. Este muchacho (no tanto, según me han dicho) cree ser el rey de la trasgresión y haberse convertido en el Crumb del subdesarrollo, sólo porque tiene el caprichoso respaldo de Sasturain. Hace un papel lamentable, realmente. Lo suyo no tiene nada de creación, ni de originalidad. Es lisa y llanamente burdo.

Pero ya me fui por las ramas y es tarde para volver al tronco...
Reitero que la cuestión es ardua, que estos son apenas apuntes, y pido disculpas si en algún tramo me ganó mi inclinación a pontificar. En todo caso, si notan el dedo en alto, reparen también en el gesto que lo acompaña.
Felices Pascuas. La casa queda en orden... al menos hasta que vuelva.

miércoles, marzo 19, 2008

APOSTILLAS (XIV): INTERROGANTES

Todos provocados por la lectura de la edición de hoy de "Clarín" (...que gran diario, che!)

I.- Para qué?
Con motivo del estreno de "Imaginadores", se reportea a la directora, a Solano y a Meglia.
El periodista interroga, refiriéndose a "El Eternauta": Todos los fans quieren saberlo: ¿habrá una versión cinematográfica?
Solano López, responde: Veo con muchas reservas la perspectiva de un Eternauta convertido en dibujo animado. No es un dibujo fácil de animar.
Nótese que Solano contesta solamente en función de la animación. Sin embargo, muchos fans van más allá aún y reclaman una película con actores de carne y hueso.
Yo pregunto: Para qué?
Cuando Oesterheld encaró la nueva versión en "Gente" y la segunda parte en "Skorpio", tenía algo nuevo que decir.
De las sagas posteriores, ya sin Oesterheld, tipo "Odio cósmico" o una reciente adaptación teatral, prefiero no opinar.
Ahora, para convertirlo en cine... alguien tiene una lectura que lo resignifique?
Porque si no es así... para qué, no?

II.- Y esto qué es?
Diálogo imaginario entre un polemista (podría ser un Federico o un Tomás, por ejemplo) y Dao...
POLEMISTA: A ver, Dao... según su cacareado criterio de clasificación de la historieta... Esto qué vendría a ser? Caricatura política? Chiste? Tira? o HPD?
DAO: Justamente, m'hijo. Los grandes talentos ponen en crisis cualquier criterio clasificatorio.


III.- Quién lo dijo?
Respuesta:

martes, marzo 18, 2008

FABULANDIA

Hoy leí al pasar en el Clarín que anunciaban una nueva serie de cuentos infantiles ilustrados. Si no me equivoco, tiempo atrás, también en la revista Genios, sacaron una edición parecida. Recuerdo haberme detenido a ojear en alguna librería las ilustraciones de El Tomi o Nine para esos cuentos.

Un notable antecedente vernáculo del género fue Fabulandia, Enciclopedia de la fábula, editada por Códex, en los '60.
Lamentablemente, no se mencionan allí a los ilustradores, pero todos eran excelentes. Se podía encontrar, a más de la caricatura, estilos que iban desde la estampa japonesa al surrealismo. Y hasta un insólito homenaje a Breughel.
Además, el cuidado en la diagramación de las páginas, la calidad del papel y la impresión, redondeaban un excelente producto. Los fascículos eran encuadernables en 5 tomos de 13 cada uno, aunque yo conservo números sueltos.
Ante el reciente tema sobre la dificultad de trasladar literatura a historieta, uno se pregunta si en ocasiones no resulta mejor esta variante, al menos en el terreno infantil.

lunes, marzo 17, 2008

EL FINAL DE LA ENCUESTA

(El link donde se encuentra la encuesta cerrada, para corroborar resultados y consultar comentarios, es el siguiente: ver )
La muerte de Jorge Guinzburg me disparó una serie de asociaciones. Tanto él como Hanglin, Mactas y Dolina pertenecen a una generación que se dio a conocer a través de Satiricón. Me gustaban mucho entonces. Después, cada uno hizo carrera por caminos diferentes, y les fue bien. Todos han sido gente inteligente, y tuvieron habilidades específicas. Nótese que no menciono a Abrevaya, que murió muy joven, ni a Ulanovsky, que siempre se mantuvo dentro de los límites del periodismo, lo mismo que Trillo volcándose de lleno a la historieta. En cambio los citados en principio terminaron excediendo el marco de sus habilidades. Coquetearon con la actuación, la música, la literatura. Si bien fueron ampliamente celebrados, a mi juicio debieron quedarse con lo que mejor sabían hacer.
Aclaro que hablo desde lo creativo, porque Guinzburg, por ejemplo, que tenía la habilidad específica de ser un gran entrevistador y un tipo extremadamente ingenioso en la réplica, también fue muy hábil en la producción de espectáculos, pero -con todo el respeto que me merece su muerte- jamás tendría que haberse puesto en actor cómico. Ni Dolina pretender convertirse en filósofo o músico. Ni Hanglin debería haber subido nunca a un escenario. Tampoco Mactas haber tentado la literatura. Sin embargo, fueron probando poco a poco la receptividad de sus productos, y animados por los aplausos, se largaron a más de lo que podían.
No son los únicos en la Argentina, claro, ni siquiera los más relevantes. Ahí tenemos a Enrique Pinti, un mal actor de reparto en Nuevo Teatro, con la única virtud de hablar muy rápido, llenando salas durante décadas con sus lugares comunes que tanto gustan al medio pelo vernáculo. Y no sólo eso, también ha sido columnista en varios programas periodísticos.
Claro... Uno dice estas cosas, sobre todo en el caso de Guinzburg, con su reciente deceso, y llueven las acusaciones de “bárbaro”, “resentido”, “frustrado”, “mediocre”... En fin, me las banco. Tienen razón, muchachos. Sigo...
Creo que esta gente, aparte de algunas habilidades específicas, que han estirado hasta llegar casi a quebrarlas, tiene un carisma en ciertos sectores sociales que explica que les festejen cualquier cosa que hagan. Lo difícil es desentrañar en qué consiste ese carisma.
Opino que se nutre de cierta demagogia, tomada de la política, de hacerles creer a su público que determinados temas que pueden parecer complejos, no lo son tanto, en tanto en cuanto sean “traducidos” por ellos. Dolina es el ejemplo exacto. Su personaje de intelectual de barrio genera en su auditorio la falsa sensación de estar recibiendo información “importante”, “culta”, a través del humor y que por primera vez se entiende de qué se trata. Hay personas que afirman: “Todo lo que se de filosofía, se lo debo a Dolina”. Es decir, se crea la sensación de un falso conocimiento. De estar consumiendo inteligencia, de ser inteligentes. Y que el “conocimiento” puede ser amable, llevadero.
No es casual que estos fenómenos aparezcan en la era de la Internet, donde cualquier gil cree tener a su alcance la cultura universal.
Antes, la comicidad era comicidad y punto. Sandrini, el Dringue, Niní, Biondi, Pepe Arias, Olmedo jamás intentaron, junto con eso, vender otra cosa. No existía la etiqueta de “humor inteligente”. Ojo, a todos los nombrados se les escapaban genialidades que admitían y siguen admitiendo lecturas de gran complejidad. Pero ellos pasaban de largo de eso, eran “cómicos” y les dejaban los análisis a los demás.
Lo mismo pasa con los viejos humoristas gráficos y/o historietistas. Me imagino a Torino escuchándome perorar acerca de las implicancias sociológicas de Don Nicola, de sus cruces con géneros como el sainete o el grotesco... Con una sonrisita socarrona, terminaría diciéndome: “Sí, puede ser todo eso... Pero yo hago lo que me sale, muchacho. Me crié en un conventillo.”
Qué tiene que ver el largo prólogo con mi encuesta? Voy a eso...
Los cuatro más votados como insufribles son humoristas gráficos y/o historietistas que están en el candelero, y que publican en medios masivos. También editan libros recopilando sus trabajos. Tienen éxito. Opino que ese factor fue determinante para su lugar privilegiado en la votación, ya que, a mi juicio y salvando el justo primer puesto de Nik, no son los más insufribles de todos. Un Quattordio, con el grado de imbecilidad y grosería barata (pour épater les bourgeois) que exudan sus trabajos, nunca podría estar en la lista de insufribles por debajo de un Liniers, muchas veces sutil. Y obviamente que ciento trece votos no significan absolutamente nada frente a las multitudes que siguen a Nik, Maitena, Rep y Liniers.
Pero existe otro aspecto del análisis: cada uno, con sus características distintivas, intenta vender algo más que humor.
Reproduzco el comentario dejado por Cecilia (es raro que una mujer comente en este blog), una de las votantes: “Mi voto va x Liniers, Nik, Rep y Maitena, porq la gente cree q con ellos consume inteligencia, y es al revés”. No sé si es al revés, pero comparto la primera parte del aserto. Y la aclaración va porque, salvo en el caso de Nik, considero a los demás creadores inteligentes. Al menos, lo suficientemente inteligentes como para disimular con un barniz de supuesta profundidad las tiras adocenadas, las naderías, los lugares comunes, los estiramientos, en que muchas veces incurren. Es una lástima, porque -siempre exceptuando a Nik- tienen momentos buenos y hasta brillantes.
Se dirá que eso sucede con todo creador. De acuerdo, respondo. Y voy más allá, incluso: pongo el caso de Quino. Hablábamos de él hace poco con mi interlocutor válido favorito, Alberto Wainer, y decíamos que uno puede pasar distraídamente páginas y páginas de Quino, hasta que de pronto, algo lo deslumbra. Pero hete aquí -y en esto radica la gran diferencia- que Quino abandonó su obra más famosa en la cumbre de su popularidad. Según sus propias palabras, lo hizo porque le costaba mucho esfuerzo no repetirse, sufría con cada entrega. La dibujó solo diez años. En los treinta que pasaron desde su última tira, Mafalda ha seguido vigente, no solo aquí, sino en el mundo entero. O sea que Quino, de carecer de escrúpulos creativos, podría haber continuado con ella, triplicando, cuadriplicando, quintuplicando sus ingresos. Pero no respondió a las razones de mercado ni se dejó engañar por el aplauso fácil de las multitudes. Por el contrario, atendió sólo a sus necesidades creativas.
Sería impensable pretender hoy día que sus colegas más jóvenes lo imiten -también- en eso.
En fin... como le contesté a Liniers en un comentario, no soy tan tonto como para creer que mi encuesta tiene algún valor estadístico.
Ahora, saliendo de las cuatro paredes de este blog, sí puede deducirse de ella que tanto los votantes como quien suscribe estamos en absoluta minoría. Al igual que en otros tantos temas, muchísimo más importantes que la historieta, en lo que a mí respecta...

domingo, marzo 16, 2008

MAX AGUIRRE: un tipo que -como yo- no sabe andar en bicicleta!!!

Todos los que visitan este blog se habrán dado cuenta que mi sistema digestivo no tolera con facilidad a las nuevas camadas de historietistas. Apenas si me había empezado a desayunar livianamente con Liniers , cuando me llega un mail colectivo de Pablo Sapia, invitando a una exposición de Max Aguirre en el Recoleta, donde el primero -supongo- sigue siendo curador del espacio dedicado a la historieta. "Otro más de La Nación!" -me dije- "Corro riesgo de indigestarme...". Sin embargo, el dibujo que ilustraba la muestra me pareció bueno y fuí -munido de un Alka Seltzer, por las dudas- al blog que en el mismo se cita (ver).
Hasta el momento conocía una sola tira de Aguirre, y a raíz justamente del trabajo conjunto con Liniers (el de la jirafa). Pero si bien empecé probando muy de a poquito el menú de su blog, terminé dándome una panzada de tiras. No me cayeron nada mal. El humor de Aguirre es inteligente sin caer en cripticismos huecos ni pretenderse poético. Y, sobre todo, es muy parejo. Nunca baja de un determinado nivel, y algunas tiras son brillantes, como la del gato que reproduzco aquí.

Si bien otras me arrancaron carcajadas, elijo ésta porque aparte de gustarme mucho, juega con la autorreferencia de género. Me he referido hace poco a esta tendencia, donde suele dejarse de lado al lector común para autocomplacerse en guiños para pocos entendidos. Aguirre en cambio, utiliza muy genuinamente el recurso. Y con una buena dosis de ironía, claro...
(La muestra en el Recoleta va desde martes 18 de marzo, a las 19 hs., hasta el domingo 20 de abril)

BRECCIA - SASTURAIN EN "CRISIS"

Ya que andamos en el tema de trasladar literatura a historietas...
“Crisis fue el correlato desde la izquierda de lo que significó Sur desde el pensamiento liberal. Ambas publicaciones condensaron el espíritu de dos momentos fundamentales del país.”

Así encabeza una nota del suplemento Radar (Página 12 - ver completa), en que se reseña la historia de esta revista literaria, donde lo sociológico y lo político ocupaban también espacios importantes. Aparecida en el ’73, terminó en el ’76, cuando la censura de la dictadura hacía imposible ya su continuidad. Sin embargo, se intentó reflotarla con la vuelta de la democracia, pero ya no fue lo mismo.
De “El Maestro tan temido”, una nota de Juan Sasturain, publicada en Página 12 del 11-10-06, rescato estos párrafos: "Durante la primavera alfonsinista, la revista Crisis había vuelto a salir –reapareció por lo menos dos veces, se me entreveran los tiempos– y ahí estaban Zito Lema, el Gordo Soriano, Boccanera y Domínguez, el inefable Díaz Colodrero, el Oso Smoje en el diseño (después Carlos Sposari) y algunos más. Por entonces yo había publicado el primer tomo de Manual de perdedores, hacía la revista Fierro y escribía Perramus para Alberto Breccia. Tal vez por eso Zito Lema nos convocó con la idea de que hiciéramos historietas para Crisis, algo novedoso por entonces. Claro que no haríamos cualquier cosa sino algo vinculado con la literatura y el espíritu del mensuario: adaptaciones de grandes narradores latinoamericanos. Así, a partir del alevoso encargo, nos metimos primero, sin elección, con Antiperiplea de Guimaraes Rosa y con Las mellizas de Onetti –dos textos que en los setenta la revista ya había publicado y poseía los derechos– y luego, ya liberados y sin red, encaramos cuentos de García Márquez, Rulfo y Alejo Carpentier. Creo que fueron cinco en total, aunque hay un Borges también de esa época. Salió un lindo libro en 1993 que los reúne: Versiones. El laburo del Viejo Breccia es notable como siempre; el resultado general, un crimen de lesa literatura..."
Lo que sigue no viene demasiado a cuento de este post, pero no tiene desperdicio, así que si les interesa pueden leerlo íntegro
aquí.
Sobre el mismo tema, Sasturain relata en un reportaje: "Después con el Viejo hice adaptaciones para la revista Crisis, que más vale olvidarlas, porque fueron hechas con una restricción doble: por un lado ellos elegían los cuentos y segundo, el espacio era exiguo. Ahí he cometido crímenes de lesa literatura. Asesiné a Onetti, a García Márquez, a Borges a Rulfo y al que lo maté fue a Carpentier: hice Semejante a la Noche en ocho páginas. Lo asesiné (risas). Esto habrá sido...a mediados de los '80, paralelo a la Fierro. Todos estos laburos son anteriores al '88, porque en el '88 yo me fui."
ACCORSI, Andrés y GRILLO TRUBBA, Diego (1995): “Reportajes. Juan Sasturain”, en Comiqueando, # 13, Comiqueando Press, Buenos Aires (XII-1994)
La recopilación que menciona Sasturain fue realizada por Doedytores, y nunca me topé con ningún volumen. Supongo que fue una tirada reducida y que a esta altura debe estar agotadísima. Poseo en cambio, los originales publicados en Crisis. O más bien debo decir que encontré al menos, entre mis pilas de revistas, tres de ellos: “Antiperiplea”, de Guimaraes Rosa, “Los páramos”, de Rulfo y “Semejante a la noche”, de Carpentier.
La descarnada autocrítica de Sasturain (que pertenece a una generación de gente honesta intelectualmente) me releva de cualquier comentario sobre las adaptaciones. Y coincido con él con respecto a Breccia. El viejo estaba en su mejor momento.

viernes, marzo 14, 2008

EL "CHISTONTO" EXTRA: TORINOSHOW

El formato del "Chistonto" no da para que se puedan apreciar los cientos de detalles de esta maravillosa serie de Torino, por eso uso otro espacio para subir una muestra. No es fácil componer digitalmente la doble página de la revista, así que pa' muestra bastará el botón que les dejo.

martes, marzo 11, 2008

BALZAC EN HISTORIETAS

Muchos historietistas de otras latitudes visitan este blog. Uno de ellos en particular, Kevin Henry, estaba a punto de meterse con Flaubert, pero se asustó al leer mi opinión que la novela es un género de muy difícil adaptación a la historieta (ver). Por eso bajó sus pretensiones y acaba de publicar en Francia "Nouvelles de Honoré de Balzac en bandes dessinées".
Si bien la información editorial se reduce a la portada y a la página que muestro, sin mencionar que textos integran el volumen, por lo que se ve en las viñetas podemos deducir que "L’Élixir de longue vie" -El elixir de la larga vida- es uno de ellos (...que erudición, Dao!!!).

Hablando en serio, aclaro que los franceses aplican el término "nouvelle" a una transición entre la novela y el cuento. Algo así como una novela corta o un cuento largo. Pero los límites son un tanto difusos y/o arbitrarios. Aquí, en Argentina, nadie dudaría en encuadrar "El elixir de la larga vida" dentro del cuento.

domingo, marzo 09, 2008

DESCUBRIMIENTOS


Mel Prats, dibujante gaditano, se atreve a hacer una tira cómica con el género de ciencia ficción, y le sale muy bien. Si quieren VER más de "El Desorden Estelar"... Vale la pena.

sábado, marzo 08, 2008

AVISO, POR LAS DUDAS: CALOI LO HIZO...

LO QUE LE “FALTA” A LA HISTORIETA

Los personajes del cómic sólo existen para vivir intensamente. Tal es en efecto su destino puesto que no aparecen más que en función del corte selectivo de un cartoonist muy decidido a poner en escena los únicos momentos que cuentan. Las relaciones interpersonales reducidas a lo esencial, a veces incluso paroxísticas, tejen entonces un microespacio muy propio de los cómics.”
Esta cita pertenece a "El espacio interpersonal en los cómics", ensayo de Pierre Fresnault·Deruelle, publicado en la década del ’70, cuando el análisis semiológico de los géneros populares o “menores” se encontraba en pleno auge.
El contexto cronológico de la cita es importante para entender que refiere a la producción -y difusión- de la época. Aún habiendo aclarado esto, y para que no me fatiguen citándome todos los ejemplos en los que el aserto no se cumple, me adelantaré y haré restrictiva su interpretación a la HPD
(ver), y más específicamente aún, a lo que suele llamarse “historietas de aventuras”.
Seguiré circunscribiendo: cuando yo hablo de historietas de aventuras, me refiero a una narración clásica, en el sentido de un argumento que, además de contener un conflicto, lo plantee desde presentación, nudo y desenlace.
En el teatro, esto fue sostenido desde una teoría dramática que el siglo XX se encargó de refutar con dramaturgos como Brecht o Beckett. Pero dado que la historieta no ha parido aún creadores de ese calibre, prefiero quedarme con el modelo clásico. Al menos, para esta nota.
Hechas ya las salvedades necesarias -más largas que el asunto que me ocupa, pero en este blog resulta imprescindible hacerlas- me aboco al párrafo en sí.
Aquí se discutió si a la historieta le falta o no lo falta algo (ver)
. Creo que el ejemplo de los fotogramas faltantes irrita porque pareciera con eso que se ubicase al género por debajo del cine. Opino que de las restricciones nacen muchas veces, no sólo obras maestras (ver al respecto “Cinco Obstrucciones”, traída a colación justamente en los comentarios del mismo post), sino también nuevas posibilidades de lenguaje. El ojo del director, la cámara, puede demorarse en una panorámica hasta llegar a su objetivo. En la historieta no se pueden destinar diez cuadros para ello. Lo descriptivo tiene que estar integrado a la acción, ser parte de ella. Pero ese “no se puede”, ese "falta" (comparando con el cine o la novela), es una provocación a la creatividad. Se lo puede reemplazar con la intensidad de la que habla Fresnault·Deruelle. Es decir, lo que se pierde en tiempos y consecuentes climas, se gana en concentración dramática (y disculpas por volver a utilizar términos teatrales, pero se me ocurren muy oportunos). La carencia se convierte en virtud, en especificidad del lenguaje.
Traigo como ejemplo “El corazón delator”, adaptado por Breccia.
Tiene como base un cuento, que si bien -a diferencia de la novela- comparte con la historieta la necesidad de concentrar la acción, sigue siendo literatura. Sin embargo, la secuencia de imágenes que allí establece Breccia no es pobre sustituto de lo que podría hacer el cine con el mismo material, tampoco literatura ilustrada, sino por el contrario, lenguaje específico de la historieta. Y obra maestra, al mismo tiempo (si quieren “arte”, pero de acá pa’bajo, nada, eh...).
Lo mismo podríamos observar con la carencia de la acción hablada desde el cuerpo en la historieta, tema del que algo me ocupé también en los comentarios del post citado. En este caso, dentro de lo que yo he podido observar, el desafío todavía persiste sin que se le atrevan. La solución que se da generalmente, para no hacer farragosos los globos, es la reducción de textos y el reemplazo por imagen. Pero, ya lo dije, hay textos que resultan imprescindibles, porque son esencia misma de la acción. Una de las razones -a más de la principal: los dibujos- por la que espero con ansiedad el Shakespeare que ha anunciado aquí el maestro Grillo
(ver), es ver como “suenan” los textos completos del bardo dentro de sus viñetas.

miércoles, marzo 05, 2008

CONTRASTES

Al día de la fecha, la "marchita" última página de Clarín, todavía produce joyitas como ésta:
En cambio -también hoy-, la "lozana" sección de chistes de La Nación, aburre de esta manera:

CANJEO: 10 JOVENES PROMESAS X 1 SOLO VETERANO

Con 50 años a cuestas, he presenciado, en vivo y en directo, varios acontecimientos históricos. Uno de ellos, en el terreno de la historieta, ocurrió un día del año 1973. El diario Clarín había modificado radicalmente su última página, la de los “chistes”. Si bien subsistieron durante un tiempo allí los anacrónicos "Mutt y Jeff " y "De la crónica diaria", de Dobal, ahora convivían con "El Loco Chávez", "El Mago Fafa" y "Clemente". Y en el puro humor debutaban Ian, Crist y Fontanarrosa.
Como renovación fue trascendental. En el terreno de las costumbres, paradójicamente, tuvo una consecuencia de tinte conservadora. Hizo volver a los lectores a un tiempo anterior en que se comenzaba a leer el diario por las tiras de Quinterno o Mazzone. O sea que se le devolvió a la historieta un lugar que había perdido.
Han pasado treinta y cinco años desde entonces. Dicho lapso es más o menos la edad de esos imberbes que gritan hoy, irrespetuosamente, "la última página del Clarín es una colección de chistes verbales con dibujitos abajo" (ver).
Yo me podría pasar meses subiendo en el “Chistonto del día”, cuadritos que desmientan a Federico. Pero él y yo sabríamos que eso no pasaría de chicana. Son más numerosos los ejemplos que le dan la razón.
La última página del Clarín ha perdido frescura, es cierto. Así y todo, sigue deparando sorpresas como "La Nelly", que es muy buena, y se lo discuto a cualquiera que esté dispuesto a debatir con argumentos serios.
No quita esto admitir la razón que, en parte, le asiste a Federico. Pero qué quieren? Caloi -por ejemplo- ya se experimentó todo con "Clemente". Y aún así, lo sigue intentando.

Sería bueno que se revisaran las series de la síntesis, las aceitunas, las hormiguitis, el payador, la prehistoria, el súperyo, la trampa del orsái, el piojo, el Clem’s Clú, el duelo de hinchadas... uff, tantísimas!. Si se tomaran ese trabajo, muchos lectores de chistes de otros diarios, descubrirían con asombro cuanto le deben a Caloi los que vinieron después.
En estos días, los fanáticos de Liniers le festejan hasta la obsecuencia un “crossover” (¡...!) con la tira de arriba (
ver).
He dicho que el Virrey explica demasiado. Vengo visitando su blog en busca de las maravillas que me prometen mis refutadores y que aún no encuentro. He notado -y le contesto con esto a Tony- que en sus últimas tiras, al menos, brinda una interpretación unívoca de ellas, la propia. Así pasó con Los Soprano, con el pantalón nevado, y ahora con la jirafa. Le objeté eso acá y en su propio blog, pero no se ha dignado a contestarme, lo cual no tiene por qué hacer, es cierto.
Si insisto en que se trata de un error de su parte, es porque su tira con la cabeza trunca de la jirafa, en el caso, abre un universo de asociaciones mucho más interesante que cuando se complementa con la de arriba. Es posible que, como aventuro en mi reflexión metafísica, la clientela del Virrey no esté muy acostumbrada a asociar libremente.
Será en vano argumentar, entonces, que la originalidad de su ídolo no lo es tanta, dado que Caloi, junto a sus compañeros de Clarín, se cansaron de hacer travesuras de este tipo. Al punto que -lamento no haber guardado los ejemplares- toda la última página llegó a estar interrelacionada (“hazaña” que ahora le reclaman al semi-monarca sus súbditos, para culminar su coronación).
Federico dirá: “Y...? Todo tiene un antecedente”.
Yo contesto: No veo que las nuevas generaciones de humoristas le otorguen a Caloi, por ejemplo, el reconocimiento que merece en ése y otros sentidos. Sí, curiosamente, lo hacen con Quino, que no juega en la misma categoría. Entonces deduzco que la omisión, puede tener que ver con que Caloi todavía siga dando clases desde la contratapa del Clarín. Quizá, el día que se retire y deje de ser competencia desigual, sus colegas le hagan justicia.

Lo del título, muchachos...

martes, marzo 04, 2008

ULTIMO MOMENTO: LINIERS, EN CLARIN!!!

(Publicado en pág. 3,
de la edición del día de hoy)

EL COSTADO DERECHO DE DAO ES TAN INTERESANTE COMO EL IZQUIERDO

Coram populo
He inaugurado la sección "Reflexiones metafísicas de Dao". En ella me dedicaré a confesar en público los grandes interrogantes que me asaltan sobre el mundillo de la historieta (si pinta otro tema, también). La cambiaré cada tanto. La frecuencia no la puedo anticipar, porque, como se darán cuenta, las ideas no me sobran... El diseño del blog no permite que se dejen comentarios allí, pero los interesados en vertir las acostumbradas puteadas, pueden hacerlo en el post del momento.

DAO SE DA DIQUE CON SUS RELACIONES!!!

Cuando hablo bien de alguien, y tengo contacto con esa persona, generalmente le aviso. Me parece que, más allá de la humildad del medio donde se publique la nota, a todos nos agrada que se nos elogie. Claro que se podrá objetar que si un tipo tan poco prestigiado en el mundillo de la historieta, como quien suscribe, dedica un halago a alguien, puede terminar jugándole en contra, en realidad. No lo ha creído así Pablo Sapia. No bien terminé de subir mi post sobre Tintin (ver), le mandé un mail avisándole, y comentándole el anterior de Fierro, donde también lo mencionaba (ver). Tardó en contestarme, pero la demora valió la pena, ya que no sólo me lo agradece, sino que además me dedica un chiste dibujado, haciendo referencia a lo de Tintin. Su mail de respuesta lo recibí hace un rato. Me apuro a subir el dibujo por tres motivos: a) porque es bueno; b) pa’ refregarles a mis detractores la gente con que me codeo (...uno tiene también su cuota de cholulismo, que joder!); c) por las dudas Pablo se arrepienta y me pida que se lo devuelva si llega a leer lo que digo de su discípulo (ver)....

lunes, marzo 03, 2008

NADA NUEVO BAJO EL SOL

Ayer, a nivel nacional, apareció el primer número del diario de Lanata y hoy, en La Plata, debutó “Diagonales”. No parece coincidencia. Por algunos datos que llegué a ver (no me preocupé en averiguar demasiado) ambos emprendimientos editoriales están vinculados. Ayer, pasado mediodía, no quedaba una sola “Crítica” en los kioscos platenses, por lo que recién hoy, previo a trajinar los pasillos de Tribunales, les di una ojeada a uno y otro. Como dice mi amigo, el Oso Wainer, al diario de Lanata uno ya lo leyó antes de salir a la calle. El otro... no sé. Al menos, parece mejor que “El Día” u “Hoy” pa’ enterarse de la actualidad local. Pero como a uno le gustan las historietas, las tiras, los chistes, busqué inmediatamente a los humoristas contratados. Una decepción. Los dos figuran en la lista de insufribles de mi encuesta: Rep -otra vez sopa- en “Diagonales” y... tatantatán!!! El Niño Rodríguez en “Crítica!!! Ayyy... (suspiro)... esta gente “progre”, “bienpensante”, “políticamente correcta”...
Si bien en “La Nación” están Nik y Liniers, uno tiene ahí a Tute pa’ compensar. Y el 90 y pico por ciento de lo que se publica en la última página de “Clarín” es muy bueno. A más de don Hermenegildo, que es extraordinario. O sea que, cuando se me de por comprar diarios, tendré que quedarme, mal que me pese, con el de la viudita. Y no solo por el humorismo, claro, sino también por la diversión en general. Es mucho más divertido (y estimulante intelectualmente) pelearse con el “Clarín” que coincidir -en algunas cosas, nomás- con Lanata.

domingo, marzo 02, 2008

JOYITAS PERDIDAS DE LA HISTORIETA



"STRIP BLUES", de Berardi y Milazzo, publicada en la revista española
"CIMOC", Nº 50
(s/d -mediados de los 80's)

GIRRI Y SABAT "MIRANDO" A BOSCH Y A BREUGHEL

A mediados de los ’70, Sudamericana publicó un extraño libro que, por suerte, aún conservo. Se trata de “Galería Personal”, poemas de Girri inspirados en grandes pintores, e ilustrados por Sábat. Me lo trajo a la memoria algunos comentarios dejados aquí últimamente. Para los autores de esos comentarios (y los que quieran apreciarlo), van dos...
EPISTOLA A HIERONYMUS BOSCHQué bien supiste cuanto nosotros, hijos de Ira,
no comprendimos,
el principio del mal
deformador de nuestra materia,
mal inmaterial que examinaste
como quien apila cuerpos
y con frías incisiones
extrae de sus cabezas la locura,
y de sus organismos

la confusión de los tres reinos:
árboles con rostros,
piedras que también son plantas,
metales animados, venenosos,
el insecto cabalgando al pájaro,
el pájaro afilando su cuchillo.
Pues de eso hablaste y gritaste.
y bajo formas de visión
establecías que juntos propiamente
componemos un solo cuerpo,
privados del gran beneficio,
sustraídos al amor de la semilla
que cayó en el suelo y murió

para no perderse, perdemos.
Mas siempre el hombre,
yo, cualquiera, tú mismo,
el hombre y su desnudez
correteando atontado

por jardines de delicias
y planicies infernales
y detrás y arriba

del carro de heno del mundo
en el que cada cual arrebata lo que puede;
su desnudez, no el sexo,
añorando la totalidad de la desnudez,
la primitiva unidad hermafrodita,
el completo ser adán-eva.

Vagabundo de lo extraño,
mano que aspiró a ser conciencia,
que la oración de tu oficio
haya subido derecha
como un perfume.


EJERCICIOS CON BREUGHEL

I
Contrapunto
entre lo que muestran las figuras
y una pasión moral
a la que jamás se le ocurriría
condenar un acto por sí,
sea el del mendigo tras su limosna,
el del soldado
arrastrando a Simón Cireneo,
la multitud que escucha al Bautista
y se pregunta por qué
ella es quien escucha
y el Bautista es el que habla;
sea el ciego guiado por ciegos,
sea el triunfo de la muerte
en el famélico perro que la canta
junto a la sequedad de las bocas,
las temblorosas manos, la densa
e intensa música del postrer segundo
con los que sin hablar
palpan en el que agoniza
su personal, idéntica sentencia.
De hecho,
la visionaria caridad
de enseñarnos con desastres
a comprender lo que somos,
a librarnos
de parecer lo que no somos.

II

Ninguna separación
de inocentes y culpables,
nadie
se atribuye aquí el buen o mal ejemplo,
nadie
concibe actuar separado
de su estigma, el invariable
y exterior crimen que es el mendigo,
por ser mendigo,
el del ciego, por ser ciego,
crimen de la nieve,
por cubrir carros y pastos,
del soldado,
por cargar con las armas,
crimen
y común descaro
de chivos emisarios
de la muerte.

III

En nada la vida
modificó el sino de estas gentes,
ir y venir
del que ve caer a Icaro
y sigue arando,
de los sometidos a consignas,
soldados
hasta su postrer minuto,
de los que se dejan conducir,
ciegos, maniatados
y juguetes de otros ciegos.
Impasibles,
aguardando su fin
como la desaparición de un justo
(en los justos
la muerte es simulacro,
derrota física),
como ocasión, privilegio
de arañar en lo incógnito
para luego volver, renacer
verdaderamente a la vida,
rectificada, corregida
la fe en lo externo,
aplastada
la imperiosa duda de Nicodemo:
ya que morir
es desplazarse hacia el gran vacío,
¿cómo puede uno morir
y retornar al útero?, ¿morir
y renacer?, ¿cómo puede esto hacerse?