Y POR EL MISMO PRECIO...

lunes, abril 30, 2012

A QUINTERNO LO QUE ES DE QUINTERNO, A LOVATO LO QUE ES DE LOVATO (2)


A raíz de algunos comentarios, caigo en la cuenta que para las generaciones que llegaron a Quinterno a través de Selección de las Mejores -verdadera ensalada de épocas y estilos-, y que intentan tirar de la cuerda hacia atrás, resulta mucho más difícil que para la mía ir armando el mapa de la editorial. En vista de ello, me extiendo respecto al post anterior, con apuntes del contexto de época en el que Lovato recae en EDQ.
De muy pibe, cuando empezaba a interesarme por Patoruzú, un tío mío que había nacido en 1899, me contaba una escena que había presenciado en el tranvía.
Dos hombres, que se desconocían  entre sí, iban sentados en el mismo asiento. Uno de ellos leía el diario y el otro lo seguía de ojito. Cuando el primero va a dar vuelta una página, el otro intenta detenerlo. Se produce entonces el siguiente diálogo:
LECTOR DE OJITO: -Diga, diga...
DUEÑO DEL DIARIO: -Qué hay?
-A ver, a ver...
-A ver, qué?
-Cómo salió el Patoruzú?
-Ma vate la piantacule, vó e Patoruzú!
La última frase, que mi tío me transmitió tal como la habrá oído, y que yo transcribo tal como la recuerdo, posiblemente tenga su origen en algún dialecto italiano, y a esta altura -deformaciones mediante- resulta imposible de traducir. Pero no cabe duda que expresa mínimamente el fastidio del dueño del diario frente al lector de ojito, fanático de la tira diaria de Quinterno.
La anécdota viene a cuento de lo que afirmaba en el post anterior, respecto a que el público de Patoruzú, tanto en el diario como en la revista semanal, era mayoritariamente adulto. Y no sólo en los primeros tiempos. Esas tempranas lecturas mías de las aventuras del indio, tenían como fuente las Andanzas, que unos primos adultos de Capital compraban y me prestaban cuando iba de visita, y la revista semanal que puntualmente traía otro tío mío a la casa familiar de Zárate.
Sin embargo, no bien arranca la década del ’40, el afán empresarial de Quinterno lo lleva a probar suerte en el dibujo animado, intentando convertirse en el Disney criollo. Esto implicaba, claro, captar a otro tipo de público, el infantil. Para eso Quinterno contrata un calificado equipo de dibujantes, entre los que se destaca Tulio Lovato, que en poco tiempo se convierte en su mano derecha. No sólo lo pone a cargo de la dirección de la película, sino que le confía también la realización de las tiras de Patoruzú en El Mundo, y de las páginas del personaje en la revista semanal. Lo curioso es que la gráfica de la historieta cambia radicalmente. Del estilo quinterniano, más “caricaturesco” que “cómico”, e incluso con algunos rasgos “serios”, pasa a un trazo evidentemente emparentado con el de “Upa en apuros”. No es pensable que Quinterno, obsesivo como era con el indio, hasta el punto de escribir cuadernos enteros explicitando sus características, haya dejado librado al criterio de Lovato la forma de plantarlo. Se infiere claramente que buscó asociar película con historieta, en función de captar al público infantil para ambas (téngase en cuenta que Lovato comienza a ocuparse de las tiras bastante antes del estreno de “Upa en apuros”, preparando así  el terreno). Y cuando, urgido por la aparición de Rico Tipo (ver), Quinterno se decide a lanzar la revista Patoruzito, deposita en este personaje la pretensión de llegada al público infantil, y retoma las características gráficas de Patoruzú, dejándolo en manos de otros dibujantes, y encargando a Lovato la versión de su niñez.
Como la etapa Lovato en Patoruzú resulta de difícil acceso, abandono por un momento mi renuencia a escannear y ofrezco algunos ejemplos de episodios no reeditados en Andanzas, que guardo fotocopiados desde hace décadas. Además,  de este mismo blog se puede descargar completa “Upa y la bruja”, y “La transformación de Upa” se halla disponible en la web. La tira de dicho episodio -que no tenía y que subo aquí-  fue digitalizada por Hernán Schneider.
 
01.Lovato.Desafío.Gaucho.6.41
02.Lovato.Burro.x.crack.10.41
03.Lovato.Gastón.pirata.5.42
04.Lovato.Secuestro.en.el.aserradero.6.42
05.Lovato.Secuestro.Bebés.11.42
06.Lovato.Mosca.Tsé.Tsé.1.43
07.Lovato.Upa-y-la-bruja.4.43
08.Lovato.Cantor.bañadera.8.43
09.Lovato.Payada.diabólica.10.43
10.Lovato.Transformación.Upa.1.44
11.Quinterno.(y Lovato).Tira.El.Mundo.12.40
Tres apuntes sobre estas imágenes: 1) Obsérvese como, en la medida que se acerca el estreno de la película (noviembre de 1942) el estilo se va simplificando, para volver después, aún conservando la línea "infantil", a estar más trabajado; 2) El salto y la expresión de Isidoro, en el tercer cuadro de la tira 6, perteneciente a  “La mosca Tsé-Tsé”, remite indubitablemente al Pato Donald; 3) La tira del diario El Mundo, en diciembre de 1940, ya se anunciaba “Para grandes y chicos”.

domingo, abril 29, 2012

A QUINTERNO LO QUE ES DE QUINTERNO, A LOVATO LO QUE ES DE LOVATO


A fin de esclarecer equívocos que se producen permanentemente sobre la autoría del dibujo en las primeras aventuras de Patoruzú, me propongo clasificar aquello que según mi criterio corresponde a Quinterno o a Lovato, para finalmente determinar el punto en que la serie queda definitivamente en manos de otros colaboradores.
Esta cronología está emparentada con dos fechas claves: 1941, año en que Quinterno ya se encuentra plenamente abocado a la realización de “Upa en Apuros”, al tiempo que intenta la introducción de su personaje en el mercado estadounidense, y 1944, cuando empieza a pergeñar su nuevo emprendimiento editorial, la revista Patoruzito, que aparecerá al año siguiente, y en la que Lovato tendrá un rol protagónico. Es así como, ya desde fines de 1940, Quinterno introduce a Lovato como colaborador en las andanzas del indio, dejándolas exclusivamente a su cargo a mediados del ’41. En tanto que Lovato las dibuja hasta principios del ’44, con una última intervención en mayo de ese año.
Obviamente, las zonas de transición no resultan fáciles de determinar, debido a la mezcla de trazos que se registran, y no tengo para guiarme otra brújula que mi ojo historietístico - puede fallar, como decía Tu Sam-.
Por otra parte, a raíz de un contacto casual, corroboré mi vieja presunción acerca que Sagrera había dibujado efectivamente a Patoruzú. Y fue el maestro Osvaldo Laino, quien me precisó la fecha de su ingreso en EDQ: 1944. Aparte de la coincidencia cronólogica, y si bien Laino me dice que los comienzos de Sagrera habían sido “calcando y copiando y después pasando a tinta como lo hicieron muchos más”, tengo para mí que algo de su estilo empieza a aparecer en los episodios de esa época, sucediendo a Lovato.
Dejando esto sentado, va entonces mi clasificación:

QUINTERNO
1935 a 1940 (en orden cronológico)
1- “El gitano Juaniyo”
2- “El loco del caserón”
3- “El águila de oro”
4- “Indeseables del turf”
5- “Urraca regenerado”
6- “Al campo del honor”
7- “Se casa el indio”
8- “Joyas y piratas”
9- “Upa y el misterio de la gruta”
10- “Flor de socios”
11- “Garfio el pirata”
12- “Discípulo del Diablo”
13- “Upa hidrófobo”
14- “El rescate del ídolo”
15- “El misterio del ojo de vidrio”
16- “Las armas del Tata”
17-  “Upa en las garras del alcohol”
18- “Jonás y la ballena”
19- “El gol increíble”
20- “El hombre de las mil caras”
21- “El gran duque de la mancha”
22- “Los espías” (1)
23- “El drama de Pampero”
24- “Cementerio de elefantes”
25- “El hombre sin piernas”
26- “El irascible Coronel”
27- “El Búho” (2)
28- “Chacho el terrible”
29- “El negrero”
30- “Isabelita la ecuyére”
31- “Peligro Amarillo” (3)
32- “Gitano siniestro”

Hasta aquí entonces, treinta y dos episodios que atribuyo sin vacilar a la autoría integral de Quinterno. Descontando, claro, las historias de corta extensión que aparecieron en los Libros de Oro, como “Un regalo de la Patagonia” o “Cuatreros”.
Las tres aventuras que siguen, si bien conservan trazos de Quinterno, parecen tener intervenciones de Lovato en personajes secundarios, y daría la impresión que se prepara el camino para que éste se haga cargo totalmente de la serie. Entre otros elementos,  comienza a perfilarse la transición del importante cambio gráfico en Upa.

QUINTERNO (en posible colaboración con LOVATO)
1940-1941 (en orden cronológico)
33- “Iván el más terrible”
34- “El cuatrero Mata Brava"
35- “Dos vivos tras un millón”
36- “El desnucador de Siberia”

LOVATO
1941 a 1944 (en orden cronológico)
37- “Desafío Gaucho” (4)
38- “El nuevo padrino”
39- “Burro por crack” (5)
40- “El pícaro gavilán”
41- “Gastón pirata”
42- “Secuestro en el aserradero”
43- “Secuestro de bebés”
44- “Muñecos feroces”
45- “El tesoro de los antepasados o La mosca requete Tsé-Tsé”
46- “Oro bajo la cárcel”
47- “Una estampilla valiosa”
48- “Upa y la bruja”
49- “Botánico diabólico”
50- “El cantor de la bañadera”
51- “Payada diabólica”
52- “Salteador de trenes”
53- “La transformación de Upa”
54- “El partido del siglo”
57- “Ruge el volcán”

No es su paso por Patoruzú, con estos diecinueve títulos, lo que honra a Lovato como el gran dibujante que sin duda era. Algunos de ellos, como “Gastón pirata”, asombran por la elementalidad del trazo. Hay que decir, claro, en favor del pobre don Tulio, que estaba sobrecargado de trabajo. Aparte de ser director general de “Upa en apuros” (estrenada en el ’42), tuvo que hacerse cargo no sólo de las páginas del indio en Patoruzú, sino también de la tira diaria de El Mundo. E incluso hay que considerar que muy posiblemente Quinterno, en la necesidad de ampliar el espectro infanto-juvenil de sus lectores, y en el afán que siempre lo caracterizó de unificar criterios respecto a sus creaciones, haya querido llevar a la historieta el estilo de dibujo animado planteado en la película. Un error, a mi entender, que fue corregido a poco andar, cuando dichos propósitos fueron canalizados a través de la revista Patoruzito. Patoruzú, desde sus inicios, tuvo un público mayoritariamente adulto.
En los dos episodios intermedios, el 55 (“Malas compañías”, febrero de 1944) y el 57 (“Un músico pendenciero”, mayo del mismo año -republicado en Andanzas Nº 32, aunque sin título) se verifica, por primera vez en Patoruzú un trazo ajeno a Quinterno y Lovato, retomando un perfil más "serio" en el dibujo. Y es donde cuelo mi hipótesis de la aparición de Angel Sagrera. No descarto, sin embargo, que ya en alguno anterior, como “El partido del siglo”, Lovato hubiera contado con su colaboración. 
Dejo finalmente, algunas imágenes de las aventuras de la etapa siguiente, para que puedan comparar con el estilo de Sagrera, del que encontrarán varios ejemplos en este mismo blog, con un simple clic en la etiqueta con su nombre.
 
(1) Episodio diferenciado de “El hombre de las mil caras”, aunque en la Andanzas Nº 4 aparezca unificado con dicho título; la razón es que se continuaban en la revista semanal, perteneciendo el intermedio -“El gran duque de la mancha”- al diario El Mundo”.
(2) Cabe acotar que en la lista de La Bañadera  -que utilizo como guía, a pesar de algunos errores- este episodio, originario de El Mundo, aparece como reeditado en la Andanzas Nº 42, cuando en realidad el publicado allí es muy posterior y proviene de la revista semanal.
(3) Aquí sí, lo reeditado en el Nº 54 de Andanzas, se corresponde a lo aparecido en El Mundo, y no a la versión de la semanal. Evidentemente, Quinterno decidió cerrar la etapa de reediciones con obra propia.
(4) Nuevo error de La Bañadera, ya que la versión publicada en el nro. 70 de Andanzas no es la de Lovato.
(5) Idem anterior, en relación al Nº 195 de Andanzas, que resulta una versión hecha para esta revista, muy distante de la original.

sábado, abril 28, 2012

DE CUANDO LOS SUPERHEROES NO HABIAN ENTRADO EN LA "REALIDAD"

Lo dije en el face, lo repito acá: Que no me jodan... el Batman de los '60 era glorioso
(El escanneo pertenece a Charlysoft)

jueves, abril 26, 2012

El misterio de "The adventures of Patoruzú"

Resumen de la historia conocida: Quinterno, interesado en introducir a Patoruzú en el mercado estadounidense, logra en 1941 su publicación en forma de tira, en el diario PM, debutando con "El Duque de la Mancha". Posteriormente, en 1946, según varias fuentes, se editan dos números de la revista "The adventures of Patoruzú", de los cuales se conoce la portada del primero (con Patoruzú manipulando a Upa e Isidoro como títeres), no existiendo en la web imagen alguna del segundo. Lo curioso es que , en el interior de ese primer número no hay el menor rastro del indio. Hace un tiempo, se subieron imágenes -en un blog argentino de cuyo nombre no quiero acordarme- de una aventura en inglés, editada por la revista All Top Comic Nº 6, de 1957. El episodio -pasado a formato tabloide y coloreado-corresponde a "Ruge el volcán", publicado originalmente en la revista semanal, en 1944, y reeditada como segunda aventura en el Nº 31 de Andanzas. Dibujada integramente por Lovato, ofrece la curiosidad de la reaparición de "Mata Brava", personaje que cuatro años antes, también con autoría de Lovato, había sido villano estrella desde las páginas de El Mundo.
Lo nuevo: De casualidad, navegando por el Museo Digital del Comic, me encuentro esta misma edición yanki, pero en una calidad aceptable como para leer en pantalla, lo que no sucedía con las imágenes subidas en el blog  de cuyo nombre no quiero acordarme. Me despertó curiosidad que la tapa de la All Top Comic de 1957, reprodujese en realidad la del Nº 3 de la misma revista, publicada  en 1946, de modo que fui al original y comprobé que su contenido no guarda relación alguna con la reedición. O sea, que parece ser un reentapado al voleo de material de sindicato. El enigma a resolver es si lo aparecido en 1957 proviene directamente del ignoto segundo número de "The adventures of Patoruzú", adaptación a su vez de las tiras del diario, o de éstas últimas. Lo cierto es que los yankis sacaron todo el provecho que pudieron a los derechos. Zerumba!

viernes, abril 20, 2012

LAS AVENTURAS DE SARKOZIK

"Salvá nuestros trabajos"
"Primero salven el mío"

jueves, abril 19, 2012

LAS ANTOLOGICAS TAPAS DE CANAL TV

Entre las tantas cosas que ambiciono tener en mi colección de revistas, figuran las Canal TV con tapas de Ianiro. Pero como guita para todo no hay, tendría que toparme con una ganga. No es el caso de las que se ofrecen actualmente en Feria Franca. Aprovecho igual, para robarle las imágenes al mercader, porque sabido es que el que roba a otro ladrón...
Aquellos que recuerden a los modelos en que se inspiró Ianiro para estas maravillosas caricaturas, las disfrutarán el doble.

martes, abril 03, 2012

UN LINO PALACIO, A LO MOLINA CAMPOS

Margot, uno de los pocos bares antiguos de Bs. As. que conservan su traza original, exhibe este curioso trabajo de Lino Palacio, extraído posiblemente de un almanaque.