Y POR EL MISMO PRECIO...

viernes, septiembre 19, 2008

CHARLA DE SUSANA MUZIO (Segunda Parte)

Un dato difícil de digerir, al menos para mí, de la interesantísima charla de Susana Muzio en la "Jornada Día de la Historieta", fue el de la personalidad de los hijos de Quinterno. Muzio los pinta como totalmente opacados por la poderosa sombra del padre (aunque tan pacatos como él) e incapaces de la menor iniciativa. Esto explicaría la ineptitud con la que se ha manejado la Editorial Universo desde la muerte de Quinterno, pero no el fin creativo de la misma, que se había producida décadas antes. Porque la disertante, en forma categórica, afirma que el Viejo la siguió manejando con mano férrea hasta el día mismo de su muerte, desde su propia casa cuando ya no pudo trasladarse. Entre los argumentos que frecuentemente se esgrimen, incluso aquí, para explicar el ingreso en el largo letargo editorial, figura el cansancio de Quinterno. Pero algunos de sus colaboradores han dejado testimonio de la injerencia de los recién arribados hijos, por los ’70 (VER). Incluso, los cambios que introdujeron motivó el alejamiento de históricos como Repetto. Podrían vincularse ambos argumentos, y pensar que el Viejo, cansado de los desatinos de sus hijos, a los que había creído por un momento capaces de continuar su tarea, reasumió las riendas de la editorial y decidió poner el piloto automático, dado que él no tenía ganas de seguir, aunque tampoco deseaba el cierre definitivo, al que podría haber llevado las cagadas de sus sucesores. Pero nuevamente surge un obstáculo: gran parte del centenar y pico de títulos que se vienen repitiendo cíclica e invariablemente desde hace décadas corresponde justamente a la etapa en que se introdujeran los desatinados cambios. Si Quinterno siguió manejando Universo, cabe pensar que fue él, personalmente, quien seleccionó ese repertorio decadente para reeditarlo. También esto podría explicarse. Hace poco hablaba de que en el creador de Patoruzú primaba el interés comercial por sobre el creativo (VER). Desde allí sería lógico suponer que el criterio de reedición estuviera regido antes que por la calidad, por la especulación: historias más actuales, con una trama más sencilla de adaptar de ser necesario, menor cantidad de páginas que las antiguas, etc. En fin... son hipótesis. No vale la pena ir a indagar a Universo sobre estos temas. En el mejor de los casos, habría que soportar un largo cuento de hadas de Cossini ("el empleado ejemplar") , del que, por supuesto, no se podría sacar nada en limpio.
Partiendo de elementos anecdóticos, la charla de Muzio se adentró luego en aspectos conceptuales que fueron tanto o más interesantes que los primeros. Así, refirió que la obsesión de Quinterno por dejar plasmada la caracterología del indio en pilas de cuadernos (de ellos, sin duda, han salido las famosas instrucciones a sus colaboradores), estaba orientada por una preocupación fundamental: la de construir un personaje de profunda raigambre popular. No hay duda que lo logró, más allá que los elementos simbólicos (contradictorios, a menudo) que confluyen en Patoruzú como historieta integral, no sólo como personaje, puedan reprocharse desde distintos planos de análisis. Así se lo ha objetado desde lo histórico, lo psicológico o lo ideológico, muchas veces con fundamentos profundos y válidos, otras, superficialmente. Lo importante es que todos esos planos juntos confluyen en un Frankestein que nos expresa como sociedad. O mejor dicho: que ha podido resignificarse constantemente desde su creación, hace ochenta años, hasta la actualidad. Algunos han refutado la lozanía que le adjudico diciendo que en treinta años no se ha elaborado una sola nueva historieta, y desde ahí decretan la muerte del indio. Pero la creación de Quinterno sigue vigente en los kioscos, por más que los actuales responsables de la Editorial la manejen desde el sarcófago del Tata. Las nuevas generaciones que compran sus revistas no se interesan por saber si son originales o reediciones. En todo caso, se enteran después. Para los que acceden por primera vez a las Andanzas, las Correrías y las Locuras, es como si fueran nuevas, como si las escribieran y dibujaran hoy.
Ando atrás del dato de las tiradas de las revistas de Universo y de la Fierro. Me arriesgo a afirmar que la tirada de las primeras, aún abismalmente distante de sus épocas doradas, resulta muy superior a la otra.
Y que ningún distraído se confunda: estoy hablando de la vigencia de la obra de Quinterno, no de calidades. Pero eso ya lleva a introducirnos en otro capítulo, que sigue relacionándose con la charla de Muzio, pero que abordaré en otra entrega.
(NOTA: las imágenes, que ejemplifican la cíclica reedición de Universo, las afané de la Patoruzú-Web, en donde Sergio está llevando a cabo una data completa al respecto, lo cual me ha ahorrado el trabajo)
(continuará)

5 comentarios:

  1. Muy bueno, che.Quiero ver cómo seguís para darte una opinión razonada. (Cosa que me cuesta).N

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  2. En serio me interesa.Y casi te diría que estoy coincidiendo con vos.

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  3. Voy hacia un lugar central de la charla de la Muzio y con la que coincido plenamente (y espero que vos también): las construcción de un modelo de historieta nacional, cuyas bases están sentadas, pero muchas veces se las prefiere ignorar.

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  4. Miguel, tengo un blog sobre revistas argentinas antiguas, te propongo el intercambio de enlaces.

    La dirección es:

    museodeliteraturapopular.blogspot.com/

    Opiniones y comentarios, bienvenidos.

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  5. Muy interesante tu blog, Carlos. Ya lo pongo en los enlaces.

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