SOBRE ESTE BLOG...

Acá vas a encontrar, básicamente, data sobre historieta cómica argentina clásica. Además, bastante de bande dessinée. Algunas reflexiones sobre el lenguaje historietístico, muchas polémicas y miles de imágenes, la mayoría de mis propios archivos. La forma más fácil de ubicar un material o autor es ir a "Etiquetas", revisar y hacer click en la pertinente. También podés escribir una palabra clave en "Buscar en este blog". Tenés mi contacto, encima. Suelo responder mails si la consulta es muy específica. Podés tomar lo que quieras, siempre que cites la procedencia. Si no citás, y te ubico, te escracho públicamente, como he hecho en varias oportunidades. Enjoy

sábado, diciembre 07, 2019

100 AÑOS NO ES NADA...

Aniversarios de Billiken: 50, 60, 80 y 100 años. Adivinen cuál es el peor...
Mi favorito, lejos, es el de 1979 por la reproducción de portadas y páginas de historietas.
El de los 80 años -el único de tapa dura- tiene el valor del póster central que recoge a muchos de los personajes que pasaron por la revista. Y una solitaria mención a Ezo del espacio. Tan minúscula que debe ser reconocible sólo para un puñado de lectores que recordamos esa joyita de la BeDé...




domingo, diciembre 01, 2019

FEDERICO BAERT O LA MARGINALIDAD INEVITABLE

La sola mención, aparecida en una reseña de Face, a la aparición de un librito de Federico Baert, del que no tenía noticias desde La Danza de los Condenados, me movilizó hasta una comiquería sita en una zona inhóspita de CABA -Congreso-, pero uno de los pocos antros donde se debe poder conseguir. Se trata de El Rey de la Historieta.
El vendedor, muy hábil, en vista de mi admiración por Baert, me mostró además una publicación intermedia entre La Danza... y El rey... que desconocía: Causas Perdidas. Dudé porque en el caso se trataba únicamente de guión del nicoleño. Lo ojeé y los dibujos y el color me resultaron agradables, así que lo compré también. Lo bien que hice.
Devoré los dos libritos.
Baert es un maestro narrando la progresión hacia una decadencia inevitable. La caída en la marginalidad de sus personajes resulta ineluctable, más allá de los buenos propósitos y la ingenuidad inicial  (el Facundo Botero de Causas Perdidas) o de lo encumbrado del lugar social desde donde arranquen (el Fabricio Barraza de El Rey de la Historieta).
Recomiendo fervorosamente a Baert, quien para mí es una gema del irregular colectivo Historietas Reales.