SOBRE ESTE BLOG...

Vas a encontrar, básicamente, data sobre historieta cómica argentina clásica. Además, bastante de bande dessinée. Algunas reflexiones sobre el lenguaje historietístico, muchas polémicas y miles de imágenes, la mayoría de mis propios archivos. La forma más fácil de ubicar un material o autor es ir a "Etiquetas", revisar y hacer click en la pertinente. También podés escribir una palabra clave en "Buscar en este blog". Tenés mi contacto, encima, acá al lado → → →→ → →→ Suelo responder mails si la consulta es muy específica. En cuanto a enlaces que ya no funcan, lo siento, llegaste tarde. Podés tomar lo que quieras, en tanto cites la procedencia. Si no citás, y te ubico, te escracho públicamente, como he hecho en varias oportunidades. Enjoy
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jueves, diciembre 27, 2018

CABO SAVINO, UNA MARAVILLA (2)

Este posteo se relaciona con este otro...
Seis meses después de la compra del lote, terminé de leer las revistas.
Bueno... completas, no. 
Las historietas del Cabo Savino, sí. A las otras apenas les pegué una mirada.
La experiencia viene a corroborar una vez más mi opinión sobre Columba.
Casalla, claro, queda intacto. Da la sensación que agarrase el lápiz como quien empuña un cuchillo, para producir ese trazo vigoroso y expresivo que sólo tienen los grandes.
Y los guiones de Julio Alvarez Cao son buenos, hay que reconocerlo. Se nota mucho la diferencia cuando la serie pasa -circunstancialmente- a otro autor.
Claro que se advierte cierta mala consciencia en Alvarez Cao por estar siempre del lado de los soldados, peones en la Conquista del Desierto. Así que algún apunte crítico tira, de tanto en tanto, a las autoridades. Pero muy suavecito, no vaya a ser que lo tilden de subversivo por meterse con próceres. También aparece -muy lavada- la idea de matanza entre hermanos, respecto a la Guerra del Paraguay.  Y hasta llega a extender esa categoría -la de hermano- al indio, aunque muy perdida en el sempiterno desprecio hacia su figura, clásico en el género gauchesco. (1)
Así y todo, esos pequeños detalles, hacen medianamente soportable aquí la ideología reaccionaria que destila cualquier producto de Miráme la Palomita.
Lo que no resulta disimulable es la grosera factoría editorial. 
Es tan de cuarta todo, tan de máquina de hacer chorizos, que hasta se equivocan con las tapas, mandan una que corresponde al episodio de otro número.
Ni hablar del clásico color berreta y la letra de máquina de escribir, que son un sello de fábrica.
Otro elemento muy divertido es el criterio de edición, que supongo iría cambiando de acuerdo a la respuesta del público.
La "Colección Todo Color" de Columba, se caracterizaba por traer aventuras de dos distintos personajes.
Durante los nueve primeros números al Cabo Savino lo acompaña Jackaroe, una adocenada serie del oeste, escrita por el paraguayo innombrable (que firma Robert O'Neill para darse dique) y correctamente dibujada por Dalfiume.
O sea, una de gauchos, acompañada por una de cow-boys.
Paralelamente se anuncia, en otra revista de la serie, Alamo Jim junto a Martín Toro. Es decir, al revés: protagoniza el cow-boy, secunda el gaucho.
Los ingredientes de la receta, hasta ahí, están balanceados.
Pero resulta que en el número diez de Cabo Savino, exportan a Jackaroe para Alamo Jim, e importan a Martín Toro para acá.
Así queda  cow-boy con  cow-boy y gaucho con gaucho.
No sé qué pasaría con el lector de Columba o con la estrategia editorial, la cuestión que para mí gaucho con gaucho es comida de zonzo.
A Jackaroe algún vistazo le pegaba, aunque sea por la línea elegante de Dalfiume.
Reler, en cambio, el dibujante de Martín Toro, es un pésimo copista de Casalla. Se ve que lo admira, se esfuerza en imitarlo, transpira la camiseta, pero es malo con ganas, el pobre. Ni siquiera sabe narrar en imagen.
Y aparte del dibujo, el Cabo Savino, es un personaje bien delineado, con una conducta coherente y distintiva.
En cambio, Martín Toro es amorfo, no tiene fuerza ni personalidad, un estereotipo del milico de fortín.  Los guiones -confusos, pretenciosos y pobres- pertenecían mayormente a Sergio Almendro. Pero a veces le tocaba a otro que estuviese de turno (Albiac, por ejemplo) y el resultado era afortunado. De inmediato uno piensa que ese argumento hubiese lucido mucho más protagonizado por el Cabo Savino. 
En fin... la primera mitad de cada una de estas revistitas, vale la pena.
El resto de las páginas, si uno no fuese coleccionista, podría arrancarlas y tirarlas tranquilamente al tacho de basura (para el baño no sirven, si se tiene el culo delicado, porque el papel es áspero).



(1) A raíz de la lectura de este posteo, un amigo dibujante me informa que la fuente principal de Alvarez Cao era "La Guerra al Malón", del Comandante Prado; pero que además filtraba algunas referencias de "La Pampa Habla", de Luis Franco, un seguidor de Trotsky. Este dato termina por confirmar mis observaciones y mejora mi concepto acerca del mencionado guionista.

lunes, abril 06, 2015

NIPPUR NEGOCIABLE

Fui a caminar a Parque Saavedra y me traje tres revistas por tres diferentes razones (aparte del precio, obvio).
Tiras de Cuero no la compré en su momento y tampoco me conmueve demasiado ahora, pero se ha convertido en algo así como mítica, de modo que teniendo un nro. 2 hecho pelota, no iba a dejar pasar el 1, impecable.
Tengo parvas de Billiken de esta época, pero no con la maravillosa publicidad de Lino Palacio, que acompaño.
Finalmente, con infinito asco, cargué con el Tomo III de Nippur. Justo hace unos días, un cuevero de Capital me comentaba que era el más buscado, porque fue el de menor tirada, y que cotiza muy bien. O sea, es moneda de canje para el remoto caso que algún woodiano tenga algo que me pueda tentar.
Queda abierta la sugerencia...





domingo, marzo 11, 2012

SOLO PARA EGRESADOS DE LA UNIVERSIDAD "MIRAME LA PALOMITA" (A PEDIDO DEL AMIGO ROLKIEM...)

Primera Reunión Woodiana junto a Robin Wood

El sábado 17 de marzo de 2012, se celebra la PRIMERA REUNIÓN WOODIANA junto a ROBIN WOOD y a otros grandes artistas de la mítica Editorial Columba.

La excusa es que el foro de historieta Woodiana superó los 2000 miembros y desea festejarlo con los artistas que le dieron brillo a varias décadas de la gloriosa Columba. La gente del foro se dedica –sin fines de lucro y mediante autorización previa de sus autores– a rescatar, digitalizar y catalogar material discontinuado de la editorial, para su preservación, consulta y posible republicación.

Asistirán –además de Robin Wood– figuras de la talla de Carlos E. Vogt, Alfredo de la María, Angel “Lito” Fernández, Ray Collins, Domingo “Cacho” Mandrafina, Ernesto García Seijas, Sergio Mulko, Gianni Dalfiume, Carlos Gómez, Quique Alcatena, Armando Fernández, Alfredo Falugi, Horacio Lalia, Jorge Claudio Morhain, José Massaroli, Alfredo Julio Grassi, Carlos Pedrazzini, Martha Barnes, Jorge Vasallo, Gustavo Cabrera, entre otros.

Colaboran con la puesta de este evento otros reconocidos artistas como Rubén Meriggi, Néstor Barron, Oscar Capristo, Manuel Morini, Norberto Rodríguez van Rousselt, Sergio Ibáñez, Gabriel Aníbal Rearte, Walter Alarcón, Laura Gulino y Carlos Barocelli.

No tenemos auspiciantes así que el evento lo bancamos nosotros; tiene un costo de $100 en concepto de entrada que cubre: salón (equipado con dos pantallas, proyector, equipo de audio, guardarropa, seguridad), sorteo de revistas autografiadas, y servicio de cafetería, pizza libre y bebidas. También con ese dinero se cubrirá el gasto de afiches, impresos en general, souvenires, registro fotográfico y de video, etc.

El cronograma de actividades se publicará en este blog. Pero, básicamente, el encuentro consistirá en una reunión con comida y bebida en la que los artistas hablarán y alternarán con su público firmando autógrafos y dibujos. Habrá proyecciones (integradas por material del documentalista César Antonio Vidal). Se sortearán ejemplares –firmados– de colección de la extinta editorial. Y finalmente tendrá lugar la entrega de los Premio ROBIN WOOD, destinados a las personas de Woodiana que con sus aportes ayudan día a día a recuperar, mediante la digitalización, el inmenso material de la Editorial Columba; y será entregado –nada menos– por las manos del maestro Robin Wood, quien hará UN IMPORTANTE ANUNCIO y cerrará la noche con su proverbial labia y carisma.

Como evento alternativo, se presentará en un stand el nuevo trabajo del artista Roberto Goiriz: el álbum Nikolas Klon, de exclusiva adquisición en este evento. Andrés Accorsi exhibirá otros ejemplares como 1811, con textos de Robin Wood y dibujos de Roberto Goiriz, entre otras publicaciones de los artistas que asistirán al evento.

El lugar: Salón del Centro Cultural La Prove / Balcarce 302 (esquina Moreno), CP: 1064 / Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Teléfonos: 4343-8884 (interno 238) o al directo: 331-9606, Sr. Matías Forray.

El horario: desde las 19 hasta las 24 hs (del sábado 17 de marzo de 2012).

Quienes deseen asistir, por favor, envíen un mail a:

reunionwoodiana@gmail.com


Los datos de la cuenta asignada para depositar el dinero de la entrada y de cualquier otro concepto:

BANCO DE LA NACION ARGENTINA
Suc.: 1100-AVELLANEDA
Cuenta: 0271081539 RAGO JAVIER IGNACIO
C.B.U.: 01100273/30002710815397

Les pedimos –luego de efectuado el depósito– que nos envíen otro correo con un comprobante (puede ser una imagan o datos del recibo de depósito) para saber a quién corresponde ese dinero.


Las actualizaciones referidas al evento serán publicadas en el blog oficial:
http://reunionwoodiana.blogspot.com/

Los esperamos.
Muchas gracias.

Atte.:
Javier Ignacio Rago (Rolkiem)
Fundador de Woodiana

martes, junio 14, 2011

Hablando bien de Robinjú (...o no tan mal, por lo menos)

Le venía esquivando a la lectura de "Ibáñez (la caída de los hidalgos)", de Enrique Breccia y Robin Wood, que mi hija mayor me regaló pa' mi cumpleaños. Finalmente, hace unos días me decidí y ataqué el librito. Por el prólogo de Ariel Avilez -que le pone la infaltable cuota de mística columbera- me entero que se trata de la reedición de una serie trunca en D'Artagnan, publicada en el '83. "Cagamos," -me dije- "encima de tener que soportar al paraguayo, leyendas tipográficas y dibujos hechos pa' zafar...". Pero no. Me equivoqué. El dibujo de Breccia hijo está al nivel de lo que hacía en Skorpio, y el guión de Wood es llevadero, a pesar de que confía más en sus didascalias que en la gráfica, y que hay que soportarle, como de costumbre, sus parrafadas pseudopoéticas. El arranque, nomás, basta pa' desalentar a cualquiera que aprecie la buena literatura: "Mala tierra ésta. Tierra dura que se embosca en piedras, en aridez, en polvo áspero, hostil... Es inútil regarla con sudor y lágrimas... Es inútil injuriarla... Es inútil esperar nada de ella...". Si Robinjú renunciara a querer ser Borges, entendiera que siempre estuvo más cerca de Alberto Migré, y asumiera que es apenas un guionista de historietas, quizá hasta me llegaría a gustar un poco. Pero calculo que es tarde para que cambie, porque el paraguayo debe tener como noventa años, y estará espetando frases rebuscadas e ininteligibles a sus compañeros de geriátrico (...si es que ya no espichó, no se). 

miércoles, julio 07, 2010

INSTRUCCIONES PARA LEER HISTORIETAS DE COLUMBA

Resulta que me quedé cinco días en Campana para montar un espectáculo. En los ratos -pocos- de descanso en el hotel, no tenía otra alternativa que mirar televisión, dado que no me había llevado nada para leer ni tampoco la notebook.
En esos tiempos muertos de los ensayos, mientras los técnicos intentan resolver problemas indescifrables para mí, curioseando en la cabina de luces del teatro, descubrí en un estante una pila de revistas de Columba. Estaba por desecharlas, pero pensé: "algo es algo". Así que le pedí una prestada a mi amigo Pedro Villalba, legendario iluminador y sonidista del Barbero.
Ya en mi habitación, cuando me enfrenté a la primera y farragosa didascalia de Robinjú, cerré el ejemplar. Ni siquiera me ocupé de pasar a otra historieta. Sabía que todas serían así. Puse la tele. La apagué a los dos minutos. Para el sueño faltaba bastante.
Me dije que debería tener más tolerancia y volví a la revista. Idéntica secuencia.
Entonces, se me ocurrió una idea: Qué pasaba si salteaba las didascalias e iba directamente a los globitos?
Funcionó!
Hasta tengo que reconocer que alguno que otro guión era bueno. Y los dibujantes, casi todos. De hecho, a la mayoría los conocía de Récord.
O sea que, sacando las superfluas pretenciosidades literarias y las letras de molde, este Súper Anual de Nippur Magnum, al menos, no tenía mucho que envidiarle a una Skorpio.
Asombroso.
(...como se verá, estoy de vuelta en La Plata y no he devuelto la revista a su dueño)

domingo, mayo 10, 2009

SALIO MANUELA, CON UN SOSA LEGITIMO!

A este blog no cae cualquiera. Si no hago una lista de visitantes notables es por el riesgo de olvidarme de alguno. Y porque sería injusto con otros que sin tener nombres descollantes, han dejado aquí sus inteligentes aportes. Pero la mención viene a cuento de que Fernando Sosa, un asiduo frecuentador de este sitio, ha estrenado una sátira de Robinjú. Y encima, dice haberse inspirado para los apelativos de los personajes en alguna que otra chicanita mía. El lugar de estreno?: la revista Manuela Nº 2, que compraré, rompiendo mi voto de abstenerme de las publicaciones de Meriggi. Hay que reconocer que en este caso, se anotó un poroto editando una historieta del amigo Fer. A propósito: el cordobés es tan modesto, que en su blog apenas enumera el sumario de la revista, y no pone ni una imagen (ver). Lo remediamos...

lunes, agosto 25, 2008

Que la historieta vuelva a ser pa' pibes, así la podemos leer los adultos!

Curioseo de tanto en tanto las novedades en Stupid Comics, sitio que recomiendo calurosamente. Hoy, viendo Fantomah vs. the Weird Gorillas y Electro, the wonder robot, no pude menos que añorar esas grandes épocas de la historieta. Como se divertirían argumentistas, dibujantes y lectores con esos disparates! Claro que la misma diversión se observa en otros que cultivaron la aventura, pero en forma más coherente (piénsese en Breccia, Oesterheld, Pratt, para mencionar sólo los de estos pagos), y que también entretuvieron a su público.
Después vinieron los semiólogos y lo arruinaron todo.
Buéh, en realidad ellos no tuvieron la culpa...
Sucedió así: un lector de historietas ávido y vergonzante (universitario yankee, boludón grandote y rubio, con pornocos en la cara) se topó un día, por casualidad, con un libro de Eco. Le avisó a otros de su laya: “Che, pero si este tipo re-groso analiza Súperman, no se por qué nos escondemos pa’ que no se caguen de risa de nosotros?” Uno fue más allá: “Tené razón, tené! Salgamo’ a decir que la historieta es arte, que joder!” (*)
La iniciativa tuvo éxito, al punto que en la actualidad el aserto se repite todo el tiempo por internet. Es decir, se instaló. Y con ello, el aburrimiento. Claro que es un paradigma que vale sólo para los que lo sostienen, porque la historieta perdió la inmensa popularidad de consumo que tenía a pesar de su mala fama, y hoy en día no deja de ser considerado por la mayoría de los mortales -al menos los mortales vernáculos- como un entretenimiento menor. Vaya paradoja.
Una pequeña porción de la descendencia de aquellos nerds estadounidenses (los más vivos) son hoy, en la Argentina, editores o "especialistas" en el género. Otra porción, también reducida, historietistas. El resto, consumidores.
Sin embargo, tanto nerds editores -y/o "eruditos"-, como nerds creadores, como nerds lectores, se burlan de sus antecesores extranjeros y nativos creyendo que se tomaban en serio los Stupid Cómics. “La historieta (aunque ellos la denominan "Cómic", como sus padres) por fin se hizo adulta!”, proclaman, a voz en jarro. Cuál es el indicador de esa presunta adultez?, pregunto yo. Intentar un verosímil que conecte superhéroes con realidad, por ejemplo? Introducir en los Stupid Cómics elementos sociales y psicoanálisis? Eso es tan grotesco como el monstruo de dos cabezas que ilustra esta nota. Pero mucho menos divertido, por supuesto.
La historieta, en tanto género, es tan infantil o tan adulta como la televisión. Sirve pa’ entretener, no le pidamos más que eso. En contadas ocasiones, con recursos creativos; la más de las veces, burdamente.
La cuestión está en que los que se entretienen con Tinelli, no ponen excusas para ver culos o mal actuadas peleas del jurado. Muchos historietómanos, en cambio, sí. Y entonces inventan que Frank Miller o -peor aún- Stan Lee o Robin Wood, son genios merecedores de figurar en los anales de la literatura universal, y califican de ignorantes e infantiloides a los que no se tragan esas barbaridades, y prefieren a Torino, como en mi caso.
Yo no necesito prestigiar culturalmente la historieta, ni considerar que me es destinada como adulto. Fue cultura de masas (ojala algún día, cuando escape del monopolio friqui, vuelva a serlo), como tantas cosas que consumo y me gustan. Soy un adulto, muy seguro de mi solidez intelectual y psíquica, por lo tanto libre de leer lo que se me cante, hasta cuentos infantiles. No me causa ningún complejo merecedor de justificación, agarrar una historieta pa’ distraerme. Eso sí: casi siempre de las viejas y buenas épocas. Cuando las hacían pa' los pibes. Son justamente, tal como le pasó a Eco, las que me provocan, las que me incitan a la reflexión .
La mayoría de la historieta actual, en cambio, siendo “arte” y estando hecha para “adultos”, subestima mi inteligencia, mi madurez y mi bagaje cultural.
(* Traducción libre de un diálogo entre nerds, acaecido en la Universidad de Massachusetts, el 4 de septiembre de 1964, a las 15:00 hs. En conmemoración de esa fecha histórica, se ha instituído el Día de la Historieta)

miércoles, abril 23, 2008

MI DESCARGO

(NOTA: este post fue motivado por una leyenda insertada compulsivamente en el encabezamiento de este blog, por el Observatorio de Medios, que consideraba que aquí se discrimina a personas de bajo coeficiente intelectual, como los seguidores de Robinjú o Frank Miller. Evidentemente, la amenaza de judicializar el conflicto, ha surtido efecto, ya que han retirado el injusto texto)

Sres. del Observatorio de Medios:
Ante todo debo señalar que considero injusta vuestra imputación. O al menos parte de ella.
Si bien es cierto que durante un período prolongado me he batido aquí con las huestes robinjudianas, no es menos cierto que desde hace tiempo considero la batalla concluída, habiendo yo capitulado ante la superioridad numérica del enemigo y ante sus armas, que nada tienen que ver con las de la razón.
En cuanto a Frank Miller, apenas si se puede encontrar una referencia marginal en este blog.
No he dicho aquí que me parezca horrendo que caiga en sus manos "The Spirit", del insigne Will Eisner, para una adaptación cinematográfica.
No he dicho aquí que el grado de sutileza de Eisner sea absolutamente incompatible con el burdo estilo de Frank Miller.
No he dicho aquí que sus productos, adopten tanto la forma de cómics, como de cine, resulten folletines baratos.
No he dicho aquí que su grado de elementalidad asuste; ni que el éxito que obtiene con esos recursos lleve a pensar que su público comparte dicho grado de elementalidad.
No he dicho aquí que "Sin City" sea un torpe remedo del policial negro, en vez de un homenaje, como suele proclamarse; ni que esa habitual caracterización de "homenaje" esté destinada a engrupir a gente que nunca leyó a Hammett, ni a Chandler ni a Macdonald (no el de las hamburguesas).
Tampoco he insinuado siquiera que en el caso que algunos de sus seguidores hubieran leído a los autores citados, tendrían anuladas las papilas gustativas, dado que les gusta Miller.
Menos aún se me ocurriría sugerir que esa atrofia del gusto se deba al excesivo consumo de hamburguesas Krusty.
Finalmente, jamás asimilé aquí a Miller con Robinjú, en tanto las patéticas aspiraciones literarias de ambos.
Todo lo cual no quita que lo piense.
Pero como aún no se censura el pensamiento -creo-, insto a Uds. a retirar de inmediato la leyenda que tapa el encabezamiento habitual de mi blog.
De lo contrario iniciaré las pertinentes acciones judiciales contra ese organismo.
Te lo firma: Miguel Dao

sábado, febrero 09, 2008

CONFESIONES Y RETRACTACIONES TARDIAS

Me quedé pensando -a raíz de una mención que me hicieron- en las polémicas que se arman acá. Si se circunscriben temáticamente, no han sido tantas. Trataré de hacer una lista. Me he peleado:
1- Con los patorucenzes, por las burlas a la relación homosexual entre el Indio y el Padrino y a la ideología de Quinterno. Báh... en realidad, sobre todo, me peleé con un quinterniano, y no solamente por eso. Yo soy como el papá y él lo sabe, por eso me niega. Y está bien. Los hijos tienen que matar a los padres para crecer. Ojala lo logre pronto.
2- Con los Woodianos, por supuesto, y a muerte. Aquí, debo hacer una confesión que me cuesta mucho, y me honra... Cuando tenía más o menos la mitad de años que tengo ahora, compré un libro de Nippur. Yo, por ese entonces, lo único que leía de historietas era Skorpio, creo. Jamás había comprado una revista de Columba, que para mí es al género lo mismo que Corín Tellado o M.L. Estefanía pueden serlo a la literatura. Pero todo el mundo hablaba del hombre de Lagash, y quise saber de que se trataba. Lo leí íntegro y con bastante interés. Me molestaba solamente la recargada prosa seudo-poética, pero como historieta épica, no estaba nada mal. Y los dibujos, sin ser ninguna maravilla, resultaban correctos. Cuando décadas después volví a la serie con el libro de Clarín, ya directamente me aburrió. Sin embargo, acepto que no es de lo peor que uno puede encontrar en el rubro. Mi disputa con los seguidores del paraguayo, obedece principalmente a dos razones: su endiosamiento de Wood, y la defensa a ultranza que hacen de la ideología que subyace en sus guiones y en Columba toda. No creo que vuelva a decir mucho más al respecto.
3- Con los que creen que la historieta cómica es un subgénero menor, cosas de chicos. En realidad, este planteo no ha merecido respuesta de mi parte (salvo ironías, claro), ya que no resiste el menor análisis.
4- Con los seguidores del viejo Ferré. Sus ñoñerías las leí -y poco- hasta los seis o siete años. Exceptuando Pí-Pío, no rescato nada de él. Y en su faz de editor, sólo alguna perlita como Sónoman o Spirou en Anteojito, y la revista Antifaz completa en sus primeros números. Ahora, me llama poderosamente la atención la sangre de horchata que tienen los coleccionistas del rubro. Me cansé de provocarlos, en el forro de Feria Franca primero y después acá, y he obtenido escasísima respuesta. Yo creo que en el fondo viven vergonzantemente su infantil afición a Hijitus o Larguirucho.
5- Con los que me acusan de zurdo, como si con ese epíteto me estuvieran insultando.
6- Con los que dicen gansadas sobre historieta, en un tono de sapiencia.
7- Con los que aplauden cualquier estupidez seudo-experimental.
8- Con las nuevas camadas de dibujantes, que se dedican sólo a copiar manga o superhéroes o hacer minas en pelotas.
9- Con los que opinan que no es posible leer en la historieta otra cosa que entretenimiento. Esta es una batalla que me ganaron, por abandono. No peleo más con esa gente.
10- Vinculado a lo anterior, con los donaldistas. Aquí sí hay que separar tajantemente el dibujo de la ideología. Maestros como Gottfredson o Barks, a los que admiro desde la infancia, o -en menor medida- Don Rosa, que descubro ahora, resultan indiscutibles. Entiendo que estos maravillosos dibujantes y guionistas generen un grado tal de adhesión, como para que gente inteligente los defienda a muerte. Es el caso de Blanco, a quien he bardeado de forma injusta en un post. Si bien ya me retracté de ello en un comment, también quiero hacerlo acá. Recientemente, estuve revisando en su blog (
ver) las notas referidas a la historieta nacional, y descubro que coincidimos en un montón de temas. No lo sigo, claro, en todo el espectro que maneja, que resulta muchísimo más amplio que el mío. Blanco es un verdadero apasionado del género y merecía esta pública retractación de mi parte.
Ven? Al final, mis peleas, son contadas con los dedos de las manos...

lunes, noviembre 19, 2007

MUY A MI PESAR, VUELVO A HABLAR DE ROBIN WOOD

“LA HISTORIETA ARGENTINA, una historia” es un grueso volumen de más de 600 páginas y profusas ilustraciones en ByN, escrito por Judith Gociol y Diego Rosemberg, editado por De La Flor en el 2000, con una 2da. edición en el 2003, y que no obstante eso, según algunos datos, ya se encontraría agotado. Sin embargo, no es descartable que haya quedado en alguna librería, donde lo cotizarán seguramente a precio de editorial ($ 130.-). Pero para los que no gustan de andar buscando, se lo puede hallar actualmente en Feria Franca a $ 118.-, precio al que se debería adicionar gastos de envío, ya que el producto se encuentra en Sta. Fe, con lo cual llegaría a los $ 140-, que es lo que pide otro mercader de Capital, en el mismo sitio.
Dao lo consiguió en una librería de LP, que está liquidando su existencia, al módico precio de $ 70.-
Ya me estoy dando un poco de asco, con esto de andar refregando mis bagatelas, pero la verdá, la verdá... no puedo dejar de hacerlo.
Debe ser para diferenciarme de los demás coleccionistas, fauna a la que me cuesta reconocer que pertenezco.
El problema del coleccionista-tipo es que se obsesiona con determinados ejemplares y cuando los encuentra, le va la vida en ello.
Yo en cambio, dejo que mi atención vaya fluctuando, se torne errática, hasta que se fije en un objeto que merezca la pena en calidad y precio.
Pero volvamos al libro (que por supuesto, es uno de esos casos y que recomiendo fervorosamente) y relacionémoslo con lo de la diferenciación.
Todo el que haya frecuentado medianamente este blog, conoce de memoria mis antiguas batallas con los adoradores de Robinjú, y egresados de la Universidad de Columba, en general. Hasta el día de hoy sigo recibiendo puteadas (son buenos puteando...) por viejísimos posts.
Demás está decir que ya no los contesto. Con todo lo que me gusta el conventillo, cuando el contendiente está tan por debajo de mi nivel intelectual, me termino aburriendo.
Gosciol y Rosemberg se refieren a Robin Wood, en algunos pocos tramos del libro. Lo hacen con un tono mucho más mesurado que el que yo utilizo, por supuesto, pero con enormes coincidencias, aún cuando ellos soslayen el funesto aspecto ideológico del paraguayito.
Mientras que la segunda parte del volumen es una extensa galería de personajes, rescatados muchos ellos del olvido, y con muy buena documentación, la primera parte es una somera reseña histórica.
Cuando le toca el turno a Miráme la Palomita y a su guionista estrella, se lee: “Los guiones de Wood tienen un estilo barroco, cargado de adjetivos y metáforas. Parecen algo impostado, como si los protagonistas siempre tuvieran algo importante que pronunciar”.
Y ya cuando se tienen que ocupar específicamente de Nippur de Cagash (no han tenido otro remedio, pobres, dado que si lo obviaban, como se merece, la fauna de Rolkiem y sus acólitos, los linchaban), describen: “El protagonista habla casi todo el tiempo, en impostado tono filosófico y profético. Resabio modernista, el guión está cargado de comparaciones, metáforas, adjetivos de color...”.
En cuanto a Columba, reiteran las habituales consideraciones acerca de la pésima calidad de sus publicaciones, y de su mecánica de hacer chorizos, que hasta los propios egresados reconocen (claro que dejando a salvo siempre el imaginado talento de dibujantes y guionista estrella).
Lo curioso es que en una entrevista concedida a Gociol / Rosemberg, el mismísimo chupador de naranjas, se caga de risa de ello. Dice Robinjú: “Me acuerdo de una serie que transcurría en Venecia y había persecuciones en coche, cuando en Venecia prácticamente no hay calles por donde puedan correr autos a velocidad. Pero nadie se fijaba en esos disparates”.

Lo que yo recuerdo, es un debate que se produjo en el grupo de sus adoradores, acerca de los mates de Manara ( VER ). Los robinjudianos se rasgaban las vestiduras denostando al tano por su falta de documentación, en pos de una verosimilitud que ellos creen -en su ignorancia- imprescindible en la historieta. Claro que también Wood, por lo que dice, cree en esa necesidad, aunque se cague en ella. Pero a Dios no se le reclama, porque es justo y sabe lo que hace. Manara, en cambio, es un simple mortal, y encima gringo ignorante...
Sin embargo, lo más grave de los asertos del patético guionista (que los autores del libro dejan pasar), se refiere a lo ideológico, y se encuentra en este párrafo: “Quizá suene a herejía pero, en cierto modo, Columba era la historieta justicialista, la que leía el pueblo, la gente más simple. Siempre hubo una agresión brutal de los intelectuales hacia la editorial, y también hacia a mí”.
No suena a herejía, Robinjú. Suena a imbecilidad. Y a hijoputez, también.
En el extremo reduccionismo del paraguayo “Pueblo” es igual a “justicialista” igual a “gente más simple”, no igual a “intelectual”.
Yo no leía a Columba, y soy pueblo, e intelectual, y no me creo simple, y esporádicamente, aún cuando mi posición ideológica esté mucho más a la izquierda, adherí a algunos ciclos del peronismo.
Como también la gran mayoría de los asesinados por la última dictadura, de la que vos, Robin Wood, como otros “creadores” de esa mierda de editorial, fuiste cómplice (
VER - VER ).
Bueno, ya está bien. Me había propuesto no reincidir más en el análisis de estas excrecencias historietísticas y sus autores, pero el asco que me generan puede más.

Al libro de Gociol y Rosemberg seguiré refiriéndome, ya que da mucha tela para cortar, pero respecto a verdaderos creadores y no a esta auténtica mierda.

(De casualidad, he encontrado esta interesante mirada sobre el paraguayo: http://fantasiasocialista.blogspot.com/2007/07/robin-wood-luces-y-sombras.html .
La opinión del autor del post es mucho más autorizada que la mía, ya que viene de alguien que leyó mucho de Robinjú.
No estaría mal que el amigo Durán, si todavía anda por acá, cliqueara en el vínculo, ya que tanto me ha reprochado el analizar a su ídolo a partir de pocos elementos.)

jueves, enero 18, 2007

ANALISIS DE UN EJEMPLAR DE COLUMBA: POR FIN DAO SE PONE SERIO!

Revolviendo unas pilas de revistas, saltó de pronto, como una cucaracha entre mi colección, un ejemplar de El Tony!!!
Fue más o menos similar a que en mi biblioteca hubiera aparecido un panfleto nazi.
Quién sabe cómo una excrecencia columbiana fue a contaminar mis selectos ejemplares...
Saliendo de mi estupor, pensé: “Se me reclama un análisis objetivo y profundo de la Editorial Miráme la Palomita... ésta es una oportunidad irrepetible, como si fuera un signo del destino...”
Así que tragué saliva, dije adiós a todo prejuicio, y encaré el reclamado estudio...
Aquí va:
“EL TONY”
SUPER COLOR 174
Julio 1991
Pág. 4:
NAN-HAI
Por Robin Wood
Dibujos de García Durán
Comentario: BUUUAH...
Pág. 19
YUMA
Por Armando Fernández
Dibujos de Haupt
Comentario: AAAAAAAH...
Pág. 30
FRANKESTEIN
Por Emilio Pino
Dibujos de M. Suárez
Comentario: UUUUUUF...
Pág. 43
MARTIN TORO
Por Eugenio Reynal Arrigo
Dibujos de Pascual
Comentario: ZZZZZZZZ...
Pág. 55
BESTIAS DE LA MENTE
Por Ned Patton (!)
Dibujos de Meriggi
Comentario: AAAAAAJ...
Pág. 63
FORT APACHE
Por Leo Ventura
Dibujos de N. Olivera
Comentario: PUUUAAJ...
Pág. 75
GUNNAR
Por Oscar Armayor
Dibujos de Navarro
Comentario: UUUUGH...
Pág. 87
RONSTAD
Por Armando Fernández
Dibujos de Furlino
Comentario: GLUUUP...

(eso sí, en la contratapa encontré algo bueno... un aviso de distintos cursos, entre los que se encuentra el de enfermería... no sé si estará vigente, pero igual voy a mandar el cupón, por las dudas... me puede ser útil para prodigarme yo mismo los primeros auxilios, en casos de terribles descomposturas como ésta...)

miércoles, enero 17, 2007

DESCHAVES: EL PICARO ROBINJU

El 24 de febrero de 1969 aparece en Francia Pif-Gadget, continuación de la tradicional revista francesa semanal Vaillant, dedicada a un público infanto-juvenil, y que por ese entonces iba por el número 1239.
La principal innovación, además del título, radica en que se dejan de publicar historietas en continuará, para ofrecer capítulos unitarios.
También aparece allí por primera vez un personaje que tendrá una larga carrera hasta nuestros días: Rahan, le fils des âges farouches (el hijo de las edades feroces), un bárbaro que se pasea por un mundo entre prehistórico y fantástico.

Si bien sus aventuras han recorrido el mundo, a la Argentina apenas llegaron -hace décadas- unos pocos re entapados de la versión española, por lo que la serie resulta aquí casi
desconocida.

Esta circunstancia la aprovechó hábilmente el pícaro Robinjú, quien -a la medida de Rahan- “creó” a Or-Grund.
Los egresados de la Universidad de Columba (muy poco doctos en la materia Historieta, ya que allí no se la dictaba), llegan a admitir cierto parentesco con Conan, mas por Schwarzenegger, supongo, que por la adaptación que la Marvel hizo, a principios de los’ 70, de los relatos de Robert Ervin Howard, publicados en la revista Weird Tales en los años ’30.
Queda claro que Rahan apareció con anterioridad al Conan en historieta, aunque no es de descartar que sus autores (Lécureux -guiones- Chéret -dibujos-) también hayan abrevado en Howard.
Lo que sí resulta innegable es que la verdadera fuente de “inspiración” de Robinjú, ha sido la serie francesa.

Invito a recorrer una y otra (eso sí, advierto a los no doctorados en Columba que se tendrán que tragar el horrendo sapo de Or-Grund, como lo hice yo) para que comprueben las notorias “similitudes”.

(Aclaro, por las dudas, ya que acá caen muchos chicaneros, que no se me escapa Henga, de Skorpio -y otras de ese estilo y de esa época-, pero al menos en aquella historieta había muchos matices de diferenciación y por supuesto, infinita mas calidad que en Or-Grund)

viernes, diciembre 29, 2006

NIPPUR - WOOD - OLIVERA: LA REACCION HECHA HISTORIETA

Las recientes polémicas con los intelectuales columbianos me han llevado a revisar el poco material que poseo de la bastarda editorial.
La primera biblioteca Clarín de la historieta dedicó (con el criterio mercenario que la caracteriza) un libro a Nippur de Lagash.
Tratando de dejar de lado por un momento mi convicción de que se trata de una verdadera excrecencia historietistíca, y con el objeto de entender qué elementos hacen que tenga tantos seguidores (algunos -los menos- son gente inteligente), comencé a repasar el tomo.
A poco de andar, el asco se impuso, inevitable.
No hablo, claro, de las lamentables pretensiones literarias de Robin Wood, ni de los elementales dibujos de Lucho Olivera, eso es sabido y me provoca risa...
Se trata, una vez mas, de la inmunda ideología que siempre caracterizó al tándem y a la editorial toda, a pesar de que algunos imbéciles traten de justificar cada una de las páginas que dan testimonio al respecto como hechos aislados (o, al decir de un importante boludo, "documentos históricos").
Puntualmente, me refiero a un episodio publicado en enero de 1975.
Ya desde el título, se olfatea de que se trata. El pseudo-poeta Wood hubiera titulado "Historia de una vieja rebelión" si no hubiera existido allí intención ideológica. Titula, en cambio, "Historia de la vieja rebelión". Es decir, convierte a la rebelión en única y atemporal. Al mismo tiempo en vieja, en caduca.
No me detendré en el pueril argumento, basta decir que se trata de una rebelión de esclavos. Lo importante es que la historia es relatada a dúo por Nippur y un "sumerólogo" de la actualidad (mediados de los '70, remarco), que descifra las tablas donde aquél la dejó grabada.
La rebelión termina mal y sobre el último tramo, el "sumerólogo" lee lo escrito por el hombre de Lagash en el pasado: "Casi nadie recuerda esa pobre rebelión. Tal vez yo soy el único. Tal vez no quiero que la olviden. Porque si las pequeñas rebeliones son olvidadas, irán creciendo de volumen y un día destrozarán nuestro mundo..."
Traducción (la hago para los posibles lectores columbianos, ya que entienden muy poco):
- Lo que destrozará al mundo serán las rebeliones contra el poder, no los abusos de éste.
- Una pequeña rebelión desencadena finalmente una muy grande.
- Entonces, si el resultado último es que destrozará el mundo, hay que detenerla a tiempo.
- No olvidar implica, además, recordar como termina, o sea, funciona como advertencia para quienes la intenten, reiterando así un mensaje editorial (
ver en este mismo blog "La basura ideológica y criminal de Columba").
Y por si algún tarado opina que "se trata solamente de historieta", y que lo que escribo no estuvo para nada en la intención de sus autores y solo es producto de mi mente enferma, transcribo el cuadrito final: "Sobre mi escritorio las antiguas tablitas semideshechas parecen reverberar con un viejo, viejísimo calor".

***

Y sí... La pasamos muy mal.
30.000 de nosotros ni siquiera la pasaron.
Ante todo por la dictadura asesina de los milicos.
Pero también por la complicidad de civiles hijos de puta, como Wood y Olivera, que contribuyeron con sus granitos de arena a que el genocidio se concretara.


(Nota: la imagen la cargué en esa ubicación, porque el blog no da la opción de ultraderecha)