SOBRE ESTE BLOG...

Acá vas a encontrar, básicamente, data sobre historieta cómica argentina clásica. Además, bastante de bande dessinée. Algunas reflexiones sobre el lenguaje historietístico, muchas polémicas y miles de imágenes, la mayoría de mis propios archivos. La forma más fácil de ubicar un material o autor es ir a "Etiquetas", revisar y hacer click en la pertinente. También podés escribir una palabra clave en "Buscar en este blog". Tenés mi contacto, encima. Suelo responder mails si la consulta es muy específica. Podés tomar lo que quieras, siempre que cites la procedencia. Si no citás, y te ubico, te escracho públicamente, como he hecho en varias oportunidades. Enjoy

jueves, septiembre 27, 2018

Historieta y Bande Dessinée

"Regards Sur La Bande Dessinee Argentine" es una suerte de catálogo/libro, editado hace diez años en Francia, en oportunidad del 35° Festival International de la Bande Dessinée d'Angoulême. 
Está bellamente impreso con profusas ilustraciones. Tiene el démerito de una intervención en un par de páginas de Sasturain, pero el enorme mérito de poner en primer plano a Torino, tal como merecería que se hiciese acá.
Hace tiempo andaba detrás de él. Hoy, finalmente, di con uno de los pocos ejemplares que deben haber llegado al país...




domingo, septiembre 23, 2018

YOLOVI Y LA PELEA MAZZONE-QUINTERNO

Hace rato que no me ocupaba de Mazzone. A raíz de un reciente intercambio entre coleccionistas, advertí un error en un antiguo post mío, referido a la etapa en que la tira Capicúa pasó a "Cara Sucia", y continuó, al mismo tiempo, publicándose en "Patoruzú" semanal bajo la firma de Uliano (seudónimo de Blotta). En realidad, el retorno de Mazzone al staff Quinterno, ocurrió -según el dato preciso obtenido- a partir del número 190 de "Patoruzú", correspondiente al 5 de mayo de 1941, y no en el '42, como consigno en el post.
Tengo muchos baches en los ejemplares del semanario, ya que nunca me dediqué a completarlos. Registro un salto justo desde el nro. 189, en que la tira está dibujada por Blotta, al 257, de agosto del '42, donde vuelve a aparecer con la firma de Mazzone (de allí que habré referido ese año).


Se ve a Capicúa aproximándose, en la gráfica, a la que sería su versión definitiva. Tampoco pasará inadvertida la aparición (especulo que una de las primeras) de un personaje al que Mazzone dará luego vida independiente en otra tira. Se trata de Yoloví, el pequeño chantajista. Su autoría ha dado lugar a equívocos, ya que en la revista "Capicúa", a partir del nro. 39 (1961), empieza a  salir con la firma de Jorge Toro.
Respecto al diferendo Mazzone-Quinterno, yonoloví, pero tengo una hipótesis: supongo que con el debut de "Cara Sucia" (que destacaba en tapa a Capicúa, o sea le daba un lugar que en "Patoruzú" nunca iba a tener), Quinterno le pidió explicaciones a Mazzone, exigiéndole exclusividad. Mazzone se habrá negado, o le habrá pedido más plata, y Quinterno no sólo lo despidió, sino que lo desafió quedándose con el personaje. O Mazzone pudo haber directamente apostado a la nueva revista, vaya uno a saber... lo que no modifica lo del enojo de Quinterno. 
Y eso que Mazzone le rendía pleitesía a Quinterno. Me autocito (de una nota más larga en este blog): 
"Capicúa llega en tren, al igual que el indio en su primera aparición, pero en un cajón de encomienda, lo que remite indudablemente al anuncio en "El Mundo" del arribo de Patoruzú. Este homenaje da cuenta de la admiración de Mazzone por Quinterno, y de su agradecimiento además, ya que éste lo había incluído -muy joven- en su selecto staff."
Se ve que cuando empezó a aparecer el conflicto de intereses, todo ésto pasó a segundo plano...
No se cuánto habrá durado "Cara Sucia", pero calculo que resultó de corta vida .. Ahí Mazzone volvió con la frente marchita.
A principios de los '50, en otra pelea -ya definitiva- con Quinterno, terminó mudando Capicúa a "Rayo Rojo". Casi una década después, el personaje reaparecería en su propia revista, inaugurando la Editorial Mazzone.
Nótese que en un comentario del posteo referenciado, un fan de Quinterno no concibe que éste pudiese haber obrado así.
Sin embargo, resulta incontrastable que Quinterno fue mucho más allá de lo que había ido "La Razón" con él mismo, ya que El sueño de Julián consistió en reediciones de tiras que habían sido publicadas en ese diario. A Capicúa lo hizo continuar con otro dibujante.
Todo esto dicho, huelga aclararlo, sin el menor menoscabo al talento de ambos contendientes.