SOBRE ESTE BLOG...

Vas a encontrar, básicamente, data sobre historieta cómica argentina clásica. Además, bastante de bande dessinée. Algunas reflexiones sobre el lenguaje historietístico, muchas polémicas y miles de imágenes, la mayoría de mis propios archivos. La forma más fácil de ubicar un material o autor es ir a "Etiquetas", revisar y hacer click en la pertinente. También podés escribir una palabra clave en "Buscar en este blog". Tenés mi contacto, encima, acá al lado → → →→ → →→ Suelo responder mails si la consulta es muy específica. En cuanto a enlaces que ya no funcan, lo siento, llegaste tarde. Podés tomar lo que quieras, en tanto cites la procedencia. Si no citás, y te ubico, te escracho públicamente, como he hecho en varias oportunidades. Enjoy
Mostrando las entradas con la etiqueta Eisner. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Eisner. Mostrar todas las entradas

martes, octubre 27, 2015

COMPRAS EN ESPAÑA

La historieta española (el "tebeo")  poco me interesa, así que me aboqué básicamente a la BeDé en castellano. Pocas son del Rastro, en Madrid. La mayoría de Barcelona, tanto comiquerías, como el Mercado de San Antonio. Una suerte de Parque Rivadavia que funciona los domingos, y donde es posible encontrar hasta antiguas Billiken, como se verá...








sábado, septiembre 25, 2010

THE SPIRIT EN ESPINACA

Me gusta contar estas extrañas coincidencias…
Resulta que el jueves a la tardecita concreté un canje con un coleccionista de Avellaneda, que me había contactado a mi correo, a través del blog. El había leído una nota, donde yo mencionaba que en el Parque se podían conseguir revistas de The Spirit (la edición española de Norma). Me escribió entonces preguntándome de qué Parque se trataba (suelo, erróneamente dar por sentado que hablo del Rivadavia), y mail va, mail viene, acordamos cambiar repetidas, como se acostumbraba en mi infancia. Ambos teníamos dos, y a ambos nos faltaba una del otro.
Un punto de encuentro posible era el final de la 9 de Julio, que me queda de camino cuando retorno a La Plata, y allí quedamos. De paso, me dije, visito al amigo Da Col en el Museo de la Caricatura.
La circunstancia del canje dio pie a una charla con César y Fabián Mezquita, que comenzó refiriéndoles mi hallazgo del post anterior (ver). Todos intentábamos hacer memoria, respecto donde habíamos leído Spirit por primera vez. Ellos, más jóvenes, recordaban que había sido en revistas españolas, tipo El Globo o Zeppelin, por los ’70. Dado que yo, una década antes, lo había hecho en una edición mexicana, suponíamos que ninguna revista argentina lo había publicado. Es la opinión que volqué en la nota que antecede.
Pero en el preciso momento de la conversación, ya tenía en mis manos el ejemplar canjeado, el Nº 37, que recién termino de leer, y donde, en una respuesta del correo de lectores, se consigna lo siguiente: “Las tiras de Spirit no tienen edición española, aunque sí argentina en la revista Espinaca.
Nótese que quien contesta la carta de lectores en la publicación de Norma, de los ’90, tampoco estaba al tanto que dos décadas antes The Spirit había sido publicado en España.
En cuanto a propia mi ignorancia se explica en que Espinaca era una publicación de Editorial Láinez, de la década del ’40, que no llegó hasta mi generación, y de la que no poseo ningún ejemplar. Si bien allí la historieta principal era Popeye, traía otros materiales, tanto argentinos como extranjeros. La portada que reproduzco está extraída de un blog dedicado a Alberto Breccia, que hacía en esa revista Mariquita Terremoto, una de las raras incursiones del dibujante en la historieta cómica (otra fue Pancho López).
Hay tanto por rescatar... Un día de éstos lo agarro, grabador en mano, al amigo Rodríguez Van Rousselt, que es auténtica memoria viviente de las ediciones argentinas de historietas, para que me desasne.

EISNER EN PIF-PAF

Tengo dos recuerdos infantiles de The Spirit. El más antiguo se trata de una figurita que aparecía en un álbum dedicado a personajes de historieta. El otro, una solitaria revista de posible procedencia mexicana. Estamos hablando de principios de los ’60, y en ambos casos el dibujo me deslumbró. En cuanto a la trama, la narrativa, el estilo, no tenían nada que ver con los modelos que yo frecuentaba, lo cual me producía una gran curiosidad. Tuve que esperar a la adultez para satisfacerla, porque -que yo me haya enterado, al menos- la creación de Will Eisner no se editaba en la Argentina.
Sin embargo, hace unos días, producto casual de otra búsqueda (“Pif” en el E-Mule), me encontré con un archivo titulado El Libro de la Historieta. Suplemento de Pif Paf. Lo descargué. Se trata de un gordo ejemplar, editado en julio de 1958. Pasando distraídamente el material que contiene, me detuve de golpe en una historieta -desconocida para mí- que exhibía la inconfundible impronta de Eisner. Busqué y rebusqué en cada página firma o mención de autor, y nada. Gugleé entonces el nombre del personaje, y saltó enseguida. Efectivamente, The Secret Files of Dr. Drew, es una serie creada por Eisner, a fines de los ’40. Sin embargo, parece haber sido realizada por un colaborador, Jerry Grandenetti. Recojo de un blog esta declaración del dibujante: "Will creó al Dr. Drew y yo tenía que hacerlo al estilo Eisner. Lo hacía, malamente. De todos modos, tras un par de historias empecé a hacerlo a mi propia manera".
Si el episodio aparecido en Pif-Paf perteneciera a Grandenetti, habría que concluir que el dibujante pecaba de modestia en cuanto a su capacidad de mímesis.
Pero más allá de esta circunstancia, resulta para mí un descubrimiento tanto la serie, como que en aquella época se haya publicado a Eisner en Argentina.



lunes, mayo 03, 2010

THE SPIRIT Y BATMAN, por EISNER

Revisando las notas que aparecían en la revista The Spirit, de Norma, me encontré con un dato curioso: Eisner , a los 72 años, dibujó la portada de Amazing Heroes Nº 157 (15/01/89). Allí su personaje felicita a Batman por el 50 aniversario, preguntándole como en todo ese tiempo nunca se le arrugó el traje. El rastreo en la web dio resultado (o sea, afané de aquí).

lunes, abril 05, 2010

APOSTILLAS DE SABADO

THE SPIRIT
El sábado anduve por Capital, y pasé de raje por el Parque. Me traje tres números de The Spirit que me faltaban, a $ 8 c/u. Los he conseguido más baratos, pero donde los veo, los compro, salvo que algún mercader se zarpe del todo. Es una revista que editó Norma por los noventa, con cuatro historias en ByN por ejemplar. Con éstos, alcancé los catorce números, lo cual es muy poco: se publicaron 76, en total, que abarcan el período 1947-1952. Algún día espero completar, ya que es una opción económica y en cuotas a los tomos recopilatorios que valen fortunas.
(...tengo repetido el Nº 26, aviso, por si alguno quiere hacer un canje)
POPEYE
Otra oportunidad de obtener clásicos impresos por muy poca guita, es La Familia Popeye, revistita que sacó Seijas a fines de los ’80, con una aventura del marinero y material de relleno, generalmente del staff de Mazzone. En el Parque están a $ 2.- y me traje unas cuantas. Antes, por los ’70, se publicó Piraterías del Marinero Popeye, con más páginas y episodios, pero difícil de conseguir hoy en día. En ambas, los episodios están realizados por Bud Sagendorf.
WILL EISNER’S GALLERY
Así se titula una sección de las Spirit de Norma. Rescato ésta, que da cuenta de un Eisner principiante. Se trata de Muss em Up, aparecida en 1938, en Funny Pages. No creo que se puedan encontrar en la web muchas imágenes de dicha historieta.
REDUJERON LA TIRADA DEL CORTO?
Dí cuenta, la semana anterior de la búsqueda del librito del Corto, en La Plata. Este sábado, como iba a ir a Bs. As., me propuse comprarlo allí, para no andar trajinando kioscos. Pior! Caminé desde el Parque hasta Primera Junta, pasando por diez al menos, hasta encontrarlo. Eran las primeras horas de la tarde, o sea que se me ocurre absolutamente anormal que ya se hubiera agotado, sobre todo teniendo en cuenta lo avanzado de la colección. Tengo para mí que Clarín redujo la tirada. De lo contrario, es un éxito absoluto.
(... que curioso lo que dice el Corto en el cuadrito que rescato, no?)
LA ÑOÑA TRAE HISTORIETA
En la crónica del sábado anterior, ante un comentario de Fernando Sosa, respondía que si estas reediciones de historieta tenían éxito, era posible que los periódicos ampliaran el espectro y se largaran con autores nuevos. Lo de Ñ parece confirmar este pronóstico y esta tendencia: a partir de la última edición han empezado a publicar una página de historieta. Inaugura Ezequiel García, un discípulo de Breccia. Parece responder a la corriente minimalista, que tanto le gusta a Reggiani. En fin... esperemos que levanten la puntería.
SE TERMINO PATORUZITO
Sin pena ni gloria. Por la cantidad de ejemplares atrasados que se ven en los kioscos, deduzco que Perfil no redujo la tirada, y que, obviamente, no tuvo mucho éxito con este emprendimiento. Auguro que pronto se verán pilas en mesas de saldo, a mitad de precio, para que boludos como yo, que los compramos semana a semana, puteemos de lo lindo. Las falencias de esta edición fueron muchas: en primer lugar, la elección de títulos, que ya he criticado; el color, que si bien realza los mediocres dibujos, es bastante empastado y oscuro (a veces, imposible de soportar, como las montañas lilas que ilustran); y la calidad de impresión, que no da pa’ que la cobren casi diez mangos más que una Selección de las Mejores. Lo reitero: una buena oportunidad desaprovechada.
(...de este último número, me ocupé en un post antiguo, en ocasión de conseguir el original VER)

jueves, junio 04, 2009

SIGUEN LOS GRANDES REGALOS: SONOMAN -GENTILEZA DE DANIEL MARTINO- EN LA COLECCION DE DAO!!!

Señores: este blog suele transitar por caminos diversos. Tener momentos inteligentes y otros donde se sumerge en la más burda chabacanería y en el más ramplón de los puteríos. Y sin transición. En pocos minutos, el comentario de un visitante puede hacer que se pase de lo sublime a la abyección más absoluta. Obviamente, tal fluctuación se debe a mis características ambivalentes, y a mi incapacidad desde siempre de tomarme demasiado en serio nada. Pero en mi favor, puedo alegar que al menos se reconocer cuando me hallo ante un gran momento.
Este es uno de ellos, y no por mis méritos, precisamente, sino por el de mis lectores. Al maravilloso banner que me ha regalado Fernando Sosa, se suma -sin transición entre grandes momentos, en este caso- el envío que me acaba de hacer Daniel Martino.
Se trata de 56 páginas de Sónoman que van del primer anuncio de su aparición en Anteojito, el 8 de diciembre del ’66, hasta diciembre del ’68. Las iniciales en ByN, más tarde en color, pero siempre desplegando en ellas Oswal esa agilidad en la narración y en el dibujo que lo hace único en la historieta argentina y lo emparenta con el monstruo de Eisner.
Afirmo con absoluta convicción que Sónoman es el gran superhéroe argentino, y distinto, además, a todos los superhéroes. Sabemos: Patoruzú no tiene poderes sobrehumanos (aunque a veces lo parezca) y Súper Hijitus, más allá de los muchos fans adultos que tiene hoy en día, estaba dirigido a un público exclusivamente infantil. Sónoman, en cambio, abarca una franja más extensa de lectores y está dotado de una originalidad y una sutileza que el trulalense nunca poseyó (tampoco Batman ni Súperman, para ser justos). Su valor no sólo radica en el extraordinario dibujo, sino también en las peripecias que Oswal imaginó para él y la riquísima galería de personajes con que lo acompañó desde sus comienzos.
Las páginas enviadas por el amigo Daniel no siempre son secuenciales. Pero como pasó en oportunidades, tengo la esperanza que otros coleccionistas completen los episodios. Eso, mientras tanto -como suelo aclarar- el anunciado, insustituible, y largamente demorado volumen que recoja sus aventuras, no salga por fin a la luz.
Este blog tiene entonces el grato privilegio de anunciar a Sónoman, y La Colección de Dao, el orgullo de alojarlo.
De pie, señores. Aplausos para el maestro Oswal que lo creó, para Daniel que nos lo acerca... y por qué no? para García Ferré que tuvo la lucidez de editarlo en su momento.

martes, junio 02, 2009

PARA DESCARGAR: REVISTA PATORUZITO COMPLETA Y EL MASCARIN, DE OSWAL

Todavía hay gente que ningunea a Quinterno, como si siempre hubiera sido la Selección de las Mejores de Editorial Universo. O las peliculitas de uno de los novios de la diva que reclama la pena de muerte y la vuelta del servicio militar obligatorio. Quinterno no sólo fue el genial creador de Patoruzú, sino también el editor de Patoruzito, una de las publicaciones que más hizo en favor de la historieta argentina. Supongo que los que creen esas pelotudeces, aparte de no preocuparse por investigar, nunca han visto un ejemplar de Patoruzito. Ahora, gracias a Oscar Grillo, pueden desasnarse en La Colección de Dao. El maestro Grillo escanneó completo el número 167 del 16 de Diciembre de 1948. Allí pueden encontrar a grandes como Cortinas, Premiani, Breccia, Salinas, Lovato, Roux, Ferro y Blotta.
(...una cosa es que yo critique a Quinterno, y otra muy distinta es que la hagan algunos pichis ignorantes)
Por otra parte, hace poco, Diego Parés, subió a El Oficio del Plumín, algunos episodios de El Espíritu de Mascarín, de Oswal, aparecidos en la revista Chaupinela (una especie de puente entre Satiricón y Humor Registrado), por mediados de los ’70. Yo agregué otros que tenía, de modo que entre ambos completamos la nada despreciable cantidad de 13 dobles páginas a color, más la presentación, que salió en el Nº 1 (11/74), en una página (ByN). Ya está para descargar en La Colección de Dao.
Mascarín es una verdadera maravilla. Oswal tributa allí a The Spirit, de Eisner, al mismo tiempo que anticipa en décadas a Los Simuladores (...o por ahí le chorearon la idea, vaya uno a saber). Y como siempre, brinda personajes delirantes como el obsesivo inspector, la flor-computadora Eulalia, la villana Rubí “Veneno” Olarry, el infeliz Pedro Ratón, el maldito Matías Invierno y una galería de esas frescas muchachitas que tan bien dibuja. Pero además, homenajea a Dickens y a los inicios de la historieta, con el Yellow Kid. Un grande, báh!
Por la misma época de Chaupinela, la recién nacida Ediciones de la Urraca -que la editaba-, publicó unos pocos números de la revista de Sónoman, que tenía y perdí en alguna mudanza. Pero el amigo Pablo, de Flores Azuladas, me ha enviado tres páginas del Nº 2. Abrigo la esperanza que pronto me envíe más.
Como verán La Colección de Dao sigue lozana, y las colaboraciones crecen. Lo que no ha crecido es la solicitud de invitaciones. Quedan todavía unas 60. Aprovéchenlas, que vale la pena. Basta que me envíen un mail a
migueldao57@gmail.com. Si no pueden aportar algún archivo en este momento, no importa. Confío que en algún momento lo harán.

miércoles, abril 23, 2008

MI DESCARGO

(NOTA: este post fue motivado por una leyenda insertada compulsivamente en el encabezamiento de este blog, por el Observatorio de Medios, que consideraba que aquí se discrimina a personas de bajo coeficiente intelectual, como los seguidores de Robinjú o Frank Miller. Evidentemente, la amenaza de judicializar el conflicto, ha surtido efecto, ya que han retirado el injusto texto)

Sres. del Observatorio de Medios:
Ante todo debo señalar que considero injusta vuestra imputación. O al menos parte de ella.
Si bien es cierto que durante un período prolongado me he batido aquí con las huestes robinjudianas, no es menos cierto que desde hace tiempo considero la batalla concluída, habiendo yo capitulado ante la superioridad numérica del enemigo y ante sus armas, que nada tienen que ver con las de la razón.
En cuanto a Frank Miller, apenas si se puede encontrar una referencia marginal en este blog.
No he dicho aquí que me parezca horrendo que caiga en sus manos "The Spirit", del insigne Will Eisner, para una adaptación cinematográfica.
No he dicho aquí que el grado de sutileza de Eisner sea absolutamente incompatible con el burdo estilo de Frank Miller.
No he dicho aquí que sus productos, adopten tanto la forma de cómics, como de cine, resulten folletines baratos.
No he dicho aquí que su grado de elementalidad asuste; ni que el éxito que obtiene con esos recursos lleve a pensar que su público comparte dicho grado de elementalidad.
No he dicho aquí que "Sin City" sea un torpe remedo del policial negro, en vez de un homenaje, como suele proclamarse; ni que esa habitual caracterización de "homenaje" esté destinada a engrupir a gente que nunca leyó a Hammett, ni a Chandler ni a Macdonald (no el de las hamburguesas).
Tampoco he insinuado siquiera que en el caso que algunos de sus seguidores hubieran leído a los autores citados, tendrían anuladas las papilas gustativas, dado que les gusta Miller.
Menos aún se me ocurriría sugerir que esa atrofia del gusto se deba al excesivo consumo de hamburguesas Krusty.
Finalmente, jamás asimilé aquí a Miller con Robinjú, en tanto las patéticas aspiraciones literarias de ambos.
Todo lo cual no quita que lo piense.
Pero como aún no se censura el pensamiento -creo-, insto a Uds. a retirar de inmediato la leyenda que tapa el encabezamiento habitual de mi blog.
De lo contrario iniciaré las pertinentes acciones judiciales contra ese organismo.
Te lo firma: Miguel Dao

miércoles, febrero 27, 2008

SOY TAN BUEN TIPO, QUE HASTA LE DOY ARGUMENTOS AL ADVERSARIO!

Alguien me señaló como crítica que este espacio, últimamente, se parece más a un chat que a un blog. Que comenta siempre la misma gente, y que los temas se reiteran. Es posible que sea así, más allá de la diferencia que aquí está abierto a quien quiera opinar. Pero no me parece mal. Que los temas se reiteren, no quiere decir necesariamente que no se crezca en la comprensión de ellos. Yo, al menos, me enriquezco, con muchas de las intervenciones. Hago uso, eso sí, como dueño de casa, de la facultad de ir tomando las líneas que más me interesan en lo que aparece. Y también de insistir en mis obsesiones y remar contra la corriente. Cosa que no podría hacer en un chat, ni tampoco en un grupo, aunque tuviera el rol de moderador (pequeña digresión, dedicada a un preguntón: ésta es la razón fundamental por la cual me han echado de casi todos aquellos en los que participé; digo casi porque aún me queda uno, donde me estoy portando muy bien... no, Sergio?). Y dicha facultad la ejerzo en estas notas, fuera de los comments, donde me considero un igual.
El punto de partida de este post es una respuesta a Liniers, donde yo ironizaba acerca del anterior. Le decía que si mi texto no era bueno como escena teatral, al menos podría servir de argumento para historieta.
No entremos en la calidad de la escena, que -admito- está hecha casi exclusivamente desde los conceptos (asociando con la cita a Schopenhauer, que trajo a colación el Dibujador) y que como imagen de arranque toma prestada la anécdota de la Minujin arrojando frutillas y gritando con un megáfono “arte” “arte” (también aportada por Santiago).
Ni el peor de los Ionescos, Federico, pergeñaría algo así.
Tampoco se entienda que mi teatro es ésto, lo aclaro por las dudas. La escribí en quince minutos y pa’ joder un rato.
Salvado lo de la calidad, y retirando la ironía a Liniers, supongamos que mi escena sea apta tanto como libreto teatral, como argumento de historieta. O mejor aún... que se entusiasmen con ella al mismo tiempo un director de teatro y un dibujante (ambos majaretas, diría Obélix traducido por gallegos). Y supongamos que yo decida dársela a ambos.
El punto de partida común, entonces, es literario.
Supongamos también que estos locos son “artistas”, cualquiera sea el significado de ese término.
El director teatral tendrá la tarea de poner en acción el texto, desde su particular visión (que es una de las cualidades del “artista”, no?). Exactamente lo mismo que el dibujante.
Finalmente, supongamos que milagrosamente, por la capacidad creativa de quienes la pusieron y en ambos casos, la escena se convierte en una obra de arte del teatro, por un lado, y de la historieta, por el otro.
Imagino que al director teatral, debido al éxito, no se le subirían los humos a la cabeza como para reivindicar su oficio particular como arte en sí mismo. Y si eso ocurriera, enseguida se le contestaría que la dirección teatral ya está encuadrada en un arte: el teatro mismo, que la abarca y contiene.
Igual sucedería conmigo, si algún mérito me correspondiese. Mi arte (con perdón...) sería la literatura -teatral, historietística, lo que fuera-.
En cambio, sonaría más lógico que ante los resultados, el dibujante dijera: “Ven? La historieta es un arte!”
Por qué suena más lógico, me pregunto.
Al igual que en el caso del director, las artes plásticas ya contienen y abarcan el oficio de dibujante.
Se podrá decir que en la historieta, texto y dibujo conforman algo diferente a la plástica. Sí, claro... Pero en el teatro aparecen roles -lenguajes- específicos del género para dar por resultado algo que se aleja de la literatura: actores, director, escenógrafo, vestuarista, iluminador, cada uno de ellos “artistas”, productos exclusivos de ese género, que mucho después de su génesis fueron utilizados también por el cine. Sobreabundo en que conferirle a cada una de esas ocupaciones categoría de “arte”, aún cuando quienes la realizan sean “artistas” en lo suyo, no sonaría muy lógico. O ampliaría excesivamente los campos de lo que se entiende -mal o bien- como arte, lo cual tampoco parece sensato.
Cuál/es sería/n, en el caso de la historieta, el/los lenguaje/s específico/s que aporta para ser considerada un arte independiente?
El dibujo ya está, la literatura ya está...
“Y...???”, diría Federico.
No estoy postulando, muchachos, que la historieta no sea arte. Entiendan... estoy haciendo las preguntas que Uds. (el historietista que grita en mi escena) no se hacen.
Y también, para que crean en mi buena fe, les tiro alguna pista pa’ contestarlas.
Investiguen por el lado de la secuencia de acción narrada con dibujos estáticos... lean a Eisner, pa’ empezar.
Por ese lado puede ser, no se, que el dibujante y/o pintor de la plástica no resulte lo mismo que el historietista, por más que los oficios confluyan en una misma persona.
Ahí tienen una punta pa' responderme lo de la singularidad del lenguaje.

Si se ponen duchos en eso, me va a ser difícil refutarles con el argumento que en algunas pinturas también se puede encontrar secuencia de acción (...pero no crean que no lo voy a intentar, ya mismo me aboco a buscar ejemplos).

lunes, enero 22, 2007

LA BALLENA BLANCA (2)

A raíz del post anterior, quise comprobar si existía un Moby Dick íntegro de Eisner. La puse a la mula a trabajar, y apareció.
Más allá de los estilos, la grandeza del autor de The Spirit resulta, a mi criterio, insuperable.
Pero -y creo que este juicio tiene mas objetividad- el maestro de maestros acierta también en la versión.
En Durañona - Breccia (con la colaboración de Saccomanno, a quien omití en el otro post) está presente el propósito de respetar en lo posible a Melville.
Esto se advierte fácilmente por la mayor extensión y los abundantes textos.
Analizando mas finamente, se percibe la intención de trasladar el clima de la novela, la larga vigilia en el mar, a la espera de la ballena blanca.
En cambio, Eisner sólo toma el esqueleto del relato.
Es decir, lo convierte en otro género: la historieta.
Los elementos predominantes son la aventura, y la terrible obsesión del capitán Ahab, que luce con toda su fuerza, en la acción y en la gráfica, sin necesidad de mayores descripciones.
Eisner tiene claro que la narrativa es la narrativa y la historieta, historieta.
Pasa a menudo con adaptaciones de novelas al cine. Terminan siendo mas fieles quienes mas traicionan el original.

domingo, enero 21, 2007

LA BALLENA BLANCA

Hace poco me encontré con un trabajo en conjunto sobre la novela de Melville, de Leopoldo Durañona y Enrique Breccia, dos dibujantes de estilos muy diferentes, pero grandes cada uno en los suyo.

Bah, en realidad no se si fue en conjunto, o por fuerza mayor uno realizó la primer parte (Durañona) y el otro la segunda, ya que la edición de Récord que poseo no lo aclara.


El caso es que parece que MOBY DICK no sólo obsesionaba al Capitán Ahab.


Cuando me topé con el referido álbum, inmediatamente me vino a la memoria un trabajo de Will Eisner.


Lo califica como "una introducción gráfica a la novela", e ignoro también si el maestro de maestros lo concluyó, ya que las pocas páginas que poseo están en un libro teórico, y es posible que las usara solamente con un fin didáctico.


O sea que -aclaro- la siguiente idea que voy a formular está condicionada por los datos que me faltan.


Pareciera que, aún para un monstruo como Eisner, MOBY DICK resultara demasiado para un solo dibujante.


Sin embargo, está claro que a los tres los seduce enormemente.


No es para menos, ya que detrás de todo gran relato de aventuras, puede haber una gran historieta.


Lamentablemente, el aserto inverso pocas veces es comprobable.


Resulta un lugar común decir que hay muchos buenos dibujantes y pocos guionistas.


Quizá los haya, y estén relegados, porque los dibujantes no los buscan demasiado.


En el teatro pasó, durante una época con los actores y directores en relación al dramaturgo.


Se creyeron autosuficientes. Pensaron que el lenguaje teatral era básicamente imagen.


Hasta que se volvió a oír a Shakespeare, a Brecht, a Ibsen...


Había una necesidad de la palabra, de las historias.


En el caso de los tres grandes dibujantes que menciono, uno (Eisner) es un brillante contador de historias; en cambio, E. Breccia lo es cuando tiene ganas, y a Durañona lo ubico más en el dibujo que en el guión (nuevamente aclaro que es posible que existan datos en contrario).


Independientemente de estas diferencias, los tres, con la ballena blanca, sintieron la necesidad de meterse con algo muy grande.


Y más allá de que no lo realizaran en su integridad, los resultados son magistrales.


No casualmente, también los tres dramaturgos que menciono (teatristas integrales los dos primeros), incursionaron en otros textos, en otros autores.


Cuál sería la moraleja?


Que cuando se es realmente grande, aparece la necesidad de abrevar en lo grande.


Se necesita de otros.


Ojalá entonces, que la nueva camada de muy buenos dibujantes de historieta, y que parece usar el género sólo para exhibir sus dibujos, tome nota del ejemplo.


Y si desdeñan a los guionistas, que recurran al menos a los grandes narradores.


La historieta, agradecida.