SOBRE ESTE BLOG...

Vas a encontrar, básicamente, data sobre historieta cómica argentina clásica. Además, bastante de bande dessinée. Algunas reflexiones sobre el lenguaje historietístico, muchas polémicas y miles de imágenes, la mayoría de mis propios archivos. La forma más fácil de ubicar un material o autor es ir a "Etiquetas", revisar y hacer click en la pertinente. También podés escribir una palabra clave en "Buscar en este blog". Tenés mi contacto, encima, acá al lado → → →→ → →→ Suelo responder mails si la consulta es muy específica. En cuanto a enlaces que ya no funcan, lo siento, llegaste tarde. Podés tomar lo que quieras, en tanto cites la procedencia. Si no citás, y te ubico, te escracho públicamente, como he hecho en varias oportunidades. Enjoy
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domingo, agosto 01, 2021

POBRE GUERRERO

Caras y Caretas dedicada a Oesterheld, que salió hace poco.

La acabo de empezar por su página 6, nota "El Nestornauta", por María Seoane.

No terminé aun la lectura de dicha nota que ya encontré dos disparates: 

a) equiparación de Lúpin con Juan Salvo como héroes colectivos en la historieta;

b) atribución a Guillermo Divito, en 1954 (sic), de la autoría del personaje de Lúpin.

En el encabezamiento de la nota se presenta a la Seoane como "Directora de contenidos editoriales".

Así empieza la revista, repito.

Quedan prevenidos para no tirar 160 pesos a la basura...





sábado, marzo 23, 2019

SABADOS, DIA DE PESCA

Reencontré una librería de viejo a la que iba siempre, en su nuevo local. Había cerrado hace bastante y la daba por perdida.
Me traje:
Rico Tipo (4, una repetida, pero la compré igual porque hacían rebaja de a dos, queda para canje);
Lúpin (3), que también iban en oferta de a tres y si a alguno le interesa las canjeo (son de la franja del 170);
Los Profesionales de Varlotta / Lizán, que la tengo en Fierro, pero vale la pena la recopilación en libro, sobre todo porque -si no lo saben- Varlotta es el seudónimo de Mario Levrero (ahora, si no saben quién es Mario Levrero, traten de averiguarlo);
Cambalache N° 1, curiosidad absoluta, póster-historieta desplegable de Perez D'Elías en dibujo y Abrevaya-Guinzburg en guión.Calculo que es el único número que se publicó, dada la desgraciada fecha en que salió a la calle. La última viñeta lo dice todo. Los memoriosos sabrán identificar los personajes del póster, los que no, pueden ir al final del post...













Lista de los personajes destacados de 1975, en el póster...
De arriba a abajo, de izquierda a derecha: 
-José María Muñoz

-Graciela Borges
-César Luis Menotti
-Jorge Luis Borges
-Leonardo Favio 
-Carlos Monzón
-Susana Giménez 
(fines de 1974 se estrena "La Mary", con ambos como protagonistas y durante la filmación empezó el romance, que se hace público en 1975)
-Marilina Ross (se había estrenado ese año "La Raulito")
-Juan José Camero (se había estrenado ese año "Nazareno Cruz y el lobo")
-Beto Alonso (jugador estrella de River, bicampeón de ese año)
-Carlos Reutemann
-Selva Alemán (la figurita difícil, sobre la cual todavía tengo dudas... sin embargo, en la historieta aparece como pareja de García Satur, y el teleteatro que éste había protagonizado en el '75 era "Juan del Sur" donde la actriz era co-protagonista... gugleando fotos antiguas se advierte un parecido)
-Bernardo Neustadt 
-Casildo Herrera 
-Victorio Calabró
-Guillermo Vilas 
-Carlos Menem
-Nicolino Locche
-Ricardo Balbín
-Lorenzo Miguel 
-Isabelita 
-José López Rega
-Antonio Cafiero 
-Claudio García Satur

jueves, enero 04, 2018

MAESTROS EN BOMBA-H

Hace varios años, saciados ya mis apetitos más urgentes en el coleccionismo de historietas, empecé a comprar revistas humorísticas. Advertí que si bien aparecían allí muchos creadores que conocía de memoria, el cuadro único solía hacer que se ocupasen más de la composición y el detalle. Y en cuanto a los que cultivaban sobre todo el humorismo gráfico, los había brillantes. 
En estas muestras  (Bomba-H 3 y 5, setiembre y noviembre de 1955),  se alinean por el primer grupo Guerrero, Torino y Francho. En los del segundo Garaycochea, Laino y Oski (a quien una vez más encuentro firmando como "Rasputín").






miércoles, marzo 09, 2016

ALBUM DE VACACIONES LUPIN 1967

Sólo un fanático de la revistucha puede apreciar el valor de este ejemplar cachuzo que conseguí hoy... El primer álbum, ni más ni menos, el de 1967...


lunes, diciembre 06, 2010

GUERRERO, OTRO GRAN EMIGRADO

Cuando hablé del pasaje de dibujantes de Ediciones Torino a Editorial Mazzone, omití referenciar, junto a Dol, a Guerrero (aunque creo recordar haber tratado en algún post las mudanzas de ambos, hasta recalar en su propia revista, Lúpin). Registro dos creaciones de éste en Nicolita y su Pandilla : La Isla de los Caníbales (Nº 2) y Joe Flip, el Mecánico (Nº 5, primera aparición del personaje). No podían estar ausentes los aviones que, como se observa, aparecen desde los primeros cuadros en ambas historietas.
Estos trabajos son de 1960, previos a su radicación exclusiva en las revistas de Mazzone, que tardó poco en realizar.
Dol, en cambio, siguió colaborando un tiempo más en Ediciones Torino. Revisando ahora las Nicolita, constato que Saltapones y Manija se publicaron allí hasta 1962, al menos. El salto definitivo parece haberse dado cuando Mazzone empezó a diversificarse en distintos títulos, lo que incrementó el trabajo del dibujante, y lo obligó a optar.

lunes, junio 28, 2010

EL STAFF DE MAZZONE EN LUPIN - 2da Parte

Ianiro

Este extraordinario dibujante, que había creado en "Leoplán" a Tóxico y Biberón, luego trasladados a "Capicúa", elije para debutar en "Lúpin" una tira que venía haciendo desde 1944 en "Rico Tipo": Purapinta. Siempre juzgué superior la primera, dado que los gags del pseudo-guapo, terminan tornándose previsibles, como los de la mayoría de estos personajes unidimensionales.
Pedro Seguí

Seguí era colaborador de Mazzone no sólo en las revistas de historietas, sino que además figuraba habitualmente en "Loco Lindo", de perfil similar a Rico Tipo, y que intentaba competir con ésta. El personaje que aparece en el nro. 1 de "Lúpin", Johnny Retruenos, tiene su antecedente en otro cow-boy suyo, ideado para "Capicúa": Jeff Tripas, aunque hay que decir que en las publicaciones de Mazzone, abundaban las parodias del oeste (El Sheriff de Cananá City y Barbastón, de Jorge Toro, Bronca Ley, de Ferroni, El Rebelde, de Saborido, El Justiciero, de Gallito).
Con el correr de los números de "Lúpin", Seguí incorpora una segunda serie que también se puede encontrar en revistas de Mazzone: Tuerkito y Gasolina. En ambas historietas, son otros dibujantes los que terminan haciéndose cargo.
Männken

Es uno de los que toma la posta en Johnny Retruenos. Firma allí con su verdadero apellido -Braxator-. Pero aún si no lo hiciese, su trazo, a medio camino entre lo cómico y lo serio, resulta inconfundible. Como Männken, sus historietas se pueden hallar en todo Mazzone. También asumió -sin firmar y por temporadas- los personajes de éste, principalmente a Batilio, como en esta aventura donde, a pesar del esfuerzo por mimetizarse con el creador original, se constata indubitablemente su estilo (Nº 18, abril de 1966).

Otra característica suya -compartida con Héctor Alfonso- era la de adicionar dibujitos graciosos a las didascalias (personajes con carteles, canillitas voceando diarios, etc.). En ésta que reproduzco, del mismo episodio de Batilio, rinde homenaje a Les Rigolus et les Tristus, del gran Jean Cézard. Y ya que nos extendemos con Männken... Si bien Las travesías de Fitito es una revista posterior a mi generación, y que prácticamente no he leído, conservo algunos ejemplares por la calidad del dibujo. Estas dos páginas magistrales pertenecen al primer número de la reedición del año '89.

Ferroni

Finalmente, entre los muy buenos dibujantes del staff de Mazzone, que acompañan a Guerrero y a Dol en la flamante "Lúpin", se encuentra el que firmaba con un sombrero mexicano, Ferroni. Más humorista gráfico que historietista, registro sin embargo dos series suyas, que anteceden a Hercu Sansonacho, con la que debuta en la revistucha: Pepe Tuerca (en "Batilio") y Bronca Ley (en "Afanancio"). Obsérvese como en aquel tiempo, además de los cow-boys, eran moneda corriente los personajes de mecánicos (y ni que hablar de los detectives).
(Como consigné en la primera parte de esta nota, las imágenes de la revista "Lúpin", están tomadas de los nros. que subió a Taringa, el usuario“latabernademoe”)

sábado, junio 19, 2010

EL STAFF DE MAZZONE EN LUPIN - 1era Parte

Una triangulación curiosa
Tanto Divito como Mazzone fueron colaboradores de Quinterno y crearon posteriormente sus propias publicaciones. Dol y Guerrero, que durante años integraron el staff de Mazzone (Dol había tenido una mudanza previa, desde Ediciones Torino), terminaron bajo el ala de Divito, quien acogió el proyecto de Lúpin.
Junto con ellos partieron algunas firmas que se veían frecuentemente en Capicúa, Afanancio, Piantadino o Cariseca. Me refiero a Ianiro, Pedro Seguí, Alfredo Ferroni y Männken.
Los iré tratando por partes.

Dol y Guerrero
Los directores de Lúpin, trajeron cada uno a la flamante revista dos personajes conocidos y dos estrenos.
Sabido es que el piloto nace en el primer número de Capicúa (octubre 1959). En el 1 de la revistucha (febrero del 66), sin embargo, se le otorga una prosapia vinculada a la aeronavegación, que funciona a modo de presentación de la nueva etapa de la historieta, incluyendo personajes (abuelo, padre, Gafas, Tornillo) y modalidades de las futuras entregas (tanto las andanzas del protagonista, como los relatos de guerra de sus antecesores).

En cambio Dol, se limita a transformar el logo de Resorte (“el ayudante del Profe”, en Capicúa), anunciando sus “Nuevas aventuras”.

Las novedades vienen por parejas: Piedrito y Saurio (Guerrero) y Bicho y Gordi (Dol, firmando como “Sol”, con solcito incluido en la o).
En la historieta prehistórica, Guerrero hace gala como dibujante de virtudes superiores a las que exhibe en Lúpin o en Al Feñique, de líneas un tanto esquemáticas a mi gusto, quizá por una pretensión de acercarse a un estilo “serio”. Piedrito y Saurio se emparenta con el trazo más suelto de Mosca Kid o Moscato, Oporto y Anís. Todas las nombradas aparecían en Editorial Mazzone y terminan más tarde o más temprano recalando en la revista Lúpin.

Dol, con un nivel de osadía gráfica y argumental que superó siempre al de Guerrero, inaugura una gran historieta. La desfachatez del Bubi, personaje secundario de Bicho y Gordi, lo mismo que los cartelitos delirantes que pueblan las viñetas, constituyen hallazgos singulares que anticipan varias décadas, y que emparentan a Dol con Vidal Dávila e incluso con Battaglia.

En un post del 2008 (ver), en el que también remito a otro del 2006 (ver), me he referido a estos temas (incluyendo la procedencia del Bubi). Repasando lo escrito, registro que con el transcurso del tiempo valoro cada vez más el trabajo de Dol. Hoy día opino que Bicho y Gordi, junto a Saltapones (que provenía de las revistas de Torino, se publicó en Cariseca y llegará también a Lúpin) son dos de las tantas creaciones de la vertiente cómica, que merecerían reedición.

(El usuario de Taringa, “latabernademoe”, ha subido la colección completa de Lúpin en PDF, lo que me ha permitido reencontrarme con aquellos primeros números que compré en mi infancia, y de allí tomé las imágenes. Es de destacar que estos archivos fueron comercializados en un tiempo por la editorial, que tuvo la brillante idea de preservar de esta forma un material que estaba en manos de poquísimos coleccionistas. Universo podría seguir este ejemplo. Si pusieran a la venta tres CD’s con todo el Patoruzú dibujado por Quinterno, en buena definición, a 30 o 35 mangos cada uno, se los sacan de las manos. Y prácticamente la única inversión que tendrían que hacer sería publicitaria. Pero que se puede esperar de estos nabos...)

martes, junio 01, 2010

MOSCAS BLANCAS EN EL STAFF DE MAZZONE

Sin duda, el staff más destacado de historietistas de Mazzone, fue el compuesto por Guerrero (Lúpin, Mosca Kid, Al Feñique), Dol (Resorte, Saltapones, Jopo el reportero) y Ianiro (Tóxico y Biberón). Y por supuesto, Francho, que brilló durante un corto período con Aventuras de los Tres Malditos y algunas historietas sueltas. Aunque es injusto no mencionar a otros, que acompañaron las publicaciones de la editorial durante mucho tiempo, como Casadei -cuya firma era el dibujo de una casita, al que agregaba "dei"- (El Capitán Espuma, Petty García, Hágalo Ud. mismo, Polidoro Press, Mireya, Pitágoras, Goyito, Mike Valentón), Gómez -quien firmaba también como "Goz"- (Churrinche, Meñique, Doña Mireya), Alfredo Ferroni -la firma era un sombrero mexicano- (Pepe Tuerca, Bronca Ley) , Jorge Toro (Barbastón, Yoloví, Toribio, El Sheriff de Cananá City, Pirifolio, Bonifacio y su perro Pérez), Pedro Flores (Gastón y Camilo, Jorge Bull, Mister Camelo, Wolf y Lamb), Gallito (Silver Joe, Tarsanín, Guli, Balín de Chicago, El Justiciero), Toño Gallo (Hong King, Telompotodo, Aventuras en Oriente), Pedro Seguí (Sonia, Toni Martin, Conga, Tuerkito y Gasolina, Nina, Jeff Tripas), Héctor Alfonso (Yoli, Delfín Teafano, El Muñeco Maldito, Planetoide), Männken (Von Bochus y Megatón, Zeta Zeta 1º, Pepe Pistón y Biela Fundida, Pipo Cancheroni, Los Masticables), Saborido (Rata-Man, James Boom, La Isla de los Gatos, Miguel Martillo, El Rebelde, Pipón, El Doctor Pavura, Jorgito, Ray, Ernia Pif).
Entre los enumerados hay dibujantes excepcionales, y algunos de sus personajes merecen rescatarse del olvido, de lo que es posible me ocupe en el futuro. Pero en este post quiero referirme puntual y brevemente a tres.
Dos de ellos, Lembo y “Cundri” (José Angel Garzo), no se hallaban entre el plantel habitual de Mazzone, y provenían del equipo de Quinterno. Los estilos de ambos, aunque disímiles, se destacan en medio de cierto aggiornamiento que campeaba en la editorial. Rescato aquí “Caída de Roma” (Cundri, Cariseca Nº 56, 18/03/66) y “La Vuelta al Mundo en 80 Historias” (Lembo, Capicúa Nº 240, 08/70).
El tercero es Heredia, de quien sí registro cierta continuidad en las revistas de Mazzone. La singularidad de su trazo radica en la libertad con que se mueve, y en la curiosa amalgama entre vertientes cómica y seria (característica también observable en Männken y Casadei), que se corresponde, además, con los argumentos. Afecto a las historias de misterio o terror, tres series suyas solían transitar por esos caminos: Ferranio, Doctor Vudú y Casos Extraños. Las imágenes están tomadas de Cariseca Nº 36 (septiembre-octubre 1964), Nº 62 (14/09/66) y Piantadino Nº 67 (setiembre 1965), respectivamente.

viernes, diciembre 04, 2009

Recuerdos de Córdoba

Aparte de la calurosa recepción del público cordobés -hubo que agregar una función de "Illía" en trasnoche el sábado- me traje de allá dos joyitas, a precio regalado: una Tía Vicenta de diciembre del '58 ($2.50) y El Trencito Nº 90, de julio del '54 ($3).
Se me ocurre que no hay temática humorística que envejezca más rápido que la política. En este número de la revista de Landrú, hay referencias por todas partes al "Dragón Verde", que era una supuesta secta de conspiradores contra Frondizi. Por supuesto que hoy día nadie se acuerda de eso. Sin embargo siguen siendo efectivas secciones como La Familia Cateura o Jacinto W., el reblan. Y en lo gráfico, las publicidades realizadas por el propio Landrú.
El gran valor de El Trencito radica, obviamente, en las tiras casi olvidadas de Torino y Mazzone. Rescato aquí una página donde se puede apreciar una de cada uno, a más de un chiste "pícaro" y realmente ingenioso de Guerrero.

lunes, junio 29, 2009

QUE LA HISTORIETA VUELVA AL KIOSCO!!!

Bien...
-Siendo las 2 y media de la mañana del lunes, el mejor presidente que tuvimos los argentinos desde el restablecimiento de la democracia, acaba de reconocer, con muchísima altura, la derrota. La izquierda ciega le hizo el juego a la derecha, como históricamente ha ocurrido en este país. El aparato duhaldista contribuyó con la reacción. Gran parte del electorado no votó por sus propios intereses, sino según lo que le vendieron los medios de comunicación, con parodias de candidatos en TV incluídas. Pobre país.
-No seguiré posteando de política, así que al/los autor/es de los cobardes anónimos que están llegando en ese sentido, le/s aviso que no se gaste/n, es al pedo, no los publico.
-La interna trulalera ha vuelto a ser sorda, porque parece que cuando yo me corro, ya nadie tiene nada para decir. Más cobardía.
-Las necrológicas las evito, apenas si encontrarán alguna mención al final de este post.
-Para noticias pelotudas abrí una sección a la derecha, que mantuve unos días, con la versión televisiva de Isidoro. La usaré de nuevo cuando la ocasión lo amerite.
Así que, volvamos a la historieta...
QUE LA HISTORIETA VUELVA AL KIOSCO!!!
Hago pública esta denuncia, sin que me importen las consecuencias: a la ciudad donde reina Monseñor Aguer, con sus disparatados anatemas, no llegan las revistas de historietas!!!
En general no me importa mucho. Pero este mes tuve una pausa en mis actividades en Capital, y sufrí el no poderme hacer de algunos títulos (dos primeros números, entre ellos) que se anunciaban... en kioscos!!! Podría haberme corrido hasta la comiquería de calle 7, pero quería comprarlas en el lugar que correspondía.
Finalmente me di el gusto. El jueves, camino para Pcia., tuve que pasar por la AAA, y a la salida se me ocurrió hacer media cuadra hasta Entre Ríos. En un kiosco conseguí Los López Nº 1. Y en el de enfrente Comic.ar Nº 1 y Comiqueando, Edición Especial 15 Aniversario.
Claro que el gustito me costó 32 mangos!!!
La edición especial de aniversario de Comiqueando, por calidad de impresión, papel, y cantidad de páginas, justifica sobradamente los $ 14,90 que cuesta. En cambio, Los López ($ 11,90), según estos mismos parámetros, resulta carísima. Y supongo que la Comic.ar -la más barata, pero la de impresión más pobre y de menos páginas- no se podía vender a menos de $ 4,90.
La cuestión es que el gasto superaba el placer de comprar tres revistas en kiosco y de un saque, así que no tuve más remedio que leerlas para compensar.
Empecemos por la que menos me gustó. Los López ostentaba como crédito previo a Luis Ordóñez, lo que me generó expectativas. Tendría que haber pensado que un excelente caricaturista no necesariamente es un buen historietista. Tampoco puede decirse que sea malo. Es ni fu ni fa, lo mismo que el guión. Se pretende una comedia costumbrista, con toques delirantes, pero hay poco de comedia, poco de costumbrismo y menos aún de delirio. El relato resulta moroso y el dibujo dista de tener el grado de detalle que Ordóñez exhibe en sus caricaturas. Se lo nota, de todos modos, más cómodo en los rostros. Así, salvo unas pocas páginas del principio, se abusa de los primeros planos y están ausentes casi por completo los fondos. En cuanto a éstos, el relleno con color digital es de una absoluta falta de creatividad, por lo que la revista podría haber estado impresa tranquilamente en ByN. A pesar de lo expuesto le abro un crédito para un segundo número. Ojalá mejore.
Comiqueando, por más que esté en los kioscos, es ante todo un producto para el ghetto que va a comiquerías, se sabe. Así y todo es un mérito haber permanecido incólume, aún con altibajos, en ese mercado durante 15 años. También es paradójico que una edición nacional sobre historietas se haya sostenido cuando es prácticamente irrelevante la edición impresa de historietas nacionales. Claro que al ghetto que la sigue no le interesa precisamente ese campo. Los friquis que consumen la Comiqueando lo hacen por notas como las de Wolverine, Final Crisis o Avatar, que aparecen en portada. Pero hay que reconocer que Accorsi suele darle un lugarcito a la temática nacional o a otras no precisamente pochocleras. En esta edición, se puede ejemplificar con el reportaje a Agrimbau y la nota sobre Copi, en lo nacional, y las de Carlos Giménez y el Tío Rico (aunque ésta satisface a la franja más nerd del ghetto). De eso, algo leí.
A Agrimbau le preguntaría -en serio, porque respeto su laburo- cuál es la conexión que encuentra entre Discépolo y Oesterheld. A primera lectura me parece osada la comparación. Me quedé en ascuas, porque Accorsi e Hildebrant -autores del reportaje, que no deben conocer a don Armando- la pasaron por alto completamente.
En el artículo sobre Copi me detuve en el copete, ya que arranca con un desatino: suponer que a Damonte Taborda se lo descubre ahora, obviando -por supina ignorancia- la enorme popularidad que siempre tuvo en la Argentina, tanto en su faz de autor teatral, como en la de historietista. Hildebrandt, el articulista, debería haber reparado, al menos, en una de las fuentes que él mismo cita: la nota que Primera Plana le dedica a Copi en el año ’65. Sabrá Hildebrandt qué era Primera Plana? Las actuales generaciones creen que la humanidad nació con ellas...
Otro copete que me impidió avanzar fue el de la nota dedicada a Carlos Giménez. Esta vez se trató de algo que me aterrorizó. Lo transcribo: “Mientras tantos dibujantes de diversas calidades aprovechan el boom del cómic autobiográfico para contarnos que fueron a la panadería a comprar churros y -como no había- compraron medialunas, uno de los máximos autores de la historia del cómic español acumula más de 30 años de magníficas (y a veces dolorosas) obras dentro de este género”. Lo firman Martín Fernández Cruz y Andrés Accorsi. Ignoro quien de los dos escribió lo trascripto, pero por las dudas fuera el último, no avancé con la lectura. La posibilidad de seguir coincidiendo con Accorsi me resultaba horrorosa.
En cambio, la nota de Fabio Blanco la leí completa porque sabía que iba a disentir (y tampoco me inquietaba acordar en algo, en su caso).
Fabio sigue -y seguirá hasta el fin de sus días- su inútil cruzada contra un libro escrito hace casi cuarenta años y que hoy día ya es un clásico: “Para leer al Pato Donald”, de Dorfman y Mattelart, a los que llama “payadores marxistas". Los consabidos, reiterados y endebles argumentos que esgrime en su contra el payador barksista son básicamente dos:
a) que Dorfman y Mattelart desconocían la existencia de Barks, y por ello atribuyen todo al perverso ingenio capitalista de Disney (como si Barks -un anónimo dibujante y guionista- no hubiera trascendido justamente por la industria de Disney, a la que era absolutamente funcional);
b) que existen algunas historias que contradecirían la teoría expuesta en el libro (esto resulta parecido a la autodefensa de los racistas que alegan tener un amigo negro o judío).
Eso sí, no se puede dejar de reconocer a Fabio su tozudez.
En cuanto a las pocas historietas que trae la revista, en la sección Comixtrip, la más floja de ellas (Wini the punga) no es peor que muchas de las que se publican en Fierro, y la mejor (Diez años de...) no desentonaría al lado de sus aciertos, que los tiene. Y si traigo a colación a Fierro es porque la línea de Comixtrip se le asemeja, y porque los trabajos deben haber sido rebotados allí, si no, sus autores no los publicarían gratis en la Comiqueando. Una muestra más de las arbitrariedades de Sasturain, para quien el staff de historietistas argentinos se reduce a unos pocos entenados. Aunque Ariel López V., que es de los buenos que publica en Comixtrip, algo logró meter en Fierro, si mal no recuerdo.
Ojalá algún día, sin perder su identidad informativa y de opinión, Comiqueando amplíe el espacio de publicación de historietas y se abra a un público más amplio y de intereses un poco más elevados que los del ghetto al que se dirige.
Pasemos ahora a lo que para mí constituyó una auténtica revelación: Comic.ar.
Confieso que de antemano tenía prejuicios. El título mismo no me gustaba nada. Aborrezco que se use la palabra cómic para nuestra HISTORIETA. Además, ese parentesco de lo impreso con lo virtual no me gusta, y tampoco el contenido de la publicación lo justifica. Supongamos que se pretenda decir que las historietas salen de los blogs a la calle... demasiado rebuscado. Y si quieren significar, mediante un juego de palabras, “cómic argentino”, es una absurdidad como expresión idiomática, ya que tenemos -repito- una palabra que representa a ese lenguaje.
Tampoco el formato me conforma. Hay que desdoblar la publicación para leerla, lo que lleva a alguna confusión en la secuencia. Las originalidades en ese campo deben estar respaldadas por contenido, cosa que aquí no sucede. Tranquilamente, en vez de 12 páginas tamaño diario desplegado, podían haber sido 24 de un tabloide chico. Aparte, mi mentalidad de coleccionista no admite que una tira esté plegada por la mitad, ya que con el tiempo, allí se va a generar inevitablemente un corte.
Sigamos con lo negativo, para ir luego a lo auténticamente valioso. Con apenas doce páginas no se justifica destinar una íntegra (sección El Ojo de la Historieta) a asuntos tan poco interesantes como el reportaje a Sole Otero, el panegírico de Loewy y las novedades “en bateas”. Tampoco veo lógica la inclusión de tiras cómicas y chistes, que encima son mediocres. Dedíquense a las historietas unitarias o en continuará, muchachos, y déjense de joder. Y el día que aumenten las páginas, entonces sí, metan cosas de relleno que no se va a notar tanto.
Vamos ahora a la historieta propiamente dicha donde aparece lo realmente bueno de esta publicación.
La única serie unitaria, El Exhumador, es excepcional en su capítulo inicial. No tengo referencias de sus autores, Curci y Centurión, pero si son jóvenes prometen muchísimo.
Respecto a las series en continuará, no obstante que con primeras entregas de pocos cuadros es imposible arriesgar juicios contundentes, sí puede afirmarse que arrancan muy bien en argumentos y dibujos.
Entre ellas, destaco Alienígena, de Valdearena y Greco, por la originalidad del planteo.
La más floja es Nacho Paparazzo que apunta al modelo del primer Loco Chávez, sin que sus autores sean ni Trillo ni Altuna, y encima, intentando reflotarlo 34 años después.
Pero más allá de públicos, regularidad, distribución o calidades, la cuestión es que actualmente se pueden conseguir en kioscos una docena de títulos diferentes en revistas de historieta argentina. Según mis cálculos, a las nombradas deben sumárseles los cuatro títulos de Thalos (Magma, Pandemonium, Manuela, Nekrodamus), los tres sobrevivientes de Universo (Andanzas, Correrías, Locuras) y Pinlú, la sucesora de Lúpin.
Es poco todavía, pero es algo.
Lamentablemente, el deceso de Guillermo Guerrero, pone en duda el destino de Pinlú, publicación con la que enfrentó hidalgamente las absurdas cuestiones de derechos planteadas por los herederos de Dol, con el sólo objetivo que la legendaria revista creada por ambos -con el padrinazgo de Divito- no desapareciera.
Y por esas casualidades del destino, el mismo día que Guerrero, murió Andrés Cascioli, quien para mi generación fue, ante todo, uno de los referentes de la resistencia a la dictadura, con Humor Registrado. Pero también un defensor y promotor de la historieta nacional, con Ediciones de la Urraca. Se le deben hitos como Chaupinela, Súper Humor y la primera etapa de Fierro.
Esperemos que el ejemplo de estos dos tenaces creadores y editores ya esté siendo recogido.
Que la Historieta vuelva al kiosco, carajo!!!

domingo, abril 26, 2009

LOS HALLAZGOS EN BICHOFEO

Las maravillas olvidadas que encontré en estas revistas de 1945 (ver) no dan para dejarlas en La Colección de Dao, sin comentarios, y para el disfrute de unos pocos. En una impresión y formato modestos, la publicación tomaba algo -pequeñas notas y humor gráfico- del estilo del Patoruzú Semanal, y preanunciaba al Patoruzito, en cuanto a los diferentes géneros historietísticos.

Empecemos por Guillermo Guerrero. Lejos aún del nacimiento de Lúpin (1959) lo encontramos aquí con tres tiras: Rubita, Tanguito y Langosta y Lere Lere. La primera desarrolla las peripecias de una rubia tonta, la segunda se mueve en un ambiente arrabalero, mientras que la última acude al tópico del gallego bruto, que ya venía aprovechando Lino Palacio con su Ramona, desde hacía quince años. En el caso la variante consistía en que el personaje era andaluz, y posiblemente cantaor, de ahí su nombre.

En cambio, Battaglia estaba muy cerca -a meses- de su gran creación (Mangucho y Meneca en Patoruzito Semanal, octubre del '45), cuando publicaba Pascualito en Bichofeo. Se lo puede observar en esta página haciendo gala ya del absurdo que lo caracterizaba y de las exageradas posturas que imponía a sus personajes.

Me llamó mucho la atención la originalidad de Buenaventura, el suicida, tira que desconocía, al igual que a su autor, Billy González. Sólo hallé una mención a ella en el ineludible "Aquellos personajes de Historieta", de Siulnas. Quizá, cuando el maestro ande por acá, pueda ilustrarnos un poco más al respecto.


Y para finalizar, pasemos a las joyitas del verdadero Gran Torino. Hace un tiempo, el amigo Luis del Pópolo (del que no he tenido noticias últimamente, escribí, Luis!) me pidió algo de Soplete, personaje originario de Bichofeo. Lo único que tenía para entonces era el episodio aparecido en el nro. 2 de la revista que llevaba su nombre, pero que no estaba dibujado por Torino, a más un cover realizado por Siulnas (quién otro podría ser?) en el libro mencionado. Lo subí especialmente para Luis a un hosting. Revisé el link, y todavía está vigente, así que el que quiera descargarlo para comparar estilos, puede hacerlo aquí. También en Bichofeo, Torino despegó por primera vez a Los Dos Profesores del Conventillo, para hacerlos protagonizar delirantes aventuras continuadas. Como postre, un chiste gráfico del autor de Don Nicola.