SOBRE ESTE BLOG...

Acá vas a encontrar, básicamente, data sobre historieta cómica argentina clásica. Además, bastante de bande dessinée. Algunas reflexiones sobre el lenguaje historietístico, muchas polémicas y miles de imágenes, la mayoría de mis propios archivos. La forma más fácil de ubicar un material o autor es ir a "Etiquetas", revisar y hacer click en la pertinente. También podés escribir una palabra clave en "Buscar en este blog". Tenés mi contacto, encima. Suelo responder mails si la consulta es muy específica. Podés tomar lo que quieras, siempre que cites la procedencia. Si no citás, y te ubico, te escracho públicamente, como he hecho en varias oportunidades. Enjoy

viernes, junio 22, 2007

CURIOSIDADES QUINTERNIANAS

Como es sabido, hasta el número 54 de Andanzas, lo que se publicó fueron reediciones de la Patoruzú semanal. El siguiente, “La Extraña Herencia”, de julio del ’61, inaugura lo que se llamó las “inéditas”. En esa historieta hay un detalle realmente curioso: se da por muerto al Coronel Cañones, e Isidoro, junto a un primo, disputan el legado del título. Posteriormente, en “Selección de las Mejores” la imagen del Coronel en el retrato se cambió por la de un ignoto anciano.
Pero hete aquí que revisando la franja válida de Locuras, me encuentro con otro detalle curioso.
Aclaro que con “franja válida”, me refiero a aquella que abarca hasta el número 30, aproximadamente, donde las tramas no se reducían a una sucesión de gags, y el protagonista, aún en su faz de “play-boy” conservaba algunas características de la personalidad que mostraba junto al indio.
Vuelvo al detalle: en el número 24 de Locuras, “Sobrino Paralelo”, de junio del ’70, es decir nueve años después de “La Extraña Herencia”, se rescata al mismo personaje del primo de Isidoro. Que por supuesto, interactúa en la historieta con el pundonoroso Coronel.
Si bien en Andanzas el primo se llama Pichulo Cañones y en Locuras Matías Cañones, la identidad gráfica (quite de monóculo mediante) resulta evidente.
Cabe destacar, finalmente, que las apariciones de don Urbano Cañones en Andanzas fueron (salvo error u omisión) tres: la reedición de su ingreso a la galería de personajes, en la número 13, "El Irascible Coronel", la mencionada en "La Extraña Herencia", y la otra "inédita" del número 59, "Misión Secreta". En esta última tiene una corta intervención, encomendando a su sobrino una tarea de espionaje, que también fue eliminada para "Selección...". Nótese la inconsecuencia de que apenas a cinco números de su "muerte", se lo hace resucitar sin que medie explicación alguna.

miércoles, junio 20, 2007

SEAMOS JUSTOS CON GARCIA FERRE

De pibe, mi revista escolar era el Billiken.
Y por las historietas, ya lo conté.
A pesar de que le hinché los ovarios a mi vieja para que me comprara el número dos de Anteojito (el primero se agotó en un día de los kioscos de Zárate), a pesar que esa tapa del dúo tío y sobrino botando una cáscara de nuez en una fuente (ahora me aparece un reloj de arena, y me confundo) era sumamente atractiva, como las demás que siguieron, a pesar de que las putas maestras la recomendaban como la revista infantil más completa, yo seguí fiel al Billiken.
Compraba Anteojito de tanto en tanto, sí. Pero ni punto de comparación.
El Hada Patricia, Manuelo, el Topo Gigio o cualquiera de esas pajerías me parecían absolutamente ñoñas. Y ésa es la caracterización de García Ferré que sostengo aún hoy: un industrial de la ñoñería. Sus creaciones fueron siempre especulativas, promoviendo la emoción fácil y la moraleja barata.
A diferencia de Quinterno -que también era un empresario, por supuesto- sus personajes no resistían una lectura adulta. Para nenitos de 6 años y hasta ahí.
Me cuesta entender a los enormes pelotudos que hoy pagan una fortuna por el nro. 1 de Hijitus o, peor aún, por los muñequitos de Kolinos o la caja del Nutri Súper Chotitus. Esa gente de historietas, nada, supongo. Se solazan en la peor de las regresiones.
Pero aunque no sea santo de mi devoción, sino más bien todo lo contrario, algunas virtudes hay que reconocerle al viejo García Ferré.

Creo haber dicho ya que considero a Antifaz (los primeros nros., de orientación juvenil, después volvió al enfoque ñoño) una buena revista de historietas.
Ahora, revisando una Anteojito de fines de los ’60, cuando yo ya casi no la compraba, reivindico lo que allí se publicaba del género.
Para mi sorpresa aparecen Arancio y Arturo del Castillo. Sabía que estuvieron en el staff de Antifaz, pero no los recordaba en Anteojito.
También aparecía allí Spirou. Y el Sónoman de Oswal, claro. Palabras mayores.
Además, hace poco, ojeando en una librería de viejo de Mar del Plata un ejemplar de los ’70, descubrí que se había publicado a Tin Tín.
En cuanto a la producción del propio Ferré, creo que lo mejor que hizo en su vida fue Pi-Pío, una historia interminable y surrealista que había dibujado originariamente para Billiken, antes de fundar su propia editorial.
Alguien tendría que preocuparse por recopilarla, valdría la pena.

BIOY EN HISTORIETA

Casterman acaba de publicar "L'Invention de Morel", versión historietística de la magistral novela de nuestro Bioy Casares. El autor es JP. Mourey.
Francés, por supuesto, porque los dibujantes argentinos están demasiado ocupados con los superhéroes yankees, el manga y toda esa bosta. Y su nivel cultural no da pa' leer a Bioy... Robinjú, a lo sumo.

sábado, junio 09, 2007

EL GALPON CIBERNETICO (2): CALOI PUBLICISTA

Revista Gente y la actualidad, Nº 293, edición del 4 de marzo de 1971. Pág. 55: publicidad de cigarrillos Parliament...(...de nada, muchachos. Si de vez en cuando me regalan un par de jabones y un champú decente, no piensen que me voy a ofender, eh!)

EL GALPON CIBERNETICO: OESTERHELD

El amigo Bole ha tenido una feliz ocurrencia rebautizando a este blog como "el galpón cibernético", así que la he adoptado como título de una nueva sección. La referencia son mis hallazgos en los galpones, que traduzco en limpias imágenes aquí, luego de quitarme la suciedad de la búsqueda. Pero no me quejo, porque a veces aparecen perlitas como ésta...
Hace un tiempo reseñé el libro "Oesterheld en primera persona", editado por la Bañadera (VER). En él se ofrecen extractos de un reportaje concedido por el gran guionista a la revista Siete Días en el año 74. Pues bien, acabo de desempolvar el Nº 381 de dicho pasquín donde aparece la nota en cuestión, que ofrezco íntegra a los que les interese (espero que se pueda leer, no se que pasa, que algunas imágenes no se agrandan).

Es curioso que en el libro no se mencione que la foto de su portada proviene precisamente de allí. Posiblemente los muchachos de la Bañadera hayan claudicado ante las bondades de la imagen, pero concientes de que la fuente no resultaba muy prestigiosa, creyeron conveniente no citarla...

(JUUUUUUUUUUAAAAAAA!!! Que no se me enoje el amigo Van Rousselt!!!)

viernes, junio 08, 2007

Y HABLANDO DE BILLIKEN (2)...

Para mí, y supongo que para la mayoría de los pibes de distintas generaciones, el material escolar de la revista era un buen pretexto pa' que los viejos la compraran. Las láminas de San Martín cruzando los Andes me chupaban un soberano huevo. Lo que me importaba eran las historietas. Habría que hacer un estudio serio sobre el nivel que mantuvo la publicación respecto al género, en sus distintas épocas. Yo recuerdo a la mía (los '60) como excepcional. Pero viendo las de este ejemplar del año '49, podemos comprobar que la cosa venía bien de antes.

Pelopincho y Cachirula abarcó varias generaciones, lo sabemos. Ocalito y Tumbita fue otro clásico (genial), al igual que La Familia Conejín, que no llegó a mi época. Y Pancho Broncas (sin dudas un rebautismo local), parece tener el sello de la Disney.
La revista tuvo el enorme mérito, además, de haber publicado Súperman desde sus inicios. El Aguila Fantasma provenía también de la Action Comics.
De postre, un lujo: José Luis Salinas realizando ilustración infantil.
(NOTA: hice lo que pude con las imágenes, el ejemplar está hecho mierda)

Y HABLANDO DE BILLIKEN...

...no es posible evitar la obviedad de citar las maravillosas tapas que Lino Palacio realizó para la revista durante décadas.

Pero supongo que los lectores de este blog esperan algo mas original que un pobre comentario ilustrado con imágenes de mi colección...

Pues bien, aquí va:
Revisando viejas revistas en un galpón, soportando el polvo y los insectos, por la vana esperanza de encontrar algún número bajo de Andanzas, me topé sin embargo con cosas impensadas.
Verbigracia, un ejemplar de La Semana, del 20-09-84, que traía la noticia del crimen del dibujante.
Por supuesto, no me detendré en esas escabrosidades, que por otra parte todo el mundo conoce.
Lo que me llamó la atención fue esta ilustración, que va como curiosidad, justamente...

El epígrafe reza:
"LA ULTIMA OBRA DE LINO PALACIO"
"Fue un homenaje de 25 artistas argentinos a Enrique Santos Discépolo. Fue una muestra en la galería Suipacha entre el 20 de agosto y el 8 de setiembre último. Lino Palacio realizó esta témpera de 30 por 36 centímetros, representando el tango Martirio. Fue su último trabajo. Días después murió asesinado".

Errare humanum est, perseverare autem diabolicum

Ultimamente tengo en este blog visitantes de puta madre. Uno de ellos es César Da Col (VER) , quien dejó un muy interesante comentario en un viejo post mío (VER). Gracias a él, releí esta nota, y en base a un descubrimiento reciente, debo hacer un apunte. Durante los ’60, Billiken publicó íntegramente Umpah-Pah. “Contra Hígado Enfermo", en los ’80, fue en realidad reedición, y no una aventura que les quedó colgada, como conjeturé en el post (ya está corregido allí, pero reconocido el yerro aquí)




Así lo demuestra esta página doble de la revista, de setiembre del ’64, que si bien la titula como “Nuevas aventuras de Umpah-Pah”, corresponde a la mencionada historieta. 
Me pareció interesante mostrar aquí las páginas correspondientes de la edición española. A mi gusto, la versión del Billiken sale gananciosa en los colores (puede que me obnubilen una vez más los afectos infantiles) y obviamente pierde al poner en letra de molde los textos. Nótese que al principio de la entrega aparece un pequeño racconto que no obedece al original.



Y adentrándonos ya en el terreno de los contenidos, se puede comprobar que en la traducción del Billiken se reemplaza a Prusia por un reino imaginario (Babylandia), eliminando asimismo la sátira a la lengua germana.
Le ahorraba Vigil a sus pequeños lectores complicaciones geográficas, históricas e idiomáticas?
O los textos y situaciones le habrán parecido ofensivos al editor?
Nadie duda del conservadurismo de don Constancio, pero no he encontrado ninguna referencia que lo caracterice como filonazi... Es posible que acá tengamos una punta...
Para finalizar, sería por demás interesante que el amigo Da Col saque a la luz las páginas originarias de Umpah-Pah que menciona y que yo, al menos, desconozco.

(Otra corrección post-post: me refería al viejo Vigil, pero revisando el mismo ejemplar de Billiken, me encuentro con que éste, en el '64, hacía ya diez años que había espichado. De todos modos, creo que el hijo se llamaba igual y la línea editorial no cambió pa' nada, así que dejo el comentario)