SOBRE ESTE BLOG...

Vas a encontrar, básicamente, data sobre historieta cómica argentina clásica. Además, bastante de bande dessinée. Algunas reflexiones sobre el lenguaje historietístico, muchas polémicas y miles de imágenes, la mayoría de mis propios archivos. La forma más fácil de ubicar un material o autor es ir a "Etiquetas", revisar y hacer click en la pertinente. También podés escribir una palabra clave en "Buscar en este blog". Tenés mi contacto, encima, acá al lado → → →→ → →→ Suelo responder mails si la consulta es muy específica. En cuanto a enlaces que ya no funcan, lo siento, llegaste tarde. Podés tomar lo que quieras, en tanto cites la procedencia. Si no citás, y te ubico, te escracho públicamente, como he hecho en varias oportunidades. Enjoy
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viernes, junio 16, 2023

EL ESLABÓN PERDIDO

Hacía tiempo que andaba detrás de un número impreciso de Primera Plana, de fines del año 1968. Tenía la data que allí figuraba una nota acerca de la Primera Bienal Mundial de la Historieta celebrada en Argentina, en las salas del  Instituto Di Tella, sito por ese entonces en Florida al novecientos, y sede por excelencia de las vanguardias artísticas de su tiempo. 

Encontré el ejemplar hace unos días y valió la pena la búsqueda, dado que trae referencias varias a cómo se fue dando progresivamente, en Argentina y en el mundo, el ingreso de la historieta a los estamentos superiores de la Cultura con mayúsculas.

Ya desde el título, no exento de cierta ironía acorde con el tono general del artículo, se denota dicha transformación: "El triunfo de la Literatura Dibujada".  Esa denominación de lo que hasta entonces era lisa y llanamente historieta fue también la que identificó la publicación aparecida en paralelo a la Bienal, dirigida por su mismo organizador, el semiólogo Oscar Masotta.

Un intento de cronología de los peldaños ascendidos, en base a lo que reseña la nota en cruce con información recabada por mí aquí y allá,  arrancaría con Roy Lichtenstein y el pop-art.  Si bien el pintor y escultor ya  experimentaba con los cómics desde fines de la década del '50, es  a partir de 1961 que se aboca con exclusividad a las  imágenes comerciales de producción masiva. Para los no informados, su proceso consistía en ampliar viñetas con una técnica de puntos que imitaba la impresión industrial, así como los colores planos y brillantes de las publicaciones de la DC y demás editoriales. No se puede discernir en la obra si se trata de rescate o crítica de la cultura de masas; objeto de estudio además de Umberto Eco, que en 1965 publica "Apocalípticos e integrados", donde incluye su famoso ensayo sobre Súperman.

Sucede que un año antes los líderes del pop-art habían cruzado el océano y conmovido la Bienal de Venecia, nada menos. Intelectuales y artistas de vanguardia comenzaron a pronunciarse sobre el fenómeno. Federico Fellini, el gran director cinematográfico,  que para mitad de los '60 ya había producido al menos tres de sus grandes obras (La strada, La Dolce Vita y 8 ½), declara su amor por el fumetto. A más de los semiólogos, los psicólogos, sociólogos y analistas de distinto pelaje se lanzan de cabeza sobre el nuevo objeto de estudio.

Se crearon centros de investigación del lenguaje historietístico en distintos países de Europa: Francia, Italia, Suecia y España. En 1966 se celebraron dos congresos internacionales sobre el género; uno de ellos en Lucca, pequeña ciudad italiana amurallada que hasta la actualidad, una vez al año, sigue organizando un festival que incluye cómics, animación y juegos de rol, y al que acuden frikis de todo el mundo, lo que hace intransitables sus estrechas calles. 

En ese mismo año, en EEUU, Windsor McKay (creador de Little Nemo in Slumberland) y otros pioneros del género ingresan por primera vez al Metropolitan Museum de Nueva York.

Y en 1967 es el Louvre el que abre generosamente sus puertas a la muestra "Bande Dessinées et Figuration Narrative".

Es así como llegamos a nuestra propia Bienal, en octubre de 1968. La Argentina no podía ser menos. No sólo poseía figuras autóctonas instaladas internacionalmente (José Luis Salinas, Arturo del Castillo, Alberto Breccia) sino que además albergó al gran Hugo Pratt, entre otros italianos emigrados.

Me causó sorpresa un dato que ignoraba. En el aspecto humorístico podía a llegar a imaginar a un Oski dentro de la muestra del Di Tella, pero no a los próceres que también se mencionan como parte de la exposición: Lino Palacio, Divito, Blotta, Quino, Sagrera, García Ferré, Mazzone, Battaglia y Torino. Supongo que si Quinterno no estuvo es porque no aceptó la invitación. O no lo invitaron porque nunca aceptaba, una de dos.

Hay un párrafo de la nota de Primera Plana que merece ser transcripto literalmente: "Sin duda la historieta no necesitaba de semejante reconocimiento para sobrevivir: si ninguna moda tardó tanto tiempo en ser aceptada conscientemente por sus usuarios, también es cierto que ninguna fue más independiente de esa aceptación".

Antaño  desarrollé extensamente en este blog el tema de la inserción de la historieta en el campo cultural. Puedo remitir a notas como UNA MIRADA "PREMODERNA" SOBRE LA HISTORIETA  o  EL MEJOR SASTURAIN, entre muchísimas otras.

A esta altura del partido creo que cualquier batalla en pos de recuperar la historieta para el consumo popular, de regresarla a los arrabales de la Cultura de donde nunca debió haber salido, está perdida de antemano, de modo que no abundaré en el tema.

Prefiero referirme, por puro divertimento, a dos viñetas que no se encuentran integradas a la nota de Primera Plana, pero que se reproducen inmediatamente después del cierre de ésta. Pertenecen a Sempé, el genial ilustrador de El Pequeño Nicolás, de Goscinny, entre otras maravillas.



No hay data acerca de dónde ni cuándo se publicaron, sólo los dos dibujos mudos como epílogo tácito de la nota.

A primera vista parecería "El juego de las 7 diferencias".  Algunas son reconocibles de inmediato, como el solitario auto antiguo contrastado con la calle atestada de "modernas" cupés. Apuntemos, por las dudas, el paso del tiempo.

El otro cambio ostensible es el del letrero  del bazar, que refiere una sustitución de firma comercial. En el resto, no hay diferencias notorias. Cuando aplicamos la lupa para buscarlas, caemos en la cuenta que no se trata del famoso entretenimiento, ni siquiera de dos épocas sutilmente esbozadas. Que sí están, pero para aludir a otra cosa.

El anclaje temporal se da a través del cambio de carteles en la columna. 

Veamos la primera viñeta. Mistinguett , vedette, cantante y actriz, graba la canción "Ça C'est Paris", que es un éxito, en  1926. Mientras que "Knock ou le Triomphe de la médecine", obra teatral de Jules Romains, fue estrenada en el Teatro de los Campos-Elíseos en 1923. La carrera de actor de  Sacha Guitry había arrancado a principios del siglo XX,  siendo ya  ampliamente conocido en los  '20. No me cabe duda entonces que la primera viñeta se ancla en esa década.

En la columna de la segunda viñeta aparecen tres dramaturgos:  Jean Paul Sartre ("Le Diable et le bon Dieu", 1951), Arrabal ("Le Cimetière des voitures", 1958) y Eugène Ionesco, con una obra poco legible; se puede identificar "FA" y el único título del autor que contiene esas letras es "La Soif et la Faim", que es representada por  la Comédie-Française en febrero de 1966, si bien registra el estreno en Alemania dos años antes. Me inclinaría a pensar que nos situamos en la década del '60.

Las vidrieras son otro detalle que muta entre viñetas. La de la redundante "L'elite", que aclara ser la librería de la elite. y la del bazar vecino.

En la década del '20, en la librería se ofrecen volúmenes de Giraudoux, Breton, Gide, Colette, todos ellos importantes escritores. En el bazar se encuentra la bande dessinée clásica: Tarzán, Zig et Puce, les Pieds Nickelés, Bicot, Guy L'eclair (o sea Flash Gordon).

Treinta años más tarde, en la década de las muestras, convenciones y bienales descriptas,  la historieta pasa a desplazar a los grandes autores en "L'elite".

Y particularidad apenas perceptible: en el nuevo bazar, en exhibidores giratorios de metal, aparecen en formato poche, es decir bolsillo, Gide, Breton, Colette.

Esas dos imágenes sin palabras resumen las seis páginas de "El triunfo de la Literatura Dibujada", la nota que las precede (firmada por Alberto Cousté). No cabe duda que Primera Plana se dirigía a un lector inteligente. Y que si Sempé fue elegido para el broche de oro es porque tenía la misma mirada irónica que el cronista acerca de la entronización de la historieta en el reino de la Cultura con mayúsculas. 

Mirada que por supuesto comparto.


domingo, enero 06, 2019

COMPLETANDO INFORME DEL LOTE DE REYES

Junto con las Canal TV que posteé ayer, me regalé este lotecito de Reyes.
Hace mucho tiempo que no compro sin revisar el material. Pero los fans de Torino, los de paladar negro, que saben reconocerlo y no les interesan las revistas sólo por provenir de la editorial, y que viven en lugares donde no hay cuevas, ni parques, ni comiquerías donde encontrar revistas, tienen que caer fatalmente en Mercado Libre y comprar a ciegas, sólo por la tapa, o por alguna imagen del interior, si es que el vendedor se dignó ponerla.
Para coleccionistas de Patoruzú o Patoruzito, Capicúa o Piantadino o Afanancio o cualquiera de las de Mazzone, Rico Tipo, Lúpin, etc., es más fácil porque son publicaciones que durante décadas se mantuvieron con una calidad pareja. Y se sabe, aparte, que cuanto más viejas, mejor vienen.
En cambio, Ediciones Torino es una lotería. Te podés encontrar un número bajo de Conventillo repleto de bazofia o un número alto, incluso de la etapa Cielosur, con auténticas joyitas. Ni hablar de Barrabás, Tric y Trake y otras. En la mayoría ni rastros del trazo de Torino.
Para peor, las tapas son engañosas. Muchas de ellas han sido reproducidas en los tacos de los '90, con un contenido totalmente distinto, y uno puede llegar a creer por eso  que las tiene.
Y encima, para terminar, una tapa de Torino no es garantía de encontrarlo en el interior y viceversa.
Acá por ejemplo hay algunas portadas de Mazza y otros, y  dentro historietas de Torino.
La aclaración va para los torinenses que no poseen estos ejemplares y tampoco pueden corroborar su contenido en el caso que aparezcan. Cómprenlos con confianza es mi consejo.
De nada...










Solitario en el lote, luce uno de los pocos números que salieron de Godofredo –creación del notable Juan Angel Sagrera- que se suma a los que ya tengo. Si éste, el N° 5, es el último como creo, sólo me faltarían el 3 y el 4.  
Como siempre, todo baratito, gracias al amigo que me los vendió, un mercader de lujo.



jueves, febrero 02, 2017

SAGRERA: TATALO Y PATORUZU

Gracias al Tatalo que hacía en Radiolandia, desde siempre tuve claro que el estilo de Sagrera se correspondía con una época de Patoruzú. Pude precisar, gracias a su hijo, que la etapa en la que sospechaba había laburado en la factoría Quinterno, era la correcta, o sea la década del '50  (ver). Si pude sacar su nombre del anonimato es porque Tatalo remite al toque a Isidoro (y en Godofredo, una creación suya posterior, se encuentra a Isidorito). Porque es menester aclarar que más allá de la métrica impuesta por Quinterno, hubo dibujantes, aparte de Sagrera, a los que se les puede rastrear perfectamente el estilo en Andanzas de Patoruzú y Correrías de Patoruzito.  Lovato, por supuesto. También Urtiaga y Saavedra dejaron su huella. Y Montag, claro, con las tapas, ya en época de reediciones.




domingo, abril 29, 2012

A QUINTERNO LO QUE ES DE QUINTERNO, A LOVATO LO QUE ES DE LOVATO


A fin de esclarecer equívocos que se producen permanentemente sobre la autoría del dibujo en las primeras aventuras de Patoruzú, me propongo clasificar aquello que según mi criterio corresponde a Quinterno o a Lovato, para finalmente determinar el punto en que la serie queda definitivamente en manos de otros colaboradores.
Esta cronología está emparentada con dos fechas claves: 1941, año en que Quinterno ya se encuentra plenamente abocado a la realización de “Upa en Apuros”, al tiempo que intenta la introducción de su personaje en el mercado estadounidense, y 1944, cuando empieza a pergeñar su nuevo emprendimiento editorial, la revista Patoruzito, que aparecerá al año siguiente, y en la que Lovato tendrá un rol protagónico. Es así como, ya desde fines de 1940, Quinterno introduce a Lovato como colaborador en las andanzas del indio, dejándolas exclusivamente a su cargo a mediados del ’41. En tanto que Lovato las dibuja hasta principios del ’44, con una última intervención en mayo de ese año.
Obviamente, las zonas de transición no resultan fáciles de determinar, debido a la mezcla de trazos que se registran, y no tengo para guiarme otra brújula que mi ojo historietístico - puede fallar, como decía Tu Sam-.
Por otra parte, a raíz de un contacto casual, corroboré mi vieja presunción acerca que Sagrera había dibujado efectivamente a Patoruzú. Y fue el maestro Osvaldo Laino, quien me precisó la fecha de su ingreso en EDQ: 1944. Aparte de la coincidencia cronólogica, y si bien Laino me dice que los comienzos de Sagrera habían sido “calcando y copiando y después pasando a tinta como lo hicieron muchos más”, tengo para mí que algo de su estilo empieza a aparecer en los episodios de esa época, sucediendo a Lovato.
Dejando esto sentado, va entonces mi clasificación:

QUINTERNO
1935 a 1940 (en orden cronológico)
1- “El gitano Juaniyo”
2- “El loco del caserón”
3- “El águila de oro”
4- “Indeseables del turf”
5- “Urraca regenerado”
6- “Al campo del honor”
7- “Se casa el indio”
8- “Joyas y piratas”
9- “Upa y el misterio de la gruta”
10- “Flor de socios”
11- “Garfio el pirata”
12- “Discípulo del Diablo”
13- “Upa hidrófobo”
14- “El rescate del ídolo”
15- “El misterio del ojo de vidrio”
16- “Las armas del Tata”
17-  “Upa en las garras del alcohol”
18- “Jonás y la ballena”
19- “El gol increíble”
20- “El hombre de las mil caras”
21- “El gran duque de la mancha”
22- “Los espías” (1)
23- “El drama de Pampero”
24- “Cementerio de elefantes”
25- “El hombre sin piernas”
26- “El irascible Coronel”
27- “El Búho” (2)
28- “Chacho el terrible”
29- “El negrero”
30- “Isabelita la ecuyére”
31- “Peligro Amarillo” (3)
32- “Gitano siniestro”

Hasta aquí entonces, treinta y dos episodios que atribuyo sin vacilar a la autoría integral de Quinterno. Descontando, claro, las historias de corta extensión que aparecieron en los Libros de Oro, como “Un regalo de la Patagonia” o “Cuatreros”.
Las tres aventuras que siguen, si bien conservan trazos de Quinterno, parecen tener intervenciones de Lovato en personajes secundarios, y daría la impresión que se prepara el camino para que éste se haga cargo totalmente de la serie. Entre otros elementos,  comienza a perfilarse la transición del importante cambio gráfico en Upa.

QUINTERNO (en posible colaboración con LOVATO)
1940-1941 (en orden cronológico)
33- “Iván el más terrible”
34- “El cuatrero Mata Brava"
35- “Dos vivos tras un millón”
36- “El desnucador de Siberia”

LOVATO
1941 a 1944 (en orden cronológico)
37- “Desafío Gaucho” (4)
38- “El nuevo padrino”
39- “Burro por crack” (5)
40- “El pícaro gavilán”
41- “Gastón pirata”
42- “Secuestro en el aserradero”
43- “Secuestro de bebés”
44- “Muñecos feroces”
45- “El tesoro de los antepasados o La mosca requete Tsé-Tsé”
46- “Oro bajo la cárcel”
47- “Una estampilla valiosa”
48- “Upa y la bruja”
49- “Botánico diabólico”
50- “El cantor de la bañadera”
51- “Payada diabólica”
52- “Salteador de trenes”
53- “La transformación de Upa”
54- “El partido del siglo”
57- “Ruge el volcán”

No es su paso por Patoruzú, con estos diecinueve títulos, lo que honra a Lovato como el gran dibujante que sin duda era. Algunos de ellos, como “Gastón pirata”, asombran por la elementalidad del trazo. Hay que decir, claro, en favor del pobre don Tulio, que estaba sobrecargado de trabajo. Aparte de ser director general de “Upa en apuros” (estrenada en el ’42), tuvo que hacerse cargo no sólo de las páginas del indio en Patoruzú, sino también de la tira diaria de El Mundo. E incluso hay que considerar que muy posiblemente Quinterno, en la necesidad de ampliar el espectro infanto-juvenil de sus lectores, y en el afán que siempre lo caracterizó de unificar criterios respecto a sus creaciones, haya querido llevar a la historieta el estilo de dibujo animado planteado en la película. Un error, a mi entender, que fue corregido a poco andar, cuando dichos propósitos fueron canalizados a través de la revista Patoruzito. Patoruzú, desde sus inicios, tuvo un público mayoritariamente adulto.
En los dos episodios intermedios, el 55 (“Malas compañías”, febrero de 1944) y el 57 (“Un músico pendenciero”, mayo del mismo año -republicado en Andanzas Nº 32, aunque sin título) se verifica, por primera vez en Patoruzú un trazo ajeno a Quinterno y Lovato, retomando un perfil más "serio" en el dibujo. Y es donde cuelo mi hipótesis de la aparición de Angel Sagrera. No descarto, sin embargo, que ya en alguno anterior, como “El partido del siglo”, Lovato hubiera contado con su colaboración. 
Dejo finalmente, algunas imágenes de las aventuras de la etapa siguiente, para que puedan comparar con el estilo de Sagrera, del que encontrarán varios ejemplos en este mismo blog, con un simple clic en la etiqueta con su nombre.
 
(1) Episodio diferenciado de “El hombre de las mil caras”, aunque en la Andanzas Nº 4 aparezca unificado con dicho título; la razón es que se continuaban en la revista semanal, perteneciendo el intermedio -“El gran duque de la mancha”- al diario El Mundo”.
(2) Cabe acotar que en la lista de La Bañadera  -que utilizo como guía, a pesar de algunos errores- este episodio, originario de El Mundo, aparece como reeditado en la Andanzas Nº 42, cuando en realidad el publicado allí es muy posterior y proviene de la revista semanal.
(3) Aquí sí, lo reeditado en el Nº 54 de Andanzas, se corresponde a lo aparecido en El Mundo, y no a la versión de la semanal. Evidentemente, Quinterno decidió cerrar la etapa de reediciones con obra propia.
(4) Nuevo error de La Bañadera, ya que la versión publicada en el nro. 70 de Andanzas no es la de Lovato.
(5) Idem anterior, en relación al Nº 195 de Andanzas, que resulta una versión hecha para esta revista, muy distante de la original.

sábado, enero 28, 2012

GODOFREDO Nº 2

Habiéndome ya ocupado del Nº 1 de esta creación y de su autor, Juan Angel Sagrera, en varias oportunidades, aprovecho que cayó en mis manos el Nº 2, para señalar una nueva coincidencia con los personajes de Quinterno, a más del que da título a la revista y de Tatalo.
Uno de los villanos que aparece en este en episodio tiene una enorme similitud gráfica con el primigenio Coronel Urbano Cañones, en el diseño del cuerpo.
Rescato además unas viñetas ilustrativas de como consideraban los mayores la historieta en general, a fines de los '60.

sábado, junio 05, 2010

LAINO, LA REVISTA DIBUJANTES Y SAGRERA

Osvaldo Laino ha tenido la brillante iniciativa de crear un blog desde donde se pueden descargar los números de la mítica revista "Dibujantes", con el aditamento de notas actuales. Así, en los cuatro que ya lleva subidos se ha ocupado sucesivamente de Oswal, Caloi, Grillo y Maicas. Los que todavía no hayan visitado el blog, vayan corriendo: http://revista-dibujantes.blogspot.com/ .
Y ya que venimos hablando de Sagrera (fundador de "Dibujantes"), robo del número 2 escanneado por Laino, dos imágenes usadas para ilustrar las notas sobre técnicas de dibujo e historieta que caracterizaban a la revista.

miércoles, junio 02, 2010

VIEJOS RECORTES (2): SAGRERA Y "TATALO"

Me interesaba saber si Sagrera dibujó o no Tatalo en Radiolandia, no tanto por el valor que puede tener el dato en sí mismo, sino en función de comprobar si mi ojo para reconocer estilos es tan clínico como me jacto. Y sí lo es. Por esas extrañas casualidades, habiendo pasado apenas unos días del post anterior (ver), revolviendo en un galpón revistas que no tienen nada que ver con la historieta, encontré un suplemento sobre el humor en la Argentina que editó Radiolandia en 1980, con la firma del maestro Siulnas, donde éste, luego de historiar el origen de la tira cómica mencionada, dice textualmente: "Abandonado por sus autores originales, el personaje continuó aún un tiempo -tal era su popularidad-, dibujado sucesivamente por Gigante, Sagrera y Camblor".
Respecto a Camblor, tenía el dato equivocado que había sido el autor de Tatalo. Siulnas se lo atribuye a Roberto G. Bonetto y al periodista Mariano Juliá, en guiones. La presencia de éste último resulta otro nexo con Quinterno. Juliá terminó escribiendo los argumentos de Locuras de Isidoro, personaje con el que el Tatalo dibujado por Sagrera, guarda un gran parecido.

domingo, mayo 30, 2010

LA COLECCION DE DAO: GODOFREDO Nº 1, POR JUAN ANGEL SAGRERA

Hace más de tres años, escribí un post donde enumeraba varias publicaciones olvidadas de historieta cómica argentina (ver) .
Entre ellas figuraba Godofredo, de la que para entonces no tenía mayores datos. Con el tiempo, he recogido bastante información y también identificado a su autor. Se trata de Juan Angel Sagrera, y no me equivocaba al asociarlo a Radiolandia, ya que colaboró allí en Tatalo busca un estrella, creación de Camblor, pero que no me cabe duda lo tuvo como dibujante en algún período. También había trabajado en la década del ’50 para Quinterno, donde ubico al menos dos tiras suyas en la revista Patoruzú semanal: Vistavisión y Babilonio. En esta última presenta un personaje muy original, entre distraído e imaginativo, cuyo nombre admite dos interpretaciones, no excluyentes y en consonancia con la usanza de las tiras humorísticas de la época, que resumían en el apelativo las características del protagonista. La primera remite a la Torre de Babel o Babilonia, y alude, claro, a la confusión de lenguas. Aunque además, posiblemente se ligue a la expresión “vivir en Babia” o “estar en Babia”, y de donde deriva también “babieca”. La estructura es simple, repetida y eficaz. El jefe le dice algo a Babilonio, éste adelanta el diálogo en su pensamiento y cuando el jefe vuelve a dirigirse a él con un comentario relacionado con el tema que venía tratando, Babilonio contesta en función de la charla imaginada. Lo cual provoca, por supuesto, que la respuesta sea siempre inconveniente o absurda.
Sagrera, además, fue fundador de la mítica revista Dibujantes y en Canal TV realizó los guiones de Cholula, loca por los astros, dibujada por Toño Gallo. En la década del ’70 abandonó la historieta, para dedicarse a otro tipo de emprendimientos.
(Algunos de estos datos fueron tomados de un post del maestro Siulnas (ver), que invito a leer)Sobre la revista, de la que sólo poseo el primer número, tengo datos que existen cuatro más, o sea que se publicó desde agosto a noviembre de 1969, no descartando que existan otros. En La lámpara de Aladino se puede apreciar una historia muy bien planteada, a la que sólo cabría objetarle ciertas reiteraciones en el guión, sobre todo en lo que hace a las apariciones del duende de la piedra. En cuanto al dibujo, se nota a un acabado profesional de la rama humorística. Sigo sosteniendo la hipótesis que Sagrera participó en alguna etapa de Correrías o Patoruzito Semanal. A más de la notoria similitud de Godofredo con Isidorito, otros personajes me remiten a trazos observables en aquellas publicaciones.
Hace bastante, un lector de este blog o de la Colección (fusionado aquí ahora) me solicitó que suba el número 1 de Godofredo. Complazco ahora este pedido, porque creo la historieta lo amerita.
FichaGODOFREDO Nº 1
“LA LAMPARA DE ALADINO”
Autor: Juan Angel Sagrera
Editorial: Ofre S.A.
Fecha: agosto de 1969
Historieta completa de 32 páginas
Total: 36 páginas, con tapa y contratapa.
DESCARGAR

jueves, enero 18, 2007

LAS QUE NO HICIERON HISTORIA

La década del '60 fue increíblemente pródiga para la historieta y, por ende, para los pendejos de entonces, entre los que me incluyo.
En el rubro humorístico, particularmente, brotaban como los yuyos, en cada kiosco de barrio.
El formato preferido era el apaisado, ideal pa' fanárselas.
La táctica mía era la siguiente: me paraba delante del revistero que estaba en la vereda (de espaldas al kiosquero, con su local de cigarrillos y golosinas). Retiraba una del elástico que la sostenía al estante y hacía como que la ojeaba. Cuando realizaba la acción de volverla a poner y sacar otra, en realidad la dejaba caer delante mío y la pateaba pa'l cordón, por debajo del ala del revistero. Terminada tranquilamente la revisión, me daba vuelta, saludaba agradeciendo que me hayan dejado leer de ojito, y pasaba al otro lado a recoger mi cosecha. La hora de la siesta era ideal para estas tropelías, ya que no pasaba nadie y el kiosquero estaba medio adormecido, después del almuerzo (les aviso a los kiosqueros de Zárate de aquella época -Carretero, Caram, Monferrat- que sigan vivos, que la posibilidad de demandarme prescribió hace rato). En este tipo de publicaciones había hecho punta Quinterno, por supuesto, con las Andanzas y las Correrías (y finalizando la década, las Locuras).
Y ahí nomás salieron al ruedo Mazzone -con Capicúa, Piantadino, Afanancio, Cariseca-, y Torino -con la Barra de Pascualín (que al principio fue tabloide), El Conventillo, Funyito, Tric y Trake-...
De todas ésas he hablado ya en demasía, y se encuentra info por todas partes.
Pero hay otras que duraron muy pocos números y que quedaron en el olvido...
Mas allá de calidades, vaya un merecido homenaje pa' ellas...
EL GORDO Y EL FLACO
Nº 4 (s/d)
El de la tapa y la historieta principal pareciera ser Liotta (si no, que el amigo Carballo me corrija).
También está el monstruo de Vidal Dávila, el de Ocalito y Tumbita, de Billiken, con Los Mellizos Tiky y Toko, y Daloisio, con Ka-yi-to, entre otros. Y Gorosito, al que me referiré mas adelante. Han metido además -afanada, supongo, ya que no tiene nombre- una tira de Los Sobrinos del Capitán.
EL 'CHE' BARTOLO
Nº 3 (tengo, aparte, la 14 y la 22, s/d)
Acá sí, tapa firmada de Liotta. El personaje principal, lo guionaba en este número Centenari (me suena de otras historietas) y un para mí ignoto Lagoutte, como dibujante. Después pasan a hacerlo Heredia y Alfonso. A éstos, como a otros que publican en la revista (Vecchio, Heredia, Gallito) los tengo de Ed. Mazzone. Aparte, el maestro Cilencio!, con tiras cómicas. Un dato curioso: sin firma, y sin estilo que reconozca, aparece Pepito Morrone. Nunca me gustaron demasiado las historietas basadas en personajes de TV o dibujos animados, pero tengo que reconocer que ésta es muuuuuuy buena.

POLVORIN (la revista del humor latino !..?)
Nº 13 (s/d)Bruzzone, Mario Suárez, Enio (no descarto que los dos últimos sean seudónimos del primero).
Creo que mas maduro/s fue/ron a parar al clan de Torino (...de nuevo ayuda, maestro Carballo).
GODOFREDO
Nº 1 (agosto del '69)

Una que llegó tarde al boom. Yo creía que éste era el único número publicado, pero el amigo Contartesi -enorme coleccionista- me anotició de que existe al menos otro más.
De pibe me llamó la atención la tapa, con el personaje tan parecido en vestimenta a Isidorito, y la compré.
De grande, me volvió la curiosidad, y reincidí.
Se trata de una historieta completa, bastante entretenida, con la solitaria añadidura de un chiste en la contratapa del infaltable Cilencio.
No hay firma, pero creo identificar a este dibujante como el que hacía una tira (sepia) en la Radiolandia.
Y no descarto, por el trazo, que haya sido responsable de una época de Correrías.

POST-SCRIPTUM: Godofredo es una creación de Juan Angel Sagrera.PIELDURA y sus aventuras
Nº 1 (diciembre 1962)
Rareza absoluta y, encima, tabloide (te espera Juan Carlos, eh...).
El dibujante casi integral (el ya mencionado Gorosito), es excelente.
Hace tres historietas, con dos trazos muy diferenciados.
Uno es el de Zumbi, un chico que viaja en una nave espacial tipo bañadera, que me recuerda vagamente a algo aparecido en Anteojito o Billiken.
Las otras dos son Ucrania, que transcurre en la prehistoria, y la del indio que da título a la revista.
En ambas -sobre todo en la primera- se advierte alguna influencia de Al Capp, cuyo Chiquito Abner aparece también en tres páginas de la revista.
En todas ellas, aquí y allá, hay asomos de creatividad y talento.
No tuvieron suerte. Sus personajes no pegaron. Se las comieron editoriales mas importantes.

El caso es que me parecía que merecían rescatarse, aunque mas no sea por los recuerdos de la infancia.