SOBRE ESTE BLOG...

Vas a encontrar, básicamente, data sobre historieta cómica argentina clásica. Además, bastante de bande dessinée. Algunas reflexiones sobre el lenguaje historietístico, muchas polémicas y miles de imágenes, la mayoría de mis propios archivos. La forma más fácil de ubicar un material o autor es ir a "Etiquetas", revisar y hacer click en la pertinente. También podés escribir una palabra clave en "Buscar en este blog". Tenés mi contacto, encima, acá al lado → → →→ → →→ Suelo responder mails si la consulta es muy específica. En cuanto a enlaces que ya no funcan, lo siento, llegaste tarde. Podés tomar lo que quieras, en tanto cites la procedencia. Si no citás, y te ubico, te escracho públicamente, como he hecho en varias oportunidades. Enjoy

jueves, febrero 26, 2026

QUERIDO GUSTAVO

A Gustavo Middelhoff lo conocí hace dieciséis años. Me conectó a través de este blog. Me agradeció por mi trabajo de rescate de su tío abuelo, Héctor Locurátolo (Torino), el creador de Don Nicola. Nuestro primer encuentro fue en un bar de Chacarita. No podía creer que me hubiese llevado de regalo un original de la época de Conventillo en ¡Aquí Está! A partir de ese momento tuvimos innumerables encuentros y larguísimas charlas telefónicas. Recorríamos librerías de viejo, exposiciones, nos tomábamos una birrita, como decía él. Hablábamos de historieta (él empezó a interesarse por otros autores), de política, de historia (era profesor de esa materia), de cine, de música, de teatro, de los hijos, de las mujeres, de las costumbres, de la vida, de todo. Nos convertimos en grandes amigos. Pudimos editar, gracias al aval que dio junto a su familia, la obra de su tio abuelo (y ademas padrino, solía aclarar él). Hace pocos días nos comunicamos y quedamos en vernos, como quedábamos siempre, no bien se recuperase de una quebradura que había sufrido. No va a poder ser y me es imposible creer que no sea. Me va a llevar mucho tiempo aceptar que ya no va a estar, que ya no van a llegar audios de medianoche que arrancaban invariablemente con un "Qué hacés, Miguel", dicho con su inconfundible fraseo.

Si la vida tuviese lógica yo tendría que haber partido mucho antes que él. Impera la ilógica de la puta muerte.