SOBRE ESTE BLOG...

Vas a encontrar, básicamente, data sobre historieta cómica argentina clásica. Además, bastante de bande dessinée. Algunas reflexiones sobre el lenguaje historietístico, muchas polémicas y miles de imágenes, la mayoría de mis propios archivos. La forma más fácil de ubicar un material o autor es ir a "Etiquetas", revisar y hacer click en la pertinente. También podés escribir una palabra clave en "Buscar en este blog". Tenés mi contacto, encima, acá al lado → → →→ → →→ Suelo responder mails si la consulta es muy específica. En cuanto a enlaces que ya no funcan, lo siento, llegaste tarde. Podés tomar lo que quieras, en tanto cites la procedencia. Si no citás, y te ubico, te escracho públicamente, como he hecho en varias oportunidades. Enjoy

viernes, enero 28, 2022

viernes, enero 21, 2022

viernes, enero 14, 2022

viernes, diciembre 31, 2021

lunes, diciembre 27, 2021

HACE APENAS UN SIGLO...

Diógenes "Mono" Taborda, el mentor de Quinterno, con dos caricaturas aparecidas en la revista Fray Mocho, a principios de los '20. 


En esa misma publicación una asombrosa página del español, radicado en Argentina, Pedro de Rojas (autor de "Aniceto Cascarrabias", entre otras pioneras de nuestra historieta).

Y cerrando, en Plus Ultra nro. 15, de Julio de 1917, una curiosísima publicidad, de firma desconocida por mí, donde una princesa de cuento de hadas recibe alborozada un atado de cigarrillos 43.

viernes, diciembre 24, 2021

viernes, diciembre 17, 2021

viernes, diciembre 10, 2021

viernes, diciembre 03, 2021

viernes, noviembre 26, 2021

viernes, noviembre 19, 2021

viernes, noviembre 12, 2021

viernes, octubre 29, 2021

EL GRIFO NO ES UNA CANILLA, OJO

Terminé de leer, en francés y en digital,  "Astérix et le griffon".

¿Qué se puede decir?

El tomo 37, La Transitálica, es un argumento ultra remanido: rally con corredor misterioso... se usó desde Michel Vaillant hasta Patoruzú. 

La hija de Vercingétorix -T 38- abusa de alusiones demagógicas a la actualidad, incluyendo un pseudo feminismo que es desmentido al final.

Algo similar sucede en este tomo 39 con las Amazonas, cuyos esposos "amos de casa" -deconstrucción de la masculinidad- terminan siendo ridiculizados (debo confesar que al menos a mí me causó gracia). En cuanto a otros aspectos de la realidad, que se metan con el terraplanismo no me parece mal.

Sí es de lamentar que desaprovechen una idea argumental jugosa: la búsqueda de una criatura mítica.

Arranca bien. Se varía el consabido esquema goscinnyano de "decisiones de César en Roma que terminan repercutiendo en la aldea gala, dando así comienzo a la aventura con la partida de los héroes".

Acá encontramos de entrada a Astérix y Obélix, junto a Panorámix e Idefix, en pleno tránsito. 

El problema es que obviar el prólogo, hace después que sobren páginas, las cuales terminan siendo rellenadas con idas y vueltas innecesarias, arbitrarias y confusas. Un apunte menor: el chiste de la pronunciación de la "e", en lo gráfico, acaba resultando fastidioso.

Nadie le pide a Ferri que sea Goscinny. Pero un buen guionista no solamente debe aportar argumentos interesantes, también debe saber desarrollarlos.

En cuanto a Conrad, pareciera que en este tomo, muy sutilmente, se va apartando de la matriz Uderzo para desarrollar su propio estilo. Lo cual celebro. Hay viñetas realmente espectaculares.

En fin... traté de no anticipar nada. De todos modos, cuando la lean en Ediciones del Zorzal, no sólo se van a haber olvidado, sino que la traducción va a tornar imposible de identificar cualquier ítem aquí reseñado.

(...la advertencia del título es para los traductores locales, justamente)

domingo, agosto 01, 2021

POBRE GUERRERO

Caras y Caretas dedicada a Oesterheld, que salió hace poco.

La acabo de empezar por su página 6, nota "El Nestornauta", por María Seoane.

No terminé aun la lectura de dicha nota que ya encontré dos disparates: 

a) equiparación de Lúpin con Juan Salvo como héroes colectivos en la historieta;

b) atribución a Guillermo Divito, en 1954 (sic), de la autoría del personaje de Lúpin.

En el encabezamiento de la nota se presenta a la Seoane como "Directora de contenidos editoriales".

Así empieza la revista, repito.

Quedan prevenidos para no tirar 160 pesos a la basura...





miércoles, julio 28, 2021

HISTORIETA Y TEATRO

En 1925, "Trifón y Sisebuta" (o sea Bringing up father, de Mac Manus), tira cómica que publicaba el diario La Nación bajo el título "Pequeñas delicias de la vida conyugal", fue llevada al teatro por la compañía de Roberto Casaux, un actor famoso por sus camaleónicas caracterizaciones, que estaba a la altura de los grandes y que murió joven. La adaptación corrió por cuenta de Enrique García Velloso, prestigioso dramaturgo de la época.

A la notoriedad del actor se sumó la popularidad de la historieta, lo que hizo que el espectáculo -ofrecido en el Teatro Nuevo de la calle Corrientes- superara las doscientas representaciones, cifra récord para la época, en que las compañías cambiaban de repertorio semanalmente.



"El cuerpo es la cita", Interpretación, creación y puesta en escena, por Marina Wainer

De adolescente incursioné a través de profusas  lecturas en el "método" de actuación stanislavskiano / strasbergiano. Creí entender de qué se trataba.

Tiempo después comprobé que existían cantidad de variables de interpretación posible cuando el tal "método" -que no es tal- se llevaba a la práctica, y que poco tenía que ver con lo que tempranamente di por sabido.

Más tarde aún, cuando de alumno pasé a maestro, realicé a mi vez una operación sincrética entre mis tempranas lecturas y lo que mis propios maestros me habían transmitido. Operación que no fue única, puesto que iba mutando a medida que adquiría horas de vuelo.

Así cualquier certeza adquirida se convertía en transitoria, apenas un sendero a explorar, nunca una garantía de resultado. 

En algún momento, a raíz de tanta relativización permanente, llegué al extremo de preguntarme si los textos teóricos de teatro servían para algo. Si la actuación no debería aprenderse al viejo estilo, de forma totalmente empírica, tratando de desentrañar los recursos de los grandes actores y transitando el escenario.

Mi contestación de hoy es que no, que los textos son necesarios, en tanto no se conviertan en dogmáticos o exegéticos de otros textos. En tanto abran en vez de cerrar. En tanto sean (odiosa palabra, pero adecuada aquí) "inspiradores".

Y en tanto, fundamental, sean concebidos como una teoría entre dos prácticas.

En "El cuerpo es la cita", el libro de Marina Wainer, existe una unidad conceptual muy grande, en contenido y forma. Lo cual significa unión de vertientes difíciles de imaginar, incluso para mí, que seguí de cerca el proceso de elaboración del texto y que compartí muchas horas de ensayos y funciones con la autora.

El mundo imaginativo y asociativo, el delirio creativo, esa máquina de proponer permanente que es Marina Wainer, parece en principio imposible de ser plasmada en un entorno teórico.

Allí radica el esencial acierto de "El cuerpo es la cita", en eludir lo teórico a la manera acostumbrada y transmitir en cambio propuestas de búsqueda que nunca se encierran en sí mismas, que jamás se convierten en "receta", que no pretenden ser soluciones, sino maneras –variadas maneras- de abordar las problemáticas del actor. 

"El cuerpo es la cita" es manual, es guía, es poética de la escena. Estimula, provoca, pincha. Es libro de consulta, para acudir a él en momentos de atolladero creativo, de confusión escénica, de neblina teatral.

Adecuado para el bolsillo del estudiante o para la cartera de la actriz.

Yo recomendaría que lo consigan...la autora podrá informarles el cómo (la ubicarán fácilmente en Facebook)

lunes, julio 12, 2021

BANDE DESSINÉE EN PANDEMIA (X): "FLORENCIO Y LOS GAUCHOS" ≠ “STRAPONTIN CHEZ LES GAUCHOS”

El anuncio de la publicación de un Quijote en español en China suena un tanto extraña si uno no conoce la historia de la "traducción" de Lin Shu, que la acompañará.

El mundo de las traducciones siempre me resulta fascinante.

Acabo de leer  "Florencio y los gauchos", comprado en Barcelona (VER) va a hacer casi dos años, en un afortunado viaje, teniendo en cuenta que muy poco tiempo después ya no se pudo viajar más (al menos como acostumbrábamos a hacerlo).

Diez años antes del posteo referenciado, había leído “Strapontin chez les gauchos” (VER), su original.

El desafío para el traductor español, en este caso, consistía en que el protagonista llegaba a Argentina, donde se hablaba un idioma que no entendía, que resultaba ser el mismo idioma en que el traductor debía hacer hablar al protagonista. 

Para colmo de males, dentro de la historieta misma, un personaje, el gauchito del segundo posteo, oficia de intérprete.

De tratarse de novela o cuento para adultos la cuestión se solucionaría con una simple llamada: "en español en el original"...  pero eso no vale en la historieta, claro.

El truco que encuentran en la edición de Jaimes pasa por la tercerización del idioma: el hacendado argentino, resulta ser allí un italiano que se afincó en nuestro país. 

Así Julio Ramírez, propietario de una gran estancia en Argentina (según el original) se convierte en Tino Sarto, siciliano que vino a probar suerte aquí.


Esto habilita que sus empleados, e incluso otros terratenientes, hablen una lengua que  Florencio – Strapontin no comprende y que el gauchito bilingüe  (también rebautizado) le traduce. 



A primera impresión el recurso me resultó forzado,  pero a medida que pasaba las páginas, veía que funcionaba, por más que no solucione todos los problemas que presenta el guión de Goscinny, que como de costumbre no son pocos. Basta remitirse a la delirante secuencia del diccionario, que como se observará ha salido airosa...

Y al fin y al cabo, la inmigración italiana en el país resultó mayoritaria en relación a otras comunidades europeas. A más, terratenientes italianos tenemos de sobra... Macri y su amiguito Benetton, sin ir más lejos.

Volviendo al inicio, y parangonando los diccionarios a los que acuden los gauchos con Lin Shu, éste "tradujo" el Quijote al chino oyendo a un ayudante que le leía una versión en inglés de la obra de Cervantes. 

Un tipo de audacia, como la restauración del  Ecce Homo de Borja, que suele generar hechos artísticos  nuevos y discutibles (aunque por suerte, el Quijote original no fue sobrescrito). 

"Florencio y los gauchos" no es exactamente “Strapontin chez les gauchos”, pero conserva el aire de familia. Me alegra incorporarlo a mi colección.

domingo, junio 20, 2021

BANDE DESSINÉE EN PANDEMIA (IX): IZNOGUD EN ARGENTINO - 2DA. PARTE

Pasemos a la otra página que fotografié de la edición nacional de "El Gran Visir Iznogud".

Segundo episodio que tanto Grijalbo como Del Zorzal coinciden en intitular "Viaje oficial", ya que mucho misterio en la traslación no había.

El problema empieza con la didascalia de la viñeta inaugural.

El juego de palabras que asocia los tres caballos con el servicio postal, es intraducible. Sólo los franceses pueden entender la referencia: el "tri" se vincula a sus propias, distintas etapas, del proceso de "clasificación" de la correspondencia... que además son  tres.

La solución que encuentran los zorzaletes a "ces messagers a trois chevaux, appartenaient au service du tri-postal" es "estos mensajeros de tres caballos pertenecían al servicio trifecta-postal".


"Trifecta" es un término que sólo conocen los burreros y que nada tiene que ver con el correo. 

O se quisieron sacar de encima el problema con lo primero que se les ocurrió o ni siquiera llegaron a entenderlo.

Vayamos ahora a los -tan criticados siempre- traductores españoles. 

Mientras que Del Zorzal es fiel al final del párrafo anterior ("al galope de su triple montura"), Grijalbo abandona la literalidad y formula: "gracias a la fuerza de sus 3 caballos". Inmediatamente entendemos el por qué: "Más tarde bastará la fuerza de un 'dos caballos' para distribuir, mucho más de prisa, el correo...".


No cabe duda que aquí está entendida la dificultad y se buscó  una solución que incluyese el tema postal, como en origen. O sea, por si no quedase claro: se pasa de la fuerza de tres caballos a los dos caballos de fuerza, es decir a un vehículo automotor, para el reparto de las cartas. 

Y si hilamos más fino, descubrimos que el trabajo del traductor español resultó realmente exquisito, puesto que la primera furgoneta de correo utilizada en Francia, era de la marca Citroën, y tenía un aire de parentesco con el mundialmente conocido 2 CV (sigla que responde, claro, a "chevaux vapeur" = "caballos de vapor").


Resumiendo: las denostadas traducciones galaicas que Del Zorzal prometió erradicar definitivamente de la memoria de los cultores de la bande dessinée argentinos, para inaugurar una nueva manera de leer a Goscinny, respetándolo tanto en letra como en espíritu... esos viles traductores españoles, decía, le pasan el trapo a los zorzaletes no bien se analiza un ínfimo cuadrito. 

No quiero ni imaginarme que podría encontrar  de ponerme a cotejar el álbum íntegro.

BANDE DESSINÉE EN PANDEMIA (VIII): IZNOGUD EN ARGENTINO - 1ERA. PARTE

Enterado que Del Zorzal arrancó con Iznogud, pasé por Cúspide. En efecto, estaba allí el primer álbum,  tal como cronológicamente lo publicó Dargaud ("Le Grand Vizir Iznogoud", 1966) y con la anotación en portada de "Primeras aventuras". 


Tengo parte de la serie en francés, pero la mayoría en la edición española de Grijalbo, que cambió la secuencia (allí el primero es "Una zanahoria para Iznogud"). Me faltan algunos tomos, y con la aliteración del orden, las variantes de traducción en los títulos (algunos muy parecidos incluso en original: "Iznogoud  l'infâme"," Iznogoud  l'acharné"), las diferentes portadas y la progresiva pérdida de memoria debida a la edad, quería cerciorarme que no tuviese éste, de ahí que saqué foto al principio de dos episodios. Llegué a casa, me fijé, lo tengo en Grijalbo como tomo 8. 

Pero claro... no pude resistir la tentación de comparar traducciones. Porque sabemos que esta serie es un campo minado para cualquier traductor, ya que Goscinny, desde el protagonista mismo, se dedica a jugar desenfrenadamente con las palabras (ver "Los 'jeux de mots' de Goscinny").

Con el nombre y la calificación honorífica del Califa Haroun El Poussah  tenemos el primer disenso, nada menos.

Empecemos por el honor. "Commandeur" puede traducirse como comandante, en efecto, como hicieron los zorzaletes, al contrario de comendador (también aceptable), como era tradición en las ediciones que nos llegaban de España. La cuestión es que el título islámico de Califa va más allá de la bande dessinée y  está universalmente asociado en nuestra lengua desde hace siglos al de Comendador de los Creyentes. En Del Zorzal, más fuerte que la tradición, ha sido el caprichito de mostrarse originales.

El nombre ahora. La palabra "poussah" tiene su origen en un busto vinculado al budismo donde se representa un hombrecito sentado y panzón. Para los franceses es un juguete. Una figura pequeña con base redondeada que aunque sea empujada, siempre oscila  y vuelve a sentarse  en posición vertical.

O sea, tres características (gordura, pasividad, infantilismo) evidentemente asociadas al personaje.  Si bien los españoles tienen una palabra que designa al mencionado juguete ("tentetieso") no cayeron en la tentación de castellanizar el nombre y apenas lo modificaron fonéticamente -al igual que Iznogud-, quedando en Harún el Pussah.

Pero los genios de Del Zorzal no pudieron con su genio y argentinizaron. Más bien porteñizaron o lunfardizaron. El Califa pasa a llamarse "Harún el Fiakah".

Mientras que el esbirro del Gran Visir cambia del Dilá-Lará español (fiel al juego fonético original: Dilath Larath) al discepoliano  Dhale Kevah.

Dan ganas de balearse en un rinkón, contestaría Homero Expósito...

(continuará)

domingo, mayo 23, 2021

CÉZARD ILUMINADO POR WOODY ALLEN

Estuve reordenando en el altillo mi sector de la bande dessinée. Tuve que habilitar dos espacios más, aparte del que muestro arriba, porque ya los álbumes no cabían. 


La limpieza propició la idea que los muñequitos se ubicasen conforme al lugar de sus respectivos tomos. Me quedó colgado -por demasiado voluminoso- Arthur et le Père Passe-Passe. A propósito de este último... 

En antiguos posteos me cuestioné cuál sería la traducción idónea para rescatar el sentido original del nombre del mago: "El 'Père' es un tratamiento que se le otorga a personas de determinada edad y categoría, y podría reemplazarse fácilmente por nuestro 'Don'. Pero 'Passe-Passe', alude al juego de los ilusionistas, y la traducción literal, que sería 'Pasa-Pasa', no significa nada para nosotros."

Arriesgué 'Don Nadaporaquí-Nadaporallá', aunque no muy convencido, ya que suena excesivamente largo.

Tampoco me conformaba 'Don Pasemágico', porque resulta un tanto redundante cuando se le agrega el subtítulo ('Mago diplomado').

Otros sugirieron 'Abracadabra', que a mí me remite más a palabra mágica en serio que a fórmula de ilusionista.

Un amigo español que se entretiene con estas mismas cuestiones apostó por 'Truquillo', lo cual será adecuado para los españoles, pero no para nosotros, aún cuando lo pasemos a 'Truquito', que se asociaría al juego de naipes. Quizá 'Don Truco', pero para eso me quedaba con 'Don Jugarreta', que es lo primero que salta como aproximación.

Aclaro que estas disquisiciones ocurrieron hace más de diez años. Ahora bien...

Días pasados, leyendo la autobiografía de Woody Allen, hice un descubrimiento insólito.


Cuenta el cineasta que de adolescente era muy aficionado a la magia y refiere el "truco de las botellas Passe Passe". Inmediatamente recordé el dilema de cómo traducir ese nombre.

Al parecer, por lo que estuve gugleando fue un acto popularizado por Tommy Cooper, un ilusionista británico nacido en 1921 y fallecido en 1984. Comenzó su carrera en el '47, cuando Woody tenía 12 años, de modo que bien puede tratarse de eso.

El hallazgo no resuelve la cuestión de la traducción del nombre del personaje de Cézard, pero arroja luz sobre su elección. Para el lector de la época -y más allá de Francia- la alusión era pescada al vuelo.

En castellano, en otras épocas, la expresión "por arte de birlibirloque" remitía a la habilidad de los magos y era popular. Me temo -con lo mucho que se ha empobrecido el lenguaje- que ya no.

Sin embargo, al día de hoy, al menos hasta que aparezca una opción mejor, Don Birli Birloque me parece lo más aproximado.