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martes, febrero 14, 2017

TORINO Y LA RESISTENCIA

En el nuevo grupo de Torino en el Face (están invitados a participar), nos propusimos compilar todas las portadas de Don Nicola.
Alguien aportó la del nro. 144, de 1973, que lleva la firma de Torino. Se me ocurrió cotejarla con una reedición que tenía del año 1981, que no lleva firma.
Ahora bien, no me cabe duda que la tapa firmada es un boceto de Torino arruinado por un manco, y la del '81, sin firma, es integral de Torino.
En principio, en el Extra, Don Nicola vuelve a ser él, en vestimenta. 
El espantoso aggiornamiento de los '70, cuando lo sacaron del conventillo y lo quisieron meter a play-boy, implicó también el abandono del chalequito, la camiseta, los pantalones arremangados y los botines. Siempre pensé que Torino se resistía a la "modernización" propuesta por Seijas, más allá de haber dado lábilmente su consentimiento para ello. Si hacemos un repaso por las tapas de Las Grandes Aventuras que le pertenecen íntegra e inconfundiblemente, se comprueba que nunca dibujó al tano con remera y mocasines.
Pero aparte del vestuario, también el diseño es muy superior. Una idea atractiva se pierde en el primer caso, y luce en el segundo. 
En la tapa del '81, todo apunta claramente hacia la acción principal, mientras que en el nro. 144 se dispersa totalmente por la mirada de la chica (quien además cobra un protagonismo desmesurado) y por la actitud dura y equívoca de Don Nicola. Y aquí hay que hablar de las poses.
Todos los intentos de otros dibujantes por emular las extrañas, enrevesadas actitudes con que Torino dotaba a sus personajes, fueron siempre fallidos. Lo que en el creador original resultaba gracioso e insólito, en los otros se veía arbitrario y estereotipado.
Lo que siempre digo... Torino me resulta infinitamente más simpático que Quinterno por su bonhomía, su actitud despreocupada sobre la vida, su bohemia... pero si le hubiese dado apenas un cachito más de bola a sus criaturas...



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