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domingo, noviembre 21, 2010

INVENTANDO VERSITOS A LAS ANDANZAS (5)

El amigo Luis del Pópolo, en su blog Sonrisas Argentinas, después de haber publicado "Payada diabólica", arremete ahora, en entregas semanales, con "La cola del Diablo" (ver) (ver).
La trilogía de Mandinga como villano estelar se completa con "Discípulo del Diablo" (a mi juicio "Metamormagia!" es completamente descartable), y resulta de lo mejorcito que se haya publicado en Andanzas.
Particularmente, en "La cola del Diablo", se apela a un recurso ingenioso y audaz. Las primeras secuencias muestran al indio conduciéndose de una forma diametralmente opuesta a su idiosincracia. Esto genera en el lector empatía con Isidoro en el desconcierto que le causa semejante cambio en su ahijado, al tiempo que un inusitado interés por las razones del mismo.
Aprovechando, entonces, el rastro que Luis le sigue a Satanás, y en honor de este gran argumento, vaya el agregado a las primeras páginas de los clásicos versitos...



4 comentarios:

  1. Ja, ja, muy buenos versos!
    ¡Hay que ver como domina Miguel el verso y la rima!
    Otros que me hacen reir son Sergio y Hernán con sus jua jua, parece que escribe el mismo Patoruzu.
    Un abrazo.

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  2. Que grande Miguel!
    Impresionante lo tuyo.

    Saludos

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  3. Gracias, pero exageran. Versificar es una habilidad que se incorpora con la práctica. Quizá, sí, tenga algún mérito el intento de recuperar el estilo y la función de los versitos de Patoruzú. Con una mirada apresurada, se los podría juzgar superfluos. A mí nunca me pareció eso. Por un lado, prolongaban el placer de la lectura (yo los leía, después iba a la tira, y finalmente volvía a ellos, para completar el sentido). Y por el otro, aún cuando a menudo anticiparan la trama, siempre quedaba la intriga de como se iba a desarrollar. Además, incorporan el rol de un narrador omniciente y subjetivo, comprometido con la historia, con lo que se distinguían netamente de las didascalias tradicionales.

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