SOBRE ESTE BLOG...

Vas a encontrar, básicamente, data sobre historieta cómica argentina clásica. Además, bastante de bande dessinée. Algunas reflexiones sobre el lenguaje historietístico, muchas polémicas y miles de imágenes, la mayoría de mis propios archivos. La forma más fácil de ubicar un material o autor es ir a "Etiquetas", revisar y hacer click en la pertinente. También podés escribir una palabra clave en "Buscar en este blog". Tenés mi contacto, encima, acá al lado → → →→ → →→ Suelo responder mails si la consulta es muy específica. En cuanto a enlaces que ya no funcan, lo siento, llegaste tarde. Podés tomar lo que quieras, en tanto cites la procedencia. Si no citás, y te ubico, te escracho públicamente, como he hecho en varias oportunidades. Enjoy

lunes, abril 28, 2008

UNA MIRADA "PREMODERNA" SOBRE LA HISTORIETA

Los amigos, conocedores de mi afición por las revistas antiguas, y víctimas de mi insistencia respecto a que estén alertas a lo que puedan toparse por allí, me acercan todo tipo de material. La mayoría de las veces lo acepto por cortesía, dado que a pesar de mis obsesivas instrucciones, terminan trayéndome cualquier cosa vieja.
Cuando vi el ejemplar de “Selecciones” del año ’45 que me había mandado el maestro de pintura de mi mujer creí que se trataba de ese tipo de situaciones. Pero hojeándolo me di cuenta que el sabio Carlos Pacheco lo había elegido especialmente.
Supongo que muchos ignoran que es “Selecciones del Reader’s Digest” y que previo a todo debo aclarar que se trata de una revista-libro, aparecida en 1922, en venta exclusiva por suscripción, y que posiblemente haya terminado siendo la publicación más leída en todo el mundo. Como su nombre lo indica ofrece resúmenes de artículos o de libros. Para mi generación, esa metodología y el criterio de recopilación, implicaban descrédito desde el vamos. Hoy día, con el nivel cultural que tenemos, “Selecciones” merecería ser revalorizada.
El caso es que este ejemplar del año ’45, que me acercó el maestro Pacheco, trae un artículo sobre historieta extractado de “Esquire”.
Nuevamente reseño: “Esquire” era una revista estadounidense de publicación mensual, fundada en 1933. Comenzó dirigiéndose al público masculino. Se caracterizaba por poseer un estilo sofisticado y contener dibujos de chicas ligeras de ropa. O sea, una especie de antecesora de "Play-Boy". Tal como ésta última, sus notas solían abordar temas no demasiado frecuentados.
Supongo que el caso que nos ocupa es un ejemplo, ya que en aquella época no creo que se hablara mucho de historieta en publicaciones “serias”, a pesar de la enorme popularidad del género. Faltaba mucho para que los semiólogos empezaran a ocuparse de él y para que a algunos se les ocurriera -a partir de ello- que merecía ser categorizada como “arte”.
Venzo la tentación de explayarme en las reflexiones que me ha provocado esta nota. Prefiero que cada uno saque sus propias conclusiones.
Es extensa, pero merece ser analizada con detenimiento y desprejuiciándose respecto a la inocencia de la prosa “de color”, que predominaba en el periodismo de la época (...el actual es peor), con sus exageraciones e inexactitudes.
Aporta, entre otros datos invalorables, la mirada social sobre la historieta cuando tenía menos de la mitad de la edad que ahora tiene. No obstante ello, ya habían aparecido varias obras maestras del género, insuperables aún hoy día. Pero lejos de considerar a la historieta “arte”, más bien se la subestimaba, y sólo se la veía como una gran industria que abastecía a un público con perfil infantiloide.
En los sesenta y tres años que han pasado de este artículo, no se han registrado demasiados cambios, aparte del intento de subirla de categoría.
O sea que, para mí -y pido disculpas- sigue teniendo actualidad.


(Condensado de «Esquire») Por Fred Rodell
Cómo y por qué las «tiras cómicas -que ya no lo son- producen fortunas y ejercen en el público marcada influencia.

ANTES las publicaban nada más que los domingos -para los niños, que las aguardaban con impaciencia; y también para las personas mayores, que «tenían que leérselas a los niños». En la actualidad las publican todos los días. El nombre de «cómicos» o «tiras cómicas», no corresponde ya a lo que realmente son muchas de ellas. Esas historietas en dibujos se han convertido en algo muy serio.
De cada cinco personas que compran un periódico, cuatro son lectores entusiastas de la página cómica, y no se avergüenzan de serio. Los grandes sindicatos encargados de la difusión de éste y otro material de prensa, aseguran que después de las noticias de primera plana, son las famosas «tiras» lo que hace que se venda el diario. No menos del sesenta por ciento de las entradas de la vasta red de empresas periodísticas de Hearst proviene, según parece, de las tiras cómicas del King Features Syndicate. La NEA gasta en las suyas una suma igual a la que invierte en todos sus otros servicios de prensa juntos.
La influencia que las tiras cómicas ejercen en el público es grande. Baste recordar algunos hechos recientes que así lo demuestran. En 1939, cuando Pancho Tronera -primer personaje de una de estas tiras que lució el uniforme del ejército norteamericano- salió en los diarios con ese atavío, el presidente Roosevelt llamó a la Casa Blanca al dibujante Ham Fisher y le expresó su agradecimiento por haber contribuido de esa manera al buen éxito del servicio militar obligatorio. El discursito que Felipe Corkin -trasunto festivo de un personaje de la vida real, el coronel Philip Cochran- soltó un domingo en la tira cómica Terry y los piratas, dio tema para varios editoriales, y hasta mereció los honores de la reimpresión en los anales del congreso norteamericano. La tesorería de los Estados Unidos alistó a los muñecos de las tiras en la campaña para la colocación de los empréstitos de guerra. También han sido esos muñecos colaboradores eficaces en otras campañas: las de la Cruz Roja, las de la USO -asociación destinada a proporcionar sano esparcimiento, aconsejar y auxiliar a marinos y soldados-: la campaña para reunir hierro viejo y otros metales de desecho, y varias más.
La influencia de este género de periodismo se manifiesta de modo tan vario como curioso. Veamos algunos ejemplos.
A Pepita le debe el consumidor norteamericano esos monumentales emparedados, de no muy estable equilibrio, por cierto, que llaman de Lorenzo. La tira Educando a papá dio origen a los restaurantes de Dinty Moore, cuya especialidad es la cecina con repollo. Uno de los muñecos de las tiras de Popeye -conocido también por Espinaca- ha dado su nombre a muchos de esos puestos en los que venden, por módico precio, las albóndigas llamadas «hamburger». El habla popular de los Estados Unidos ha aumentado su caudal, gracias a las tiras cómicas, con multitud de términos y locuciones muy expresivos. Las historietas en dibujos en las que cabe la parte principal al bello sexo, tales como La Familia Tinajón -que fue la primera de este género-, la de Winnie Winkle, la de Cuquita la Mecanógrafa, la de Dixie Dugan, y varias más, han contribuido a la difusión de las modas, al llevar a los más apartados villorrios la noticia de lo último que se estila.
A las beldades futuristas de Roldán el Temerario les son deudores de su popularidad los abreviados trajes de tomar baños de sol, los peinados en que va el cabello tirante y recogido hacia arriba, los zapatos de plataforma y otras novedades no menos interesantes.
Es de notar que no siempre ha sido benéfica, o por lo menos, inofensiva, esa influencia de las tiras cómicas, por lo que hace a la gente menuda. Por querer imitar a Popeye, abriendo, como él, una lata de espinacas a dentelladas, un chiquillo se desgarró la boca, en la que hubo que cogerIe dieciséis puntos. Otro, que pretendía emular con los vuelos del Superman, cayó de cabeza desde una altura de diez metros. De éstos y parecidos casos, y de algunos de delincuencia de menores, achacables tal vez al influjo de las tiras de «crimen, brujería y espanto», han tomado pie algunas personas excesivamente serias y asustadizas para decir que las historietas en dibujos son un peligro para la niñez. A tales opiniones alarmistas se opone, sin embargo, la de los entendidos en psicología infantil. Según ellos, las tiras cómicas son «un derivativo para la imaginación del niño normal, que halla en ellas un modo de satisfacer su sed de aventuras y su deseo de escapar del mundo de los adultos».
Las personas mayores, no menos que los niños, son propensas a tomar en serio las fantasías de la página cómica. Cuando Pepita iba a ser madre, el dibujante Chic Young abrió un concurso para premiar con cincuenta dólares a quien propusiese el nombre que mejor conviniese a la criatura. Hubo 400.000 aspirantes a premio, de los cuales salió vencedor el que había dado el nombre de Cookie. Pero lo mejor del caso fue que buen número de los que tomaron parte en el concurso no se contentaron con proponer un nombre: ¡lo acompañaron de prolijas indicaciones acerca del cuidado de los recién nacidos!
La noticia de que a Dick Tracy lo habían herido, bastó para que le dirigieran al imaginario personaje innumerables cartas, felicitándolo por haber escapado con vida. En una de ellas llegaba el firmante a ofrecer la sangre que se necesitara para una transfusión. Igualmente notable fue lo ocurrido hace algunos años, cuando Ana la Huerfanita perdió el perro compañero de sus aventuras. El dibujante Harold Gray recibió un telegrama que decía así: «Por favor haga lo posible por ayudar a Ana a encontrar a Sandy. A todos nos interesa ». Lo firmaba Henry Ford.
Es rarísimo que a los personajes de las tiras cómicas les llegue la última hora. En las contadas ocasiones en que así sucede, la impresión que su muerte causa en el público es tan viva en quienes la sienten, como interesante para quien la observa.
Cuando a Milton Caniff se le ocurrió mandar al otro mundo a Eva Sherman, bella heroína de Terry y los Piratas, fueron tantas las personas que llamaban a la redacción de los diarios, que el teléfono quedó ocupado horas enteras. Muchos lectores mandaron coronas, como si en efecto se tratase de un entierro. En Chicago, cuatrocientos cincuenta estudiantes de la universidad de Loyola, reunidos a la hora del alba, guardaron un minuto de silencio, vueltos de cara al oriente, en señal de duelo.
Tanto, y aún más, que el número de los aficionados a las tiras cómicas, es de notarse la calidad de muchos de ellos.
Wendell Willkie, candidato en las penúltimas elecciones presidenciales norteamericanas y figura sobresaliente en la política de los Estados Unidos, las leía diariamente. Oliver W. Holmes, magistrado de la corte suprema de Wáshington, tenía en tan buen concepto esas historietas, que no vacilaba en calificar de genio a uno de sus autores, el dibujante Milt Gross. William Lyon Phelps, notable crítico literario y catedrático de la universidad de Yale, sigue con tan vivo interés las aventuras de algunas de ellas, que veces ha habido en que mande pedir pruebas de la entrega próxima a publicarse -tal impaciencia sentía de saber qué giro tomaba el lance que quedó pendiente. En aquellos días de 1940 en que el porvenir de Inglaterra aparecía tan incierto y tan negro, el rey Jorge VI buscaba tregua a sus preocupaciones de soberano en los episodios de El reyecito de Otto Soglow.
Las tiras cómicas datan apenas de cincuenta años. El 18 de noviembre de 1894, los lectores de The World de Nueva York tropezaron, al abrir el suplemento dominical de ese diario, con una serie de estampitas en colores, bastante parecidas a las antiguas aleluyas. Personajes de la historieta eran un perro y una serpiente; y el título con que Richard F. Outcault, su autor, la había bautizado -acreditándose así de adivino- el muy significativo de El origen de una nueva especie. El procedimiento de encerrar el texto del diálogo en círculos o curvas inmediatos a los personajes lo empleó Outcault por primera vez -tomándolo del caricaturista político Opper -en la tira El niño amarillo, que dibujó para Hearst. Por cierto que del nombre de esa tira, contra la cual hubo vehementes protestas en los hogares y en los púlpitos, nació el calificativo de «amarilla», aplicado desde entonces a cierta prensa.
A todo esto, Rudolph Dirks iniciaba en Nueva York la publicación de sus Aventuras de dos pilluelos, que empezaron a salir en el Journal de Hearst, y poco después- tras célebre litigio que aún es materia de estudio en las escuelas de Derecho- continuaron saliendo, aunque con otro nombre, en The World. Como quiera que los mismos pilluelos siguen haciendo de las suyas, dibujados por H. H. Knerr, en los periódicos de Hearst; y en la tira Los sobrinos del capitán, que es Dirks quien dibuja, tenemos que Hans y Fritz son notables por dos razones: la de ser los personajes más antiguos del mundo de las tiras cómicas, y la de ser los únicos que, sin dejar de ser ellos mismos, viven dos vidas cada uno.
Desde que empezó a publicarse, hace ya treinta y tres años, la tira Educando a papá, original de George McManus, conquistó rápida popularidad. La han traducido a veintisiete idiomas, y aparece en la prensa de setenta y una naciones. Su personaje principal, Jiggs -un nuevo rico irlandés-, cambia en cada una de ellas de nombre y de gustos. Así, para los públicos de habla castellana se llama Don Pancho. Y en tanto que en México se perece por las enchiladas, en los Estados Unidos se le hace la boca agua ante un plato de cecina con repollo, en Inglaterra se le van los ojos detrás de una cazuela de tripa con cebolla, en China no halla nada comparable al arroz, y en Italia devora espaguetis que es un contento.
Otra tira que goza desde hace tiempo del favor del público es la de Bud Fisher titulada Benitín y Eneas, o también Mutt y Jeff. Fue la primera que se publicó diariamente. En sus comienzos, al aparecer en 1907 en el Chronicle de San Francisco de California, se llamó A. Mutt (*Título de doble sentido, pues "A. Mutt" tanto puede ser una inicial y un apellido como significar “a mutt" esto es, "un tonto”), nombre que cambió a los dos años por el que lleva en la actualidad. Fue causa del cambio el haber tropezado Mutt, o sea Eneas, en un manicomio con un chisgarabís que aseguraba ser James J. Jeffries, campeón mundial de boxeo, ya retirado; y que quedó siendo el Jeff o Benitín que todos conocemos.
Hasta 1921, las tiras cómicas habían sido lo que su nombre indica: historietas de risa. En ese año apuntó la tendencia a convertidas en historietas de aventuras más o menos emocionantes. Quien la inició fue Frank King, al cambiar su Gasoline Alley, jocosa hasta entonces, en el
drama diario de la vida de Skeezix. En 1924, la heroína de Ana la Huerfanita -niña por la cual no pasan los años- empezó a experimentar una serie de peripecias que más tenían de triste que de alegre.
La tendencia a sustituir lo cómico con lo dramático llegó a la cumbre -y, según algunos, llevó a las tiras cómicas al abismo -en 1939, con la aparición de Superman.
Alcanzó esta tira éxito tan repentino como estupendo. Ya había habido, es cierto, otras que, como Tarzán, pertenecían al mismo género: el de la historieta de aventuras fantásticas. Pero Superman las eclipsó a todas; quedó convertida de la noche a la mañana en la predilecta del público. De hecho, a ella ha de atribuirse el incremento asombroso del negocio de libros y revistas del género: historietas cuya característica común es la de llevar al lector a un mundo en que todo es extraordinario e irreal. Pasan de 20 millones los ejemplares que se venden todos los meses en los Estados Unidos.
A pesar de su gran desarrollo e importancia, el negocio de las tiras cómicas descansa sobre bases bastante modestas. Según cómputo reciente, no llegan ni a 250 las tiras con que cuentan hoy los sindicatos; y a esto se agrega que muchas de ellas, por ser de historietas inventadas hace poco, tienen todavía escasa demanda, y en consecuencia reducida circulación.
El dibujante de tiras cómicas que llega a sobresalir, gana tanto como una estrella de cine. Hay algunos que tienen una entrada anual de más de 100.000 dólares.
Y esto solamente por sus dibujos, pues los derechos de autor que perciben de las editoras cinematográficas, de la radio y de otras empresas, aumentan esa entrada en varios miles. Sidney Smith, el malogrado creador de The Gumps, había firmado un contrato por cinco años, a razón de 150.000 dólares anuales, el día en que pereció en un accidente de automóvil.
Un buen dibujante de tiras cómicas gana de 400 a 500 dólares por semana.
Algunas tiras se hacen por procedimiento semejante al de la producción en serie. Unas doce personas-el director, el autor del guión, el chistoso, los escenógrafos, los letreristas, etc. etc.- trabajan aunadamente en ellas. Sin embargo, en las tiras que gozan de mayor popularidad, tanto los dibujos principales como la idea, el plan y el desarrollo de la historieta son obra del que firma la tira. De todo ello, lo más laborioso son los dibujos, particularmente en el caso de artistas tan escrupulosos y concienzudos como Milton Caniff, de cuya exigente honradez en estas materias da idea sobrada la circunstancia de que sus dibujos los hayan exhibido en el Museo Metropolitano de Nueva York, y que la fama lo acredite de ser el más esmerado de los autores de tiras cómicas.
En cuanto a la categoría que corresponda a las tiras cómicas: los intelectuales de izquierda las menosprecian, viendo en ellas «pasatiempos que distraen la atención del público y la apartan de las cuestiones palpitantes de nuestro tiempo»; los psicólogos son de parecer que la gente busca en las tiras cómicas, ya sea «el sentimiento de la propia superioridad», que experimenta quien se compara con un pobre enano como Benitín o un marido al cual domina la mujer, como Don Pancho; ya sea un modo de escapar a la conciencia de la propia, monótona vida, al «identificarse» con un Dick Tracy o un Superman. No faltan quienes sostengan que la afición a las tales tiras es prueba inequívoca de infantilismo. Entre tanto el público, sin preocuparse poco ni mucho de tan autorizadas opiniones, sigue ateniéndose a la suya propia, que es, que las tiras cómicas son algo muy interesante. Y así será, porque, de lo contrario, ¿cómo se explica que cuenten con millones de lectores tanto en los Estados Unidos como en todo el mundo?

domingo, abril 27, 2008

Y PA' LOS PLATENSES (no es de religión, pero la muestra está bendecida por Monseñor Aguer)...

El 20 se inauguró, pero sigue, eh!

(lo aclaro porque acá cae cada papanatas...)

jueves, abril 24, 2008

OTRA DE RELIGION...

Desde el viernes 25 de abril hasta el domingo 18 de mayo, se presenta en el CENTRO CULTURAL RECOLETA - ESPACIO HISTORIETA, la muestra "Por Obra y Gracia", de Pati (...no ése).
Tendrá aprobación de Bergoglio???

LA IGLESIA CATOLICA ESTA MAJARETA!

Esta es la primera vez que me ocupo de la mierda ésa del manga. Y si lo hago es porque me llamó poderosamente la atención que la iglesia católica haya aprobado una versión de la Biblia para niños, realizada por los ponjas. Porque no creo que precisamente a ellos les interese suprimir todos los pasajes de sexo y violencia (tipo hijas de Lot, destrucción de Sodoma y Gomorra, crucifixión, etc.) que aparecen en el santo libro. Por otra parte, en el supuesto que los nipones los hayan eliminado, no debe haber quedado prácticamente nada.
(ah... parece que Jesucristo es presentado como una especie de Súperman... NO ES CHISTE, EH!!! -ver-)

CLARIN INSISTE...

"El exhibicionismo de los solitarios"
"Según la investigadora Paula Sibilia, los blogs, redes, reality shows son los nuevos escenarios en los que la intimidad se vuelve espectáculo."
Este título y encabezado pertenece a una nota publicada en la Ñoña del 19/04. Está ilustrada centralmente por dos fotografías. Con ellas se intenta, por un lado, reducir el universo de los blogs a los fotologs de adolescentes pelotudas y, en consecuencia, asimilar a aquél con los reality shows.
En el reportaje a la "antropóloga y doctora en comunicación" Paula Sibilia (que por la otra foto que ilustra parece estar buena, hay que decirlo en su favor), campea el mismo espíritu.
Como vengo diciendo (me autocito, Paulita, pero te puedo citar a vos, si querés), tan reiterado y burdo reduccionismo por parte del pasquín de la viuda, no puede ser casual.

miércoles, abril 23, 2008

MI DESCARGO

(NOTA: este post fue motivado por una leyenda insertada compulsivamente en el encabezamiento de este blog, por el Observatorio de Medios, que consideraba que aquí se discrimina a personas de bajo coeficiente intelectual, como los seguidores de Robinjú o Frank Miller. Evidentemente, la amenaza de judicializar el conflicto, ha surtido efecto, ya que han retirado el injusto texto)

Sres. del Observatorio de Medios:
Ante todo debo señalar que considero injusta vuestra imputación. O al menos parte de ella.
Si bien es cierto que durante un período prolongado me he batido aquí con las huestes robinjudianas, no es menos cierto que desde hace tiempo considero la batalla concluída, habiendo yo capitulado ante la superioridad numérica del enemigo y ante sus armas, que nada tienen que ver con las de la razón.
En cuanto a Frank Miller, apenas si se puede encontrar una referencia marginal en este blog.
No he dicho aquí que me parezca horrendo que caiga en sus manos "The Spirit", del insigne Will Eisner, para una adaptación cinematográfica.
No he dicho aquí que el grado de sutileza de Eisner sea absolutamente incompatible con el burdo estilo de Frank Miller.
No he dicho aquí que sus productos, adopten tanto la forma de cómics, como de cine, resulten folletines baratos.
No he dicho aquí que su grado de elementalidad asuste; ni que el éxito que obtiene con esos recursos lleve a pensar que su público comparte dicho grado de elementalidad.
No he dicho aquí que "Sin City" sea un torpe remedo del policial negro, en vez de un homenaje, como suele proclamarse; ni que esa habitual caracterización de "homenaje" esté destinada a engrupir a gente que nunca leyó a Hammett, ni a Chandler ni a Macdonald (no el de las hamburguesas).
Tampoco he insinuado siquiera que en el caso que algunos de sus seguidores hubieran leído a los autores citados, tendrían anuladas las papilas gustativas, dado que les gusta Miller.
Menos aún se me ocurriría sugerir que esa atrofia del gusto se deba al excesivo consumo de hamburguesas Krusty.
Finalmente, jamás asimilé aquí a Miller con Robinjú, en tanto las patéticas aspiraciones literarias de ambos.
Todo lo cual no quita que lo piense.
Pero como aún no se censura el pensamiento -creo-, insto a Uds. a retirar de inmediato la leyenda que tapa el encabezamiento habitual de mi blog.
De lo contrario iniciaré las pertinentes acciones judiciales contra ese organismo.
Te lo firma: Miguel Dao

CUANDO LA HISTORIETA SE VUELVE PELIGROSA (7)

Curioseando en la web, me encuentro con estas tiras de "El Fantasma", que se exhiben actualmente en la vigésimo sexta edición del Salón Internacional del Cómic de Barcelona. La muestra homenajea este año a la 'Viñetas censuradas' en España en el último siglo, y supongo que la versionada corresponde al período franquista.

No es por meter la púa, pero... acá todavía nadie se dió cuenta que Clemente aparece desnudo???

martes, abril 22, 2008

CUANDO...

...el horizonte se negaba en medio del humo...

...habían pasado ya la irritación, la rabia, el descontento, y sólo quedaba lugar para la desesperanza...

...todo parecía irremisiblemente perdido...

VUELVE CARLITOS,
ER GATO!!!

(al menos eso parece, por este avance que me mandó
El PyBe...)

Para los paparulos que nunca faltan, aclaro que se trata de la segunda parte del antológico encuentro entre el protagonista y el indio Patoruzú (ver), que había quedado inconcluso e iba camino a inscribirse entre las leyendas malditas de la Historieta Nacional!!!

Y pa' los más paparulos aún, acá va la serie completa, guionada por un servidor y magistralmente dibujada por Esteban Sterle (El PyBe)

PROMO

AVANCE 1

AVANCE 2

AVANCE 3

HORA CERO DE CARLITOS

lunes, abril 21, 2008

TODA LA VERDAD SOBRE EL HUMO (DOSSIER SECRETO DEL OBSERVATORIO DE MEDIOS)

Mucho se ha dicho y se ha escrito en todas partes, sobre la quema de pastizales y consecuente humareda que se extendió sobre una amplia zona de la Pcia. de Bs. As., generando innumerables trastornos, desde accidentes automovilísticos hasta riesgos para la salud. Pero a pesar de la importancia que el tema ameritaba, nadie explicó con claridad el origen del episodio.
La señora presidenta doctora Cristina Fernández de Kirchner ordenó investigar los incendios por vía judicial, pero también -en forma secreta- encargó al recientemente creado Observatorio de Medios que rastreara cualquier indicio aparecido en la prensa en los últimos días que indicara la posibilidad de una respuesta de los sectores del campo a la negativa del gobierno a la baja de retenciones móviles. Así, los destacados profesionales que integran el Observatorio se abocaron a revisar la prensa oral y escrita, principalmente entre esta última al diario “Clarín”, que como todo el mundo sabe, viene desarrollando una campaña oligárquica en contra los intereses nacionales y populares.
Concluida su tarea, elaboraron un dossier que elevaron a la consideración de la primera mandataria. De allí surge indubitablemente la responsabilidad de los productores agropecuarios, tal como se les ha imputado desde el gobierno. Pero los entretelones del complot han permanecido silenciados por las terribles implicancias que conllevan y que pueden sumir a la población en un estado de verdadero pánico.
Este blogger tuvo acceso al dossier, y mucho ha cavilado acerca de darlo o no a difusión. Considero que ante todo está el deber de informar. Es por eso que aquí va...
En su edición del miércoles 2 de abril de 2008, día posterior a la multitudinaria concentración en la histórica Plaza de Mayo, el matutino de la viuda de Noble, en el espacio “Cartas al País”, publica en primer lugar, y brindándole un espacio destacado, lo siguiente:

“SOY LA SEPTIMA HIJA MUJER”
Soy la séptima mujer de mi familia y siempre consideré una tontería que sólo el séptimo hijo varón tenga el privilegio de ser el ahijado del Presidente/a. Hoy, que tenemos en el país una Presidenta que nos representa, creo que es indispensable que considere la posibilidad de que mujeres y varones tengamos el mismo derecho. Anatilde Quiroga.
De inmediato, los responsables del Observatorio, advirtieron que esta aparentemente inocente carta de lectora, aún con su justa proclama antidiscriminatoria, encerraba algo más.
Sagaces como son, lo vincularon al rumor que había corrido en días previos, respecto a que entre las huestes entrerrianas de productores rurales que siguen a Alfredo De Angelis, se encontraban algunos lobizones. Incluso se afirmaba que el líder ruralista habría esperado una noche de luna llena para ahuyentar con ellos a la Gendarmería. Pero que su plan habría fracasado, dado que los gendarmes, acostumbrados a los monstruos, terminaron jugando al truco y tomando mate con los hombres-lobo.
Todo esto, para los doctos integrantes del Observatorio de Medios (conspicuos representantes de las facultades de la Universidad de Buenos Aires), no pasaba hasta el momento de ser una leyenda campestre, pero la sospechosa carta de lectores de “Clarín” otorgaba al citado rumor una nueva e inquietante dimensión .
Lo primero que se plantearon fue una duda metodológica: Séptimo hijo varón, lobizón, podría ser... pero séptima hija mujer... lobizona???
Así es que comenzaron a recabar bibliografía al respecto.
Resultaba ineludible recurrir a la impactante autobiografía “Yo fuí un lobizón” de Juan José Camero, verdadera Biblia en la materia. En su epílogo afirma: “Los lobizones existimos, a pesar de lo que descrea la gente. Lobizón se nace, no se hace. Pero... se deshace? Toda mi vida intenté, para escapar del sino nefasto que me persigue, darle respuesta a esa pregunta. La única que hallé, fue en un antiguo cuento infantil. Allí se sugiere: ‘Si quieres matar al lobo, adormécelo antes'. He seguido ese consejo al pie de la letra: cada día me encargo de emborracharlo”. Sin embargo, en todo el libro, no se hace la más mínima mención a las mujeres-loba.
En cambio, resultó revelador un párrafo extraído de una entrevista concedida en exclusiva por el reputado demonólogo Alfredo Alcón, a la revista del Teatro Municipal General San Martín: “La licantropía (o lobizonismo, o lobizonería, como la llama el vulgo) es un caso más de posesión diabólica. Como todos sabemos, desde el Malleus Maleficarum, la posesión es patrimonio casi exclusivo del género femenino. Era raro entonces que entre los licántropos no existieran mujeres. Luego de largas búsquedas, terminé recalando en el padre Max von Sydow. La CIA, a principios del 2003, antes de recurrir al extremo de la invasión a Irak , y tratando a toda costa de evitarla, había enviado a ese país al conocido exorcista, para que intentase expulsar los demonios que habitaban dentro del presidente Saddam Hussein. Sydow no lo logró. Por eso el gobierno estadounidense, habiendo agotado ya todos los recursos incruentos a su alcance, terminó recurriendo a las tropas. Pero el sacerdote me confió que el propio Hussein, en medio de una sesión de exorcismo, reconoció tener seis tías normales y ser hijo de madre lobizona.”
Probada, entonces, la existencia de lobizones y lobizonas, un reducido grupo del Observatorio se trasladó a la Pcia. de Entre Ríos. Allí, luego de una exhaustiva investigación, logró determinarse lo siguiente.
1) El titular de la Federación Agraria de la Pcia., Alfredo De Angelis, conocía la existencia de Anatilde Quiroga, y lo que es más, su condición de lobizona.
2) Fracasado el intento con los hombres-lobo, pensó que un licántopo mujer era ideal para hacerle frente a la Presidenta misma, en un cuerpo a cuerpo.
3) Entusiasmado con la posibilidad, y en complicidad con “Clarín”, lanzó una casi cuasi mafiosa advertencia a la mandataria, desde la sección “Cartas al País”, aún antes de darle caza a la fiera.
4) Con este objetivo, una noche de luna llena, convocó a su orquesta típica (De Angelis es, además, aficionado al tango) al campo donde solía aparecer la lobizona. Sabedor que la música amansa a las fieras, descontaba atraparla con ese recurso.
4) Enterados los hombres-lobo de la existencia de una representante femenina de la especie, frustraron el propósito del dirigente ruralista.
Antes de entrar en la parte más impresionante -y conclusiva- del dossier, es necesario puntualizar que los lobizones son criaturas en extremo misóginas.
El conocido realizador cinematográfico Leonardo Favio, verdadero estudioso del tema y autor del documental -aún no estrenado- “Los licántropos las prefieren depiladas”, afirma:
“Para un lobizón no hay nada mejor que otro lobizón. Pero este aserto no se cumple con las lobizonas. El hombre-lobo detesta a las mujeres peludas. Tanto es así que en algunos países de Europa, como Alemania, se observa que la población lobizonil masculina ha emigrado por completo.”
Tanta aversión a la pelambrera, no podía derivar en otra cosa que no fuera en tragedia.
Los hombres-lobo terminaron prendiendo fuego el campo donde solía aparecer Anatilde Quiroga.
Lo terrible del asunto, más allá de la propagación del incendio y del humo que debemos soportar, es que, de haber perecido la mujer-loba calcinada por las llamas, como se teme, infinidad de gente habrá aspirado ya sus cenizas. Y esto -lo demuestran muchos estudios científicos- es fuente de contagio de la licantropía.
La próxima luna llena lo sabremos.
Por las dudas, antes de que aumenten demasiado, vayan consiguiendo balas de plata.

domingo, abril 20, 2008

EL REGRESO DEL INDIO (93)

Mi agradecimiento -y admiración- a los muchachos de "El Cazador". Espero sepan disculpar el préstamo inconsulto.
A propósito... La historia está llegando a su culminación. Pero este breve interregno de producción continua se acaba, dado que tengo que ocuparme de otros menesteres.
Si algún/os dibujante/s se prendieran pa' terminarla, estaría muy bueno.
De lo contrario, será a cuentagotas.

sábado, abril 19, 2008

EL REGRESO DEL INDIO (92)

FRAUDE EN SHOWMATCH!!!

Ha trascendido que el bailarín ciego español Serafín Zubirí, que se presenta actualmente en "Bailando por un sueño", no sería ciego, ni español, ni siquiera sería un hombre. Se trataría de un personaje magistralmente caracterizado por la actriz María Esther Buschiazzo, quien tampoco es ciega, como se creía hasta ahora. Consultado su hijo, Luis Sandrini, sobre la invidencia de la interpréte, confesó: "La mama ve los colores..."
No bien empezó a difundirse el rumor, numerosas personas se autoconvocaron frente a los estudios de Marcelo Tinelli, golpeando cacerolas, al grito de: "Queremos un ciego de verdad!"
El recientemente creado Observatorio de Medios, ya se halla abocado a la investigación del supuesto fraude, y ha solicitado asesoramiento al escritor Ernesto Sábato.
(ampliaremos...)

viernes, abril 18, 2008

jueves, abril 17, 2008

EL REGRESO DEL INDIO (90)

LA JOTAPÉ ESTÁ EN LA BOLUDÉ

(Además, nótese el léxico de Patoruzú...)

miércoles, abril 16, 2008

CUANDO LA HISTORIETA SE VUELVE PELIGROSA (6)

Un diputado macrista ha propuesto en estos días recordar “con agrado el trigésimo aniversario de la consagración de la Selección Nacional de Fútbol en el Campeonato Mundial llevado a cabo en nuestro país en el mes de junio del año 78″.
Yo -superando el asco- prefiero recordarlo de otra forma. Desde Clemente y su guerra de papelitos contra el relator José María Muñoz.

En un reportaje publicado en Página 12, en el 2006 (ver), Caloi dice: “Era una época en la que estaba todo prohibido. El único huequito en el que uno podía colar una opinión sobre el presente era a través del humor y el Mundial. Muñoz representaba a la voz oficial de la dictadura, que decía que no había que tirar papelitos a la cancha, y Clemente era la voz contestataria, estimulando a que la gente recibiera a la Selección con papelitos. Fue maravillosa la respuesta popular que en ese momento recibió Clemente.”
En rigor, no se trata de un caso de peligro creado por la historieta, pero sí de resistencia. Pequeña, dadas las circunstancias históricas, pero resistencia al fin.

(Por si alguno no recuerda el rostro de quien hoy no me recomienda, aclaro que se trata del aludido Muñoz, cuyas grasas -espero- estén derritiéndose en el infierno)

martes, abril 15, 2008

lunes, abril 14, 2008

CUANDO LA HISTORIETA SE VUELVE PELIGROSA (5)

En el caso, no se trata estrictamente de historieta, sino de dibujo animado. El diputado peronista Lorenzo Pepe, que según él mismo confiesa, nunca vió a Los Simpsons, mandó una carta al COMFER, quejándose por un capítulo de la serie, donde se caracteriza a Perón como dictador. Se refiere a un capítulo en el que Homero, desde el bar de Moe, lanza esta provocación:

HOMERO: "Todos aquí están cansados de esos políticos como yo?"

SKINNER: "Qué les parecen los medios? Ellos no quieren cubrir los problemas. Sólo declarar un ganador e irse a sus mansiones"

MOE: "Quién quiere abolir para siempre la democracia? Vamos, levanten la mano!" (es el primero en levantarla)

LENNY: "Realmente me gustaría una dictadura militar como la de Juan Perón. Cuando él te desaparecía, permanecías desaparecido"

CARL: "Además su esposa era Madonna"

Que Lorenzo Pepe no entienda de qué se trata, no es raro. Lo extraño es que en ninguno de los periódicos que difundieron la noticia, se haya puesto en duda la supuesta gaffe histórica de los guionistas. Por el contrario, remarcan la barbaridad de asociar los mandatos democráticos de Perón con la dictadura del '76. A esta altura, conocido el contexto, estoy seguro que la confusión es atribuíble a Carl y Lenny y no a quienes les dan letra. La "asamblea popular" en el bar de Moe, no hace más que reflejar satíricamente los lugares comunes de las capas medias respecto a la política. El remate con Madonna sugiere que Lenny y Carl conocen de historia argentina sólo a través de la ópera-rock Evita, y encima la recuerdan mal. Es posible que el morocho la mezcle con el film de Costa-Gavras, que transcurre en Chile, pero da igual. La serie, a través de su larga trayectoria, ha dado muestras de un finísimo humor, que no todo el mundo está entrenado para disfrutar. No Lorenzo Pepe, por ejemplo. Tampoco los periodistas que han dado amplísima repercusión a su queja. A uno y a otros no les importa otra cosa que provocar impacto y retirarse a sus mansiones.

EL REGRESO DEL INDIO (88)

domingo, abril 13, 2008