SOBRE ESTE BLOG...

Acá vas a encontrar, básicamente, data sobre historieta cómica argentina clásica. Además, bastante de bande dessinée. Algunas reflexiones sobre el lenguaje historietístico, muchas polémicas y miles de imágenes, la mayoría de mis propios archivos. La forma más fácil de ubicar un material o autor es ir a "Etiquetas", revisar y hacer click en la pertinente. También podés escribir una palabra clave en "Buscar en este blog". Tenés mi contacto, encima. Suelo responder mails si la consulta es muy específica. Podés tomar lo que quieras, siempre que cites la procedencia. Si no citás, y te ubico, te escracho públicamente, como he hecho en varias oportunidades. Enjoy

miércoles, noviembre 14, 2007

EL GENIO DE AL CAPP Y LA HISTORIETA DENTRO DE LA HISTORIETA

En el Nº 83 de la Fierro original, ya en la etapa Cascioli, se publicó un “miniálbum” dedicado a Al Capp (...che, Sasturain: algo parecido, aunque sea, podrías hacer ahora, con Torino y Mazzone...). En realidad estaba dedicado a un personaje de Capp: Fearless Fosdick. Que es protagonista de una tira cómica dentro de otra tira cómica, la de Li’l Abner. O dicho de otra manera, el policía Fossdick es el personaje de historieta preferido de Li’l Abner.
En el “miniálbum” se reseña acertadamente, que Fearless Fosdick es una sátira al Dick Tracy, de Chester Gould. Y si no se dijera, así lo indicaría, a primera vista, el afilado mentón que lo emparenta al célebre detective, al igual que el final del nombre. A más del hecho que el supuesto autor de la tira se llame “Lester Gooch”.
Ahora, en mi recientemente adquirido tomo de Li’l Abner (VER), descubro que Capp, había dado otra vuelta de tuerca al ya muy ingenioso mecanismo de un personaje de historieta fanático de otro (...algo que ver con Tom & Daly? ...Matt Groening en deuda con Capp?).
En efecto, aparece allí -todo en idéntico plano de “realidad”- el mismísimo Lester Gooch, como prólogo a una nueva aventura de Fearless Fosdick. El argumento es el siguiente: Li’l Abner está preocupado, porque Gooch ha salido del manicomio, curado, y se apresta a retomar la tira. Li’l cree que un cerebro normal no puede guionar a Fosdick; preocupación compartida con su editor, quien envía a un par de matones para que vuelvan a enloquecer al autor. La misión se cumple de una forma desopilante: haciéndole escuchar radioteatros en forma continua. Vuelto Gooch a la “anormalidad”, también retorna la tira, con su habitual delirio, para beneplácito de todos.Años ’40, señores!!!
Y pensar que algunos muchachotes de ahora que dibujan boludeces, se creen de lo más originales, audaces y surrealistas...

No hay comentarios.:

Publicar un comentario