SOBRE ESTE BLOG...

Vas a encontrar, básicamente, data sobre historieta cómica argentina clásica. Además, bastante de bande dessinée. Algunas reflexiones sobre el lenguaje historietístico, muchas polémicas y miles de imágenes, la mayoría de mis propios archivos. La forma más fácil de ubicar un material o autor es ir a "Etiquetas", revisar y hacer click en la pertinente. También podés escribir una palabra clave en "Buscar en este blog". Tenés mi contacto, encima, acá al lado → → →→ → →→ Suelo responder mails si la consulta es muy específica. En cuanto a enlaces que ya no funcan, lo siento, llegaste tarde. Podés tomar lo que quieras, en tanto cites la procedencia. Si no citás, y te ubico, te escracho públicamente, como he hecho en varias oportunidades. Enjoy
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lunes, abril 30, 2012

A QUINTERNO LO QUE ES DE QUINTERNO, A LOVATO LO QUE ES DE LOVATO (2)


A raíz de algunos comentarios, caigo en la cuenta que para las generaciones que llegaron a Quinterno a través de Selección de las Mejores -verdadera ensalada de épocas y estilos-, y que intentan tirar de la cuerda hacia atrás, resulta mucho más difícil que para la mía ir armando el mapa de la editorial. En vista de ello, me extiendo respecto al post anterior, con apuntes del contexto de época en el que Lovato recae en EDQ.
De muy pibe, cuando empezaba a interesarme por Patoruzú, un tío mío que había nacido en 1899, me contaba una escena que había presenciado en el tranvía.
Dos hombres, que se desconocían  entre sí, iban sentados en el mismo asiento. Uno de ellos leía el diario y el otro lo seguía de ojito. Cuando el primero va a dar vuelta una página, el otro intenta detenerlo. Se produce entonces el siguiente diálogo:
LECTOR DE OJITO: -Diga, diga...
DUEÑO DEL DIARIO: -Qué hay?
-A ver, a ver...
-A ver, qué?
-Cómo salió el Patoruzú?
-Ma vate la piantacule, vó e Patoruzú!
La última frase, que mi tío me transmitió tal como la habrá oído, y que yo transcribo tal como la recuerdo, posiblemente tenga su origen en algún dialecto italiano, y a esta altura -deformaciones mediante- resulta imposible de traducir. Pero no cabe duda que expresa mínimamente el fastidio del dueño del diario frente al lector de ojito, fanático de la tira diaria de Quinterno.
La anécdota viene a cuento de lo que afirmaba en el post anterior, respecto a que el público de Patoruzú, tanto en el diario como en la revista semanal, era mayoritariamente adulto. Y no sólo en los primeros tiempos. Esas tempranas lecturas mías de las aventuras del indio, tenían como fuente las Andanzas, que unos primos adultos de Capital compraban y me prestaban cuando iba de visita, y la revista semanal que puntualmente traía otro tío mío a la casa familiar de Zárate.
Sin embargo, no bien arranca la década del ’40, el afán empresarial de Quinterno lo lleva a probar suerte en el dibujo animado, intentando convertirse en el Disney criollo. Esto implicaba, claro, captar a otro tipo de público, el infantil. Para eso Quinterno contrata un calificado equipo de dibujantes, entre los que se destaca Tulio Lovato, que en poco tiempo se convierte en su mano derecha. No sólo lo pone a cargo de la dirección de la película, sino que le confía también la realización de las tiras de Patoruzú en El Mundo, y de las páginas del personaje en la revista semanal. Lo curioso es que la gráfica de la historieta cambia radicalmente. Del estilo quinterniano, más “caricaturesco” que “cómico”, e incluso con algunos rasgos “serios”, pasa a un trazo evidentemente emparentado con el de “Upa en apuros”. No es pensable que Quinterno, obsesivo como era con el indio, hasta el punto de escribir cuadernos enteros explicitando sus características, haya dejado librado al criterio de Lovato la forma de plantarlo. Se infiere claramente que buscó asociar película con historieta, en función de captar al público infantil para ambas (téngase en cuenta que Lovato comienza a ocuparse de las tiras bastante antes del estreno de “Upa en apuros”, preparando así  el terreno). Y cuando, urgido por la aparición de Rico Tipo (ver), Quinterno se decide a lanzar la revista Patoruzito, deposita en este personaje la pretensión de llegada al público infantil, y retoma las características gráficas de Patoruzú, dejándolo en manos de otros dibujantes, y encargando a Lovato la versión de su niñez.
Como la etapa Lovato en Patoruzú resulta de difícil acceso, abandono por un momento mi renuencia a escannear y ofrezco algunos ejemplos de episodios no reeditados en Andanzas, que guardo fotocopiados desde hace décadas. Además,  de este mismo blog se puede descargar completa “Upa y la bruja”, y “La transformación de Upa” se halla disponible en la web. La tira de dicho episodio -que no tenía y que subo aquí-  fue digitalizada por Hernán Schneider.
 
01.Lovato.Desafío.Gaucho.6.41
02.Lovato.Burro.x.crack.10.41
03.Lovato.Gastón.pirata.5.42
04.Lovato.Secuestro.en.el.aserradero.6.42
05.Lovato.Secuestro.Bebés.11.42
06.Lovato.Mosca.Tsé.Tsé.1.43
07.Lovato.Upa-y-la-bruja.4.43
08.Lovato.Cantor.bañadera.8.43
09.Lovato.Payada.diabólica.10.43
10.Lovato.Transformación.Upa.1.44
11.Quinterno.(y Lovato).Tira.El.Mundo.12.40
Tres apuntes sobre estas imágenes: 1) Obsérvese como, en la medida que se acerca el estreno de la película (noviembre de 1942) el estilo se va simplificando, para volver después, aún conservando la línea "infantil", a estar más trabajado; 2) El salto y la expresión de Isidoro, en el tercer cuadro de la tira 6, perteneciente a  “La mosca Tsé-Tsé”, remite indubitablemente al Pato Donald; 3) La tira del diario El Mundo, en diciembre de 1940, ya se anunciaba “Para grandes y chicos”.

domingo, abril 29, 2012

A QUINTERNO LO QUE ES DE QUINTERNO, A LOVATO LO QUE ES DE LOVATO


A fin de esclarecer equívocos que se producen permanentemente sobre la autoría del dibujo en las primeras aventuras de Patoruzú, me propongo clasificar aquello que según mi criterio corresponde a Quinterno o a Lovato, para finalmente determinar el punto en que la serie queda definitivamente en manos de otros colaboradores.
Esta cronología está emparentada con dos fechas claves: 1941, año en que Quinterno ya se encuentra plenamente abocado a la realización de “Upa en Apuros”, al tiempo que intenta la introducción de su personaje en el mercado estadounidense, y 1944, cuando empieza a pergeñar su nuevo emprendimiento editorial, la revista Patoruzito, que aparecerá al año siguiente, y en la que Lovato tendrá un rol protagónico. Es así como, ya desde fines de 1940, Quinterno introduce a Lovato como colaborador en las andanzas del indio, dejándolas exclusivamente a su cargo a mediados del ’41. En tanto que Lovato las dibuja hasta principios del ’44, con una última intervención en mayo de ese año.
Obviamente, las zonas de transición no resultan fáciles de determinar, debido a la mezcla de trazos que se registran, y no tengo para guiarme otra brújula que mi ojo historietístico - puede fallar, como decía Tu Sam-.
Por otra parte, a raíz de un contacto casual, corroboré mi vieja presunción acerca que Sagrera había dibujado efectivamente a Patoruzú. Y fue el maestro Osvaldo Laino, quien me precisó la fecha de su ingreso en EDQ: 1944. Aparte de la coincidencia cronólogica, y si bien Laino me dice que los comienzos de Sagrera habían sido “calcando y copiando y después pasando a tinta como lo hicieron muchos más”, tengo para mí que algo de su estilo empieza a aparecer en los episodios de esa época, sucediendo a Lovato.
Dejando esto sentado, va entonces mi clasificación:

QUINTERNO
1935 a 1940 (en orden cronológico)
1- “El gitano Juaniyo”
2- “El loco del caserón”
3- “El águila de oro”
4- “Indeseables del turf”
5- “Urraca regenerado”
6- “Al campo del honor”
7- “Se casa el indio”
8- “Joyas y piratas”
9- “Upa y el misterio de la gruta”
10- “Flor de socios”
11- “Garfio el pirata”
12- “Discípulo del Diablo”
13- “Upa hidrófobo”
14- “El rescate del ídolo”
15- “El misterio del ojo de vidrio”
16- “Las armas del Tata”
17-  “Upa en las garras del alcohol”
18- “Jonás y la ballena”
19- “El gol increíble”
20- “El hombre de las mil caras”
21- “El gran duque de la mancha”
22- “Los espías” (1)
23- “El drama de Pampero”
24- “Cementerio de elefantes”
25- “El hombre sin piernas”
26- “El irascible Coronel”
27- “El Búho” (2)
28- “Chacho el terrible”
29- “El negrero”
30- “Isabelita la ecuyére”
31- “Peligro Amarillo” (3)
32- “Gitano siniestro”

Hasta aquí entonces, treinta y dos episodios que atribuyo sin vacilar a la autoría integral de Quinterno. Descontando, claro, las historias de corta extensión que aparecieron en los Libros de Oro, como “Un regalo de la Patagonia” o “Cuatreros”.
Las tres aventuras que siguen, si bien conservan trazos de Quinterno, parecen tener intervenciones de Lovato en personajes secundarios, y daría la impresión que se prepara el camino para que éste se haga cargo totalmente de la serie. Entre otros elementos,  comienza a perfilarse la transición del importante cambio gráfico en Upa.

QUINTERNO (en posible colaboración con LOVATO)
1940-1941 (en orden cronológico)
33- “Iván el más terrible”
34- “El cuatrero Mata Brava"
35- “Dos vivos tras un millón”
36- “El desnucador de Siberia”

LOVATO
1941 a 1944 (en orden cronológico)
37- “Desafío Gaucho” (4)
38- “El nuevo padrino”
39- “Burro por crack” (5)
40- “El pícaro gavilán”
41- “Gastón pirata”
42- “Secuestro en el aserradero”
43- “Secuestro de bebés”
44- “Muñecos feroces”
45- “El tesoro de los antepasados o La mosca requete Tsé-Tsé”
46- “Oro bajo la cárcel”
47- “Una estampilla valiosa”
48- “Upa y la bruja”
49- “Botánico diabólico”
50- “El cantor de la bañadera”
51- “Payada diabólica”
52- “Salteador de trenes”
53- “La transformación de Upa”
54- “El partido del siglo”
57- “Ruge el volcán”

No es su paso por Patoruzú, con estos diecinueve títulos, lo que honra a Lovato como el gran dibujante que sin duda era. Algunos de ellos, como “Gastón pirata”, asombran por la elementalidad del trazo. Hay que decir, claro, en favor del pobre don Tulio, que estaba sobrecargado de trabajo. Aparte de ser director general de “Upa en apuros” (estrenada en el ’42), tuvo que hacerse cargo no sólo de las páginas del indio en Patoruzú, sino también de la tira diaria de El Mundo. E incluso hay que considerar que muy posiblemente Quinterno, en la necesidad de ampliar el espectro infanto-juvenil de sus lectores, y en el afán que siempre lo caracterizó de unificar criterios respecto a sus creaciones, haya querido llevar a la historieta el estilo de dibujo animado planteado en la película. Un error, a mi entender, que fue corregido a poco andar, cuando dichos propósitos fueron canalizados a través de la revista Patoruzito. Patoruzú, desde sus inicios, tuvo un público mayoritariamente adulto.
En los dos episodios intermedios, el 55 (“Malas compañías”, febrero de 1944) y el 57 (“Un músico pendenciero”, mayo del mismo año -republicado en Andanzas Nº 32, aunque sin título) se verifica, por primera vez en Patoruzú un trazo ajeno a Quinterno y Lovato, retomando un perfil más "serio" en el dibujo. Y es donde cuelo mi hipótesis de la aparición de Angel Sagrera. No descarto, sin embargo, que ya en alguno anterior, como “El partido del siglo”, Lovato hubiera contado con su colaboración. 
Dejo finalmente, algunas imágenes de las aventuras de la etapa siguiente, para que puedan comparar con el estilo de Sagrera, del que encontrarán varios ejemplos en este mismo blog, con un simple clic en la etiqueta con su nombre.
 
(1) Episodio diferenciado de “El hombre de las mil caras”, aunque en la Andanzas Nº 4 aparezca unificado con dicho título; la razón es que se continuaban en la revista semanal, perteneciendo el intermedio -“El gran duque de la mancha”- al diario El Mundo”.
(2) Cabe acotar que en la lista de La Bañadera  -que utilizo como guía, a pesar de algunos errores- este episodio, originario de El Mundo, aparece como reeditado en la Andanzas Nº 42, cuando en realidad el publicado allí es muy posterior y proviene de la revista semanal.
(3) Aquí sí, lo reeditado en el Nº 54 de Andanzas, se corresponde a lo aparecido en El Mundo, y no a la versión de la semanal. Evidentemente, Quinterno decidió cerrar la etapa de reediciones con obra propia.
(4) Nuevo error de La Bañadera, ya que la versión publicada en el nro. 70 de Andanzas no es la de Lovato.
(5) Idem anterior, en relación al Nº 195 de Andanzas, que resulta una versión hecha para esta revista, muy distante de la original.

domingo, marzo 29, 2009

LOS DISTINTOS DIBUJANTES DE CORRERIAS

A menudo oigo mencionar la división de tareas que existía en EDQ para la elaboración de las historietas de Patoruzú y Patoruzito. Lo cual no debe confundirse con indiferenciación o confusión de estilos. Aún cuando se marcaran pautas rígidas a los dibujantes, y se los entrenase para cumplirlas, es imposible mimetizarse absolutamente con una forma impuesta, al punto de abandonar los rasgos propios. Por más personas que interviniesen en el proceso, puede reconocerse tanto en Andanzas como en Correrías -con alguna rara excepción- improntas uniformes durante largos períodos. O sea que, habiendo un creador cuya tarea consistía en plantar los personajes, de éste era el trazo predominante, no obstante que fondos o siluetas, a más de detalles y pasado a tinta, los realizaran otros.
Los datos que puedan aportarse son siempre bienvenidos, pero mientras no tengan la precisión suficiente sigo confiando en lo que me dicta mi ojo. Y mi ojo desmiente, por ejemplo, la afirmación que Lovato haya dibujado largamente a Patoruzito. Es posible que sí en la Semanal, aunque no cuento con material suficiente para saber si le perteneció íntegramente desde el '45 al '63. Pero no en Correrías en continuidad hasta el ’69, año en el que supuestamente lo habría dejado para hacerse cargo de Locuras (que en realidad aparece a fines del '68), como sostienen algunas fuentes.
Colección de Correrías en mano, paso a mostrar lo que considero cuatro etapas marcadamente diferenciadas, o sea cuatro dibujantes distintos (o tres, me queda la duda) en el transcurso de una década, que va desde el ‘58, en que aparece el primer número, hasta el ’69 donde se dice que Lovato habría abandonado al personaje, mientras que para mí lo hizo bastante antes.

Hasta el Nº 21 de Correrías de Patoruzito, no hay discusión: eran reediciones de la Patoruzito Semanal, y las había dibujado Lovato, aunque en las primeras aventuras se advierta, de tanto en tanto, alguna mano distinta. Por ejemplo, en las páginas que ilustran se puede reconocer claramente a Ferro en los orientales, mientras que Patoruzito e Isidorito pertenecen a Lovato.


A partir del Nº 22, “El Castillo Maldito”, de octubre del ’59, comienzan las creadas exclusivamente para la revista y con ellas otro estilo muy uniforme. Aunque guarda algunas similitudes con el anterior, el segundo dibujante (llamémoslo así, a falta de conocimiento de su identidad) plantea líneas más angulosas y estilizadas que las de Lovato maduro, y ni hablar del primigenio. Elegí páginas de ambos donde esto se grafica con claridad respecto al tratamiento diferente en Chiquizuel y Chupamiel, así como en el plano secundario de personajes, dado que los cambios en Patoruzito e Isidorito son más sutiles. Hasta el '63, salvo raras excepciones, sigue con continuidad este segundo dibujante.

En dicho año (en el Nº 58, “La Montaña del Trueno”), irrumpe un trazo muy diferente a todo lo anterior. Si bien se vuelve a las redondeces características de Lovato, los personajes y movimientos alcanzan una expresividad nunca antes lograda. Se sigue reconociendo a este excepcional tercer dibujante durante tres años -con algunos lapsos cubiertos por el que lo antecedió-, y dos años más con trabajos esporádicos o en conjunto con el siguiente. Para mí, el mejor Patoruzito, en guiones y dibujo, es éste que va del '63 al '66, con títulos maravillosos como “El Islote del Diablo”, “Las Islas Felices”, “Millonario en Peligro”, “El Sombrero de Napoleón”, “Puente al Otro Mundo”, “El Elefante Volador”, “Club de Mentirosos”, “Cura Milagrosa”, “El Pueblo Perdido”, “El Gran Duque”, “El Espantapájaros” o “Monaguillo del Diablo”, por nombrar sólo algunos. Sería real justicia poder identificar a su autor. Revisando al Lovato más antiguo, al de las primeras aventuras de Patoruzito, no es de descartar que este tercer dibujante sea nuevamente él, en tanto es posible verificar algunas similitudes entre los trazos. También es verosímil que se ocupara ahora de Correrías, dado que había terminado en ese mismo año la Semanal. Obviamente que para que fuera así, su estilo tendría que haber experimentando grandes cambios desde lo que va del Patoruzito inicial en el '45, hasta éste del '63 (pasando en el medio por el de la segunda de las imágenes, que es originaria de fines del '53). Pero 18 años es tiempo suficiente en la vida de un artista como para que eso suceda. Dejo abierto el interrogante, sin que quite validez a mi refutación -como se desprende del resto del post- a que se hiciera cargo en continuidad del personaje hasta el '69.

Lo va sucediendo paulatinamente el cuarto dibujante, quien comienza a aparecer poco antes del número 100 (1966), turnándose con el anterior o a dúo con él (en esta etapa sí aparece alguna confusión de autorías), y queda definitivamente a cargo a comienzos de 1968. Si bien continúa respetuosamente el estilo de su antecesor, no tiene ni de lejos la calidad de aquél, lo que se puede comprobar en la rigidez de los personajes, una vez que queda solo.
De allí en más, lo que viene no me interesa demasiado: es decadencia pura, esquematismo extremo tanto en guiones como en dibujo, que se acelera por los '70, donde ya es muy poco lo que se puede rescatar.
Por otra parte, las páginas se reducen, lo cual determina que la supuesta Selección de las Mejores, en su gran mayoría, provenga de esa olvidable etapa. Lo mismo puede decirse de Andanzas, a las que dedicaré un futuro post, donde mostraré, de la misma forma que en el presente, los cambios de que allí también se observan.

martes, mayo 24, 2022

PATORUZITO JOYA, NUNCA TAXI

Hace dieciséis años escribí en este blog una nota titulada: "ISIDORITO CAÑONES: LO QUE VA DEL TRAJECITO CON MOÑO AL JEAN Y CAMPERA" (VER).

Allí describía las transformaciones que se venían avizorando  en la EDQ (Editorial Dante Quinterno, que así se llamaba antes de Universo, Los Tehuelches y lo que canejo sea ahora) a fines últimos de los '60, primerísimos albores de los '70, y que ya de pibe no me gustaban nada. 

Ese posteo es crucial para situar temporalmente las dos aventuras inéditas del primer tomo de Patoruzito, que acaba de sacar Ovni Press. Pertenecen a esa época.

La información previa fue la mar de confusa, y la actual no lo es menos. 

Primero, atribuyeron los dibujos a "la pluma de Dante Quinterno" (pobre Quinterno). Luego, cuando se avivaron de la burrada, leyeron en algún lado que era Lovato el encargado de Patoruzito y le mandaron Lovato (pobre Lovato).

Y ahora mismo, en la lista de las próximas ediciones, figuran dos títulos de Correrías como si fuesen de Andanzas.

Floja de asesoría, esta gente de Ovni Press (tampoco ayudaron mucho los "entendidos", hay que decirlo).

Pero vamos a la cuestión... 

La pregunta que me hice cuando corroboré lo de inéditas, era por qué motivo fueron cajoneados estos episodios en su momento. La sospecha se confirmó: porque son malos. En comparación, claro, con lo que se producía para esa época, dado que lo que vino después fue peor. Malos guiones, ambos. Es posible que el viejo Quinterno los haya visto recién terminados, (andaría de viaje o anda a saber qué) y los condenó al exilio.

El lápiz de "La fórmula del fin del mundo", la más antigua, es de uno de los dos Saavedra (nunca supe cuál es quién) , digno artesano, no de mis Patoruzitos preferidos, pero zafa bien. En "El enviado del Diablo", ya empezaban a quedar los dibujantes de segunda línea y se nota en la falta de detalles, lo estático de las viñetas y la movilidad restringida de los personajes. Encima, es el más flojo de los guiones, que como anticipé, de por sí son malos.

El color... ¿qué quieren que les diga? Entiendo que hay que vender, sarasasarasa... Pero para mí, Patoruzito en color es el de las semanales, que fue pensado para color. En Correrías, no me sacan del ByN. Creo, incluso, que la pobreza de estas dos historietas se hubiese disimulado mejor en el ByN para el que fueron concebidas. Mucho lujo para pocas nueces.

Lo mejor del tomo es la tapa y las láminas finales de Lovato (que para ser coherentes, no mencionan que son de Lovato).

Pero no todas son pálidas... 

No obstante que los hay muy superiores, los títulos que anuncian -todos reediciones- son bastante atinados. Y tres al menos en Correrías son descollantes: "El descubrimiento de América", "El gran duque" y "El hombre de nieve" (lejanamente inspirada en "El perjurio de la nieve", de Bioy).  A ésos, para los que no tuvieron la dicha de leerlos de pibe, para los que no los conservan en sus anaqueles, los recomiendo. 

Estos tomos son bastante más baratos que los ejemplares de colección.


sábado, julio 28, 2007

LAS GRANDES ANDANZAS DE PATORUZU E ISIDORO: "UPA Y LA BRUJA"

Patoruzú semanal comenzó publicando las tiras clásicas del Indio, aparecidas en el diario "El Mundo". Posteriormente, se añaden - en forma simultánea- lo que se llamó "Nuevas Aventuras de Patoruzú", hasta que, apenas pasado el Nº 100 (y cortándose abruptamente "El Gran Duque de La Mancha"), quedaron sólo éstas.
Varias de las "Nuevas aventuras..." fueron dibujadas por Tulio Lovato, con una importante variante gráfica en la estatura de Patoruzú, y sobre todo de Upa, quien aparecía -al igual que en la película- menos monstruoso y cercano a lo que podría ser un niño. En la jerga de los coleccionistas se lo conoce como el "Upa petizo". Luego, Lovato se mimetizó más con el trazo de Quinterno.
Esa etapa no se reeditó nunca en Andanzas, quizá para conservar una unidad de estilo. Así, historietas como "La Mosca Tsé-Tsé", "Gastón Pirata" o "Upa y la Bruja" sólo son conocidas por algunos coleccionistas. De ellos, unos pocos las poseen completas en originales de semanales. Y otros, como yo, en fotocopias.
A raíz de un pedido de Sergio Maganás, me puse a escannear las de "Upa y la Bruja". Esta "Nueva Aventura" se publicó a partir del Nº 293 de Patoruzú semanal (26-04-43), hasta el Nº 309 (16-08-43). La numeración de tiras abarca desde el "R (revista) 2545" al "R 2680". Son 68 páginas de la historieta más lograda -en argumento y dibujo- de ese período de Lovato.
Obsesivo como soy -y sabiendo también lo hinchapelotas que es el Pirata- me dediqué a mejorar las páginas con el Photoshop. Mientras lo hacía, se me ocurrió inventarle una portada. Quedó muy linda. El próximo paso será encuadernarla en formato Andanzas.
Pensar que este laburo lo podría hacer la fuck editorial. Se vendería como pan caliente.
Hablando de vender: al Pirata se la prometí, y va a ser obsequio, pero si algún otro la quiere...

jueves, febrero 01, 2007

NO-ME-JODAN-MAS-CON-QUINTERNO!!!

En este blog, los lectores me siguen inspirando...
Y me hacen escribir sobre Quinterno, aunque no quiera.
El amigo Raúl tiró el tema de los mejores argumentos y las mejores tapas.
Para él, en el primer ítem, figuran:

"La Flor de la Mafia" (Andanzas); "La Herencia del Emperador" (Correrías); "Monaguillo del Diablo" (Correrías).
Con respecto al segundo, dice: "Hay algunas portadas fantásticas, como la de "Crimen perfecto" o "Sindicato del Crímen" o la maravillosa tapa de la Nº 2 de Andanzas..."
Ahí nomás, se enganchó Sergio -quién otro podía ser?- y declaró sus preferencias en argumentos de Andanzas: "Desafío gaucho" y "Mayoría de edad".

Lo primero que tengo para decir es que -salvo la 2 de Andanzas-, en ninguna de las mencionadas parece estar íntegramente Quinterno.
Porque si bien supongo que es el Viejo quien dibuja “Desafío Gaucho”, es sabido que resulta una adaptación del original de Lovato, publicado veinte años antes en las semanales.
Curioso lo sucedido en ese número 70...
En la 69, el sumario de la próxima edición, que aparecía siempre en la última hoja de las Andanzas clásicas (después pasó a la primera), anunciaba “A la sombra de la guillotina”, que fue finalmente la 71.
Ahora bien... En la 69, “Miss Loro”, es clara la mano del dibujante que venía realizando Andanzas desde que se abandonaron las reediciones, en la nro. 55.
Tengo la utopía que alguien -así como se hizo en la Disney, según lo relatado en el prólogo del libro de Clarín- divulgue algún día los archivos secretos de la Editorial Universo, y aclare a quien le corresponde cada creación.
Se sabe algo de los argumentistas. Sergio mencionó acertadamente a Laura, la hermana del Viejo. Estaba también Repetto, quien (como él mismo cuenta en “Buscados Vivos”, de Sasturain) hizo guiones para Andanzas, aparte de Correrías. Y además -siguiendo con los dichos de Mirco- Mariano Juliá y los para mí ignotos Franco Panzera y Heredia.
Pero quién hizo cada cosa? Y en qué épocas?
El propio Mirco se queja de la injusticia de que, mas allá que los personajes fueran de autoría de Quinterno, el desarrollo les correspondía a distintos autores, de los que nunca figuró el nombre.
Con los dibujantes es mas complicado aún. Se conoce menos.

El estilo de Lovato en las semanales muy antiguas (Upa y la bruja, El misterio del aserradero, La mosca Tsé-Tsé), resulta claramente diferenciable del de Quinterno, al punto que las referidas nunca se republicaron en Andanzas.
Pero... qué paso después? De quién es este dibujo de extraordinaria movilidad de personajes, que va desde el nro. 55 -"La Extraña Herencia", inédita, sin versitos- al 100, aproximadamente (con paréntesis a los que me referiré mas adelante)?.
Es el Quinterno de los ’60, con un trazo mas simplificado? O el Lovato de la misma época, con uno mucho mas elaborado? O un tercero?

Sin embargo, está claro que “Desafío Gaucho” se distingue de las anteriores Andanzas, y está más cerca del dibujo de las últimas semanales seriadas

(“Duque, Borgia y Cía.”, “Deuda de Fuego”, “La isla del Diablo”, entre otras, según los títulos de republicación, del 180 y pico en adelante), casi contemporáneas a aquella.
Quinterno deja las semanales seriadas y despunta el vicio en Andanzas? O no hizo ninguna de las dos?
Personalmente, prefiero el trazo de “Desafío Gaucho”, y las demás mencionadas, al del dibujante de Andanzas de la 55 a la 100. Aunque -repito- éste era muy bueno.
Cabría otra hipótesis más dudosa: que el de semanales y el de Andanzas fueran el mismo (Quinterno u otro), adoptando un estilo más elaborado en las primeras, dado que -por el continuará- no tenían una métrica fija (cantidad de páginas) como las otras.
Pero sigamos con las curiosidades...
La postergada 71, “A la Sombra de la Guillotina”, con la reaparición de Gastón, está hecha por dos manos, me juego la cabeza.
Una es, sin duda, la del dibujante que venía desde la 55. Y apostaría que la otra es la quien lo continuaría mas allá de la número 100, y que haría aquí sus primeras armas.
Lo raro es que eso no se nota en toda la historieta, sino sólo en algunas páginas, y si bien el primer tramo parece pertenecer íntegramente al que llamaremos dibujante “viejo”, no encuentro un criterio secuencial en las autorías.
Comparen la pág. 76 (dibujante “nuevo”) con la última (dibujante “viejo”). Noten, además, la rigidez y esquematismo del “nuevo” y la movilidad y riqueza del "viejo".
Podría aventurarse que el cambio de planes de publicación, se hubiera debido a dificultades con el dibujante “viejo”, y de ahí la postergación de “A la sombra...”, acabada finalmente en conjunto.
Aunque nuestro dibujante “viejo”, continúa por unos cuantos números.
El “nuevo” que afirmo interviene en la 71, recién reaparece poco más de un año después, en la 86, “El Gran Usurpador”,
y sigue en la 87 “El Collar de Patora”. Lo vemos luego, con mas continuidad, en la 95 (“El Supertónico”), 96 (“Diávolo el Adivino”), 98 (“Sabio a la Fuerza”) y 99 (“El Raid de Pampero”). A partir de la 102 (“Los Huesos del Abuelo”), quizá ayudado durante un tiempo por el “viejo” en tramos, se instala definitivamente, con un estilo que si bien va superándose, no alcanza la calidad de sus predecesores.
Como ya me extendí bastante, termino con unos pocos apuntes sobre las preferencias de Raúl y Sergio...
Coincido con “La Flor de la Maffia” y agrego la anterior, la extraordinaria “Caldo en Dados” (además, otra gran portada),

donde de pibe me enteré por primera vez de la historia de Upa.

Conecto esto con la 2, de la que ya he hablado extensamente en este blog y en mi novela, como amablemente acota el amigo Raúl. Lo mismo pasa con “Monaguillo del Diablo”. “La Herencia del Emperador” la tengo medio olvidada, la releeré uno de estos días.
En cuanto a las portadas de "El Crimen perfecto" (Correrías) y "Sindicato del Crímen" (Andanzas), parece que mi estimado coleccionista gustara de los primerísimos planos (comunes en ambas).

La de Correrías es sin duda audaz: sitúa un racconto en el segundo plano, sin las clásicas diferenciaciones gráficas del relato que se efectúa en el primero.
Y a Sergio le preguntaría si su pasión pasa por Patoruzú o por Upa, dado que en las dos que eligió, el protagonista es el Gurí...
Bueno, muchachos... he dedicado gran parte de mi último día de vacaciones a revolver mi colección, escannear y escribir sobre Quinterno...
No me jodan por un buen rato!!!

domingo, abril 26, 2009

ENTRETELONES DE EDQ Y UNIVERSO (III): DIBUJANTES Y GUIONISTAS

Parte de las notas anteriores de esta serie (ver1) (ver2) han estado dedicadas a esclarecer quienes eran los anónimos creadores del equipo de Quinterno. También me dediqué a eso en otro post específico de Patoruzito (ver) .
La curiosidad compartida por estos temas con Atilio Millán y Rubén Hernández, ha llevado a éstos a consultar a Borello, un dibujante que se desempeñó mucho tiempo creando historietas para Ediciones Torino y que desembarcó en EDQ en 1968, o sea, siete años antes que Hernández, por lo que su testimonio resulta sumamente esclarecedor del panorama anterior a la decadencia de la editorial.
Me escribe Atilio:
“Hemos hablado con Anselmo Borello, y si bien a sus 75 abriles hay fechas que se le escapan, nos tiró algunos datos respecto al reparto de tareas en la editorial. En un principio, en las historietas colaboraban la mayoría de los dibujantes rotando sin personajes fijos (eso puede llevar a las diferencias de línea que se observan) hasta el armado de los equipos. Según Borello, Ferro tenía suficiente con la dirección del Patoruzú semanal y no trabajaba en Andanzas. Pudo haber hecho alguna colaboración esporádica o el diseño de personajes para que otro los plantara, pero no más allá de eso. El que sí colaboraba en los '60 para Andanzas era Blotta, especialmente para dibujar mujeres, y nos remarcó que Blotta tendía a confundirse con Ferro en ese trabajo.
Borello entró a colaborar en Quinterno en el '68 y procedía de Ediciones Torino. Nos comentó que Don Héctor hizo pruebas de guión a mediados de los '70 pero que no quedó. Como dato anecdótico, solía alternar su trabajo de entintador con changas de albañilería, lo que le valía reproches de Q. "Usted no debe hacer eso, se va a arruinar el pulso", le decía. En concreto, cuando Borello entró, los equipos eran los siguientes...
Correrías: plantaba "Chechi" Saavedra con asistencia de Sánchez. Entintaban Paura y Piccoli, guionaban Mirco Repetto, Heredia y Franco Panzera (el mismo de Jaimito). Andanzas: plantaba Urtiaga, con asistencia de Quartieri y Costa. Los entintadores eran Torreiro y Borello y curiosamente uno de los guionistas era Oesterheld. Locuras: plantaba Lovato con asistencia de Quartieri con tinta de Moradei, Liotta y Torreiro. Los guiones eran de Mariano Juliá. Algunos entintadores rotaban y eso podía influir en "confusiones" en el estilo final. Rubén me comentaba que Piccoli era un zurdo de buen trazo a quien le decía que era "un pantógrafo", ya que podía trazar perfecto a pluma recorriendo la línea del dibujante, pero el trabajo final resultaba frío. Piccoli tuvo inconvenientes con Quinterno y lo descendió a pasar fondos... había quienes soportaban esas arbitrariedades y quienes, no.
Lo concreto es que en los sesenta, Lovato estaba más dedicado a la tarea docente formando dibujantes y metía mano en algunas ocasiones, pero no con regularidad.
La mayoría de los mencionados fueron partiendo detrás de Urtiaga cuando logró colaborar para USA, Rubén recuerda que el propio García (a quien mencionó Grillo como responsable por la familia Panconara, dato certero al 100%) colaboraba con él cuando estaba a cargo del departamento de cómics en Jaime Díaz. Algunos dibujantes mantuvieron colaboraciones esporádicas, como Oscar Saavedra, que plantaba a Isidoro en una tira que salía en el Patoruzú semanal, bien entrados los setenta, pero terminaron alejándose.”
Sobre este riquísimo informe, debo hacer dos puntualizaciones.
La primera se refiere a Héctor Adolfo Urtiaga, quien por mediados de los ’70, luego de marcharse de la editorial de Quinterno, comienza a trabajar para los yankees (ver).
Hemos podido establecer con Atilio que éste es el extraordinario dibujante a quien debe atribuírsele el período que denomino -en el post referenciado de Patoruzito- como “3ra. etapa: ’63 al ’66 (casi continua), ’66 al ’68 (discontinua)”. Esto aún cuando otros dibujantes -el mismo Lovato, incluso- metieran mano de tanto en tanto. Ahora que he podido comparar con otros trabajos que llevan su firma, no me cabe duda que la línea predominante en esa etapa le pertenece.
Y es explicable que Borello ubique a Urtiaga en Andanzas, ya que habla -como se apuntó- a partir del ’68, año en el que coincidentemente yo dejo de advertir su estilo en Correrías, pudiendo ser ésta entonces la época del “pase” definitivo a la otra publicación.
Nunca se me ocurrió hacer el correlato con Andanzas, pero yendo a las del año mencionado, alrededor del Nº 140, es comprobable que se empiezan a notar cambios con los trazos anteriores. No me atrevería a afirmar que las páginas de “Pregunta por un Millón” que subo aquí pertenecen a Urtiaga, dado que la línea de Patoruzú siempre fue un poco más “realista” que la de Patoruzito, pero me parece encontrar sus huellas. Los dibujantes que frecuentan este blog, de ojo más entrenado que el mío, podrán corroborarlo o desmentirme.
La segunda puntualización tiene que ver con los guiones de Locuras. Atilio los atribuye, coincidentemente con muchos testimonios, a Mariano Juliá. Y en otro mail me apunta la colaboración de Faruk. Si quedaron instituidas estas autorías, es porque primó la imagen del “rey de los play boys”, que este dúo le imprimió a Isidoro. Pero las Locuras que yo valoro, las primeras -una veintena de números, siendo generoso-, las del chanta perdedor, acosado por la figura rectora de su tío, buscando un mango desesperadamente para pagar deudas de timba o de burros, fracasando en sus intentos de ascenso social mediante casamientos o amoríos supuestamente convenientes, siempre al borde del desastre y salvándose por un pelo a último momento... el Isidoro que continuaba al de Patoruzú, en definitiva, y que era el que había configurado Quinterno... pertenecía a la pluma de Mirco Repetto, quien lo guionaba ocasionalmente, según él mismo declara en “Buscado Vivos”.
Es más: en la entrevista concedida a Sasturain se enorgullece de haber sido el único en haber recibido un premio otorgado por la editorial. Fue por un episodio suyo de Locuras, “El Hijo de Satán” (Nº 13, julio del ‘69). Que otros elogien a Juliá (que era bueno, sin embargo, haciendo “Jovito Barrera, un barrilete sin cola”) y a Faruk. Yo me quedo con Repetto y esos primeros números. Para mí, el resto es silencio.

lunes, diciembre 01, 2025

RAREZAS EDITORIALES DE QUINTERNO

Para el número 53 de Andanzas, mayo de 1961, ya se venía acortando la diferencia temporal entre las aventuras seriadas que se publicaban en Patoruzú semanal y las reediciones completas en el mensuario. Para el caso que me ocupa, "El nuevo padrino", la distancia era menor a tres años. Muy pronto Andanzas comenzaría con las "inéditas" (nro. 55, "La extraña herencia").

La cuestión es que leyendo ejemplares corridos de la semanal del año '58, algo me sonó raro en la historieta del indio y fuí a cotejar con la Andanzas mencionada. Mi memoria visual no me había fallado. La aventura de Andanzas está INTEGRAMENTE dibujada por Lovato y proviene del diario El Mundo donde se publicó como tira durante 1941. 

O sea que Quinterno la hizo redibujar para el semanario cuadro por cuadro, sin la menor adaptación, apenas con leves variantes de composición. A mi parecer, superando en mucho el original de Lovato. ¿Quién fue el dibujante? ¿Urtiaga? ¿Quartieri? ¿Quinterno mismo?

Lo curioso es que para Andanzas eligiese la reedición de la versión más pobre, lo cual no sucedió en otras ocasiones.

jueves, abril 26, 2012

El misterio de "The adventures of Patoruzú"

Resumen de la historia conocida: Quinterno, interesado en introducir a Patoruzú en el mercado estadounidense, logra en 1941 su publicación en forma de tira, en el diario PM, debutando con "El Duque de la Mancha". Posteriormente, en 1946, según varias fuentes, se editan dos números de la revista "The adventures of Patoruzú", de los cuales se conoce la portada del primero (con Patoruzú manipulando a Upa e Isidoro como títeres), no existiendo en la web imagen alguna del segundo. Lo curioso es que , en el interior de ese primer número no hay el menor rastro del indio. Hace un tiempo, se subieron imágenes -en un blog argentino de cuyo nombre no quiero acordarme- de una aventura en inglés, editada por la revista All Top Comic Nº 6, de 1957. El episodio -pasado a formato tabloide y coloreado-corresponde a "Ruge el volcán", publicado originalmente en la revista semanal, en 1944, y reeditada como segunda aventura en el Nº 31 de Andanzas. Dibujada integramente por Lovato, ofrece la curiosidad de la reaparición de "Mata Brava", personaje que cuatro años antes, también con autoría de Lovato, había sido villano estrella desde las páginas de El Mundo.
Lo nuevo: De casualidad, navegando por el Museo Digital del Comic, me encuentro esta misma edición yanki, pero en una calidad aceptable como para leer en pantalla, lo que no sucedía con las imágenes subidas en el blog  de cuyo nombre no quiero acordarme. Me despertó curiosidad que la tapa de la All Top Comic de 1957, reprodujese en realidad la del Nº 3 de la misma revista, publicada  en 1946, de modo que fui al original y comprobé que su contenido no guarda relación alguna con la reedición. O sea, que parece ser un reentapado al voleo de material de sindicato. El enigma a resolver es si lo aparecido en 1957 proviene directamente del ignoto segundo número de "The adventures of Patoruzú", adaptación a su vez de las tiras del diario, o de éstas últimas. Lo cierto es que los yankis sacaron todo el provecho que pudieron a los derechos. Zerumba!