SOBRE ESTE BLOG...

Acá vas a encontrar, básicamente, data sobre historieta cómica argentina clásica. Además, bastante de bande dessinée. Algunas reflexiones sobre el lenguaje historietístico, muchas polémicas y miles de imágenes, la mayoría de mis propios archivos. La forma más fácil de ubicar un material o autor es ir a "Etiquetas", revisar y hacer click en la pertinente. También podés escribir una palabra clave en "Buscar en este blog". Tenés mi contacto, encima. Suelo responder mails si la consulta es muy específica. Podés tomar lo que quieras, siempre que cites la procedencia. Si no citás, y te ubico, te escracho públicamente, como he hecho en varias oportunidades. Enjoy

domingo, septiembre 26, 2010

CURIOSIDADES QUINTERNIANAS (VII): CALCULANDO LA EDAD DE ISIDORO CAÑONES

Es sabido que, en general, los personajes de historieta no envejecen.
El caso de Patoruzú y Patoruzito, también se sabe, resulta singular, pero en tanto se los toma en edades estratificadas.
Sin embargo, la cantidad de años en cada etapa, resta imprecisa, por más que se intente hacer valer datos extraídos de aquí y de allá. Esos datos revelan contradicciones no bien se los confronta.
Varios coleccionistas, por ejemplo, han hecho mención a que en “El hombre de las mil caras” se le atribuye a Isidoro la edad de 30 años.
Debería entonces, en su fase adulta, tenerlos para siempre, si es que vale lo enunciado al principio.
Pero hete aquí que en el Nº 59 de Andanzas, “Misión secreta” (aventura original publicada en esa revista en noviembre de 1961), aparece un anclaje temporal en relación a la edad de Isidoro. Un personaje dice recordarlo de un domingo de octubre del año 1939, en el hipódromo de Palermo, en que había acertado seis carreras. Lo que Isidoro confirma, añadiendo que se trataba del gran batacazo de su juventud. Por más joven que fuera, no podría haber apostado en el hipódromo antes de la mayoría de edad, que hasta 1968 se establecía a los 22 años. O sea que, tomando esa cifra como referencia de mínima, para la época de “Misión secreta”, habiendo transcurrido otros veintidós años, Isidoro tendría 44 y no 30.
Invirtamos la hipótesis, y partamos del presupuesto que en 1961 seguía teniendo 30. Menos coherencia  se observa aún: en 1939 hubiera andado por los 8, y no sería un joven, según él mismo afirma, sino un niño. En tal caso además, como ya señalé, no resultaría creíble lo del batacazo.
Y si en base a estos cálculos, desconfiáramos del aserto inicial y supusiésemos que los personajes de Quinterno sí envejecen, se impone relacionar la referencia temporal de “Misión secreta” con  la de “El hombre de las mil caras”, publicada originariamente en 1938. Como se verá, las cuentas tampoco cierran, porque -más allá que en aquella época, una persona de 31 años (1939, circunstancia del hipódromo) ya no podía considerarse “joven”- hasta 1961 habían pasado veintitrés años, por lo que el padrino debería contar en “Misión secreta” con 53, lo que nunca condijo con su aspecto.
Concedamos inclusive que el punto de anclaje de los 30 años no sea 1938, sino que la fecha de la republicación en Andanzas de “El hombre de las mil caras” (1957) obrara a modo de actualización, y por ende Isidoro, en “Misión secreta”, estuviera instalado en la más creíble edad de 34 años... pero entonces en 1939 tenía 12, y vale lo mismo que apunté en el resultado de los 8.
A esta altura, resulta evidente que el uso de la fecha de 1939 en "Misión secreta" apunta a demostrar la prodigiosa memoria de quien la referencia, despreocupándose en absoluto de la implicancia que tiene en la edad de Isidoro.
Y es claro también que las pocas veces en que se consignaron edades de personajes, se lo hizo en forma arbitraria. De lo contrario, se hubiera tenido consecuencia, preocupación que nunca caracterizó a Quinterno en estos aspectos.
Ahora -mis queridos amigos coleccionistas de EDQ-, si  es que no he logrado convencerlos,  siempre existe  la posibilidad de exprimirse la sesera y buscar una solución distinta a los intríngulis matemáticos planteados.
Si no la hay, habrá que resignarse entonces a no confiar demasiado en este tipo de datos.

9 comentarios:

  1. ...mamita que laburo te tomaste para cambiar la tendencia del blog... escelente. Esta para leerlo de a poco a poco sino fuera tirano el tiempo.
    Viendo lo de Torino me acorde de esto que vi los otros dias en un lado, en asociacion bien libre.
    No se si lo conoces, estan espectaculares, sobretodo las 'Correrias del Pibe Altamira'
    http://qu-miras.blogspot.com

    ResponderEliminar
  2. Si con lo de cambiar la tendencia te referís a lo político, vas errado. No bien me agarre la calentura de nuevo, vuelvo al tema. Muy bueno el linckeo, che. Sólo vos encontrás estas cosas en la web.

    ResponderEliminar
  3. ... A esta altura, resulta evidente que el uso de la fecha de 1939 en "Misión secreta" apunta a demostrar la prodigiosa memoria de quien la referencia, despreocupándose en absoluto de la implicancia que tiene en la edad de Isidoro...

    Me parece que este análisis es el más acertado. En Quinterno o la EDQ no parece que les dieran demasiada importancia a detalles como las edades de los personajes, retratos del tata, etc. Hay muchas contradicciones. Más complejo aún sería si quisiéramos establecer la edad de Upa.

    ResponderEliminar
  4. Recordarás, Hernán, por ejemplo, la 109 de Andanzas, "Mayoría de edad", donde se juega precisamente con la ambiguedad de la edad de Upa.

    ResponderEliminar
  5. eh!! oscar grillo conocia esa web. Si no te pasó el dato debe ser que desconfia de tu lealtad con los del palo y vio las variadas herejias que cometiste con los textos sagrados...

    ResponderEliminar
  6. Todo el que desconfíe de mi lealtad con los del palo (de la historieta, aclaro), hace muy bien...

    ResponderEliminar
  7. A la editorial le chupaba un huevo la correlatividad en las aventuras. Del vamos arrancan las Andanzas olvidando la de Juaniyo, historieta que incluso no completaron en las semanales. Es un tema muy complejo y con poco sentido más que para señalar algun cuadrito como materia de "rareza", como a veces los catalogo en mi Web.

    Este es el Miguel que nos gusta, lejos de la política! Al menos en lo que se refiere el blog...

    ResponderEliminar
  8. Sí, Sergio, de acuerdo. Pero tampoco hay que darles argumentos a los que hablan al pedo. Yo creo que estas cuestiones son muy menores, si se las compara con la profunda coherencia que alcanzó Quinterno delineando sus personajes e interrelacionándolos. Esas son las singularidades que desarrollé en el ensayito.

    ResponderEliminar